Esta mañana hemos ido a Carrefur, en busca de unas lámparas Led de dcce voltios, para la casa de la sierra, que no hemos encontrado, y unas trampas para roedores, que tampoco había.
Al regresar, a pié, hemos visto un nuevo edificio en estado de avanzada construcción, que nos ha llamado la atención por el tipo de arquitectura que ya se adiviniaba en sus esctructuras.
Encarna, más curiosa que yo, le ha preguntado al vigilante de la obra, --Oiga, ¿este edificio que es? --Una iglesia mormona, consagrada a los
Santos de los ültimos Días.
¿Mormones?, he añadido yo, cuando necesite más esposas, me pasaré por aquí.
He dado un vistazo a Wikipedia, porque todo mi conocimiento sobre los mormones se limita a un campista de quien fuí vecino, que llevaba una camisa blanca abierta dejando ver unas cadenas de oro, tal como si fuera el Cigala, y por entonces tenía dos esposas.
Según Wikipedia, el movimiento mormón tuvo su origen en la prédica de Josep Smit en 1830, a quien llamaban El profeta. El movimiento mormón creció rápidamente y en 1.839 se instalaron en la ribera del Missisipi.
No quiero cansarles con detalles, únicamente me centraré en un par de cosas que me llaman la atención.
Poligamia. Vamos a ver, si ya es complicado convivir con una sola esposa, imaginense lo que puede llegar a ser multiplicar esa complicación por un número indeterminado de ellas.
No me interesa este aspecto del movimiento mormón, para nada, ahora bien, considero más interesante su apreciación de la importancia del 'Ultimo Día', puesto que es así como denominan a su iglesia, además de observar la práctica de bautizar a los muertos.
El último día es fundamental en la vida de cualquiera, es el final de una historia, como también, con una visión mas profana, puede ser el último día en que permanezca abierta una ventanilla para cualquier trámite público, o mejor, el último día de trabajo antes de disfrutar las vacaciones, el último día para pagar la hipoteca en tiempo hábil, un sinfín de cosas, aunque parece evidente que lo más importante es ese último día de estancia entre los nuestros, al que los mormones dedican sus iglesias.
La construcción del edificio de la iglesia mormona está muy avanzada. Me pregunto a que se deberá esta expansión del movimiento mormón aquí mismo, qué les habrá llevado a venir desde Missisipi para plantar sus reales junto a un centro comercial tan popular, y populoso, como Carrefur.
No sé, no conozco los criterios de la política de expansión de las diversas confesiones, aunque es normal, ya vinieron las mezquitas, que ahora vengan los yanquis.
De vuelta a casa, por el camino se nos ha olvidado la novedad de la iglesia de los santos de los últimos días. Al pasar junto a una pastelería
hemos entrado, nos hemos tomado sendas horchatas y un par de fartons, mi mujer ha leído El Mundo y a la salida, me ha ido contando un libro que está leyendo, casi en su totalidad. En ese momento, dado lo prolijo del relato, me he reafirmado en mi rechazo a la poligamia.
En fin. Mormones.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 11 08 16.
jueves, 11 de agosto de 2016
miércoles, 10 de agosto de 2016
CÁRMEN, CÁRMEN.
He bajado a La Fuente en un día, afortunadamente, gris, afortunadamente nuboso, afortunadamente húmedo. La noche no ha sido tan grata, tal vez el brusco cambio de clima --mientras escribo estas líneas ese cambio se percibe por el sonido de la tormenta-- ha tenido algo que ver con el hecho de que me haya despertado a las cuatro de la madrugada y ya no haya conciliado de nuevo el sueño, algo que me sucede raras veces.
Percibo este cambio de las condiciones atmosféricas como algo afortunado, porque quizás hemos tenido demasiados días consecutivos con exceso de calor, y eso no parece bueno para los humanos, los animales, las plantas, ni para quienes se dedican a la agricultura en zonas de secano, aunque ayer, Encarna y yo nos aventuramos a dar un paseo por la playa de la Malvarrosa, y las mas de 50.000 personas que convertían allí en diversión los rigores del verano, seguramente no compartirán este punto de vista.
Como he madrugado mas de la cuenta, he bajado a tomar café antes de lo acostumbrado, por lo que la espera se ha vuelto algo ansiosa para ver si aparecía Cármen, con quien me une una relación empática algo misteriosa, pues la repetición de esos encuentros amables, placenteros, se está introduciendo en mis hábitos como una necesidad emocional cada vez mas perentoria, sin que mi voluntad tenga nada que ver en ello, pero no ha sido Cármen la que ha aparecido, sino un compañero de tertulia, cuyo nombre ignoro, que se ha sentado a mi mesa, y con quien he compartido la espera hasta que por fin Cármen ha venido y se ha sentado a nuestro lado.
La he encontrado más guapa, con una prenda de manga corta oscura, sus pantalones con un estampado elegante, sus grandes ojos azules, su cabello corto, y su proverbial disposición a la conversación compartida que ha cambiado mi estado de ánimo, algo ansioso por su ausencia, en favor del placer de su presencia.
