domingo, 28 de junio de 2009

MELANCOLÍA CÍNICA

Según Daniel Innerarity (El País, 33) a quien no se debe confundir con el Dr. Moriarty, el personaje universal de Sir Arthur Conan Doyle que habitó las ficciones de Sherlok Holmes, porque su apellido, el de Innerarity, suena a negación de la rareza, yo debo ser un melancólico cínico. Ya se sabe que uno es lo que cree ser, mas lo que los demás creen que es, mas lo que en realidad es.

Dice Daniel que el vicio de la izquierda es la melancolía, mientras que el de la derecha es el cinismo. Releo las páginas del Blog de vez en cuando, como hoy, y descubro con espanto que unas están llenas de melancolía, otras de cinismo, y las mas de cinismo melancólico, o de melancolía cínica.

Yo creía, imbécil de mi, que era de izquierdas, pero seguro que entre quienes me leen, hay algunos que piensan que soy de derechas. Ahora descubro que soy, en realidad, un melancólico cínico. Es decir, que soy un producto muy español.

Piensen ustedes en cuantos españolitos se declaran de izquierdas, pero cuando ven venir que esa práctica ideológica se puede traducir en medidas concretas que afecten a su bolsillo, su melancolía se diluye como un azúcarillo y se ponen del lado de los cínicos, aunque solo sea temporalmente, hasta que pasa el peligro.

Del mismo modo, los cínicos, por su propia condición, no dudan en reclamar ayudas dinerarias del poder melancólico cuando ven peligrar la estabilidad de su sistema de valores, quiero decir, de pesos y medidas.

Mi experiencia personal me dice que no se puede ser melancólico todo el tiempo, como no se puede ejercer de cínico a todas horas. Por ello la afortunada clasificación de Innerarty me viene como anillo al dedo para conocerme mejor, pues parece un hecho demostrado por la vida cotidiana que no en todos los órdenes de la vida nos comportamos de la misma manera.

En ocasiones nos dejamos llevar por la melancolía izquierdosa, porque esa actitud casa bien con el paradigma de lo que creemos ser. Ante conflictos vitales que exigen de nosotros tomas de posiciones tan claras que ponen a prueba la imagen de nosotros mismos laboriosamente construida, puede ocurrir que abandonemos esa piel que nos cubría confortablemente, y nos reconozcamos, para nuestra sorpresa, identificados con los cínicos.

Es mas raro que suceda lo contrario, --en mi opinión los cínicos son mas persistentes en sus vocaciones-- pero también sucede, cuando, por ejemplo, a los cínicos, se les deja libertad para que se manifiesten, en conciencia, al margen de la disciplina de grupo que suelen observar.

Si no nos comportamos siempre de la misma manera en distintas situaciones, si nuestra condición de melancólicos o cínicos no se expresa de manera rígida, sino que se ve alterada por la naturaleza de ciertas situaciones que la ponen a prueba, resultando una proporción variable de ambos vicios --como los califica Innerarity-- en el mismo sujeto, entonces buena parte de los que nos reconocemos melancólicos podríamos ser, en realidad, una combinación variable, bien melancólicos cínicos, si la melancolía aún tiene un peso preponderante en nuestros actos, o bien cínicos melancólicos si sucede lo contrario.

En fin. Melancolía Cínica. Es domingo. No hay noticias destacadas para escribir de otra cosa.
Ustedes perdonen.

LOHENGRIN (CIBERLONHENGRIN.COM) 28-06-09.

viernes, 26 de junio de 2009

ASESORES

“En Moncloa andan algo preocupados porque no saben muy bien que hacer con el número de asuntos en crecimiento continuo que se les acumulan en la mesa de tomar decisiones. Creíamos que contaban con una cuadra de asesores de lujo, un grupo multilingüe, multidisciplinar y multipremiado, formado por premios Nobel, investigadores insignes, especialistas y sabios generalistas de diversos orígenes, ucranios, escandinavos, estadounidenses y hasta belgas, cuya colaboración independiente con los equipos de gobierno se anunció cuando comenzó la primera legislatura, pero ahora, con la caló, están todos en las playas del Mar Negro ligando bronce, ellos con el canuto ese en la polla que se ponen algunos aborígenes y ellas debajo de una sombrilla.

