viernes, 16 de abril de 2010

POMPEYA

En el siglo XVIII, cuando se redescubrieron las ruinas de Pompeya y Herculano, y en tiempos posteriores, cuando se realizaron las primeras excavaciones arqueológicas, la opinión general era que los pompeyanos habían sido abatidos por un mar de lava que acabó con las vidas de la mayoría de la población de modo instantáneo, pero investigadores posteriores que, al parecer, no tenían nada mejor que hacer, precisaron que fue una nube de gas tóxico procedente del Vesubio la que los liquidó, aunque la lava y las cenizas hayan actuado como conservantes para que los amigos de visitar ruinas puedan detenerse ahora en los restos humanos que permanecen en ese cementerio a cielo abierto, para dilucidar quienes estaban durmiendo, y quienes entregados al fornicio.

No suelo visitar ruinas. Entiendo que los jóvenes lo hagan, pero nosotros, los mayores, si queremos contemplar una ruina solo tenemos que asomarnos al espejo, y así nos ahorramos el billete. Quince mil billetes de avión, con destino a países europeos, han quedado sin efecto temporalmente en nuestro aeropuerto doméstico, porque el espacio aéreo de Gran Bretaña y algunos otros países ha sido cerrado, o disminuido, a causa de la nube –no tóxica-- que se expande por los cielos procedente de un volcán cabreado en Islandia.

La nube no es tóxica, nos dicen los vulcanólogos, pero como carece de oxígeno en su composición y el oxígeno es necesario para que funcionen las turbinas de los aviones, si alguno quedara expuesto a esa mixtura de gases, cenizas y piedra machacada, sencillamente, se caería, como al parecer estuvo a punto de suceder en Indonesia hace tiempo.

Los vulcanólogos no son augures, no son capaces de la adivinación, no pueden predecir con exacta antelación si tal o cual volcán va a entrar en erupción en una fecha determinada, pero hay que agradecerles sus avisos, sus señales sobre la composición de la nube y sus efectos sobre la seguridad de la navegación aérea, como también hay que agradecer la respuesta de las autoridades a esas señales, el cierre de los espacios aéreos porque, por incomodo y molesto que resulte para los viajeros, peor habría sido que, en un alarde de tozudez como al parecer ha sucedido en el magno accidente que ha descabezado el poder político en Polonia, una voluntad personal haya tratado de oponerse a las condiciones hostiles de la naturaleza con consecuencias irreparables.

Los medios de comunicación han puesto casi toda su atención en los efectos causados en el funcionamiento de los diversos aeropuertos europeos por esa nube itinerante, de cuya trayectoria y dirección se informa puntualmente, pero menos en las consecuencias del deshielo masivo que esa fuerza de la naturaleza puede causar en las costas islandesas, inundaciones, de momento, un nuevo desequilibrio potencial en las corrientes oceánicas por el aporte de miles de toneladas de agua dulce a un medio naturalmente salino, a mas largo plazo.

No se han organizado, que se sepa, visitas guiadas a las proximidades de la nube, para observarla de cerca, porque las imágenes de los satélites nos ofrecen ese espectáculo doméstico en casa, pero los restos de Pompeya no cesan de recibir hordas de turistas, no siempre conscientes de que lo que desencadenó aquella tragedia humana fue una nube como esta, en aquel caso tóxica, porque, al parecer, las ruinas y los muertos tienen un valor turístico añadido que genera una fuente de ingresos casi inagotable.

Cuando visité Italia, hace unos años, me negué a ir a Pompeya, pero conservo muy viva en mi memoria la expresión de llanto emocionado de mi mujer al contemplar la escultura del David de Miguel Angel en la Galería de la Academia de Florencia, antes de que fuera objeto de ataques vandálicos. Yo solo sabía lo que era el Síndrome de Stendhal por los libros, pero aquella experiencia, que luego se repitió, curiosamente, delante del Guernika de Picasso, en el museo Thyssen de Madrid, me convenció de dos cosas, de que el tal síndrome existe fuera de los libros, y de que la sensibilidad extrema de mi mujer ante la contemplación de la belleza o la tragedia, se manifiesta lo mismo ante la belleza clásica que ante la expresión trágica en el arte contemporáneo.

La nube tóxica que liquidó a los pompeyanos se sitúa en el siglo I antes de C. y provenía del Vesubio. Esta de ahora, con cenizas, piedras machacadas y gases no tóxicos, pero faltos de oxígeno, que paraliza el tráfico aéreo dos milenios después de aquello, viene de otro volcán que expresa su furia, del que solo se que está en Islandia. ¿Es una señal?.

No parece una señal que augure nada especial, solo nos recuerda que, cuando las fuerzas de la naturaleza se muestran hostiles, hemos de tener la humildad de reconocer su poder, no tratar de oponer una voluntad tozuda, como si nuestra condición humana estuviera por encima de esas demostraciones de fuerza.

