Estamos algo enfangados en la percepción negativa de la basura que genera el malgobierno de los políticos de la derecha confesional en Heliópolis y no nos percatamos de que algunas moléculas de esa inmundicia, empujadas por el viento un poco mas al sur de los palacios del poder, pueden ser capaces de engendrar la belleza.
Al parecer, los botánicos han descubierto dos especies de orquídeas silvestres en el humedal de la Albufera que, antes de que la política autonómica comenzara a emitir el hedor inconfundible de la corrupción, no estaban allí. No hay acuerdo sobre si la causa de esa exótica floración se debe al aporte químico transportado por el viento desde la Plaza de Manises, o son las incontables sustancias químicas vertidas al lago durante decenios desde las industrias que ocupan su orilla
las que han tenido algo que ver en ese suceso insólito.
Lo cierto es que ya Baudelaire se ocupó del asunto en 'Las flores del mal', y lo que ha sucedido ahora en el mundo de la botánica no es mas que un reflejo de lo que sucede en el alma de los hombres, donde se mezclan lo que solemos entender por el bien y el mal, la fealdad y la belleza, sin que sea posible encontrar un solo individuo portador de solo una de esas potencias del alma en estado puro.
Las orquídeas tampoco son inocentes, y la belleza de sus formas y colores está al servicio de una función egoísta. Según mi viejo Espasa, 'son flores con simetría bilateral, arracimadas, con el pétalo posterior de forma especial (…) el estambre unido al estigma constituyendo una columna, el polen en masas que se adhieren a la cabeza del insecto …' Ya ven la semejanza, los políticos del Partido Popular de Heliópolis son, ahora mismo, portadores del estigma de la corrupción, y tratan de polinizar nuestras cabezas con sus mentiras, con un éxito variable.
No nos deben extrañar esas semejanzas, pues la vida vegetal precedió en el planeta al surgimiento de la animalidad y aunque algunos sostienen que eso fue obra divina y otros que nuestros antepasados fueron los simios yo sospecho, desde mi personal experiencia de bipolar, que nuestro comportamiento, y nuestra naturaleza, están radicalmente ligados al origen vegetal de la vida, por eso dediqué unas páginas en 'El Jardín de Heliópolis', que se puede consultar en el Blog, al mito de Los Hombres Planta.
Un mito que no procede de la antigüedad clásica, sino que me inventé yo mismo, para escenificar mi afición por las mujeres, pues lo situaba en los glifos recuperados de la civilización tolteca, donde los hombres habían devenido en mera sustancia vegetal para escapar de su soledad, infiltrándose en los cuerpos de las mujeres mas brillantes de su época, grabados sobre las piedras de los glifos.
Mitos aparte, no se si desde el punto de vista botánico, es una buena, o una mala noticia, la aparición de orquídeas en la Albufera. Si se trata de una especie invasiva, o del retorno de una especie perdida, si es una excrecencia de belleza obtenida de la perversión, o el raro producto de una mixtura entre la química sintética que ocultan los lodos del lago, y la potencia permanente de la química orgánica que suelen albergar los ecosistemas singulares.
En cualquier caso, en un mundo cada vez mas ocupado por la fealdad que destila la actividad humana, en la política, en la arquitectura, en la ocupación de espacios inundables, en los asentamientos miserables que rodean las grandes ciudades, y en tantos otros signos del deterioro de la civilización, es un alivio que aparezca de modo espontáneo la belleza de las orquídeas, aunque no podamos discernir si su origen obedece al transporte por el viento de unas moléculas de basura emanadas de los palacios del poder, o se debe a otras causas naturales.
En fin. Orquídeas.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 8-04-10.
jueves, 8 de abril de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
INOCENTES
Voceros del Partido Popular se quejan de una maniobra de difamación. Algunos militantes significados a los que se ha separado temporalmente de sus cargos en el partido, y ahora están de vacaciones pre carcelarias, han cometido, presuntamente, actos deshonestos mas relacionados con la bolsa que con la bragueta. Los medios de comunicación y una parte creciente de la opinión, sin atender a la presunción de inocencia, implican al partido en su totalidad en los hechos investigados. Ellos son inocentes, afirman los voceros y se refieren a ellos mismos y al conjunto del partido.
Ante este supuesto ataque injusto e indiscriminado que pone en cuestión la inocencia del partido de la derecha española, Rajoy, que es un hombre honrado, como según Marco Antonio lo era Bruto, aunque a mi me parece algo decimonónico en su apariencia, ha optado por la discreción y la prudencia y esconde la cabeza debajo del ala hasta que escampe, con una técnica que Camps, presidente de Heliópolis, domina a la perfección. Desde el agujero en el que se esconde repite, como una letanía, sin que nadie le escuche, el partido es inocente, no es culpable de las debilidades humanas de unos pocos, que además están por demostrar. Mientras tanto, la abrumadora información publicada en los periódicos, parece desmentir ese alegato de inocencia.
Algún que otro vocero del partido, aficionado a la arqueología política, afirma que la calificación de los actos corruptos que se les atribuyen requiere de la existencia de una sentencia de culpabilidad y exhuma el corrompido cadáver de Filesa que ha permanecido veinte años en su sepulcro blanqueado, con la clara intención de que el hedor de ese cadáver antiguo tape los efluvios de la mierda que los ahoga.