No entiendo nada.Una mujer presente en el barrio durante décadas, a la que seguramente he visto muchas veces sin reparar en ella, está empezando a ocupar un lugar preferente en mis pensamientos, en mis hábitos, en mis necesidades imaginativas, y no sé porqué.
Me pregunto que pensará ella de mí, porqué, desde hace algún tiempo, cuando me ve sentado en soledad en la terraza de La Fuente, se sienta junto a mí, un extraño de quien ni siquiera conocía el nombre, hasta que huy se lo he dicho.
Pienso que se trata de una persona con mucha empatía, pues conoce a todo el mundo, todo el mundo la saluda, y yo solo significo en ese extenso mapa de cordialidad y conversación, un elemento más de su amplio universo.
Cármen, Cármen. es para mi algo más, una mujer que ha despertado en mi una necesidad emocional de estar con ella, todos los días, al margen de mi voluntad consciente. Escucho el sonido de la tormenta, cada vez mas cerca, oigo el suave golpeteo de la lluvia, y percibo que ambas cosas, los truenos y la lluvia, son también ella, Cármen, Cármen.
Hoy hemos hablado de todo un poco, de la memoria en los negocios, en los juegos de cartas, en la lectura, en la escritura, y me he atrevido a contar la anécdota del Puente Lecquio, que incluí en la entrada Una Noche en la Feria, que ha resultado ser la más visitada del mes, sospecho que precisamente por incluir esa anécdota, y Cármen ha demostrado ser una profunda conocedora de las revistas y los programas del corazón, pues ha hecho una relación detallada de todas las parejas que ha tenido el tal Lecquio, a cuantas ha embarazado y a cuantas no, y de cuantas ha negado ser el autor del embarazo.
Ambos contertulios, Cármen y el otro acompañante cuyo nombe ignoro, se han sorprendido por la interpretación popular del nombre de un puente cercano, no sabían que le llamaran el puente Lecquio, ni porqué.
La tormenta arrecia, el golpe de los truenos ya está aquí. Al dejar La Fuente he comprado un ejemplar de 'Levante', pero, a pesar de lo interesante de algunos titulares, no he resistido el impulso de dedicar la entrada de hoy a Cármen, Cármen, su nombre, su imágen, se imponen a cualquier otra cosa, no sé porqué.
En fin. Cármen, Cármen.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 10 08 16.
Percibo este cambio de las condiciones atmosféricas como algo afortunado, porque quizás hemos tenido demasiados días consecutivos con exceso de calor, y eso no parece bueno para los humanos, los animales, las plantas, ni para quienes se dedican a la agricultura en zonas de secano, aunque ayer, Encarna y yo nos aventuramos a dar un paseo por la playa de la Malvarrosa, y las mas de 50.000 personas que convertían allí en diversión los rigores del verano, seguramente no compartirán este punto de vista.
Como he madrugado mas de la cuenta, he bajado a tomar café antes de lo acostumbrado, por lo que la espera se ha vuelto algo ansiosa para ver si aparecía Cármen, con quien me une una relación empática algo misteriosa, pues la repetición de esos encuentros amables, placenteros, se está introduciendo en mis hábitos como una necesidad emocional cada vez mas perentoria, sin que mi voluntad tenga nada que ver en ello, pero no ha sido Cármen la que ha aparecido, sino un compañero de tertulia, cuyo nombre ignoro, que se ha sentado a mi mesa, y con quien he compartido la espera hasta que por fin Cármen ha venido y se ha sentado a nuestro lado.
La he encontrado más guapa, con una prenda de manga corta oscura, sus pantalones con un estampado elegante, sus grandes ojos azules, su cabello corto, y su proverbial disposición a la conversación compartida que ha cambiado mi estado de ánimo, algo ansioso por su ausencia, en favor del placer de su presencia.
No entiendo nada.Una mujer presente en el barrio durante décadas, a la que seguramente he visto muchas veces sin reparar en ella, está empezando a ocupar un lugar preferente en mis pensamientos, en mis hábitos, en mis necesidades imaginativas, y no sé porqué.
Me pregunto que pensará ella de mí, porqué, desde hace algún tiempo, cuando me ve sentado en soledad en la terraza de La Fuente, se sienta junto a mí, un extraño de quien ni siquiera conocía el nombre, hasta que huy se lo he dicho.
Pienso que se trata de una persona con mucha empatía, pues conoce a todo el mundo, todo el mundo la saluda, y yo solo significo en ese extenso mapa de cordialidad y conversación, un elemento más de su amplio universo.
Cármen, Cármen. es para mi algo más, una mujer que ha despertado en mi una necesidad emocional de estar con ella, todos los días, al margen de mi voluntad consciente. Escucho el sonido de la tormenta, cada vez mas cerca, oigo el suave golpeteo de la lluvia, y percibo que ambas cosas, los truenos y la lluvia, son también ella, Cármen, Cármen.