Afortunadamente, en esta ocasión, los avisos de los vulcanólogos han encontrado eco en las autoridades responsables del tráfico aéreo.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 16-04-10.

jueves, 15 de abril de 2010

SEÑALES

Las señales de tráfico son pictogramas con algo de augures que nos avisan de los peligros de la ruta con mensajes abstractos que a veces derivan en tragedias muy concretas. El problema de la abstracción de ese lenguaje es que ignora que mucha gente, tal vez la misma que muestra su preferencia por las biografías y desprecia la ficción, no entiende su contenido.

Al parecer, un cincuenta por ciento de la población a la que van dirigidas esas señales, declara tener dificultades para entenderlas, y esa preferencia por lo concreto, en perjuicio de lo abstracto, tiene consecuencias para la seguridad en el tráfico rodado, además de permitir que aparezca en la tele otra vez, como suele ocurrir de modo recurrente, la figura de Montoro, nuestro mayor experto en tráfico.

Esa indiferencia por el mundo de la señalítica –creo que se llama así-- se extiende a la vida cotidiana y ordinaria, en casi todos los campos de la actividad humana, pues muchas personas se dicen sorprendidas por acontecimientos no esperados, a los que las mas de las veces han precedido señales claras de que podrían suceder.

Es fácil constatar el carácter universal de esta realidad si nos fijamos en ámbitos tan distintos como el de las empresas, el de ciertas instituciones financieras, en las relaciones de pareja, en la sismología, en la salud, en el urbanismo, y hasta en las opciones de permanecer, o no, en la vida activa. En todos estos entornos y situaciones, la actitud de las personas ante las señales que suele enviar la realidad, antes de sorprendernos con un suceso inesperado, es semejante a la atención que se presta a las señales de tráfico.

En el mundo empresarial, en particular el de las empresas en crisis, cuando un ejecutivo recibe un correo electrónico de su central, instándole a que suspenda los pagos a proveedores hasta nueva orden, acompañado de un comentario que califica esa decisión de puntual y extraordinaria, una situación de coyuntura temporal que no ha de alarmar a los proveedores, el receptor de esa señal, haría bien en imitar a los roedores y abandonar el primero el barco, porque ese es un signo evidente de los acontecimientos que van a suceder a continuación. Sin embargo, a pesar de lo concreto del mensaje, muchos actúan como si no lo hubieran visto, por la natural tendencia a no tomar decisiones que impliquen un riesgo inmediato, para enfrentar un suceso que todavía no ha ocurrido.

El sistema financiero, en particular, las Cajas de Ahorros, de las que alguien ha dicho que quedarán veinte, de las cuarenta y cinco que ahora operan, es una buena muestra de la actitud de sus responsables ante las señales que reciben. Son señales elocuentes que indican la necesidad de una reestructuración, pero nadie quiere abandonar el poder sobre unas entidades precarias, pues de poco les servirían unas entidades reforzadas y solventes, si ellos no permanecen en sus cuadros ejecutivos. No son capaces de percibir el contenido claro de las señales. Si se prestan a una operación organizada desde fuera de su ámbito de poder, puede que lo pierdan, pero si no lo hacen y la entidad deviene inviable, lo perderán igualmente.

El deterioro de las relaciones de pareja, a veces hasta el extremo de actos criminales, suele ir precedido de multitud de señales que avisan de esos sucesos. Desde el modo en que apagan la colilla en un cenicero los individuos violentos (Fromm), hasta otras muchas evidencias encadenadas que señalan con precisión el deterioro de una relación, y hacen aflorar lo peor de la auténtica personalidad de quien creíamos que era de otra manera, porque no habían aparecido esas señales,
todo es un catálogo de avisos que, en ocasiones, las personas afectadas, por unas u otras razones, deciden ignorar.

Otro tipo de catástrofes menos domésticas, las naturales, suelen mandar señales, a veces menos precisas en cuanto a lugar y tiempo, pero ineluctables, sobre su repetición. Es el caso de los terremotos, que este año han dado muestras de que las placas tectónicas se mueven. No es posible determinar cuando y donde será el próximo movimiento, pero es sorprendente que, a diferencia de lo que ocurrió con la gripe A, no haya un movimiento visible de las instituciones internacionales para que, a la vista de esas evidentes señales, los simulacros de prevención, las medidas de evacuación y la exigencia en las condiciones constructivas en lugares sensibles, se active y se extienda, sobre todo en las zonas geográficas que están en lugares con mayor probabilidad de actividad sísmica. Los sismólogos hacen recomendaciones en esa dirección. No estoy seguro de si se atienden sus señales.