--Tú, mira a ver si te metes en Internet y encuentras algún análisis independiente que nos pueda ayudar a saber que debemos hacer con Saiz, el C.N.I., y que posición diplomática conviene tomar ahora con el tema de Irán . Mañana quiero encima de la mesa una información exhaustiva, solvente y creativa, que nos ayude a reducir el montón este de papeles que hay que tirarse de encima antes de las vacaciones parlamentarias.

Sebastián, el chico de las bombillas, el que enseñó Economía al presidente en un par de tardes ¿O fue otro?, se cuadró, contestó, --Señor, si, señor, y se metió en el despacho de la asesoría adjunta para asuntos económicos, un cuchitril sin ventanas, por cuya puerta entraba, cuando soplaba de poniente, un penetrante olor a orines que venía del retrete contiguo, donde quedó recluido, el resto de la mañana, la tarde, la noche, y la madrugada siguiente.

Después de ducharse y asearse, tomar un donut de chocolate y un café sin azúcar, Sebastián se presentó en la Sala de Tomar Decisiones donde estaba reunido el Comité de Crisis Permanentes, con un voluminoso expediente que contenía las mejores y mas documentadas opiniones sobre los asuntos que interesaba debatir, obtenidas de diversas fuentes de navegación cibernauta.

--Hay mucho material, dijo Sebastián, pero recomiendo la lectura del dossier marcado con la leyenda 'Informe de L.'

--A ver, trae aquí. Ummm. Lo de sacar a Saiz de los titulares enseguida, es algo que ya tenía pensado. La idea de destinarlo a un oscuro despacho de Interior, y sustituirlo por el muy oscuro titular de ese despacho, alguien que brille tan poco que los medios no se fijen en su existencia, como corresponde a un jefe de la inteligencia según los relatos clásicos de John le Carré, me parece una sugerencia válida. ¿Quien es ese L?

--Aún no he conseguido averiguarlo. Pero, considerando la amplitud y variedad de los temas que aparecen en su Blog, pienso que L es solo una sigla que ampara un equipo numeroso de especialistas, porque un tío solo no creo que pueda abarcar tanto. Mira lo que dice sobre Irán.

'Ninguna posición diplomática sobre Irán debe ser modificada, hasta que se vea un poco mas claro lo que va a salir de todo ese embrollo. Lo sensato es esperar hasta disponer de mas información.'

--Manda unos agentes del C.N.I., sin que Saiz lo sepa. Que se ocupen de localizarlo. A ver que quiere el responsable de esa red para incorporar a su gente a nuestro equipo de asesores.

Sebastián, se cuadró. --Señor, si, señor, y se puso manos a la obra.

A la siguiente sesión del Comité de Crisis Permanentes, Sebastián asistió acompañado de un tipo vestido de gris, con gafas negras, jefe del equipo del C.N.I. encargado de localizar a L y negociar con el.

--Informe, Benítez, de lo que han investigado, indicó Sebastián al agente.

–Sabemos quien es y donde vive, pero todavía no hemos establecido contacto físico. Le hemos sondeado por correo electrónico, y el tipo no pide nada, no quiere nada, para el ni para su equipo, solo mantener el anonimato mas estricto, al parecer tiene fobia a la notoriedad, aunque me ha parecido que está dispuesto a colaborar.

--Bueno, desconfío de alguien que no pide nada a cambio de sus servicios, pero, como estamos prácticamente en pelotas, pues igual.... no sé...A ver, ¿dice algo el Informe L sobre asuntos económicos?

--Página 20, indicó, lacónico, Sebastián.

--Ummm... un enfoque biológico de la crisis económica, esto es nuevo, parece una visión multidisciplinar... interesante...Sebastián, nadie me ha dicho antes nada de esto, ¿que opinas tu?

--Creo que confirma mi impresión de que se trata de un extenso equipo de profesionales de distintas ramas, que se ampara bajo las siglas de L.

--Usted, tráigame a L, ¿no dice que saben quien es y donde vive? prométale lo que quiera, confidencialidad, anonimato, lo que sea, pero lo quiero aquí mañana. Entendido?

Al día siguiente, Benítez acudió al comité para informar de su primer contacto directo con L.

--¿Y bien?

--Verá. Me personé en el domicilio de L a las 9,30H. Fui vestido con mi traje gris y llevaba puestas las gafas negras. No iba a ir de colorao y con bermudas...