Hoy hemos hablado de todo un poco, de la memoria en los negocios, en los juegos de cartas, en la lectura, en la escritura, y me he atrevido a contar la anécdota del Puente Lecquio, que incluí en la entrada Una Noche en la Feria, que ha resultado ser la más visitada del mes, sospecho que precisamente por incluir esa anécdota, y Cármen ha demostrado ser una profunda conocedora de las revistas y los programas del corazón, pues ha hecho una relación detallada de todas las parejas que ha tenido el tal Lecquio, a cuantas ha embarazado y a cuantas no, y de cuantas ha negado ser el autor del embarazo.
Ambos contertulios, Cármen y el otro acompañante cuyo nombe ignoro, se han sorprendido por la interpretación popular del nombre de un puente cercano, no sabían que le llamaran el puente Lecquio, ni porqué.
La tormenta arrecia, el golpe de los truenos ya está aquí. Al dejar La Fuente he comprado un ejemplar de 'Levante', pero, a pesar de lo interesante de algunos titulares, no he resistido el impulso de dedicar la entrada de hoy a Cármen, Cármen, su nombre, su imágen, se imponen a cualquier otra cosa, no sé porqué.
En fin. Cármen, Cármen.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 10 08 16.
lunes, 8 de agosto de 2016
COMO ANTES....
"Como antes, más que antes, te amaré..." esta estrofa de una canción italiana, cuyo título original es "Comme prima", de los años 50/60, me inspira, junto con un titular de 'Levante", que he comprado al volver de la terraza de La Fuente, después de conversar con Cármen, en mesas separadas, quien me ha sorprendido hoy al levantarse la camiseta para mostrarme la cicatriz que recorre su torso, y darme unas indicaciones muy precisas sobre otras cicatrices que recorren sus ingles, todas producto de una cirugía para resolver antiguos problemas circulatorios, hoy resueltos. Un titular, cuyo texto dice,
'Los valencianos vuelven a pedir préstamos al consumo por primera vez tras la crisis'
La letra de esa canción, que ha vuelto a mi memoria al leer el titular, y el título de una página escrita en el blog en 2011, 'La Gran Mutación', que ha aparecido ahora en las estadísticas, señal de que alguien la ha vuelto a consultar, en la que esbozaba una atrevida idea, que la crisis que ya andaba por entonces, no era, en realidad, una crisis, sino un signo de una mutación social que generaría comportamientos sociales y políticos nuevos, abandonando otros para siempre, ambos signos, la canción, nostálgica, y el comportamiento actual de los consumidores, parecen dar a entender que los viejos hábitos no han sido eliminados, que nada ha cambiado, en el sentido de que la repetición y el apego al viejo sistema confirman que no ha habido mutación.
La entradilla del titular aclara, 'la reducción del paro y las medidas de liquidez del Banco Central Europeo impulsan los créditos al consumo' lo que parece indicar que los banqueros, sobre todo los centrales, no son partidarios de las mutaciones, sino de las repeticiones, por eso sus medidas recuerdan la letra de esa canción italiana, 'Como antes, más que antes...'prestaré', para que todo vuelva a ser como antes de la crisis y nadie pueda pensar en mutación alguna de los sistemas, de los hábitos, de las relaciones de poder, establecidas sobre la repetición cíclica.
Si esto es así, los que ahora andan pidiendo préstamos, pueden ir pensando en la próxima crisis, que no es posible predecir cuando se producirá, pero que se producirá, sin sombra de duda.
Encarna y yo hemos pasado por la crisis sin pena ni gloria, por dos circunstancias. No teníamos ningún préstamo ni hipoteca que nos pudiera amenazar de deshaucio, no teníamos ningún puesto de trabajo del que pudiéramos ser desalojados, puesto que la crisis nos pilló recién jubilados.
La única zozobra que he sentido estos años es ver la mano de Rajoy vaciando la Reserva de las Pensiones. Ni siquiera esto me ha afectado demasiado, porque soy de los que piensan que, así como en algunos países nórdicos no hay caja de pensiones, sino que éstas se satisfacen vía impuestos, nada debemos temer aquí quienes hemos cotizado cuarenta años, y mucho menos votar a Rajoy a consecuencia de ese temor irracional, que favorece las expectativas de la banca, a través de los planes privados que patrocinan.
Hay cosas que, si son como antes, nos gratifican, nos hacen felices. Hay otras que no. Visitar una ciudad a la que no volvías desde hace décadas, puede ser gratificante, como nos sucedió en el último viaje a Cuenca, del que hice la consabida crónica.
Leer en un titular que un banco central abusa de la repetición, ofreciendo las mismas fórmulas económico financieras, tan gastadas, para sostener un sistema que solo vive de eso, de la repetición, no de la innovación, de la creatividad, que no se ocupa de inducir a la ciudadanía a que innove, sino que la empuja a cometer, una y otra vez, los mismos errores, en el contexto del modo cíclico de la economía capitalista, que ya deberíamos haber aprendido, por la larga experiencia histórica, que es un modo de producción, financiación y consumo, generador de crisis sucesivas, a mi, en particular, no me resulta gratificante.
La verdad, me da lo mismo, tengo otras cosas mas importantes en que pensar, por ejemplo, la sorpresa de la contemplación del torso de Cármen, mientras el viento de levante acariciaba nuestros rostros en la terraza de La Fuente.
En fin. Como antes...