Lo mismo ocurre con el urbanismo, sobre todo aquí, cuando se trata de zonas inundables. Las señales recurrentes de las inundaciones en el Sur, pero no solo allí, indican que se ha construido en zonas que no son dominio terrestre, por mucho que durante décadas no haya vuelto allí el agua. Los paseos marítimos de nuestras playas del Sur y de Levante, también han recibido señales sucesivas de que no están bien ubicados. La respuesta a esas señales, por lo que se ve, es reconstruir una y otra vez lo destruido, en lugar de reconsiderar su ubicación, su existencia.

Esa actitud generalizada de ignorar las señales es muy característica de los humanos, y se confirma cuando se trata de la salud personal. Una buena parte de las dolencias crónicas, la obesidad, la diabetes, el tabaquismo, la claudicación muscular por falta de ejercicio, siguen vigentes en la oferta de cuidados clínicos porque la mayoría de quienes las sufren, dejaron de atender a las señales que les indicaban claramente cual iba a ser su estado de falta de salud si no correspondían a esas señales con un cambio de hábitos.

Se suele llamar vida activa, --a mi juicio, erróneamente-- a la dependencia laboral, cuando esa dependencia implica, muchas veces, una pasividad creativa cercana al coma, mientras que el júbilo de la vida pos laboral implica la oportunidad de ejercer tareas muy creativas que le dan una pátina activa a esa etapa que muchos consideran la mejor de lo peor. También se reciben señales inequívocas que avisan de cuando conviene abandonar la vida laboral. A veces se reciben del entorno mas inmediato, de colegas o jefes que están hasta el culo de tu presencia en el entorno de trabajo y desean que te largues. Otras veces, las señales te las envía el entorno no tan inmediato, y si tienes la suerte de ventear una crisis económica gorda, mas te vale leer esa señal con atención y pirarte de tu sillón de director financiero, o lo que sea, para no tener que dedicarte a engañar a proveedores o personal de la empresa, convirtiendo tus últimos años laborales en un infierno de indignidad.

Dada la disminución progresiva de la mortalidad en accidentes de tráfico, y el deseo de seguir reduciendo esas tragedias concretas, entiendo la preocupación de los expertos por la falta de comprensión de los mensajes abstractos, pictográficos, de las señales de tráfico

Me gustaría que se extendiera para lograr un esfuerzo de comprensión del resto de las señales que nos envía la vida de modo cotidiano, y que Montoro hiciera un estudio sobre la respuesta ciudadana a dichas señales, aunque, por otra parte, si lo que nos caracteriza es el libre albedrío, la voluntad soberana para dirigir nuestra propia vida hacia la salud o la enfermedad, lo productivo o lo destructivo, nuestra preferencia por lo abstracto o lo concreto, probablemente la realidad en la percepción de estas señales vitales, coincida con la de la señalítica del tráfico. De cada dos personas, una las entiende y otra no.

En fin. Señales.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 15-04-10.

miércoles, 14 de abril de 2010

EL IVAM

Esta mañana he ido a ver, en grupo, una exposición del IVAM perfectamente prescindible, pues a pesar de su título, De Gaudí a Picasso, nada de lo que allí se muestra tiene el menor interés que pueda relacionarlo con la obra importante del arquitecto modernista, ni del pintor de Málaga que frecuentó todos los ismos de su tiempo, y que está representado por un cuadro de la época en que no tenía pasta para comprar otros pigmentos y usaba uno solo de una partida que compró en las rebajas, 'La mujer muerta'.

El IVAM fue un museo con un merecido prestigio internacional mientras lo dirigió Tomás Lloréns, que se fue antes de su inauguración, pero su impulso se prolongó con sus sucesores. Lo que ha sucedido después es una lento tránsito hasta la decadencia, que hoy se materializa con un presupuesto ínfimo que impide que pueda ser considerado con seriedad un icono del arte contemporáneo, y cuyo resultado son exposiciones tan mediocres como esta.

Antes de entrar en las salas de la exposición que motiva nuestra visita, hemos visto las acuarelas de Pinazo, que son lo mejor que se puede ver ahora por aquí, en especial, una acuarela de pequeño formato, titulada 'El tropiezo', que muestra a dos hombres que portan unas parihuelas, de las que cae un cadáver al suelo, y que es una muestra representativa del tenebrismo que ha dominado la pintura española en general, en todas las épocas.

De lo que muestra la exposición de Gaudí, poco se puede decir, algunos muebles de madera, unos pocos herrajes y tiradores, unos pequeños mosaicos en la pared, que tratan de representar cómo el arquitecto modernista diseñaba absolutamente todo lo relacionado con sus encargos, no solo los edificios, sino hasta el mas mínimo objeto de sus contenidos.