--Deje los detalles textiles....al grano

--Al llegar al domicilio del sujeto buscado vi su imagen tras una ventana del tercer piso, era la misma que aparecía en su Blog, lo que me permitió identificarlo sin lugar a dudas. Me disponía a subir a su casa, cuando una ambulancia a toda mecha pegó un frenazo de la hostia y se detuvo junto al portal. Salieron dos camilleros zumbando. Enseguida bajaron con L en la camilla, sujeto con correas y medio cubierto con una sábana. --¿Que le ha pasado?-- pregunté al enfermero. --Un caso de personalidad múltiple, con rasgos megalómanos. Irreversible. Luego se lo llevaron. Les seguí hasta el psiquiátrico. Se donde está. Luego busqué evidencias en su piso y puedo afirmar que trabajaba solo. Ni rastro del equipo multidisciplinar del que ustedes me hablaron.

--Me cago en la leche. Que mala suerte, joder. --Averigüe si hay Internet en el psiquiátrico, necesitamos seguir en contacto con L, al menos hasta que vuelvan los escandinavos de vacaciones."

(Continuará)

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 26-06-09.

lunes, 22 de junio de 2009

MITOLOGÍA

'Los hombres no son iguales'. Estas cinco palabras, creo que fueron lo mas valioso que aprendí de la montaña de libros que tuve que leer, siguiendo las recomendaciones de los profesores no numerarios, y las pautas de un plan de estudios tan antiguo que aún incluía en el currículo de Económicas elementos humanistas, cuando pasé por las venerables aulas de la universidad vieja de Heliópolis, allá por los setenta.

Entre todos aquellos voluminosos manuales de viejas teorías hoy superadas, hubo un librito pequeño, en rústica, 'Sociología', de Salvador Giner, que establecía claramente la diferencia entre la realidad y el mito. Contraponía la radical desigualdad de lo humano en el plano de lo real, con la utopía de la igualdad de derechos que, si bien en lo formal roza con la realidad, en lo sustancial se acerca mas al dominio de la mitología.

Nunca agradeceré bastante a Giner que dejara fijada en mi memoria intelectual, para siempre, con esas cinco mínimas palabras con las que arrancaba su libro, la premisa que siempre hay que considerar cuando te acercas a la supuesta realidad, hoy tan vapuleada por la hipertrofia del tráfico comunicacional cada vez mas distante de la vieja distinción entre información y opinión.

He vuelto del lugar bucólico donde acostumbro a refugiarme temporalmente cuando percibo que necesito un cambio de escenario y en el Maravillas había dos periódicos. Me han llamado la atención tres titulares de los dos distintos periódicos. En uno de ellos, la entradilla de una página entera dedicada al desarrollo de la noticia, aludía a los 150.000 desempleados que habrá en Heliópolis en 2010.

Aplicando la premisa del libro de Giner, estimo que esa página corresponde mas al dominio de la mitología que al de la realidad, pues se presenta como noticia algo que está aún muy lejos de haber sucedido.

En cambio, este otro titular, 'Dispara al portero y a un cliente de una discoteca porque no le dejaban entrar' , corresponde, sin duda, al dominio de lo real, y en términos mas teóricos del análisis de la realidad, entra en el campo de la sociología del crimen.

Lo mismo sucede con este otro titular, 'La Iglesia reclama a Berlusconi que rinda cuentas por las fiestas con chicas' La existencia de testimonios gráficos en apoyo de esta demanda de la iglesia en relación con el perfil moral del primer ministro italiano, refuerza el carácter de realidad del suceso 'fiestas con chicas' al que alude la noticia, aunque en este caso, el dominio de su estudio sería mas bien la sociología del puterío.

La realidad deviene fácilmente en mito cuando se le aplica el tratamiento de la subjetividad. Así, cuando yo imagino una galería de arquetipos y los nombro como el pijo, la arpía, el beato, el putero, para referirme a sujetos reales, que son a la vez personajes públicos de la política, lo que tengo en mente al usar esos calificativos son, sobre todo, imágenes míticas que nacieron en su origen para dar forma humana, animal, o mixta, a la representación de creencias o ideas sobre los astros, la Tierra y los seres que la pueblan.