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 8 08 16.
'Los valencianos vuelven a pedir préstamos al consumo por primera vez tras la crisis'
La letra de esa canción, que ha vuelto a mi memoria al leer el titular, y el título de una página escrita en el blog en 2011, 'La Gran Mutación', que ha aparecido ahora en las estadísticas, señal de que alguien la ha vuelto a consultar, en la que esbozaba una atrevida idea, que la crisis que ya andaba por entonces, no era, en realidad, una crisis, sino un signo de una mutación social que generaría comportamientos sociales y políticos nuevos, abandonando otros para siempre, ambos signos, la canción, nostálgica, y el comportamiento actual de los consumidores, parecen dar a entender que los viejos hábitos no han sido eliminados, que nada ha cambiado, en el sentido de que la repetición y el apego al viejo sistema confirman que no ha habido mutación.
La entradilla del titular aclara, 'la reducción del paro y las medidas de liquidez del Banco Central Europeo impulsan los créditos al consumo' lo que parece indicar que los banqueros, sobre todo los centrales, no son partidarios de las mutaciones, sino de las repeticiones, por eso sus medidas recuerdan la letra de esa canción italiana, 'Como antes, más que antes...'prestaré', para que todo vuelva a ser como antes de la crisis y nadie pueda pensar en mutación alguna de los sistemas, de los hábitos, de las relaciones de poder, establecidas sobre la repetición cíclica.
Si esto es así, los que ahora andan pidiendo préstamos, pueden ir pensando en la próxima crisis, que no es posible predecir cuando se producirá, pero que se producirá, sin sombra de duda.
Encarna y yo hemos pasado por la crisis sin pena ni gloria, por dos circunstancias. No teníamos ningún préstamo ni hipoteca que nos pudiera amenazar de deshaucio, no teníamos ningún puesto de trabajo del que pudiéramos ser desalojados, puesto que la crisis nos pilló recién jubilados.
La única zozobra que he sentido estos años es ver la mano de Rajoy vaciando la Reserva de las Pensiones. Ni siquiera esto me ha afectado demasiado, porque soy de los que piensan que, así como en algunos países nórdicos no hay caja de pensiones, sino que éstas se satisfacen vía impuestos, nada debemos temer aquí quienes hemos cotizado cuarenta años, y mucho menos votar a Rajoy a consecuencia de ese temor irracional, que favorece las expectativas de la banca, a través de los planes privados que patrocinan.
Hay cosas que, si son como antes, nos gratifican, nos hacen felices. Hay otras que no. Visitar una ciudad a la que no volvías desde hace décadas, puede ser gratificante, como nos sucedió en el último viaje a Cuenca, del que hice la consabida crónica.
Leer en un titular que un banco central abusa de la repetición, ofreciendo las mismas fórmulas económico financieras, tan gastadas, para sostener un sistema que solo vive de eso, de la repetición, no de la innovación, de la creatividad, que no se ocupa de inducir a la ciudadanía a que innove, sino que la empuja a cometer, una y otra vez, los mismos errores, en el contexto del modo cíclico de la economía capitalista, que ya deberíamos haber aprendido, por la larga experiencia histórica, que es un modo de producción, financiación y consumo, generador de crisis sucesivas, a mi, en particular, no me resulta gratificante.
La verdad, me da lo mismo, tengo otras cosas mas importantes en que pensar, por ejemplo, la sorpresa de la contemplación del torso de Cármen, mientras el viento de levante acariciaba nuestros rostros en la terraza de La Fuente.
En fin. Como antes...
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 8 08 16.
domingo, 7 de agosto de 2016
IMAGINARIUM II
Dudaba como titular esta entrada, si con un nombre de mujer, Cármen, o cómo, en buena medida, se trata de algo imaginario, onirico,
buscar un título que acentuara ese carácter, finalmente, me he decidido por Imaginarium II, porque aunque es cierto que Cármen existe, se trata de una persona a la que apenas he conocido aún, cuyo nombre he sabido al nombrarla otra persona.
Si bien hemos tenido varios encuentros se ha tratado de meras conversaciones en la terraza de un bar, eso sí, cada vez mas frecuentes, mas largas y mas placenteras. Por eso no comprendo como en las tres noches que he pasado en la sierra, he soñado con ella, pero no con su rostro agradable, su figura esbelta , su cabello, su voz, su don conversacional, sino con tantasías eróticas sin ninguna relación con esos contactos convencionales.
CÁRMEN. Sus suaves estímulos convierten mis genitales dormidos en un apéndice pétreo.
CÁRMEN. Montada en mi cintura, hace gala de una energía que sospecho que hace tiempo no experimentaba.
CÁRMEN. Sus flujos se desbordan entre sus muslos mojando la cama.
CÁRMEN. Queda relajada, tendida en la cama, con la mirada perdida, tras alcanzar el climax del deseo.
Por la ventana, se filtran los primeros rayos del sol de la mañana.
Soy el primero en no entender esto, no sé si me he pasado, aunque, Henry Miller introdujo el erotismo en la literatura moderna, creo que casi nadie se acuerda ya de él
La palabra CÁRMEN tiene más de un sentido para mí, abordaré la salida de este lío, buscando esos significados.