En cuanto a la pintura, es un repaso, no muy afortunado, de la pintura modernista catalana de la época, Nonell, Casas, Rusiñol, que no están para nada representados con sus mejores obras. El miserabilismo, la otra cara de la moneda de la burguesía triunfante, está presente en la muestra, como una réplica a la abundancia burguesa y la prosperidad de aquellos años en los que las ciudades se expandían en grandes avenidas, y las clases burguesas exhibían en público su creciente poderío económico, hasta que el desastre de 1.898 acabó con esa burbuja, y algunos modernistas regresaron al clasicismo. Poco que ver con Picasso, como pueden suponer.

He terminado la visita con la sensación de no haber visto nada interesante, pero antes, he disfrutado la obra de un artista oriental, el chino Cai Xiao Song, una refrescante lección de arte contemporáneo que el artista vincula con la solidez del tiempo por medio de un tratamiento muy moderno de los materiales, destinado a la reflexión, a través de la visión de las rocas horadadas por la erosión, junto a la presencia de la palabra en tiras de papel caligrafíadas por el artista en la mejor tradición de la cultura china. Tradición de la escritura y modernidad del metacrilato. Una perfecta simbiosis que es la expresión certera de la dualidad en las culturas orientales.

Lo mejor de todo ha sido la compañía de tres mujeres encantadoras que formaban parte del grupo, junto a las que he pasado una mañana deliciosa. Si mi mujer se entera de que salgo con amigas, y pierdo los botones de la bragueta, no sé.

En fin. El IVAM. Fue un icono del arte contemporáneo. De momento, hasta que vengan mejores tiempos, no merece la pena ir, salvo que vayas en buena compañía.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 14-04-10.

martes, 13 de abril de 2010

LA LLUVIA

Una lluvia blanda cae sobre las acacias del parque en la mañana sin viento y, aunque parece que llueve para todos, que la lluvia es un meteoro de efectos masivos, indiscriminados, algunos percibimos que sus gotas nos eligen, personalizan sus efectos, porque una observación detenida de las reacciones de las personas que caminan por la calle confirma que lo que nos distingue es la diversidad de las actitudes ante cualquier manifestación de la realidad.

Mientras la mayoría se protege con el paraguas para defenderse de la inclemencia de la lluvia, otros, con la cabeza cubierta y ropa impermeable, renuncian a cualquier artilugio que dificulte sus movimientos, algunos corren por la calle para evitar mojarse, y creo haber visto alguna vez, en una mañana de lluvia como esta, personas que en lugar de apresurar el paso, lo mantenían con una flema sorprendente, elevando el rostro para recibir la caricia de la lluvia, en una especie de diálogo pánico con la naturaleza.

Este hecho fácil de comprobar, la diversidad de las reacciones humanas ante fenómenos que escapan a nuestro control, y que ponen en evidencia la rica variedad de actitudes que van desde la defensa, la adaptación, el conformismo, la huida, el aprovechamiento creativo de la adversidad,a la continuidad férrea en busca de un objetivo, cualesquiera que sean las circunstancias adversas que parecen oponerse a el, entre otras, es observable también en las magníficas conversaciones
--no entrevistas-- que Jesús Quintero nos ofrece los lunes en Canal Sur, en el espacio Ratones Colorados.

Anoche tuve la fortuna de dejar morir una hora escuchando a los invitados a ese programa --al anfitrión se le escucha poco, y es una rara cualidad en estos tiempos de comunicación excesivamente prolija por parte de los conductores de los programas-- y me quedé con tres intervenciones que me parecieron muy esclarecedoras.

El filósofo y pedagogo Marina, dio una lección de comprensión antropológica de la realidad al observar, en relación con las conductas criminales vinculadas al género y a los conflictos de pareja, que los orígenes del sexo en los humanos están vinculados a la brutalidad desde hace milenios, y que el raro experimento de añadir a esa brutalidad instintiva la calidad de los sentimientos está todavía en un estadio de proyecto difícil y no culminado del todo por el éxito.

Ese reconocimiento de nuestra animalidad fundacional, junto al milenario esfuerzo por abandonarla, nos ayuda a reconocernos como lo que somos, una especie diversa, donde la mayoría de individuos ha culminado con éxito aparente ese proceso, aunque el riesgo de regresión está latente, mientras que en otros prevalece la pulsión de la brutalidad y se manifiesta como cuando nos alojábamos en cuevas.

Los esfuerzos actuales para la prevención, la represión y el castigo de esas conductas brutales, requieren –creo que ya se está haciendo-- un entrenamiento para identificar a tiempo esas tendencias a la brutalidad. Un viejo libro de Erich Fromm, 'Anatomía de la destructividad humana' sería de mucha ayuda.