Ellos, y su partido, son inocentes. No como sus adversarios, que ya tuvieron su sentencia condenatoria, al parecer, a perpetuidad, pues ese cadáver no deja de ser exhumado de modo recurrente, cuando conviene. Igual podían haber recurrido al cadáver del General Prim.
Además de necrófilos, dicen ser inocentes, y contundentes, porque han dado vacaciones pagadas, no solo a Matas, a quien se ve que le ha tocado la lotería, tres millones de Euros, el premio gordo, para eludir la cárcel, también a Bárcenas, la estrella del sumario Gürtel, o al pijo Costa, éste se fue de vacaciones un poco a regañadientes porque el, claro, es también no solo inocente, sino muy inocente, con esa inocencia pija de coche Innocenty; además de las vacaciones carcelarias que ya están disfrutando algunos políticos de la comunidad de Madrid, de los que nadie se acuerda, y no se si alguno más, creo, no me hagan mucho caso.
Necrófilos, inocentes y contundentes. Decimonónicos, diría yo, porque la postura pública del Partido Popular en su conjunto en defensa de su honestidad, evoca los paseos dominicales de los prohombres de la derecha de entonces, que lucían una apariencia impecable ante los ciudadanos, vestidos con chaqué, botines y sombrero de copa, mientras en privado se bajaban los pantalones para recibir la visita de los Correa de la época.
La insistencia de los voceros del Partido Popular al reclamar que se reconozca su inocencia, recuerda la letanía que suelen entonar los chorizos aún después de ser calificados de reos de una sentencia culpable. Es cierto que habrá que esperar, sin dejarse llevar por los prejuicios, hasta que el caso Palma Arena, el enredo Gürtel, los asuntos de Madrid y Valencia, y quien sabe cuantos más, tengan una sentencia firme. Pero, mientras tanto, hay diversas maneras de reivindicar la inocencia.
Una reivindicación mas creíble de la inocencia, sería, --es una idea-- que las personas honradas del Partido Popular que viven junto a la inmundicia, sin participar de ella, fundaran un partido nuevo, impulsaran una reforma de la ley electoral, con listas abiertas, para que, por primera vez en la historia, el voto de los españoles se aleje un poco de los prejuicios ideológicos, y se oriente mas a la valoración ciudadana de la transparencia y la eficacia en la gestión pública.
Tal vez sea demasiado pedir porque, si tal cosa sucediera, estaríamos en presencia de una auténtica transición a la democracia de la política española.
En fin. Inocentes.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 7-04-10.
Ante este supuesto ataque injusto e indiscriminado que pone en cuestión la inocencia del partido de la derecha española, Rajoy, que es un hombre honrado, como según Marco Antonio lo era Bruto, aunque a mi me parece algo decimonónico en su apariencia, ha optado por la discreción y la prudencia y esconde la cabeza debajo del ala hasta que escampe, con una técnica que Camps, presidente de Heliópolis, domina a la perfección. Desde el agujero en el que se esconde repite, como una letanía, sin que nadie le escuche, el partido es inocente, no es culpable de las debilidades humanas de unos pocos, que además están por demostrar. Mientras tanto, la abrumadora información publicada en los periódicos, parece desmentir ese alegato de inocencia.
Algún que otro vocero del partido, aficionado a la arqueología política, afirma que la calificación de los actos corruptos que se les atribuyen requiere de la existencia de una sentencia de culpabilidad y exhuma el corrompido cadáver de Filesa que ha permanecido veinte años en su sepulcro blanqueado, con la clara intención de que el hedor de ese cadáver antiguo tape los efluvios de la mierda que los ahoga.
Ellos, y su partido, son inocentes. No como sus adversarios, que ya tuvieron su sentencia condenatoria, al parecer, a perpetuidad, pues ese cadáver no deja de ser exhumado de modo recurrente, cuando conviene. Igual podían haber recurrido al cadáver del General Prim.
Además de necrófilos, dicen ser inocentes, y contundentes, porque han dado vacaciones pagadas, no solo a Matas, a quien se ve que le ha tocado la lotería, tres millones de Euros, el premio gordo, para eludir la cárcel, también a Bárcenas, la estrella del sumario Gürtel, o al pijo Costa, éste se fue de vacaciones un poco a regañadientes porque el, claro, es también no solo inocente, sino muy inocente, con esa inocencia pija de coche Innocenty; además de las vacaciones carcelarias que ya están disfrutando algunos políticos de la comunidad de Madrid, de los que nadie se acuerda, y no se si alguno más, creo, no me hagan mucho caso.
Necrófilos, inocentes y contundentes. Decimonónicos, diría yo, porque la postura pública del Partido Popular en su conjunto en defensa de su honestidad, evoca los paseos dominicales de los prohombres de la derecha de entonces, que lucían una apariencia impecable ante los ciudadanos, vestidos con chaqué, botines y sombrero de copa, mientras en privado se bajaban los pantalones para recibir la visita de los Correa de la época.
La insistencia de los voceros del Partido Popular al reclamar que se reconozca su inocencia, recuerda la letanía que suelen entonar los chorizos aún después de ser calificados de reos de una sentencia culpable. Es cierto que habrá que esperar, sin dejarse llevar por los prejuicios, hasta que el caso Palma Arena, el enredo Gürtel, los asuntos de Madrid y Valencia, y quien sabe cuantos más, tengan una sentencia firme. Pero, mientras tanto, hay diversas maneras de reivindicar la inocencia.