CÁRMEN. la virgen paseada por los pescadores gallegos en Ribeira, en uno de mis veranos más felices.
CÁRMEN. Una vivienda residencial típica de Granada, frecuentemente rodeada de jardines y detalles hermosos. En uno de esos Cármenes puede que naciera Lorca, quien, con el tiempo, seguramente a consecuencia de la hostilidad de alguien cercano a su famiilia, fue vílmente asesinado contra un paredón.
Es plausible que alguno de sus ejecutores al volver de la cruel faena dijera, 'Se lo merecía por maricón', dejando en evidencia no solo su odio a los homosexuales, sino su odio a la mitad de la población que no compartía sus ideas fascistas.
CÁRMEN. En este caso se trata de otra mujar, ex pareja de Jordi. Pude admirar su belleza en un desfile de modas en la terraza de la sala Octubre, con su vestido blanco de novia, su presencia en aquel acto fué, realmente, espectacular, pero lo más sobresaliente de esta mujer, formada en las bellas artes, mas que su belleza, fué su decisión, su valor, que la llevó a Berlín para realizar sus aspiraciones. Jordi no la acompañó en esa aventura, tal vez porque ha salido a mí, más dotado para la imaginación que para la acción.
CÁRMEN. Concluyo esta absurda página con una breve referencia a otra mujer, así llamada. Mi prima hermana, con la que discutia con frecuencia, supòngo que por la afinidad de nuestros temperamentos. Ya murío. En su funeral, no resistí el impulso de escribir en el libro de condolencias, 'Por fín escuchas, Cármen'.
Ya vale, no?, termino esta página, una de las más raras que me han salido del teclado últimamente, con las mismas dudas, ¿debí titularla Cármen? o de otra manera, no sé.
Por cierto, hola de nuevo.
En fin. Imaginarium II
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 7 08 16.
Si bien hemos tenido varios encuentros se ha tratado de meras conversaciones en la terraza de un bar, eso sí, cada vez mas frecuentes, mas largas y mas placenteras. Por eso no comprendo como en las tres noches que he pasado en la sierra, he soñado con ella, pero no con su rostro agradable, su figura esbelta , su cabello, su voz, su don conversacional, sino con tantasías eróticas sin ninguna relación con esos contactos convencionales.
CÁRMEN. Sus suaves estímulos convierten mis genitales dormidos en un apéndice pétreo.
CÁRMEN. Montada en mi cintura, hace gala de una energía que sospecho que hace tiempo no experimentaba.
CÁRMEN. Sus flujos se desbordan entre sus muslos mojando la cama.
CÁRMEN. Queda relajada, tendida en la cama, con la mirada perdida, tras alcanzar el climax del deseo.
Por la ventana, se filtran los primeros rayos del sol de la mañana.
Soy el primero en no entender esto, no sé si me he pasado, aunque, Henry Miller introdujo el erotismo en la literatura moderna, creo que casi nadie se acuerda ya de él
La palabra CÁRMEN tiene más de un sentido para mí, abordaré la salida de este lío, buscando esos significados.
CÁRMEN. la virgen paseada por los pescadores gallegos en Ribeira, en uno de mis veranos más felices.
CÁRMEN. Una vivienda residencial típica de Granada, frecuentemente rodeada de jardines y detalles hermosos. En uno de esos Cármenes puede que naciera Lorca, quien, con el tiempo, seguramente a consecuencia de la hostilidad de alguien cercano a su famiilia, fue vílmente asesinado contra un paredón.
Es plausible que alguno de sus ejecutores al volver de la cruel faena dijera, 'Se lo merecía por maricón', dejando en evidencia no solo su odio a los homosexuales, sino su odio a la mitad de la población que no compartía sus ideas fascistas.
CÁRMEN. En este caso se trata de otra mujar, ex pareja de Jordi. Pude admirar su belleza en un desfile de modas en la terraza de la sala Octubre, con su vestido blanco de novia, su presencia en aquel acto fué, realmente, espectacular, pero lo más sobresaliente de esta mujer, formada en las bellas artes, mas que su belleza, fué su decisión, su valor, que la llevó a Berlín para realizar sus aspiraciones. Jordi no la acompañó en esa aventura, tal vez porque ha salido a mí, más dotado para la imaginación que para la acción.
CÁRMEN. Concluyo esta absurda página con una breve referencia a otra mujer, así llamada. Mi prima hermana, con la que discutia con frecuencia, supòngo que por la afinidad de nuestros temperamentos. Ya murío. En su funeral, no resistí el impulso de escribir en el libro de condolencias, 'Por fín escuchas, Cármen'.
Ya vale, no?, termino esta página, una de las más raras que me han salido del teclado últimamente, con las mismas dudas, ¿debí titularla Cármen? o de otra manera, no sé.
Por cierto, hola de nuevo.