Además del filósofo, intervino una deportista de Palencia, campeona del mundo en una especialidad de atletismo, y su filosofía personal expresaba muy bien la conducta de quien se marca un objetivo, renuncia a todo lo que se oponga a su proyecto, y no cesa hasta conseguirlo. Uno podrá compartir, o no, ese modo de ver la vida, que excluye muchas cosas placenteras, para sacrificarlas en el altar del triunfo, pero si no eres un triunfador, en el sentido que le da la atleta de Palencia, la culminación de un esfuerzo dirigido a una sola finalidad, por el placer de la recompensa personal, no puedes entenderlo.

Guillermo Toledo, que intervino después, está claro que no comparte esa visión de la vida, por eso define su profesión de actor como una mas de las varias que practica, se admira de que alguien como Javier Bardem se entregue con tanta rotundidad a lo que para el es solo una ocupación mas, y juzga erróneamente la personalidad de Botín asociándola solo con la codicia, con la acumulación de dinero.

El dinero es importante, sobre todo, para quienes no lo tienen. A partir de ciertos niveles de fortuna personal, es razonable pensar que el dinero deja de ser importante. No es perspicaz pensar que la motivación de un gran banquero para proseguir un proceso de acumulación sin fin es el dinero. Como la deportista de Palencia, Botín parece estar embarcado en un proyecto muy semejante al de la atleta, quiere ser el campeón del mundo financiero, obtener la satisfacción, el reconocimiento personal de que es el mejor en lo suyo.

Yo también he pensado alguna vez que muchos de los grandes financieros se mueven por la codicia, pero, sin excluir que los haya, cada vez estoy mas convencido de que hay otras motivaciones. El poder, es una motivación fuerte, pero tanto el dinero, como el ejercicio del poder, solo son instrumentos para la afirmación personal. Ese deseo de afirmación exige un objetivo claro, único y perseguido a toda costa. Orson Welles, lo definió con sencillez en 'Ciudadano Kane'. 'Es fácil hacer dinero, si solo te dedicas a hacer dinero'. Se puede ser campeona del mundo de atletismo, si te dedicas solo a eso, y renuncias a todo lo demás.

Quienes carecemos de esa pulsión por el éxito, no estamos capacitados para entenderlo.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 13-04-10.

lunes, 12 de abril de 2010

SURREALISMO

He bajado al Maravillas y Toni estaba delante de la puerta como un centinela, pero en el interior del bar no había un solo cliente. Le he preguntado la razón de esa desolación y me ha contestado que no lo sabía. Tal vez, el puente festivo se ha llevado al personal fuera de la ciudad, o al ser ayer domingo y hoy festivo, la clientela está todavía bajo los efectos de la resaca.

Al confiarle que el blog anda por el cuarto año y las quince mil visitas, desde que apareció por primera vez en Internet, me ha pedido que promocione el bar desde estas páginas, a pesar de que le he advertido que una sencilla división indica que la media de visitas diarias no supera la decena, y que el hecho de que una parte de esas visitas proceda de lugares tan distantes como Puerto Vallarta, Medellin, Maracay, Mar del Plata o Marsella, parece sugerir lo remoto de la posibilidad de que tal promoción se traduzca en un aumento de su clientela, por lo que nunca, en estos cuatro años, he facilitado la información de donde está localizado físicamente el Bar Maravillas.

Sin embargo, como el Maravillas es para mi, además de un espacio físico, un lugar literario que me ha ayudado mucho en la tarea de la escritura cotidiana, a solicitud de Toni rompo mi silencio y confirmo que ese bar existe, que está en la calle Sollana, en el distrito de Cuatre Carreres de la ciudad que me empeño en llamar Heliópolis, aunque es conocida por otro nombre que ya he desvelado en otras páginas.

La lectura de la prensa diaria, en periódico ajeno, es una de mis ocupaciones cuando visito el Maravillas. El periódico ha llegado después de que acudiera un primer grupo de clientes rompiendo la soledad del lugar, y he tenido que esperar pacientemente a que otros consultaran en sus páginas los resultados de la quiniela deportiva, la lotería primitiva, el número premiado en el sorteo de la lotería nacional, el cupón de la Once, toda la variedad de juegos de azar que caracteriza nuestra peculiar manera de afrontar la crisis, –pido disculpas por mencionar tan manido término--antes de acceder a las noticias y a las páginas de opinión de este lunes atípico.

Surrealismo. Algunas de las cosas que he leído, junto con las que leí ayer, han evocado en mi memoria ese movimiento que yo creía cadáver, sepultado por la modernidad, la pos modernidad, los novísimos y todo eso, pero algunos de los titulares y los comentarios de ayer y hoy, parecen indicar que vuelve el surrealismo.