Cuando esas raíces mitológicas están presentes en el supuesto análisis de la realidad, de los comportamientos de los sujetos reales a quienes se cuelga esa imagen superpuesta sobre
su humanidad , todo lo que digas a continuación sobre hechos reales protagonizados por esos seres que tu tratas como si fueran entes míticos, queda contaminado por esa carga de creencias o ideas subjetivas, lo que comúnmente se conoce como prejuicios, y aunque tu creas que te mueves en el plano de la realidad, lo haces, invariablemente, en el de la mitología.

Incluso en ausencia de esos arquetipos, el pijo, la arpía, el beato, el putero, aunque prescindas de esas palabras para nombrarlos, no puedes estar seguro de que solo por el hecho de prescindir de los nombres que las representan, las ideas y creencias soportadas en esos mitos no estén presentes en tus supuestos análisis de la realidad, muchas veces sustentados en esos mitos ausentes en apariencia.

Para distinguir, en estos tiempos de hipertrofia de la información, de confusión generalizada, entre la información y la opinión, entre la realidad y el mito, nada mejor que volver al librito de Salvador Giner. 'Sociología' y a sus cinco primeras palabras, 'Los hombres no son iguales', aunque sean sujetos de iguales derechos. Esa proposición, que acota claramente los dos espacios, realidad y mito, aplicada de modo sistemático al hipertrofíado flujo de noticias que circulan en la sociedad de la información en la que nos desenvolvemos, puede ser de utilidad para distinguir un hecho real contado, de algo que pertenece al dominio de la mitología.

Por cierto, ¿De qué estamos hablando, de mitos o realidad.? De información? De opinión?. No sé.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 22-06-09.

viernes, 19 de junio de 2009

COLOMA

Anoche asistí a un concierto de Jazz al aire libre. Junto a la fachada del Ivam, en unas sillas improvisadas, unos centenares de personas esperamos el comienzo del acto. Sobre la tarima, un piano Yamaha, unos bafles que, en principio, por su tamaño, no parecían demasiado amenazantes.
Nos sentamos en la fila tres, sin ser conscientes de que la electrónica ha reducido de tamaño sus cachivaches, pero sin merma de su potencia.

El concierto fue tan cañero, pero cañero, cañero, que mi mujer, cuando terminó, tenía una jaqueca considerable, por la cercanía en demasía –siento el pareado-- de los amplificadores de sonido. Por lo demás, el concierto resultó memorable, con un ritmo salvaje sostenido desde el principio por Lluís Coloma, que hizo una demostración totalmente efectista, pero virtuosa, de su dominio pianístico, acompañado por un bajo eléctrico sensacional y un batería con uno de los sonidos mas limpios que he escuchado nunca en ninguno de los tugurios, de aquí y de fuera, dedicados al jazz, a los que he tenido la fortuna de acudir.

Recuerdo la buena impresión que me dejó el pianista del tugurio de Rony, en el Soho londinense, durante el viaje que perpetré a esa ciudad en una fecha que no recuerdo, pero que conté en la página del Blog, Londres, 13-17, también la curiosidad del anciano porrero de color a quien observé en un local de la madrileña calle Huertas, mientras esperaba su actuación, en otro viaje para visitar el Reina Sofía y el museo Thyssen. Son recuerdos gratos de buen Jazz, de jam sesion, pero nada tan salvaje como la audición que nos ofrecieron, anoche, Coloma y sus chicos, a unos espectadores que no dejamos de movernos durante toda la sesión y que, después de los consabidos aplausos que subrayaban los momentos puntuales del concierto, nos pusimos de pie al final del acto para dar una ovación estruendosa a los chicos que, la verdad, no se como pudieron imprimir un ritmo tan incansable a su música, sin la ayuda, por lo menos, de una raya.

Blues, Booguis, Fox trots, una mezcla ecléctica de música americana, pero donde primaban arreglos de composiciones de los años treinta, los años locos, salvajes, en los que la música americana tenía un componente y una vocación, sobre todo, anti crisis, aderezados con la versión de un arreglo de 'El vuelo del moscardón', de Rimsky Korsakov, en la que Lluís insistió hasta el límite en su virtuosismo efectista, entre la reacción divertida del público.