En fin. Imaginarium II
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 7 08 16.
jueves, 4 de agosto de 2016
AVISOS Y ESPANTADAS
Nos vamos cuatro días a la casa de la sierra. Hasta el domingo o lunes, no habrá entradas nuevas. Quiero agradecer a los usuarios
de Alemania, Rusia, España, Usa y demás, su atención al blog, Julio ha sido un record de visitas, y sugerirles que durante estos días, pongan su atención en las entradas antiguas, de 2007 y 2008, que me parecen mejores que las actuales, no se si porque personifico el retruécano vernáculo que, traducido, dice, 'herrando, herrando, perdió el oficio'.
Volveré al oficio después de un cambio de aires que espero que favorezca mi creatividad, porque los últimos días, aire, lo que se dice aire, aquí no hay.
Pues nada, no hay nada que añadir, hasta el domingo, o el lunes, un saludo cibernauta a los usuarios de todos los orígenes, colores, gustos, preferencias o rarezas que les hacen acercarse por estas páginas, que son las suyas.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 4 08 16.
Volveré al oficio después de un cambio de aires que espero que favorezca mi creatividad, porque los últimos días, aire, lo que se dice aire, aquí no hay.
Pues nada, no hay nada que añadir, hasta el domingo, o el lunes, un saludo cibernauta a los usuarios de todos los orígenes, colores, gustos, preferencias o rarezas que les hacen acercarse por estas páginas, que son las suyas.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 4 08 16.
martes, 2 de agosto de 2016
VIEJOVEN
Me dispongo a comenzar esta página pensando que la expresión viejóven se refiere a un viejo que conserva ciertos hábitos de joven, cuando la consulta en Wikipedia sostiene lo contrario, se trata de un jóven que anticipa los hábitos de un viejo.
Tozudo como soy, sigo con mi primera intuición y, solo en el contexto de esta entrada, seguiré con mi propia definición de viejóven, un viejo que conserva ciertos hábitos de jóven.
Adopto este punto de vista, porque las visitas a las páginas del blog que revelan las estadísticas, me invitan a releer páginas recientes y antiguas, y me parece observar que esos relatos contienen ciertos hábitos de jóven, salidas diurnas o nocturnas, asistencia a actos musicales y culturales con cierta frecuencia, elementos contenidos, sobre todo, en la sección Crónicas de Viajes y Lugares, que revelan una cierta tendencia por el aprecio a la vida, en oposición a la indiferencia o el aburrimiento que caracterizan, en teoría, una actitud de viejo/viejo.
La vejez, bien mirado, es, entre otras cosas un cúmulo de experiencias, mas o menos interesantes, mas o menos amplias, que puede ser vivido de un modo mas o menos creativo y activo, con una condición previa, que a mi me parece importante, un estado de salud relativamente correcto que permita una funcionalidad razonable en las distintas actividades afrontadas en la vida cotidiana.
Por eso, la distinción entre viejo y jóven, viejóven, me parece irrelevante ante la disyuntiva salud/enfermedad.
Justo en este momento, como ayer me sucedió al terminar la página, una llamada de una amiga me informa que su marido está hospitalizado con problemas respiratorios muy graves, una secuela de un accidente que tuvo hace años cuando le cayó un coche encima.
Que mas dá que uno sea viejo, viejoven, o lo que sea, si su vida está en peligro. Si no hay un proyecto de vida, aunque sea a corto plazo, no tiene sentido pensar en escoger cual va a ser ese modelo de vida.
Esta mañana, antes de recibir esta noticia, he bajado a la terraza de La Fuente, y allí he estado conversando una hora larga con una vecina con la que, desde hace poco, comparto mesa. Solo eso, no vayan a pensar.
Es una mujer algo más jóven que yo, en sucesivas conversaciones he notado que nuestras preferencias políticas son distintas, pero nuestros amarres costumbristas a la vida son semejantes, por eso, seguramente, nuestras conversaciones son cada vez mas frecuentes, mas largas, mas placenteras.
Hoy nos hemos despedido con un lamento, por el mercado del barrio, cada vez menos visitado, pero con la euforia de saber que la cafetería La Fuente, en cuya terraza nos encontramos a menudo, no cierra en Agosto.
Y es que después de saber que el primo mexicano falleció anoche, y el amigo de tantas tardes de juego al Continental está muy grave, ambas noticias vinculadas a la condición de viejo, la energía que nos mueve a conservar ciertos hábitos de jóven se recarga y mientras el cuerpo aguante, volveremos a disfrutar, de momento, de la terraza de la Fuente, y en cuanto nos sea posible, después de la asistencia a funerales y visitas hospitlarias, volveremos a otros aspectos de la vida, en el mundo silvestre de la sierra de Utiel.
Viejóven. Si, así me considero, pero no el sentido de la definición de wikipedia, sino en el mío propio.
En fin. Viejóven.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 2 08 16.
Tozudo como soy, sigo con mi primera intuición y, solo en el contexto de esta entrada, seguiré con mi propia definición de viejóven, un viejo que conserva ciertos hábitos de jóven.
Adopto este punto de vista, porque las visitas a las páginas del blog que revelan las estadísticas, me invitan a releer páginas recientes y antiguas, y me parece observar que esos relatos contienen ciertos hábitos de jóven, salidas diurnas o nocturnas, asistencia a actos musicales y culturales con cierta frecuencia, elementos contenidos, sobre todo, en la sección Crónicas de Viajes y Lugares, que revelan una cierta tendencia por el aprecio a la vida, en oposición a la indiferencia o el aburrimiento que caracterizan, en teoría, una actitud de viejo/viejo.