Es surrealista que los mas prestigiosos periódicos mundiales, digan no entender lo que pasa en este país en el ámbito de la justicia, que un premio Nóbel y varios magistrados argentinos se ocupen del extravagante proceso judicial que imputa al juez que osó abrir una instrucción contra el genocidio franquista, poniendo en cuestión que la Ley de Amnistía promulgada en este país estuviera por encima del derecho internacional que permitió la captura de Pinochet, que también se protegía con una ley de punto final.

Surrealista, la imagen que da Caballero Bonald en una entrevista publicada ayer en 'El País', al afirmar que el franquismo sobrevuela este país, y que, a la vista de los hechos que estamos viendo, parece algo mas que una metáfora. No se trata solo del juez del sombrero, hay que leer el contenido de la intervención eclesial en la misa que se ha celebrado en Los Jerónimos para conmemorar la victoria franquista, que dio lugar a un genocidio sistemático que se prolongó mucho mas allá del final del conflicto, con una sorprendente ausencia de misericordia cristiana en la actuación del régimen nacional católico, para constatar la vigencia de la presencia del franquismo, que no solo nos sobrevuela, sino que está bien presente, entre la jerarquía católica y en el aparato judicial.

El Urinario de Duchamp. Marcel Duchamp, en los comienzos del movimiento surrealista hizo de la exhibición de un urinario presentado como un objeto artístico, una provocación que trataba de romper la visión anquilosada del arte de la época. Casi un siglo después, alguien debería colocar en el Muvim un sanitario, como expresión de la mierda que acumula en esta comunidad la derecha confesional heredera, transición mediante, de lo peor de nuestra tradición autoritaria nacional católica, combinada con la tendencia irresistible a meter la mano en la caja de los recursos públicos, que no tiene precedentes en la historia democrática en esta comunidad.

Dalí. Nuestra contribución al surrealismo estuvo representada, sobre todo, por la pintura onírica de Dalí, el catalán pasado por la tramontana que formó parte de esa tendencia artística, antes de apuntarse a un movimiento mas mundano 'la pela es la pela', que fue en realidad el que dominó su evolución artística. Lo mas surrealista de Dalí, a mi juicio, es la presencia de un cuadro suyo, 'El sueño del alquimista' en la casa de los March, en Mallorca.

March no fue ajeno al surrealismo, pues salir del brazo del director de la prisión, después de sobornarlo, por la puerta grande, cuando el gobierno de la República le metió allí, fue un acto, en esencia, surrealista. Como lo fue el hecho de que, a la vez que financiaba la rebelión franquista y ponía los medios aéreos a disposición del militar de voz atiplada, presencia ridícula, y sin embargo de una crueldad extrema , tratara de comprar, mas tarde, cuando el desenlace del conflicto aún no estaba claro, con cheques en blanco, a militantes anarco sindicalistas con puestos de responsabilidad en el gobierno por su condición de miembros del Frente Popular, para asegurar sus intereses cualquiera que fuera el resultado de la contienda.

El Super realismo, mas conocido como surrealismo, pasa por ser un movimiento artístico, creativo,intelectual, surgido en la segunda década del siglo XX, que marcó toda una época, pero que hace mas de medio siglo que no está vigente. Si atendemos a la metáfora expresada por Caballero Bonald 'El franquismo sobrevuela (nuestra realidad)' referida a lo que está sucediendo actualmente en España, esta presencia de lo sobre-real parece indicar que el movimiento que se inventaron Apollinaire y Bretón aún sigue vivo aquí, pero si nos detenemos a considerar el proceso abierto al juez Garzón, la imagen de Kafka se impone a la de los surrealistas.

Que está pasando aquí entonces, que tanto sorprende a la prensa internacional, ¿es Surrealismo, o es Kafka?. Surrealismo kafkiano. Pues eso.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 12-04-10.

domingo, 11 de abril de 2010

CARTAS AL DIRECTOR

Una lectura detenida y exhaustiva de las casi novecientas entradas que contiene el Blog –Ni siquiera yo que las he escrito, tengo el menor interés en practicarla en su integridad-- daría buena cuenta de lo que ha sucedido, sobre todo en materia política, económica y financiera, en los últimos cuatro años en este país, sobrevolado por el franquismo, según dice Caballero Bonald en entrevista publicada en el suplemento de 'El País' de hoy.

El hecho de que sea la actualidad periodística el motor de buena parte de los contenidos de la sección de Artículos y Ensayos, convierte esa parte del Blog, sin una intención deliberada, en una especie de fondo epistolar que, convenientemente editado, podría ser representativo de ese género ínfimo que yo también practiqué antes de decidirme por la escritura cibernética.

El seguimiento de la crisis económica y financiera, detectada por algunos, antes de que políticos y gobiernos reconocieran su existencia, tiene aquí su espacio, al menos desde que Almunia llamara la atención sobre los efectos desastrosos en el equilibrio de las finanzas mundiales de la política de incentivos practicada por las mal llamadas 'instituciones' financieras, que se comportaron, en realidad, como núcleos de la explosiva y desestabilizadora crisis que puso en cuestión la calidad institucional del sistema.