No descarto que el número de espectadores escuchantes se incrementara sensiblemente a lo largo de la actuación, porque los vecinos de la calle próxima al Ivam, cuyos dormitorios dan a la parte posterior del escenario improvisado, es imposible que pudieran dormir con la potencia del sonido que llenaba la noche de junio. Sea como fuere, lo cierto es que la gente se lo pasó bomba y al final del acto hacían cola para comprar el CD que contenía las interpretaciones que Coloma y sus chicos nos regalaron, y que, según dijeron, habían grabado en el Café Central de Madrid.

No compro música enlatada. Mis limitados ingresos no me lo permiten. Mi hijo me baja alguna vez de Internet, tangos, cha cha cha, salsa, fox trot, para que no se nos olviden las prácticas de baile de salón que realizamos en época escolar, pero los amigos que nos acompañaban compensaron esa débil capacidad adquisitiva nuestra, con su propia adquisición del disco de Coloma.

Coloma parece uno de esos músicos jóvenes, con formación clásica, que han optado por el atajo del jazz, en lugar de esperar un turno improbable en los circuitos de la mal llamada música seria. Si a la música algunos le exigen seriedad, hay que decirles que el éxito popular del concierto de anoche dado por Coloma y sus chicos junto a la fachada del Ivam, en la noche mas calurosa de lo que ya ha transcurrido del mes de junio, fue un éxito realmente serio, muy serio. Clamoroso.

Ahora, a esperar el festival de jazz en Heliópolis. Suelen incluir en el programa una sesión por el morro. A esa, asistiremos.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 19-06-09.

GUERRAS DE RELIGIÓN

En Irán, los mulás se ciscan en las urnas después de haberlas vulnerado, tejen una red censora casi impenetrable para poder reprimir después violentamente las ansias de liberación de su clerocracia, expresadas por los votantes reformistas, intentando hurtar esa información a los medios y a la comunidad internacional, y con la boca pequeña se declaran dispuestos a investigar los mas de seiscientos casos de fraude electoral que la oposición, al parecer, ha denunciado.

Sabemos algo de todo esto, en medio de la confusión informativa y la ausencia de certezas, gracias a Internet, a algunas de sus fuentes de tráfico cibernauta, que se confirman así, además de como un nicho aprovechado por los pederastas, como un vehículo imprescindible de información libre no censurada. Los pederastas es que están en todas partes. En Internet. En el Vaticano.

Casi a la vez, los obispos españoles han declarado la guerra de religión, aunque, de momento, solo dirigen su artillería, amenazas de excomunión y condenación eterna, a los diputados del partido popular que se atrevan a votar en el parlamento contra sus exhortos, a los médicos que se declaren católicos y practiquen abortos, y a las mujeres de la comunidad católica que tomen la decisión personal de abortar, también, supongo, a las mujeres preñadas por funcionarios del Vaticano, del Papa para abajo, en el supuesto, improbable, de que el santo padre tuviera la condición de bisexual.

A mi, la verdad, esto me queda un poco lejos, porque no soy diputado, ni siquiera del partido popular, aunque, cuando casi era un imberbe sin edad legal para trabajar, pero trabajaba por cuenta ajena, un colega que había estudiado en un colegio de curas me dijo –Nunca digas de este agua no beberé, ni este cura no es mi padre. Yo no estudié en un colegio de curas. Estudié con una maestra roja y estoy seguro de que si me hubiera oído decir algo así, me habría dado dos hostias.

En medio de tanta pasión irracional como la que destila esta delicada cuestión del aborto, yo mismo, que tiendo a la vehemencia por mi temperamento impulsivo, me impongo la necesidad de la frialdad objetiva, para no responder a la llamada a la guerra de banderías de los obispos.

Punto uno. La legislación en curso sobre el aborto, que yo sepa, no define este como un acto obligatorio, en consecuencia,

Punto dos. Ninguna mujer, con independencia de sus creencias, está obligada a abortar.

Punto tres. Establecida la voluntariedad de ese acto, que no creo que nadie, con independencia de su sexo, religión o adscripción política, desee fomentar, sino mas bien, reducir, y dotar a las mujeres que en conciencia opten, -ellas sabrán sus razones-- por hacérselo practicar, de las máximas garantías sanitarias, legales y sociales, para que no deban añadir a su sufrimiento personal, la persecución jurídica, el riesgo de su propia vida, y todas las demás connotaciones negativas que han subsistido durante decenios en este país, por la ausencia de regulación legal garantista suficiente de esa realidad social, es difícil de entender la radicalidad extrema de los mensajes de los obispos, sobre todo, claro está, desde un punto de vista agnóstico, aún intentando escucharlos con una frialdad objetiva.