Una reivindicación mas creíble de la inocencia, sería, --es una idea-- que las personas honradas del Partido Popular que viven junto a la inmundicia, sin participar de ella, fundaran un partido nuevo, impulsaran una reforma de la ley electoral, con listas abiertas, para que, por primera vez en la historia, el voto de los españoles se aleje un poco de los prejuicios ideológicos, y se oriente mas a la valoración ciudadana de la transparencia y la eficacia en la gestión pública.
Tal vez sea demasiado pedir porque, si tal cosa sucediera, estaríamos en presencia de una auténtica transición a la democracia de la política española.
En fin. Inocentes.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 7-04-10.
CONRAD
“El primer día de mis vacaciones en la sierra abrí por su primera página, con la intención de releerlo , un libro que no alcanza las doscientas, pero es universalmente conocido, y comienza con estas líneas,
“La Nelli, una yola de crucero, giró sobre el ancla sin el menor movimiento de las velas y quedó inmóvil. Había subido la marea, apenas soplaba el viento y, puesto que se dirigía río abajo, solo le quedaba fondear y esperar al cambio de la marea.”
La última escena del libro transcurre en el mismo lugar que el principio, dando así a la historia un carácter circular, tan frecuentado por algunos autores clásicos,
--”Hemos perdido el comienzo del reflujo (…) Yo levanté la cabeza. Un negro banco de niebla se cernía sobre el horizonte, y la tranquila vía fluvial que conducía a los mas remotos confines de la tierra fluía sombría bajo un cielo nublado, como si condujera al corazón de una inmensa oscuridad”
Ambas escenas transcurren en el tranquilo lecho fluvial del Támesis. Entre ambas, Joseph Conrad teje la historia del horror del lado mas sombrío de la naturaleza humana, que sitúa en la jungla, en un entorno de dominio colonial, “El corazón de las tinieblas”, que inspiró a Coppola el Kurtz de “Apocalípsis Now”, salido de esas páginas.
Otros autores se han introducido, a través de sus obras, en el horror mas oscuro del alma de los hombres, desde sus experiencias personales. Celine, el despreciado colaboracionista de los nazis, y a la vez autor de la obra maestra que es “Viaje al fin de la noche”, una de las cumbres de la literatura europea, o Anthony Burgess, que aunque cuenta entre sus libros con algún título amable, como “La Hora de la Cerveza”, es el autor de una de las novelas mas brutales sobre la violencia sin sentido, “La naranja mecánica”, llevada al cine por Kubrick.
Este trío, Conrad, Celine, Burguess, que han andado caminos literarios distintos, pasó por experiencias de servicio colonial semejantes, y tal vez la decantación de esas experiencias tenga algo que ver con el hecho de que expresen como nadie la violencia y el horror asfixiante, oscuro, que a veces se cultivan en el caldo espeso que contiene la vulnerabilidad y la bajeza humanas.
Mis vacaciones comenzaron y terminan en un mismo escenario, bajo un negro manto de nubes amenazantes, como en la novela de Conrad. Abrí la primera página el primer día y justo cuando doy por concluida la lectura de la última, preparo apresurado huyendo de la tormenta el mínimo equipaje para emprender el regreso. Tal vez la vida, como algunas novelas, tiene ese carácter circular que marca todo lo humano.”
“Entre la llegada y el regreso, a menos que escribas como Joyce, hay poco que contar. La presencia permanente de la naturaleza serrana, el olor resinoso de los bosques de pinos, el aire exento de venenos de estas alturas montaraces, que permite respirar mejor, el rumor del agua que salta entre las piedras con la fuerza del último deshielo, y la ausencia de los balidos de las ovejas, que dejaron de triscar por aquí cuando se fue Víctor, el último pastor.
En la casa aislada, recuperada hace quince años del riesgo de demolición al que la sometía el paso del tiempo, la música barroca de Radio Clásica, el aroma de la madera que arde en la estufa, la compañía de los amigos, la cordialidad de los escasos vecinos, y un cielo de un azul límpido,-mientras duró- espectacular, apenas subrayado por unas pocas nubes blancas empujadas por el poniente.
En la aldea cercana, la insólita presencia de vehículos que aparecen el domingo y el lunes de Pascua dejando después en completo silencio la sierra deshabitada.”
En fin. Ya estoy aquí de nuevo.
Un saludo a todos.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 7-04-10.
“La Nelli, una yola de crucero, giró sobre el ancla sin el menor movimiento de las velas y quedó inmóvil. Había subido la marea, apenas soplaba el viento y, puesto que se dirigía río abajo, solo le quedaba fondear y esperar al cambio de la marea.”
La última escena del libro transcurre en el mismo lugar que el principio, dando así a la historia un carácter circular, tan frecuentado por algunos autores clásicos,
--”Hemos perdido el comienzo del reflujo (…) Yo levanté la cabeza. Un negro banco de niebla se cernía sobre el horizonte, y la tranquila vía fluvial que conducía a los mas remotos confines de la tierra fluía sombría bajo un cielo nublado, como si condujera al corazón de una inmensa oscuridad”
Ambas escenas transcurren en el tranquilo lecho fluvial del Támesis. Entre ambas, Joseph Conrad teje la historia del horror del lado mas sombrío de la naturaleza humana, que sitúa en la jungla, en un entorno de dominio colonial, “El corazón de las tinieblas”, que inspiró a Coppola el Kurtz de “Apocalípsis Now”, salido de esas páginas.