La vejez, bien mirado, es, entre otras cosas un cúmulo de experiencias, mas o menos interesantes, mas o menos amplias, que puede ser vivido de un modo mas o menos creativo y activo, con una condición previa, que a mi me parece importante, un estado de salud relativamente correcto que permita una funcionalidad razonable en las distintas actividades afrontadas en la vida cotidiana.
Por eso, la distinción entre viejo y jóven, viejóven, me parece irrelevante ante la disyuntiva salud/enfermedad.
Justo en este momento, como ayer me sucedió al terminar la página, una llamada de una amiga me informa que su marido está hospitalizado con problemas respiratorios muy graves, una secuela de un accidente que tuvo hace años cuando le cayó un coche encima.
Que mas dá que uno sea viejo, viejoven, o lo que sea, si su vida está en peligro. Si no hay un proyecto de vida, aunque sea a corto plazo, no tiene sentido pensar en escoger cual va a ser ese modelo de vida.
Esta mañana, antes de recibir esta noticia, he bajado a la terraza de La Fuente, y allí he estado conversando una hora larga con una vecina con la que, desde hace poco, comparto mesa. Solo eso, no vayan a pensar.
Es una mujer algo más jóven que yo, en sucesivas conversaciones he notado que nuestras preferencias políticas son distintas, pero nuestros amarres costumbristas a la vida son semejantes, por eso, seguramente, nuestras conversaciones son cada vez mas frecuentes, mas largas, mas placenteras.
Hoy nos hemos despedido con un lamento, por el mercado del barrio, cada vez menos visitado, pero con la euforia de saber que la cafetería La Fuente, en cuya terraza nos encontramos a menudo, no cierra en Agosto.
Y es que después de saber que el primo mexicano falleció anoche, y el amigo de tantas tardes de juego al Continental está muy grave, ambas noticias vinculadas a la condición de viejo, la energía que nos mueve a conservar ciertos hábitos de jóven se recarga y mientras el cuerpo aguante, volveremos a disfrutar, de momento, de la terraza de la Fuente, y en cuanto nos sea posible, después de la asistencia a funerales y visitas hospitlarias, volveremos a otros aspectos de la vida, en el mundo silvestre de la sierra de Utiel.
Viejóven. Si, así me considero, pero no el sentido de la definición de wikipedia, sino en el mío propio.
En fin. Viejóven.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 2 08 16.
lunes, 1 de agosto de 2016
AGOSTO
Agosto me parece una palabra terrible, porque evoca los campos 'agostados' convertidos en eriales por el lado destructivo del estío. Tambien por los monumentales atascos que se viven estos días en las carreteras, por el cambio de mes, que nos han aconsejado quedarnos aquí hata que se calmen estas locuras, antes de trasladarnos a la casa de la sierra.
Entiendo que Agosto es también, para la mayoría de las gentes, un espacio lúdico en el que pueden disfrutar de la libertad después de once meses de estar ungidos al yugo laboral. Nosotros ya somos libres de ese yugo, por lo que nos podemos permitir el lujazo de organizar nuestro ocio a contracorriente de las fechas convencionales.
Anoche, al volver del último concierto de la Gran Feria de Heliópolis --Los Guapos, un grupo carismático que domina los trucos para obtener la complicidad del público, que interpretó, entre otras, versiones de Prince, Rod Stewart y otros grandes de la música contemporánea-- le dije a mi mujer, --¿Quien sería el descerebrado que dijo aquello, 'En Agosto frío en rostro'-- porque volvíamos a casa asfixiados, con el termómetro de la rotonda marcando 28 grados, en dirección no a una noche tropical, sino infernal.
--Ten en cuenta, dijo mi mujer, que el refranero se refiere a los últimos días de agosto, no a los primeros, cuando las tormentas, sobre todo en zonas de montaña, de donde debió ser el inventor del refrán, enfrían el ambiente y anuncian el final del verano.
Hubo un tiempo, cuya lejanía excede ya de la década, en el que yo formaba parte de las huestes que esperaban ansiosas la llegada de Agosto, para cambiar sus rutinas por otras. Nuestras rutinas, mientras nuestros hijos fueron pequeños, consistían en cargar una tienda de campaña en el coche, o arrastrar una caravana y lanzarnos a pasar el mes de Agosto, a veces, en la playa, otras, en climas de montaña.
Antes de que abandonáramos esos hábitos nómadas, sustituyéndolos por periodos de estancia sedentaria en la casa de la sierra, recuerdo una estancia en particular en Bañolas, en un campinng junto al lago, --laguito-- de ese nombre, en la que los crios disfrutaron como nunca en un entorno privilegiado, aunque a Jordi le cayó un martillo en la cabeza, mientras trepaba a los árboles con otro chaval, y Encarna se destrozaba los riñones en el lavadero, porque la distancia al grifo y la profundidad de la pila, diseñados para gigantes, no eran apropiados para la gente normal.