Punto cuatro. A los médicos, sin embargo, los obispos si les imponen la obligatoriedad, bajo pena de excomunión, de negarse a atender a las mujeres que han decidido abortar. Después de haber contemplado el indigno espectáculo público que dio el Consejero Lamela con su trato a los médicos madrileños que practicaban la sedación paliativa, condenando de paso a una muerte dolorosa e indigna a muchos enfermos terminales que se vieron afectados después de aquel escándalo ignominioso, hasta que los tribunales han puesto orden en aquella aberración, si yo fuera médico, la voz de los obispos, que no fue ajena a aquella barbarie, me sonaría a música celestial, o sea que no les haría ni puto caso.

Como no soy médico, el problema me queda un poco lejos, y ya no se si voy a disponer de nueve años mas del precario resto que me quede, para poder situarme, con conocimiento de causa, en su lugar.

Punto cinco. Cualquiera puede entender, sin ser médico, cura, mujer, pro abortista, anti abortista, o indiferente, rojo, verde o colorao, que las leyes civiles, en este país, están sujetas al arbitrio de la constitución, y que ningún partido, grupo, institución, iglesia, cuerda, sindicato, grupúsculo o ente ciudadano individual, se las puede saltar a la torera, salvo que afronte las consecuencias jurídicas de su actitud.

Por otra parte, la constitución no es inmutable, se aprobó por referéndum, y por ese mismo procedimiento puede ser sometida a modificación.

Por tanto, la vía racional, democrática, para oponerse a una ley civil amparada por la constitución no es la declaración de la guerra santa –En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, etcétera-- sino reunir voluntades suficientes que se expresen numéricamente como mayoritarias para derogarla.

Bien, creo que, tras los escarceos iniciales, y algún tic de bandería, he conseguido mantenerme en una línea fría, objetiva, deliberadamente distante de la pasión irracional de los obispos, pero no solo de ellos, en el tratamiento de este asunto.

Ahora bien, si como parece van a aprobar mi solicitud para una intervención de cambio de sexo, y D. no lo quiera, mi chuli Camino me dejara preñada, la verdad, no se lo que haría.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 19-06-09.

jueves, 18 de junio de 2009

EMPRENDEDORES Y RESIGNADOS

Entre los muchos modos posibles de observar el hervidero humano que nos rodea, hay una taxonomía que me fascina especialmente, Emprendedores y Resignados, pese a sus muchas limitaciones, en primer lugar lingüísticas, porque, por mucho que busco, no encuentro una palabra que describa con precisión el contrario de emprendedor.

¿Conformista, pasivo, resignado, indiferente? No sé. Me decanto por resignado, porque implica una actitud, mas que una determinación, genética o no. Tal como yo la veo, la resignación es una actitud estratégica de quienes, conociendo sus limitaciones, su falta de crueldad para sobrevivir entre la categoría de los emprendedores, depredadores superiores, prefieren optar por una especie de inhibición que les permite pasar desapercibidos, a condición de que se dejen chupar un poco la sangre, a cambio de su supervivencia.

Otra limitación de este par, que me gusta porque da mucho juego, es que tiene un aire de reminiscencia marxiana, por aquello de los explotadores y explotados, pero no es este tufo político historicista el que me impulsa a buscar en sus posibilidades explicativas, sino el hecho de que permite, sorpresivamente, explicar cosas de rabiosa actualidad.

Visto el mundo como una combinación variable de emprendedores y resignados, podemos aventurar la hipótesis de que es el delicado equilibrio entre ambas categorías lo que permite sostener en el tiempo el progreso humano. Si todos nos comportáramos con resignación, el mundo no progresaría.
Si todos fuéramos emprendedores, la destrucción de la especie estaría asegurada en un tiempo breve, en términos geológicos.