Otros autores se han introducido, a través de sus obras, en el horror mas oscuro del alma de los hombres, desde sus experiencias personales. Celine, el despreciado colaboracionista de los nazis, y a la vez autor de la obra maestra que es “Viaje al fin de la noche”, una de las cumbres de la literatura europea, o Anthony Burgess, que aunque cuenta entre sus libros con algún título amable, como “La Hora de la Cerveza”, es el autor de una de las novelas mas brutales sobre la violencia sin sentido, “La naranja mecánica”, llevada al cine por Kubrick.
Este trío, Conrad, Celine, Burguess, que han andado caminos literarios distintos, pasó por experiencias de servicio colonial semejantes, y tal vez la decantación de esas experiencias tenga algo que ver con el hecho de que expresen como nadie la violencia y el horror asfixiante, oscuro, que a veces se cultivan en el caldo espeso que contiene la vulnerabilidad y la bajeza humanas.
Mis vacaciones comenzaron y terminan en un mismo escenario, bajo un negro manto de nubes amenazantes, como en la novela de Conrad. Abrí la primera página el primer día y justo cuando doy por concluida la lectura de la última, preparo apresurado huyendo de la tormenta el mínimo equipaje para emprender el regreso. Tal vez la vida, como algunas novelas, tiene ese carácter circular que marca todo lo humano.”
“Entre la llegada y el regreso, a menos que escribas como Joyce, hay poco que contar. La presencia permanente de la naturaleza serrana, el olor resinoso de los bosques de pinos, el aire exento de venenos de estas alturas montaraces, que permite respirar mejor, el rumor del agua que salta entre las piedras con la fuerza del último deshielo, y la ausencia de los balidos de las ovejas, que dejaron de triscar por aquí cuando se fue Víctor, el último pastor.
En la casa aislada, recuperada hace quince años del riesgo de demolición al que la sometía el paso del tiempo, la música barroca de Radio Clásica, el aroma de la madera que arde en la estufa, la compañía de los amigos, la cordialidad de los escasos vecinos, y un cielo de un azul límpido,-mientras duró- espectacular, apenas subrayado por unas pocas nubes blancas empujadas por el poniente.
En la aldea cercana, la insólita presencia de vehículos que aparecen el domingo y el lunes de Pascua dejando después en completo silencio la sierra deshabitada.”
En fin. Ya estoy aquí de nuevo.
Un saludo a todos.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 7-04-10.
miércoles, 31 de marzo de 2010
ABIERTO POR VACACIONES.
Aviso para navegantes.
Me voy de vacaciones a un lugar de la sierra de Utiel, cuyas coordenadas no estoy autorizado a revelar. Antes de irme, he procedido a eliminar la entrada de ayer del Blog, porque una relectura
detenida de su contenido me ha convencido de que he interpretado erróneamente la noticia en la que se basaba.
Pueden disfrutar del resto de las entradas del Blog, cerca de 900, porque sigue abierto por vacaciones, como algunos museos, bien entrando directamente desde el Blog, o a través de la dirección Ciberlohengrin.com.
A mi regreso espero encontrarme de nuevo con los amigos que me siguen habitualmente, y supongo que contaré algo nuevo.
Hasta entonces, un saludo cibernauta.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 1-04-10.
Me voy de vacaciones a un lugar de la sierra de Utiel, cuyas coordenadas no estoy autorizado a revelar. Antes de irme, he procedido a eliminar la entrada de ayer del Blog, porque una relectura
detenida de su contenido me ha convencido de que he interpretado erróneamente la noticia en la que se basaba.
Pueden disfrutar del resto de las entradas del Blog, cerca de 900, porque sigue abierto por vacaciones, como algunos museos, bien entrando directamente desde el Blog, o a través de la dirección Ciberlohengrin.com.
A mi regreso espero encontrarme de nuevo con los amigos que me siguen habitualmente, y supongo que contaré algo nuevo.
Hasta entonces, un saludo cibernauta.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 1-04-10.
martes, 30 de marzo de 2010
EL SIGILO
El sigilo –-prescindo de definiciones enciclopédicas-- es la máxima expresión del silencio y la prudencia, dirigido a salvaguardar la opacidad del secreto. El secreto y la opacidad corresponden al dominio de los hechos, mientras que el sigilo se refiere a las conductas de las personas. La práctica del sigilo tiene una larga tradición palaciega, que el teatro clásico ha escenificado a menudo.
Se requieren grandes salones y cortinajes espesos para que el consejero del príncipe lo escuche sin ser visto, añadiendo a la información ordinaria obtenida al despachar con el, el privilegio de conocer sus secretos mas íntimos accediendo, con su conducta sigilosa, a una posición ventajista que le convierte en dueño de la tramoya del poder, que el vulgo atribuye a la autoridad principesca.
En los salones de la política de ahora mismo, en Heliópilis, cuando el sigiloso, además de detentar esa posición privilegiada en la corte, pertenece a una organización o secta que hace de la conducta sigilosa una razón de su ser, el riesgo del abuso silencioso de las instituciones democráticas que han sido infiltradas por la peste del secreto y la opacidad, en beneficio de los sigilosos, aumenta de manera exponencial.
