Después de un baño en el mar, volvemos a la habitación del hotel para darnos una ducha. Desde el balcón, la arboleda que cubre el desmonte que separa los edificios de apartamentos que están frente al hotel pone la nota verde a esta rara crónica impresionista de nuestra estancia en Benidorm que hoy finaliza.
Es curioso, cada tarde he escrito estas notas frente a esa arboleda sin haberla mirado. Todos los matices del verde están representados en ese mínimo paisaje. El verde de los olivos, con el reflejo de plata de la luz solar en sus hojas.
El verde entreverado de amarillo de las mimosas. Los variados tonos verde oscuro de los arbustos, una variada sinfonía de
verdes, entre los que imagino la silueta del barbiblanco y andaluz poeta, Juan Ramón Jiménez, a quien cité hace poco en la página El Bolo.
Son verdes decididamente juanramonianos, mas que lorquianos.
Hacemos las maletas y, después de comer, salimos a la calle a esperar el autobús que nos llevará de vuelta a casa. Desde la acera lo vemos aproximarse y es de color, ¿lo adivinan?, verde.
En el camino de vuelta observamos otros verdes, una inacabable armonía de verdes y en medio de esas arboledas parece habitar, mas viva que nunca, la palabra del poeta.
Lo olvidaba. La última noche de nuestra estancia en el hotel, una horda de niños medio salvajes invadió el salón. Mientras tomaba un gin tónic en la barra del bar, me pareció escuchar esta breve conversación entre un cliente vestido de chandal que llevaba inscrito en la espalda, Ronaldo 9, y el camarero. '¿Los niños son gratis?', 'Si, claro', 'Sírvame
uno a la plancha, por favor'.
Eso fue todo. Hasta el año que viene, aunque Encarna dice que prefiere ir a otro sitio. No sé. A mi Benidorm me da mucho juego, que quieren que les diga.
En fin. Benidorm/Verde
THE END.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 1/04/13.
martes, 2 de abril de 2013
lunes, 1 de abril de 2013
CRÓNICA (IMPRESIONISTA) DE BENIDORM/BLANCO
Vestidos de algodón blanco, de la cabeza a los pies, Encarna con su sombrilla de color, ¿lo adivinan?, blanco, con encajes chinos, expuestos a la blancura deslumbrante del reflejo solar sobre la pared de 'La Mar Salada',
el único chiringuito de la playa de levante que ofrece cerveza y tapa por un euro y medio, nos tomamos una caña.
Mientras yo aprecio la perfecta geometría del dado de tortilla de patatas que responde al nombre de tapa, Encarna lee el periódico local y en el paseo un gentío de turistas y residentes aprovecha para tomar el sol antes de que, como otros días, las nubes hagan buenos los pronósticos, 'nubes y claros'.
Por la radio se escucha la crónica de los vientos huracanados que barren el país.
Observo en el trasiego de gentes, otra novedad, como la de la pelota semienterrada que sirve para dar saltos acrobáticos, recuerdan?. En visitas anteriores, era fácil ver carritos monoplazas autopropulsados, que servían para el desplazamiento de personas con cuerpos algo arruinados. Este año, la novedad es que esos carritos son biplazas. Y es que, la vida, compartida, es mas. Y la ruina física, compartida, también. Mas ruina, claro.
En cambio, solo he visto a los trileros una vez, y lejos de la playa.
Escribo estas notas a primera hora de la tarde. En la terraza abierta del hotel colindante hay una docena de tumbonas, todas blancas, claro, y todas vacías. Esta mañana, sobre la arena de las playas había dispuestas miles de hamacas, la mayoría sin ocupar. A ojo, estimo que los de las hamacas facturan unos 20.000 euros al día. Hoy no.
El tiempo no acompaña demasiado y en el diario local que lee Encarna se duda de las optimistas previsiones basadas en la ocupación hotelera, por la sencilla razón de que los apartamentos y los campings, están vacíos, y el gasto por persona está siendo afectado por la crisis.
Cuando termino estas líneas, unas nubes blancas y grises se acomodan sobre la cercana sierra, pero en la ventana geológica que perfora su cumbre, un azul sin mácula promete otra mañana soleada, cuando apenas nos queda día y medio de estancia, y todavía no hemos probado el sabor salino de la mar.
A ver mañana.
En fin. Benidorm/Blanco.