Vean lo que ha sucedido en los últimos años, al comenzar a deshacerse ese equilibrio sostenido durante milenios entre emprendedores y resignados. La libre competencia, ese paradigma de la eficiencia social y económica puesto de moda no hace tanto por Ricardo y Smith, atrajo en los últimos siglos tal cantidad de nuevos emprendedores al sistema, que ese desequilibrio ha devenido al final en la incompetencia del propio sistema basado en ese paradigma, amenazando la supervivencia, tanto de los emprendedores, como de los resignados. Dejando aparte cuestiones biológicas menores, este podría ser un buen punto de partida para ensayar la comprensión del entorno económico que nos rodea, que los economistas se muestran cada vez menos capaces de explicar.

Con esto no quiero defender que las formas de monopolio y oligopolio, sean del Estado o de la economía privada, sean preferibles a un grado sensato de libre competencia. Solo llamo la atención sobre el hecho, observable en otras especies presentes en la naturaleza, de que cuando el número de individuos de una determinada subespecie crece de un modo abrupto, incontrolado, todo el eco sistema que las acoge puede entrar en crisis, amenazando, sin distinción, a todos los individuos que lo habitan.

Estas distorsiones de la vida natural suelen presentar distintos desenlaces. Bien la especie o especies que han generado el desequilibrio se extinguen, o el número de sus individuos se reduce hasta encontrar, de nuevo, un punto de equilibrio. Es lo que podría estar sucediendo ahora mismo, con la mortalidad de empresas que aparece, de modo cotidiano, en la prensa diaria.

No hay intención sectaria, por mi parte, en esta clasificación dicotómica, pues en mi propia familia hay ejemplos, mas o menos gloriosos, de ambas categorías. La bisabuela Flora se buscaba la vida por el barrio con una cesta llena de huevos frescos, y los dulces que elaboraba con esos maravillosos productos unicelulares, protegidos en el caldo gelatinoso de sus claras, después de mezclarlos y batirlos hasta que alcanzaban la excelencia que daba justa fama a sus productos artesanales, era, precisamente, una emprendedora.

Uno de sus nietos, después de ser excarcelado tras una larga temporada a la sombra por su sola condición de anarquista militante, luego de una experiencia fallida traficando con material de carpintería para un constructor amigo, compró una máquina de timbrar cuero, pero su condición de anarquista, acompañada de su excesiva soberbia, que es un rasgo familiar presente en las sucesivas generaciones, le llevó a una discusión encendida con su único cliente, al que perdió.

Esas experiencias emprendedoras fallidas le llevaron a una cierta resignación, no solo contemplativa, pues en esa etapa se interesó por la política nacional, y hasta llegó a ser recibido por Fraga, quien le regaló un libro sobre su proyecto de reforma política, lo que no es ningún mérito, pues el entonces ministro de Franco, le colocaba un ejemplar a todo el que se aventuraba en su despacho.

La contemplación, no es exactamente resignación, aunque algo se le parece. De los sucesores de aquellos emprendedores, creo que solo yo he optado por la contemplación, en su sentido mas vividor, es decir, verlas venir, desde una postura prudente, por no decir miedosa, sin llegar a involucrarse directamente en los hechos observados. Es lo que suelen hacer algunos analistas, algo cínicos, que miran desde la distancia.

Esa estrategia se corresponde, en biología, con la inhibición, ese curioso proceso por el que algunos individuos de determinadas especies, cambian su coloración y se mimetizan con el entorno, como un modo de eludir a los grandes depredadores.

Pero los hechos, cualquiera que sea la opinión de quienes los observan, suelen manifestarse, tozudos, y sus variables objetivas, cuantificables, presentes en el entorno, no me parece a mi que desmientan la oportunidad actual del análisis basado en el equilibro, o desequilibrio, de la proporción relativa de emprendedores y resignados, como una explicación adicional de los hechos económicos acaecidos y que tanto influyen en nuestra vida cotidiana.

Otra cosa es demostrar la racionalidad de esa hipótesis. Para eso están los científicos. Yo solo soy un bloguero, contemplativo, mas que resignado.

En fin.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 18-06-09.

miércoles, 17 de junio de 2009

VOCACIONALES

El mundo laboral y profesional está lleno de gentes que ejercen una profesión, un oficio, una habilidad particular, cuando podrían haber ejercido otra. En el interior de ese ejército universal de gente activa, hay muchos mercenarios que solo trabajan por dinero, algunos declaran su frustración porque han descubierto tarde, que se inclinan por otra cosa, mientras que otros se declaran felizmente identificados entre su ocupación y su vocación.