Al parecer, Luna, un hombre de la oposición que, por definición, maneja menos dinero que el gobierno, se ha ofrecido a pagar de su bolsillo cualquier información confidencial que aporte pruebas sobre transacciones opacas en relación con la mafia Gürtel y las operaciones, seguramente formalmente correctas, entre la Generalitat y las empresas gestionadas por familiares del Conseller Cotino.
No se si la intención declarada de Luna ha escandalizado a la derecha gobernante, pero conviene recordar que algún gobierno europeo ha pagado por obtener el acceso a secretos relacionados con paraísos fiscales, de algunos de sus contribuyentes mas díscolos. Tal vez el escándalo que pueda derivarse de las declaraciones de Luna se deba a que es oposición, y no gobierno.
No niego que la figura de Cotino me ha inspirado el prefacio del artículo, porque dejando de lado el modo en que va vestido, su personalidad sigilosa, escurridiza, evoca tanto la textura resbaladiza de la piel de un reptil, como a un conspirador renacentista, capaz de obtener los mejores favores de la magnanimidad del príncipe, sin dejar ninguna huella pública de esos privilegios.
Creo que Luna se equivoca si espera descubrir alguna irregularidad en los contratos que reclama relacionados con el Conseller Cotino, aunque alguien lo tiene que intentar. Es cierto que el Conseller Cotino acapara, a través de empresas de las que no forma parte, negocios tan aparentemente distintos como la atención a dependientes y mayores en residencias privadas concertadas, el tratamiento de basuras y las obras públicas, pero la cosa tiene su explicación.
Estoy convencido de que son las inversiones masivas realizadas oportunamente en ambos campos lo que ha permitido a su grupo familiar optar con ventaja a esas concesiones. En un sistema capitalista no parece que eso sea pecado, hacer mas inversiones que otros y estar mejor preparados. Si algo falla en todo esto debe ser, con perdón, la información privilegiada, puesto que si uno está mas preparado que otros para obtener contratos, es porque dispone de mas, mejor, mas anticipada,
confidencial y veraz información que la competencia. O sea, información privilegiada.
Es una hipótesis, claro, pero intuyo que si algún comportamiento ilegítimo hay en todo esto, aparecerá mas por la vía del uso ilegal de la información, que por la de la contratación, porque las empresas potentes suelen tener buenos abogados que se ocupan de blindar esos contratos.
En todo este asunto, al indudable sigilo de las partes contratantes, que tratan de proteger la opacidad del secreto con la arbitrariedad del poder, se opone la actitud prepotente del Conseller Cotino, quien, amparado en la 'legalidad' , ha manifestado repetidas veces, que no hay nada irregular en las contratas autonómicas con empresas de su familia de las que el no forma parte. Confundir la supuesta 'legalidad,' la regularidad de los contratos, con la honestidad y la legitimidad exigibles a los políticos, y con la ausencia de la voluntaria abstención de vínculos que son claramente incompatibles, retrata al personaje.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 30-03-10.
Se requieren grandes salones y cortinajes espesos para que el consejero del príncipe lo escuche sin ser visto, añadiendo a la información ordinaria obtenida al despachar con el, el privilegio de conocer sus secretos mas íntimos accediendo, con su conducta sigilosa, a una posición ventajista que le convierte en dueño de la tramoya del poder, que el vulgo atribuye a la autoridad principesca.
En los salones de la política de ahora mismo, en Heliópilis, cuando el sigiloso, además de detentar esa posición privilegiada en la corte, pertenece a una organización o secta que hace de la conducta sigilosa una razón de su ser, el riesgo del abuso silencioso de las instituciones democráticas que han sido infiltradas por la peste del secreto y la opacidad, en beneficio de los sigilosos, aumenta de manera exponencial.
Al parecer, Luna, un hombre de la oposición que, por definición, maneja menos dinero que el gobierno, se ha ofrecido a pagar de su bolsillo cualquier información confidencial que aporte pruebas sobre transacciones opacas en relación con la mafia Gürtel y las operaciones, seguramente formalmente correctas, entre la Generalitat y las empresas gestionadas por familiares del Conseller Cotino.
No se si la intención declarada de Luna ha escandalizado a la derecha gobernante, pero conviene recordar que algún gobierno europeo ha pagado por obtener el acceso a secretos relacionados con paraísos fiscales, de algunos de sus contribuyentes mas díscolos. Tal vez el escándalo que pueda derivarse de las declaraciones de Luna se deba a que es oposición, y no gobierno.
No niego que la figura de Cotino me ha inspirado el prefacio del artículo, porque dejando de lado el modo en que va vestido, su personalidad sigilosa, escurridiza, evoca tanto la textura resbaladiza de la piel de un reptil, como a un conspirador renacentista, capaz de obtener los mejores favores de la magnanimidad del príncipe, sin dejar ninguna huella pública de esos privilegios.
Creo que Luna se equivoca si espera descubrir alguna irregularidad en los contratos que reclama relacionados con el Conseller Cotino, aunque alguien lo tiene que intentar. Es cierto que el Conseller Cotino acapara, a través de empresas de las que no forma parte, negocios tan aparentemente distintos como la atención a dependientes y mayores en residencias privadas concertadas, el tratamiento de basuras y las obras públicas, pero la cosa tiene su explicación.