(Continuará..)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 31/03/13.
Mientras yo aprecio la perfecta geometría del dado de tortilla de patatas que responde al nombre de tapa, Encarna lee el periódico local y en el paseo un gentío de turistas y residentes aprovecha para tomar el sol antes de que, como otros días, las nubes hagan buenos los pronósticos, 'nubes y claros'.
Por la radio se escucha la crónica de los vientos huracanados que barren el país.
Observo en el trasiego de gentes, otra novedad, como la de la pelota semienterrada que sirve para dar saltos acrobáticos, recuerdan?. En visitas anteriores, era fácil ver carritos monoplazas autopropulsados, que servían para el desplazamiento de personas con cuerpos algo arruinados. Este año, la novedad es que esos carritos son biplazas. Y es que, la vida, compartida, es mas. Y la ruina física, compartida, también. Mas ruina, claro.
En cambio, solo he visto a los trileros una vez, y lejos de la playa.
Escribo estas notas a primera hora de la tarde. En la terraza abierta del hotel colindante hay una docena de tumbonas, todas blancas, claro, y todas vacías. Esta mañana, sobre la arena de las playas había dispuestas miles de hamacas, la mayoría sin ocupar. A ojo, estimo que los de las hamacas facturan unos 20.000 euros al día. Hoy no.
El tiempo no acompaña demasiado y en el diario local que lee Encarna se duda de las optimistas previsiones basadas en la ocupación hotelera, por la sencilla razón de que los apartamentos y los campings, están vacíos, y el gasto por persona está siendo afectado por la crisis.
Cuando termino estas líneas, unas nubes blancas y grises se acomodan sobre la cercana sierra, pero en la ventana geológica que perfora su cumbre, un azul sin mácula promete otra mañana soleada, cuando apenas nos queda día y medio de estancia, y todavía no hemos probado el sabor salino de la mar.
A ver mañana.
En fin. Benidorm/Blanco.
(Continuará..)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 31/03/13.
CRÓNICA (IMPRESIONISTA) DE BENIDORM/NEGRO
'Tengo la camisa negra, porque negra tengo el alma...' (Juanes). Después de patear tres días la villa de Benidorm, de norte a levante, de levante a poniente, el agotamiento induce a cualquiera ideas suicidas, será por eso
que, después de cenar en el hotel, muy bien por cierto, me he puesto la camisa negra que me prestó mi hijo mayor, y he bajado con mi mujer al salón, donde hemos prolongado tres horas mas la jornada laboral (siempre he considerado esto del turismo local un trabajo no retribuido) moviendo el esqueleto.
Describir el ambiente del salón de baile, con tanta pareja patética intentando engañar al tiempo al ritmo de salsa es fácil, pero ya lo hice en un libro inédito, en unas páginas que describían una velada en la discoteca Golden de un falso detective, ahora me limitaré a subrayar el contoneo medido, muy estudiado, de una pareja de clientes de una edad aparentemente próxima a los ritos de su enterramiento, con la que coincidimos en la pista.
El negro no es un color. Es la ausencia de color. Por eso lo he colocado, el negro, en medio de la crónica, como una especie de gozne que cierra la mitad de nuestra estancia en Benidorm, de la que tan poco he hablado, y abre la otra mitad.
No pensaba centrar esta crónica en asuntos de color, pero el gris del primer día ha marcado esa preferencia.
El impresionismo fue una corriente del arte, sobre todo de la pintura, que investigó otras formas de mirar la realidad, tal vez por eso, este intento de crónica impresionista pone poco énfasis en lo descriptivo, y se convierte en algo parecido a un memorial esencialmente subjetivo, digo yo, por decir algo.
Hoy no se me ocurre nada mas, así que me voy a dedicar a pensar en la próxima entrega, blanco.
En fin. Benidorm/Negro.
(Continuará...)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 31/03/13.
Describir el ambiente del salón de baile, con tanta pareja patética intentando engañar al tiempo al ritmo de salsa es fácil, pero ya lo hice en un libro inédito, en unas páginas que describían una velada en la discoteca Golden de un falso detective, ahora me limitaré a subrayar el contoneo medido, muy estudiado, de una pareja de clientes de una edad aparentemente próxima a los ritos de su enterramiento, con la que coincidimos en la pista.