Son mas numerosos quienes se declaran frustrados, por el simple hecho de que la existencia de casi infinitas alternativas ocupacionales o profesionales, hace prácticamente imposible descubrir, con conocimiento de causa, la propia vocación, pues una vida entera no alcanza para degustar, siquiera superficialmente, tal variedad de experiencias potenciales.

Descendiendo de la abstracción al terreno concreto de la vida nacional, ahí tienen ustedes a Miguel Angel Fernández Ordóñez, conocido como M.A.F.O., quien, teniendo una ocupación,--lo que no está mal en estos tiempos de desocupación generalizada-- gobernar el Banco de España, sufre una pulsión vocacional irresistible hacia el oficio de patrón de la C.E.O.E.,o, en su defecto, Ministro de Trabajo.

Este hombre, a quien ya he criticado con acritud en la página 'Banco de España' sufre una fijación por la legislación laboral, como si lamentara, en su fuero interno, no haber opositado a una cátedra de Derecho del Trabajo. No pasa semana sin que se pronuncie, unas veces, sobre la edad de jubilación, otras, como hoy en la 22 de 'El País', sobre el contrato (indefinido) con despido más barato.

Es que no se le oye hablar, ni de coña, de las funciones propias de su cargo, como si sus vocaciones frustradas se impusieran, enérgicamente, a lo que se espera de quien gobierna la banca española. En mi página citada, le sugerí a M.A.F.O., con alguna terminología maleducada, si no directamente escatológica, que viajara mas, que se ocupara de vigilar y corregir las prácticas ilegales de alguna banca privada, de reprimir su tendencia al uso de cláusulas abusivas, asimétricas, en sus contratos con los usuarios, que diera algo de consuelo ansiolítico a los apoderados de las sucursales, algunos, los pobres, al borde del infarto.

¿Ustedes creen que ha hecho algún caso de aquellas recomendaciones? Nada. El tío se ha pasado todo el tiempo, desde aquellas penosas declaraciones suyas que hicieron rebotarse al ministro de trabajo, a los sindicatos, a algún partido, y hasta al gobierno que lo nombró, sentado en su mesa de trabajo, rodeado por montañas de manuales, opúsculos, resúmenes, dictámenes, extractos de conferencias, artículos firmados por los mas reconocidos especialistas mundiales en derecho laboral, resarciéndose de su frustración personal por no haber dedicado su vida profesional a esa especialidad, para poder salir a perorar, de nuevo, esta vez con mas conocimiento de causa, sobre el despido mas barato.

Mientras, los consejos de administración de la banca privada española, se encuentran mas felices que nunca. No solo se frena el crecimiento de la morosidad, sino que, además, M.A.F.O., obsesionado con sus fijaciones vocacionales, no se preocupa para nada de lo que ellos están haciendo, de si es legal o no, de si abusan o no de su posición dominante, de si venden productos financieros sin la suficiente explicación al inversor. Se sienten, en una palabra, felices, sin el incordio de la actividad supervisora del Banco de España, abandonada por su titular porque, después de ejercerla reiteradamente, ha descubierto que no es su vocación, y en vez de pedir la baja por depresión, como hacen los profesores se secundaria, se ha lanzando a una cruzada mas vinculada a sus vocaciones ocultas, que a sus obligaciones manifiestas.

Si hay que ser sincero, he de reconocer que algo parecido me sucede a mi. Para qué tantos esfuerzos y recursos, públicos y privados, para que yo me licenciara en Economía y obtuviera
un máster en Auditoría Financiera, si en lugar de trabajar hasta los sesenta y siete años, tal como proponía nuestro gobernador, ministro de trabajo o portavoz de la CEOE de afición, me he empecinado, por razones estrictamente vocacionales, en dejar la profesión a los sesenta y cinco y dedicarme a escribir de modo cotidiano y exclusivo, encima sin ánimo de lucro, en una página del Blog que apenas recibe tres centenares de visitas. Vocacional.

Lo que nos pasa a M.A.F.O. y a mi, salvando las distancias, el solo es un funcionario, mientras que yo aspiro a ser un creador, es casi lo mismo. Somos vocacionales. Ambos lo hemos descubierto, tal vez, un poco tarde.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 17-06-09.

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