Estoy convencido de que son las inversiones masivas realizadas oportunamente en ambos campos lo que ha permitido a su grupo familiar optar con ventaja a esas concesiones. En un sistema capitalista no parece que eso sea pecado, hacer mas inversiones que otros y estar mejor preparados. Si algo falla en todo esto debe ser, con perdón, la información privilegiada, puesto que si uno está mas preparado que otros para obtener contratos, es porque dispone de mas, mejor, mas anticipada,
confidencial y veraz información que la competencia. O sea, información privilegiada.
Es una hipótesis, claro, pero intuyo que si algún comportamiento ilegítimo hay en todo esto, aparecerá mas por la vía del uso ilegal de la información, que por la de la contratación, porque las empresas potentes suelen tener buenos abogados que se ocupan de blindar esos contratos.
En todo este asunto, al indudable sigilo de las partes contratantes, que tratan de proteger la opacidad del secreto con la arbitrariedad del poder, se opone la actitud prepotente del Conseller Cotino, quien, amparado en la 'legalidad' , ha manifestado repetidas veces, que no hay nada irregular en las contratas autonómicas con empresas de su familia de las que el no forma parte. Confundir la supuesta 'legalidad,' la regularidad de los contratos, con la honestidad y la legitimidad exigibles a los políticos, y con la ausencia de la voluntaria abstención de vínculos que son claramente incompatibles, retrata al personaje.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 30-03-10.
lunes, 29 de marzo de 2010
ANSIOLÍTICOS
Ayer disfruté como un enano leyendo a Ferlosio en 'El País'. Una página entera, la cuarta de Opinión, bajo el título 'Pecios. No, si yo ya me iba.' Para mi sorpresa, lo entendí todo. Hace unos años, cuando leía a Ferlosio no alcanzaba a entenderlo. ¿Quiere esto decir que el paso de los años me ha hecho más sabio?. Creo que no. La edad no nos vuelve mas sabios a los tontos, en todo caso nos hace mas tontos todavía. Mas parece la evidencia de un deterioro cultural de la sociedad contemporánea, que en lugar de estimularnos para entender la excelencia, fuerza a los excelentes a degradar su nivel para poder ser entendidos.
Me detuve en una parte del contenido de la página que me llamó la atención, Ansiolíticos, en la que Ferlosio apunta como verosímil que la idea de que las crisis son generadoras de amenazas, pero también de oportunidades , tiene su origen en el pensamiento positivo importado de la cultura norteamericana, esa cosa recurrente con la que nos dan la paliza en las publicaciones periódicas de toda laya, para que nos desprendamos absolutamente de la negatividad, como si decir no en el momento oportuno no fuera una fuente importante de sosiego intelectual y ético.
Es posible que lo que Ferlosio denomina ansiolíticos occidentales del tipo 'pensamiento positivo', con la carga de narcótica falacia que les atribuye, estén presentes en esa doctrina dominante en la psicología y en la retórica política de hoy, que suelen insistir en la dualidad de la amenaza y la oportunidad en un mismo suceso, pero si es así es como consecuencia de una apropiación, porque su fuente originaria es otra.
Antes de precisar mas mi opinión sobre el origen del concepto de amenaza y oportunidad aplicado al mismo suceso, quiero aclarar que lo hago para los usuarios del Blog, puesto que he usado con frecuencia ese concepto en diversas entradas , sobre todo al referirme al cambio climático, y no con ánimo de polemizar sobre un artículo que es, como su entradilla expresa, una reflexión con humor.
La idea de amenaza y oportunidad referidas a un mismo suceso, es el núcleo teórico de la planificación estratégica que, muchas décadas antes de que se pusiera de moda el pensamiento positivo, ya se enseñaba en las escuelas empresariales como una disciplina que tuvo el efecto, además de incorporar ese concepto, de introducir la definición de objetivos y la planificación plurianual en los entornos empresariales que hasta entonces limitaban su punto de vista al corto plazo, a un año, generalmente.
La planificación estratégica fue un recurso militar, antes de incorporarse a las disciplinas empresariales, y su origen no es norteamericano, sino oriental. Fue un filósofo y guerrero chino quien la inspiró, anterior en varios milenios a Mao, cuyo nombre no puedo citar aquí, porque lo he buscado en Wikipedia sin encontrarlo, porque no suelo anotar en fichas las cosas que voy aprendiendo, y los apuntes del curso de planificación que realicé hace decenios creo que los arrojé por la ventana en una tarde ventosa.
Para entender el concepto de amenaza y oportunidad en un mismo suceso en su sentido originario, hay que situarse en una llanura china y visualizar a nuestro general y filósofo al frente de su ejército mientras las tropas enemigas lanzan un ataque frontal contra sus huestes. Ese ataque es, en efecto, una amenaza. Una maniobra envolvente por los flancos del general atacado que le permita situar a sus tropas en la retaguardia enemiga, sería la oportunidad vista por el general para convertir una amenaza de derrota en una oportunidad de victoria.
Poniéndonos menos militaristas, podemos aludir a un concepto central de la cultura y la filosofía orientales, la idea de dualidad, presente en todas las variantes del pensamiento de Lao Tsé que han penetrado la cultura occidental, ya saben, el taoísmo, el yin y el yang, y todo lo demás. La idea de amenaza y oportunidad aplicadas a un mismo suceso, tiene, a mi juicio, una clara influencia oriental, aunque su puerta de entrada aquí haya sido, como casi siempre, la cultura norteamericana.