El negro no es un color. Es la ausencia de color. Por eso lo he colocado, el negro, en medio de la crónica, como una especie de gozne que cierra la mitad de nuestra estancia en Benidorm, de la que tan poco he hablado, y abre la otra mitad.
No pensaba centrar esta crónica en asuntos de color, pero el gris del primer día ha marcado esa preferencia.
El impresionismo fue una corriente del arte, sobre todo de la pintura, que investigó otras formas de mirar la realidad, tal vez por eso, este intento de crónica impresionista pone poco énfasis en lo descriptivo, y se convierte en algo parecido a un memorial esencialmente subjetivo, digo yo, por decir algo.
Hoy no se me ocurre nada mas, así que me voy a dedicar a pensar en la próxima entrega, blanco.
En fin. Benidorm/Negro.
(Continuará...)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 31/03/13.
CRÓNICA (IMPRESIONISTA) DE BENIDORM/ROJO
Estoy tendido en la arena como un lagarto, el sol calienta mi piel cuarteada por el tiempo y una suave brisa de levante me coloca un poco con su aroma salino, con un efecto evocador de mi memoria adolescente, una memoria
cuyo núcleo central es un color, el rojo.
El mismo rojo del bikini de una chica que hacía topless tendida en la arena de una playa ya desaparecida, a la que solía ir con mis amigos de la pre adolescencia colgado del estribo de un tranvía. Aquella visión quedó grabada en mi memoria mas antigua, porque yo entonces pensaba que las tetas eran algo exclusivo de las madres, y aquella chica no tenía pinta de ser madre, de modo que aquel descubrimiento, que todas las mujeres tienen tetas, me arrebató para siempre del mundo de la inocencia en el que vivía.
La muchacha del bikini rojo fue la responsable, sin saberlo, de mi tránsito hacia la edad adulta. Mientras jugábamos a la pelota, yo no le quitaba ojo a aquel prodigio y, años después, antes de que aparecieran en mis sueños, de modo recurrente, los lirios amarillos, soñaba con la chica del bikini rojo en las siestas festivas, hasta que la suave brisa de la tarde se colaba entre los barrotes de la reja de la ventana y refrescaba mi cuerpo sudoroso.
Ahora estoy tomando un gin tónic, a la sombra, con la venia de Millás, y toda esta evocación de la chica del bikini rojo se me antoja equivocada. Frente e mi, unos chavales dan saltos acrobáticos desde una gran pelota de goma medio enterrada en la arena, que es de color, ¿lo adivinan? rojo.
Tiene que ser un error ese sueño adolescente de la chica con el bikini rojo, porque entonces, nadie hacía topless en las playas y el bikini todavía no había aparecido.
En las playas de mi adolescencia, hacían su ronda vigilante las patrullas de policías a caballo, vestidos de gris, con gorra de plato y con la verga a mano, que vigilaban la moral de las braguetas del pueblo llano, cumpliendo un acuerdo entre los curas del Vaticano y los ministros franquistas, que se llamó Concordato, y cuyos flecos económicos e ideológicos aún colean hoy en día.
Lo recuerdo con nitidez, esta vez sí, porque los chavales que nos bañábamos desnudos, desoyendo las prohibiciones, al divisar a lo lejos la patrulla montada, avisábamos a voz en grito, ¡que viene la moral..!. Sí.
En fin. Benidorm/Rojo.
(Continuará..)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 29/03/13.
El mismo rojo del bikini de una chica que hacía topless tendida en la arena de una playa ya desaparecida, a la que solía ir con mis amigos de la pre adolescencia colgado del estribo de un tranvía. Aquella visión quedó grabada en mi memoria mas antigua, porque yo entonces pensaba que las tetas eran algo exclusivo de las madres, y aquella chica no tenía pinta de ser madre, de modo que aquel descubrimiento, que todas las mujeres tienen tetas, me arrebató para siempre del mundo de la inocencia en el que vivía.
La muchacha del bikini rojo fue la responsable, sin saberlo, de mi tránsito hacia la edad adulta. Mientras jugábamos a la pelota, yo no le quitaba ojo a aquel prodigio y, años después, antes de que aparecieran en mis sueños, de modo recurrente, los lirios amarillos, soñaba con la chica del bikini rojo en las siestas festivas, hasta que la suave brisa de la tarde se colaba entre los barrotes de la reja de la ventana y refrescaba mi cuerpo sudoroso.