Por lo demás, conseguimos vender la tienda de campaña y volver con el equipaje mas ligero, y el monedero reforzado.
Agosto es también el escenario de un montón de películas, La Noche de la Iguana pudo haber sido rodada en Agosto, o no, pues transcurre en un lugar tropical y allí el calendario es distinto, pero, para el caso, parece una película agosteña, sobre todo por la secuencia del baño en el mar de Ava Gardner, 'asistida' por dos morenos provistos de maracas.
Tengo una memoria remota de otra peli, muy avanzada para la época, que transcurre en una isla griega y cuenta la relación homosexual de dos hombres, tratada con un tinte poético.
Visto lo visto, se diría que Agosto es, además de todo lo anterior, un mes propicio para el amor, en cualquiera de sus variantes, pero he de confesar que en la estación de la vida en la que me encuentro, Agosto es para mí, sobre todo, el mes en el que me convierto en un consumidor compulsivo de helado de yogur, polos de mercadona, horchata chufi y otros productos típicos de este mes.
Cuando estoy terminando esta página, antes de despedirme, recibo una llamada de mi prima Rosa, su hermano Vicente, el primo mexicano de la familia, agoniza en el hospital sin posibilidad de recuperación. Tiene solo 65 años, eso sí, vividos muy intenssmente. Ahora entiendo otra acepción del refrán que no me parecía adecuado. 'En Agosto, frío en rostro'. Sí.
En fin. Agosto.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 01 08 16.
Entiendo que Agosto es también, para la mayoría de las gentes, un espacio lúdico en el que pueden disfrutar de la libertad después de once meses de estar ungidos al yugo laboral. Nosotros ya somos libres de ese yugo, por lo que nos podemos permitir el lujazo de organizar nuestro ocio a contracorriente de las fechas convencionales.
Anoche, al volver del último concierto de la Gran Feria de Heliópolis --Los Guapos, un grupo carismático que domina los trucos para obtener la complicidad del público, que interpretó, entre otras, versiones de Prince, Rod Stewart y otros grandes de la música contemporánea-- le dije a mi mujer, --¿Quien sería el descerebrado que dijo aquello, 'En Agosto frío en rostro'-- porque volvíamos a casa asfixiados, con el termómetro de la rotonda marcando 28 grados, en dirección no a una noche tropical, sino infernal.
--Ten en cuenta, dijo mi mujer, que el refranero se refiere a los últimos días de agosto, no a los primeros, cuando las tormentas, sobre todo en zonas de montaña, de donde debió ser el inventor del refrán, enfrían el ambiente y anuncian el final del verano.
Hubo un tiempo, cuya lejanía excede ya de la década, en el que yo formaba parte de las huestes que esperaban ansiosas la llegada de Agosto, para cambiar sus rutinas por otras. Nuestras rutinas, mientras nuestros hijos fueron pequeños, consistían en cargar una tienda de campaña en el coche, o arrastrar una caravana y lanzarnos a pasar el mes de Agosto, a veces, en la playa, otras, en climas de montaña.
Antes de que abandonáramos esos hábitos nómadas, sustituyéndolos por periodos de estancia sedentaria en la casa de la sierra, recuerdo una estancia en particular en Bañolas, en un campinng junto al lago, --laguito-- de ese nombre, en la que los crios disfrutaron como nunca en un entorno privilegiado, aunque a Jordi le cayó un martillo en la cabeza, mientras trepaba a los árboles con otro chaval, y Encarna se destrozaba los riñones en el lavadero, porque la distancia al grifo y la profundidad de la pila, diseñados para gigantes, no eran apropiados para la gente normal.
Por lo demás, conseguimos vender la tienda de campaña y volver con el equipaje mas ligero, y el monedero reforzado.
Agosto es también el escenario de un montón de películas, La Noche de la Iguana pudo haber sido rodada en Agosto, o no, pues transcurre en un lugar tropical y allí el calendario es distinto, pero, para el caso, parece una película agosteña, sobre todo por la secuencia del baño en el mar de Ava Gardner, 'asistida' por dos morenos provistos de maracas.
Tengo una memoria remota de otra peli, muy avanzada para la época, que transcurre en una isla griega y cuenta la relación homosexual de dos hombres, tratada con un tinte poético.
Visto lo visto, se diría que Agosto es, además de todo lo anterior, un mes propicio para el amor, en cualquiera de sus variantes, pero he de confesar que en la estación de la vida en la que me encuentro, Agosto es para mí, sobre todo, el mes en el que me convierto en un consumidor compulsivo de helado de yogur, polos de mercadona, horchata chufi y otros productos típicos de este mes.
Cuando estoy terminando esta página, antes de despedirme, recibo una llamada de mi prima Rosa, su hermano Vicente, el primo mexicano de la familia, agoniza en el hospital sin posibilidad de recuperación. Tiene solo 65 años, eso sí, vividos muy intenssmente. Ahora entiendo otra acepción del refrán que no me parecía adecuado. 'En Agosto, frío en rostro'. Sí.
En fin. Agosto.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 01 08 16.
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