Es cierto que, como dice Ferlosio, la noción de oportunidad en tiempos de crisis, además de ser ofensiva para mucha gente que lo está pasando mal, puede ser utilizada como una herramienta falaz y narcotizante. Es lo que pasa con las herramientas, desde que los hombres se hicieron con la primera. El drama de todas las civilizaciones que en el mundo han sido es el mal uso, con daños incalculables para la gente, que han hecho las castas con poder de esas herramientas.
Un martillo puede servir para construir una casa de madera o para descalabrar al vecino, pero el problema no está en la herramienta, sino en el mal uso que se hace de ella, y esta realidad, me parece a mi, no tiene nada que ver con el pensamiento positivo, sino con la naturaleza humana que, siendo manifiestamente mejorable, no mejora visiblemente con el paso de los siglos.
Toda herramienta puede ser una fuente de felicidad, o de desgracia, y el concepto de oportunidad, precisamente en épocas críticas, económicas, climáticas y éticas, tal vez pueda servirle a alguien, aunque seguramente no a todo el mundo.
Cuando Ferlosio se estrenó como académico, su discurso de ingreso fue publicado por 'El País'. Trataba sobre carácter y destino y para mi fue una herramienta valiosa, pues me hizo reconocer que los espacios de libertad que proporciona el carácter, ayudan a sobrellevar la dureza de la noción de destino.
Aunque Ferlosio reproduce un refrán sefardí que 'nos amonesta contra cualquier tentación de atribuir ningún poder a la palabra', 'La palabra dice, no hace', las palabras también son herramientas de comunicación y a veces 'pueden', o sea, tienen el poder, de hacernos mas lúcidos, o menos tontos, o nos consuelan de la iniquidad del destino, haciendo ver los espacios de libertad que se pueden alcanzar a través del carácter.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 29-03-10.
Me detuve en una parte del contenido de la página que me llamó la atención, Ansiolíticos, en la que Ferlosio apunta como verosímil que la idea de que las crisis son generadoras de amenazas, pero también de oportunidades , tiene su origen en el pensamiento positivo importado de la cultura norteamericana, esa cosa recurrente con la que nos dan la paliza en las publicaciones periódicas de toda laya, para que nos desprendamos absolutamente de la negatividad, como si decir no en el momento oportuno no fuera una fuente importante de sosiego intelectual y ético.
Es posible que lo que Ferlosio denomina ansiolíticos occidentales del tipo 'pensamiento positivo', con la carga de narcótica falacia que les atribuye, estén presentes en esa doctrina dominante en la psicología y en la retórica política de hoy, que suelen insistir en la dualidad de la amenaza y la oportunidad en un mismo suceso, pero si es así es como consecuencia de una apropiación, porque su fuente originaria es otra.
Antes de precisar mas mi opinión sobre el origen del concepto de amenaza y oportunidad aplicado al mismo suceso, quiero aclarar que lo hago para los usuarios del Blog, puesto que he usado con frecuencia ese concepto en diversas entradas , sobre todo al referirme al cambio climático, y no con ánimo de polemizar sobre un artículo que es, como su entradilla expresa, una reflexión con humor.
La idea de amenaza y oportunidad referidas a un mismo suceso, es el núcleo teórico de la planificación estratégica que, muchas décadas antes de que se pusiera de moda el pensamiento positivo, ya se enseñaba en las escuelas empresariales como una disciplina que tuvo el efecto, además de incorporar ese concepto, de introducir la definición de objetivos y la planificación plurianual en los entornos empresariales que hasta entonces limitaban su punto de vista al corto plazo, a un año, generalmente.
La planificación estratégica fue un recurso militar, antes de incorporarse a las disciplinas empresariales, y su origen no es norteamericano, sino oriental. Fue un filósofo y guerrero chino quien la inspiró, anterior en varios milenios a Mao, cuyo nombre no puedo citar aquí, porque lo he buscado en Wikipedia sin encontrarlo, porque no suelo anotar en fichas las cosas que voy aprendiendo, y los apuntes del curso de planificación que realicé hace decenios creo que los arrojé por la ventana en una tarde ventosa.
Para entender el concepto de amenaza y oportunidad en un mismo suceso en su sentido originario, hay que situarse en una llanura china y visualizar a nuestro general y filósofo al frente de su ejército mientras las tropas enemigas lanzan un ataque frontal contra sus huestes. Ese ataque es, en efecto, una amenaza. Una maniobra envolvente por los flancos del general atacado que le permita situar a sus tropas en la retaguardia enemiga, sería la oportunidad vista por el general para convertir una amenaza de derrota en una oportunidad de victoria.
Poniéndonos menos militaristas, podemos aludir a un concepto central de la cultura y la filosofía orientales, la idea de dualidad, presente en todas las variantes del pensamiento de Lao Tsé que han penetrado la cultura occidental, ya saben, el taoísmo, el yin y el yang, y todo lo demás. La idea de amenaza y oportunidad aplicadas a un mismo suceso, tiene, a mi juicio, una clara influencia oriental, aunque su puerta de entrada aquí haya sido, como casi siempre, la cultura norteamericana.