Ahora estoy tomando un gin tónic, a la sombra, con la venia de Millás, y toda esta evocación de la chica del bikini rojo se me antoja equivocada. Frente e mi, unos chavales dan saltos acrobáticos desde una gran pelota de goma medio enterrada en la arena, que es de color, ¿lo adivinan? rojo.
Tiene que ser un error ese sueño adolescente de la chica con el bikini rojo, porque entonces, nadie hacía topless en las playas y el bikini todavía no había aparecido.
En las playas de mi adolescencia, hacían su ronda vigilante las patrullas de policías a caballo, vestidos de gris, con gorra de plato y con la verga a mano, que vigilaban la moral de las braguetas del pueblo llano, cumpliendo un acuerdo entre los curas del Vaticano y los ministros franquistas, que se llamó Concordato, y cuyos flecos económicos e ideológicos aún colean hoy en día.
Lo recuerdo con nitidez, esta vez sí, porque los chavales que nos bañábamos desnudos, desoyendo las prohibiciones, al divisar a lo lejos la patrulla montada, avisábamos a voz en grito, ¡que viene la moral..!. Sí.
En fin. Benidorm/Rojo.
(Continuará..)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 29/03/13.
CRÓNICA (IMPRESIONISTA) DE BENIDORM/AMARILLO
Un sol insolente se desploma sobre las arenas tranquilas de las playas, desde el Rincón de Loix hasta Cala Finestrat y la proximidad del mar arranca a cada grano de arena un reflejo diamantino, como si esa arena, en lugar de
ser el resultado de una erosión fraguada en un tiempo geológico, fuera el producto del trabajo de un orfebre que ha tallado con una paciencia infinita, durante milenios, el paisaje de Benidorm.
Muchas civilizaciones antiguas, precolombinas o mesopotámicas, mayas o egipcias, hicieron del sol el centro de sus creencias, pues su supervivencia estaba muy vinculada a los ciclos solares. Este sol de hoy, que ya anunció la tarde de ayer con la retirada táctica de las nubes hacia poniente, no debe ser muy distinto del que centraba el interés de los magos, augures y sacerdotes del mundo antiguo, como personas principales que eran en aquellos conglomerados humanos que nos han legado sus ruinas.
Se sabe, está escrito, que los egipcios, en particular, dependían mucho de los fenómenos cíclicos inducidos por las crecidas del Nilo y, tal vez, por eso, inventaron la acumulación, no tal como la conocemos ahora, sino como un medio de afrontar las crisis cíclicas de escasez, las épocas de vacas flacas, que duraban siete años. ¿Les suena?
Almacenaban el grano en grandes cantidades como un recurso de lo que hoy llamaríamos política anti cíclica, un modo de oponerse a la escasez y a la miseria. En apenas dos mil años, ese concepto, la acumulación, ha cambiado radicalmente. Los poderosos de ahora mismo, como demuestran las estadísticas de distribución de la renta, han aprendido a acumular, a enriquecerse, precisamente, gracias a la escasez, a la miseria de los otros, prolongando esa escasez, y parecen dispuestos a seguir haciéndolo hasta que no quede un solo grano en el granero.
Tantos organismos internacionales, tantos gobiernos, comisarios europeos, bancos centrales, F.M.I. y demás instituciones mundiales, no han sido capaces de instrumentar una política como la de los egipcios que mantuviera el granero lleno para hacer frente a los tiempos de crisis.
No me voy a extender mas en estos asuntos, porque el brillo cegador que desprende cada grano de arena al reflejar la luz del sol, recuerda que la naturaleza nos ofrece gratis a los humanos algo que no siempre merecemos.
Un testimonio de belleza que a veces no percibimos y que ahora se refleja en la luz que rebota en la superficie de este mar nuestro y hace mas bellos y admirables los cuerpos que deambulan por la playa, ajenos a la temporalidad de su paso por la vida y a la permanente presencia de la naturaleza que los acoge.
Este paisaje que yo mismo habito, seguirá estando aquí cuando yo ya no esté, pero no siento que tal cosa me ponga triste porque, hoy, en particular, me siento plenamente integrado en la naturaleza, percibo que cada grano de arena de la playa es también una parte de mi mismo, y carezco de cualquier sentimiento de ausencia, antes bien, tengo una sensación de plenitud que nunca, antes de esta mañana de miércoles, 27 de marzo, había experimentado.