Creo que mis ultimas intervenciones epistolares con destino a la sección de opinión de un periódico, antes de decantarme por la comunicación cibernética, fueron, un artículo publicado en 'Levante' en relación con el conflicto laboral en la extinta firma agraria 'Pascual Hermanos', que ya firmé como 'Lohengrin', y una airada respuesta a un artículo del sociólogo García Ferrando, que me pareció una mezquina maniobra turiferaria que trataba de Valencia (Heliópolis) y la Fórmula 1, y que constituyó la primera entrada del Blog.

Recuerdo que me llamó alguien de la redacción de Levante, para confirmar la publicación del escrito que les había mandado, y les dije que no me parecía necesario, pues ya lo había dado a la publicidad en el Blog. Son contados los espacios de la prensa escrita que dedican su atención a los contenidos blogueros, aunque hay algunos suplementos especiales, y ciertos espacios de la radio que si lo hacen. Esta interacción entre prensa escrita y contenidos de Internet creo que tenderá a aumentar cada vez mas, mejorando los contenidos de ambos medios.

Pero no es solo el género que podríamos denominar epistolar, relacionado con la actualidad periodística el que predomina en el Blog.Los Aforismos, el Cine, la Cocina, las Crónicas de Viajes y Lugares, los Libros y los Relatos, son secciones específicas, espacios de complicidad con el lector internauta que exceden la mera calificación epistolar de las opiniones sobre política, economía o sistemas financieros, que suelen tener su origen en la información de prensa, y en ese sentido, pueden ser vistas como meras epístolas que, en lugar de ser enviadas a las redacciones de los periódicos, son entregadas, como diría Zafón, dentro de una botella, al extenso y proceloso océano de la navegación de Internet, donde se pierden en la inmensidad millonaria de las páginas de la Red.

Eso dijo Zafón, en una entrevista a la que aludí en el Blog, pero lo cierto es que en estos cuatro años, el Blog ha recibido unas quince mil visitas, desde sesenta ciudades de veinte países, es decir que su difusión excede con creces la de cualquier publicación convencional de ámbito local, lo que indica que mi decisión de abandonar el viejo género de las Cartas al director, se revela mucho mas fructífera de lo que habría imaginado, y desmiente la tonta metáfora del mensaje en la botella, que refleja la actitud despectiva del escritor de dos libros del que nunca mas se supo.

Es cierto que, habitualmente, cuando me siento a escribir la entrada del día, mi cabeza está casi siempre ausente de los gustos de los usuarios, de sus preferencias, filias y fobias, vamos, que siempre escribo a mi aire, sin ninguna limitación ni condicionamiento, sin editor, porque si alguna vez lo busqué, mediante la concurrencia a premios editoriales, lo hice sin entusiasmo ni convicción, pero eso no impide que sepa apreciar, que agradezca, sinceramente, a los usuarios que se aventuran en el Blog diariamente, la atención que le prestan.

Esa atención permanente durante cuatro años, con sus lógicos altibajos, confirma mi preferencia por este medio de expresión, en lugar del viejo recurso a las 'Cartas al director', aunque debo reconocer que, una parte de los contenidos podrían ser editados como una colección epistolar pues,sin las noticias aparecidas en la prensa escrita, no habrían sido lanzados al mar de la navegación internauta.

En fin. Cartas al Director, no. Cartas a los Internautas.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 11-04-10.

sábado, 10 de abril de 2010

CENTRAL PARK

Desde la ventana del gabinete donde escribo de manera cotidiana se contempla el patio del viejo cuartel en rehabilitación permanente. Un bosquecillo de fresnos, pinos y palmeras, cipreses, abetos y acacias, puestos allí hace casi una centuria sin ningún criterio paisajístico o botánico, crea la sensación de que escribo desde un apartamento de Central Park.

El rectángulo acristalado deja ver otras cosas. Un antiguo refugio antiaéreo, reconvertido en polvorín, galería de tiro o algo así, la fachada trasera del viejo edificio cuartelero, el amplio patio ocupado por vehículos policiales, pero no deja ver la cárcel, un espacio con edificios modulares que queda fuera del ángulo de visión desde el ventanal, y se usa como centro de detención de extranjeros, porque este viejo cuartel del Ejército es ahora una dependencia de la Policía Nacional.

La Policía Nacional supongo que depende del Ministerio del Interior, pero puesto que aquí hay un Delegado del Gobierno central, de todo el gobierno, no me parece decente que el Sr. Peralta quiera quedarse al margen de su responsabilidad política en la carga violenta que agentes de la Policia Nacional, en su jurisdicción, lanzaron sin previo aviso sobre las personas que realizaban una sentada para oponerse a los derribos del Cabañal.