Es miércoles, ha salido el sol, y estamos vivos. Nos vamos a celebrarlo.
En fin. Benidorm/Amarillo.
(Continuará..)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 27/03/13.
Muchas civilizaciones antiguas, precolombinas o mesopotámicas, mayas o egipcias, hicieron del sol el centro de sus creencias, pues su supervivencia estaba muy vinculada a los ciclos solares. Este sol de hoy, que ya anunció la tarde de ayer con la retirada táctica de las nubes hacia poniente, no debe ser muy distinto del que centraba el interés de los magos, augures y sacerdotes del mundo antiguo, como personas principales que eran en aquellos conglomerados humanos que nos han legado sus ruinas.
Se sabe, está escrito, que los egipcios, en particular, dependían mucho de los fenómenos cíclicos inducidos por las crecidas del Nilo y, tal vez, por eso, inventaron la acumulación, no tal como la conocemos ahora, sino como un medio de afrontar las crisis cíclicas de escasez, las épocas de vacas flacas, que duraban siete años. ¿Les suena?
Almacenaban el grano en grandes cantidades como un recurso de lo que hoy llamaríamos política anti cíclica, un modo de oponerse a la escasez y a la miseria. En apenas dos mil años, ese concepto, la acumulación, ha cambiado radicalmente. Los poderosos de ahora mismo, como demuestran las estadísticas de distribución de la renta, han aprendido a acumular, a enriquecerse, precisamente, gracias a la escasez, a la miseria de los otros, prolongando esa escasez, y parecen dispuestos a seguir haciéndolo hasta que no quede un solo grano en el granero.
Tantos organismos internacionales, tantos gobiernos, comisarios europeos, bancos centrales, F.M.I. y demás instituciones mundiales, no han sido capaces de instrumentar una política como la de los egipcios que mantuviera el granero lleno para hacer frente a los tiempos de crisis.
No me voy a extender mas en estos asuntos, porque el brillo cegador que desprende cada grano de arena al reflejar la luz del sol, recuerda que la naturaleza nos ofrece gratis a los humanos algo que no siempre merecemos.
Un testimonio de belleza que a veces no percibimos y que ahora se refleja en la luz que rebota en la superficie de este mar nuestro y hace mas bellos y admirables los cuerpos que deambulan por la playa, ajenos a la temporalidad de su paso por la vida y a la permanente presencia de la naturaleza que los acoge.
Este paisaje que yo mismo habito, seguirá estando aquí cuando yo ya no esté, pero no siento que tal cosa me ponga triste porque, hoy, en particular, me siento plenamente integrado en la naturaleza, percibo que cada grano de arena de la playa es también una parte de mi mismo, y carezco de cualquier sentimiento de ausencia, antes bien, tengo una sensación de plenitud que nunca, antes de esta mañana de miércoles, 27 de marzo, había experimentado.
Es miércoles, ha salido el sol, y estamos vivos. Nos vamos a celebrarlo.
En fin. Benidorm/Amarillo.
(Continuará..)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 27/03/13.
CRÓNICA (IMPRESIONISTA) DE BENIDORM/VIOLETA
Camino por la playa de Poniente en dirección a Cala Finestrat, justo cuando la luz declinante pone un reflejo violeta sobre los imponentes edificios que la habitan, me pregunto que milagro óptico puede ofrecer tanta belleza
a los simples mortales y, sobre todo, porqué eso es así, si, en general, no lo merecemos.
A ver, que levante la mano quien tenga algo que ver con la belleza de las puestas de sol en Cala Finestrat, ¿Los constructores?, no. El sol ya estaba allí, y sus combinaciones a partir de la luz declinante son anteriores a la colonización de esta playa por los capitales madrileños.
Sea como fuere, la tarde cae aquí con la misma majestuosidad que en la isla de Manhattan. Miro hacia Poniente y se me ocurre que si algo, o alguien, ha intervenido para inventar esta fiesta de los sentidos, tal vez ha podido ser ese monte de la sierra, que exhibe una hendidura en su cumbre por donde escapan los últimos rayos de sol, en esta tarde mágica del día veintiocho de marzo, tercer día de nuestra estancia aquí.
Ignoro a que se debe esa fractura geométrica en la cima del monte. ¿Una cantera?. Pregunto, y nadie me aclara nada. ¿Una pelea entre dioses y titanes? ¿Una fractura debida a causas geológicas?. Cuando vuelva a casa lo miraré en Internet.
Sospecho que existe alguna leyenda, incluso hay quien afirma que el islote que aparece frente a la costa, es el fragmento de roca que falta en el monte. Yo, no lo creo.
Dejaré de reflexionar sobre este misterio de la naturaleza, tomaré un café en un lugar de la playa, orientado a poniente, y disfrutaré, sin mas, del espectáculo del ocaso declinante, sin hacerme mas preguntas, aunque ya estoy pensando en la crónica de mañana, centrada en el color rojo.
En fin. Benidorm/Violeta
(Continuará...)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 28/03/13.
A ver, que levante la mano quien tenga algo que ver con la belleza de las puestas de sol en Cala Finestrat, ¿Los constructores?, no. El sol ya estaba allí, y sus combinaciones a partir de la luz declinante son anteriores a la colonización de esta playa por los capitales madrileños.
Sea como fuere, la tarde cae aquí con la misma majestuosidad que en la isla de Manhattan. Miro hacia Poniente y se me ocurre que si algo, o alguien, ha intervenido para inventar esta fiesta de los sentidos, tal vez ha podido ser ese monte de la sierra, que exhibe una hendidura en su cumbre por donde escapan los últimos rayos de sol, en esta tarde mágica del día veintiocho de marzo, tercer día de nuestra estancia aquí.
Ignoro a que se debe esa fractura geométrica en la cima del monte. ¿Una cantera?. Pregunto, y nadie me aclara nada. ¿Una pelea entre dioses y titanes? ¿Una fractura debida a causas geológicas?. Cuando vuelva a casa lo miraré en Internet.
Sospecho que existe alguna leyenda, incluso hay quien afirma que el islote que aparece frente a la costa, es el fragmento de roca que falta en el monte. Yo, no lo creo.
Dejaré de reflexionar sobre este misterio de la naturaleza, tomaré un café en un lugar de la playa, orientado a poniente, y disfrutaré, sin mas, del espectáculo del ocaso declinante, sin hacerme mas preguntas, aunque ya estoy pensando en la crónica de mañana, centrada en el color rojo.
En fin. Benidorm/Violeta
(Continuará...)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 28/03/13.
CRÓNICA (IMPRESIONISTA) DE BENIDORM/GRIS
El primer día de nuestra estancia en Benidorm ha resultado gris. No me voy a quejar de eso ahora, después de haber afirmado mi preferencia por las veladuras grises en la página Sorolla. Era previsible, lo de los grises, al haber consultado en Internet 'Tiempo en Benidorm'. Quedaba claro que, hoy, martes 26 de marzo, tenía todos los números
para ser la jornada turística con menos horas de sol de la semana.
El muro natural de la sierra ha frenado los vientos que ayer zarandearon el autobús en el que vinimos en compañía de un pasaje, en su mayoría, con un fuerte arcaísmo rural. Aquí me tienen pues, en una cafetería del centro viejo hojeando El País, ya que el clima no da para mas.
Me han llamado la atención dos o tres cosas, tras su lectura. Del café que sirven aquí, llama la atención su excelente calidad, a diferencia del que ponen en el bufet del hotel, absolutamente deleznable. No pienso contestar la encuesta del hotel sobre la calidad de sus servicios, ni decir nada del café. Hace años que no contesto encuestas. Total, pa que, me he cansado de quejarme en las encuestas del café y de los políticos. Pasan los años y por mas que me quejo, siguen siendo igual de malos.
De El País,me ha parecido que merecen ser citadas aquí tres cosas. El artículo de Vidal Folch sobre la crisis de Chipre, una frase del futbolista Piqué, y la opinión de Rosa Montero sobre las acciones de Escrache (acoso?), a los políticos.
Vidal Folch incita a la protesta de la ciudadanía europea por el fiasco de Chipre. Pide que dimita, que se vaya, el Presidente del Eurogrupo, el holandés Dijsselbloem (algo así, una de las ventajas de que se vaya es que tal vez venga otro con un apellido pronunciable).