Es cierto que la decisión de seguir con los derribos, en contra de la declaración de Expolio del Ministerio de Cultura es fruto de la personalidad excesivamente fogosa y ovárica de Rita Barberá, a quien Millás llamaba el otro día en 'Levante', con mucha gracia, Rita Barbuittón, lo que puede interpretarse en el sentido de que es el autoritarismo de la alcaldesa lo que ha creado el conflicto.

Pero cuando hay un conflicto, y debe intervenir la Policía, el modo en que lo hace es de la exclusiva responsabilidad de quien la manda, y el responsable último de la Policía Nacional en Heliópolis, en ausencia del Ministro del Interior, es su delegado, el Sr. Peralta, quien, si fuera coherente con lo que reclama permanentemente a los demás, debería dimitir, sin más, sin esperar al resultado de la investigación abierta por el ministro.

Hacía décadas que no veíamos aquí una intervención tan inadecuada, violenta y desproporcionada de la Policia Nacional ante un conflicto vecinal, y por mucho que la presencia de activistas, ocupas,y demás gente joven hostil a la Policía en el lugar del conflicto hiciera ver que había que reducir su protesta, hay mil maneras de hacerlo antes de recurrir a la carga sin aviso ni contemplaciones, como en los malos tiempos que ya creíamos olvidados. Apalear a activistas, periodistas y diputados, no parece una práctica propia de una policía democrática y el Sr.Peralta, a mi juicio, es el máximo responsable del modo en que se ha tratado el conflicto creado por el autoritarismo de la alcaldesa.

Tal vez hemos visto tantas veces en la ficción del cine americano que en estas situaciones siempre hay un sargento licenciado en psicología por la universidad de Cambridge que dialoga con los disconformes para deponer su actitud, antes de emplear la violencia, y dedica las horas que hagan falta a esa tarea de persuasión, que nos lo hemos creído, pero las porras esgrimidas aquí de modo indiscriminado sin aviso previo por las fuerzas mal llamadas del orden que tengo por vecinas cercanas, dan a entender no solo que la realidad no es así, sino que esa realidad evoca otra película, la que vimos y sufrimos tantas veces en la larga época pre democrática, y eso, no se puede consentir.

Hoy pensaba escribir de otra cosa, pero me acosté después de las cuatro de la madrugada, y casi lo único que recuerdo del día de ayer son las imágenes repetidas que ofrecen las televisiones de la carga policial en el Cabanyal, así es que reitero la necesidad de la dimisión del Sr. Peralta y paso a otro tema.

La noche del viernes fuimos al barrio de Russafa con unos amigos. Después de compartir una somera cena de picoteo con crujientes de queso, ensalada de codorniz, embutido con habas, y unas croquetas que nunca nos llegaron a servir por distracción del camata, seguida de un postre compartido a base de chocolate caliente y helado de vainilla frío, y tiramisú, dimos un pateo por el barrio y acabamos recalando en la taberna cubana de la calle de Cádiz, donde nos sirvieron unos mojitos con ron que no era de garrafón, excelentes.

Luego nos acercamos a Les Portes, un garito que está en Matías Perello, que ha sido renovado recientemente y del que ahora se ocupa, junto con su compañera, Boro, un tío lleno de energía que tiene muchos planes para el local, una vez que ya ha conseguido reunir un interesante grupo de público que conecta con la filosofía del lugar. Los jueves, Jazz. Mas adelante, exposiciones de arte plástico, café teatro y lo que haga falta. El café, semejante al que anuncia G. Clooney, está superior, lo comprobé. Entre el público, un pintor que actualmente expone su obra en la Galería Natalia, un brillante estudiante de arte en trance de revelarse como un formidable escultor, músicos y antiguos clientes del garito, de la etapa anterior, cuando estaba dirigido por George, que también andaba por allí. Russafa es un sitio cada vez mas interesante –se va pareciendo al barrio de Chueca, en Madrid, sobre todo desde que han pintado el mercado con los colores del arco iris-- que merece que se le dedique, al menos, una noche a la semana. Si van por allí, es interesante separarse un poco de su cogollo y acercarse al garito de Boro, ya saben, Les Portes, en Matías Perelló. Los jueves Jazz, los demás días, un ambiente interesante. Siempre, un magnífico café. De nada.

Al regreso a casa, terminaban de exhibir en el cable 'Trilogía de Nueva York' Esperé, por curiosidad, a la siguiente película que resultó ser 'Choose Me', Elíjeme, y me atrapó tanto, que me tuve que quedar hasta el final. Pero eso lo contaré otro día.

El lado lúdico de la noche del viernes no ha hecho que me olvide del asunto principal de esta entrada. Peralta, dimite.

Gracias.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 10-04-10.

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