Vidal Folch considera a este funcionario europeo el primer culpable de incumplir las leyes y de haber multiplicado la crisis y yo, en principio, me lo creo. Concluye Vidal Folch aconsejando una serie de medidas que, por su carácter técnico, no voy a repetir, pero que se pueden resumir en una unión fiscal y menos competencia desleal a base de impuestos bajos en determinados países de la unión. Una legislación temprana que hubiera contemplado estos aspectos, habría evitado la condición de seudo paraíso fiscal de Chipre, y podría haber impedido el fiasco que ahora ha estallado.
Piqué, por su parte, con la eficacia que caracteriza a los deportistas de élite, lanza una frase de solo cuatro palabras, contundente como un pepinazo desde dentro del área. 'Este país es bipolar', supongo que se refiere a los altibajos que sufren los grandes equipos, sometidos a la afección, o la desafección, de los aficionados, según fluctúan sus resultados.
Pero, las palabras con las que mas me identifico, son las de Rosa Montero, que censura la preocupación de los políticamente correctos por los Escraches (estrategias de presión sobre los políticos?) que, al lado de la violencia institucional que se viene ejerciendo sobre los ciudadanos, Montero considera un mero derecho al pataleo. En la misma línea de opinión de Montero, me parece obscena la hipocresía de González Pons y su pandilla, que ahora van de víctimas,cuando son victimarios por el enorme daño social que están causando a gran parte de la población.
El gris no acompaña para ir a la playa, así que nos vamos de tiendas.
(Continuará...)
En fin. Benidorm/Gris.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 26/03/13.
El muro natural de la sierra ha frenado los vientos que ayer zarandearon el autobús en el que vinimos en compañía de un pasaje, en su mayoría, con un fuerte arcaísmo rural. Aquí me tienen pues, en una cafetería del centro viejo hojeando El País, ya que el clima no da para mas.
Me han llamado la atención dos o tres cosas, tras su lectura. Del café que sirven aquí, llama la atención su excelente calidad, a diferencia del que ponen en el bufet del hotel, absolutamente deleznable. No pienso contestar la encuesta del hotel sobre la calidad de sus servicios, ni decir nada del café. Hace años que no contesto encuestas. Total, pa que, me he cansado de quejarme en las encuestas del café y de los políticos. Pasan los años y por mas que me quejo, siguen siendo igual de malos.
De El País,me ha parecido que merecen ser citadas aquí tres cosas. El artículo de Vidal Folch sobre la crisis de Chipre, una frase del futbolista Piqué, y la opinión de Rosa Montero sobre las acciones de Escrache (acoso?), a los políticos.
Vidal Folch incita a la protesta de la ciudadanía europea por el fiasco de Chipre. Pide que dimita, que se vaya, el Presidente del Eurogrupo, el holandés Dijsselbloem (algo así, una de las ventajas de que se vaya es que tal vez venga otro con un apellido pronunciable).
Vidal Folch considera a este funcionario europeo el primer culpable de incumplir las leyes y de haber multiplicado la crisis y yo, en principio, me lo creo. Concluye Vidal Folch aconsejando una serie de medidas que, por su carácter técnico, no voy a repetir, pero que se pueden resumir en una unión fiscal y menos competencia desleal a base de impuestos bajos en determinados países de la unión. Una legislación temprana que hubiera contemplado estos aspectos, habría evitado la condición de seudo paraíso fiscal de Chipre, y podría haber impedido el fiasco que ahora ha estallado.
Piqué, por su parte, con la eficacia que caracteriza a los deportistas de élite, lanza una frase de solo cuatro palabras, contundente como un pepinazo desde dentro del área. 'Este país es bipolar', supongo que se refiere a los altibajos que sufren los grandes equipos, sometidos a la afección, o la desafección, de los aficionados, según fluctúan sus resultados.
Pero, las palabras con las que mas me identifico, son las de Rosa Montero, que censura la preocupación de los políticamente correctos por los Escraches (estrategias de presión sobre los políticos?) que, al lado de la violencia institucional que se viene ejerciendo sobre los ciudadanos, Montero considera un mero derecho al pataleo. En la misma línea de opinión de Montero, me parece obscena la hipocresía de González Pons y su pandilla, que ahora van de víctimas,cuando son victimarios por el enorme daño social que están causando a gran parte de la población.
El gris no acompaña para ir a la playa, así que nos vamos de tiendas.
(Continuará...)
En fin. Benidorm/Gris.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 26/03/13.
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