Es cierto que, como dice Ferlosio, la noción de oportunidad en tiempos de crisis, además de ser ofensiva para mucha gente que lo está pasando mal, puede ser utilizada como una herramienta falaz y narcotizante. Es lo que pasa con las herramientas, desde que los hombres se hicieron con la primera. El drama de todas las civilizaciones que en el mundo han sido es el mal uso, con daños incalculables para la gente, que han hecho las castas con poder de esas herramientas.
Un martillo puede servir para construir una casa de madera o para descalabrar al vecino, pero el problema no está en la herramienta, sino en el mal uso que se hace de ella, y esta realidad, me parece a mi, no tiene nada que ver con el pensamiento positivo, sino con la naturaleza humana que, siendo manifiestamente mejorable, no mejora visiblemente con el paso de los siglos.
Toda herramienta puede ser una fuente de felicidad, o de desgracia, y el concepto de oportunidad, precisamente en épocas críticas, económicas, climáticas y éticas, tal vez pueda servirle a alguien, aunque seguramente no a todo el mundo.
Cuando Ferlosio se estrenó como académico, su discurso de ingreso fue publicado por 'El País'. Trataba sobre carácter y destino y para mi fue una herramienta valiosa, pues me hizo reconocer que los espacios de libertad que proporciona el carácter, ayudan a sobrellevar la dureza de la noción de destino.
Aunque Ferlosio reproduce un refrán sefardí que 'nos amonesta contra cualquier tentación de atribuir ningún poder a la palabra', 'La palabra dice, no hace', las palabras también son herramientas de comunicación y a veces 'pueden', o sea, tienen el poder, de hacernos mas lúcidos, o menos tontos, o nos consuelan de la iniquidad del destino, haciendo ver los espacios de libertad que se pueden alcanzar a través del carácter.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 29-03-10.
domingo, 28 de marzo de 2010
TÓPICOS
Frecuento los artículos de Moisés Naím en las páginas de Internacional de 'El País', y a través de su lectura percibo un extenso conocimiento de Naím sobre la situación internacional y los conflictos y países que ocupan su atención, pero el artículo de hoy, 'Crisis española: un guión', me ha parecido una acumulación de tópicos, y sin ignorar la sentencia de Benedicto XVI, 'quién esté libre de tópicos que haga la primera crítica', trataré de explicar porqué.
En primer lugar, la historia no se repite, aunque su evolución cíclica evoque la forma de una espiral.Ignorando esa realidad, algunos historiadores fijan su atención, exclusivamente, en las semejanzas entre distintas realidades históricas, ignorando las diferencias, y con esa actitud suelen construir falsedades apuntaladas en los tópicos que otros después se encargan de desmontar.
La tensión entre semejanzas y diferencias es la urdimbre sobre la que se teje el análisis de realidades distintas o distantes, y el énfasis en solo un lado de esas realidades conduce, inexorablemente, a un análisis erróneo.
Del mismo modo, meter en el mismo saco la Argentina de 1.990, el México de Salinas de Gortari, la Rusia de Yeltsin, o los casos de Indonesia y de Malasia, como antecedentes de lo que está sucediendo en la España de hoy es básicamente erróneo.
Para empezar, España está integrada en un espacio de moneda única, el Euro, lo que invalida cualquier semejanza con otros países que funcionaban con su propia moneda. La brutal crisis del corralito en Argentina, como saben bien los argentinos, apenas tuvo semejanzas con el modo en el que se vive la crisis económica en España, que está al margen de tormentas monetarias y de sus salvajes consecuencias. Aunque el desempleo galopante de un tinte dramático a la situación, afecta a un veinticinco por ciento de la población activa, mientras que en el caso argentino, la población afectada por el fiasco monetario fue el ciento por ciento de la población total.
El caso de la Rusia de Yeltsin, reflejaba en realidad un fondo de inestabilidad política, mientras que aquí no parece que las dificultades económicas afecten a unas instituciones democráticas muy consolidadas, capaces de digerir sus propios conflictos de corrupción del sistema sin ayuda de salvadores como Putin, quien, por cierto, todos sabemos de donde viene, de la KGB.
México es un mundo aparte, muy dependiente de su poderoso vecino, cuyo principal problema es la penetración en sus instituciones del narcotráfico, unida a una cultura muy arraigada de la mordida, que no entiende de colores políticos.
Sin embargo, todos estos países, junto con Malasia e Indonesia tienen algo en común con España, todos tienen una clase política, y es en ese sentido, el de poner el foco en las semejanzas, desconociendo las diferencias, en el que afirmo el carácter de tópico del artículo de Naím.
La clase política, casi universalmente, lleva camino de convertirse en un grupo de corredores sin cohesión alguna, que corre una carrera de obstáculos, los cien metros valla, sin una meta definida, solo mirando de reojo, hacia atrás, para percatarse de la distancia de sus contrarios, a las gradas, para tratar de calibrar las opiniones del público, pero sin ninguna conciencia de hacia donde se dirige, de cual es la meta que desea alcanzar.
Esto puede que también sea un tópico, pero lo podemos verificar cada día en las actitudes y las declaraciones de los políticos que, como dice Naím, 'siguen la misma y humillante ruta retórica'.
Pero el hecho de que las clases políticas de la mayoría de los países en dificultades tengan una actitud pública semejante, no excluye la necesidad de reconocer la singularidad de los problemas reales que afligen a cada país, que son distintos, como lo son sus causas y las posibles recetas para paliarlos.
Ninguna experiencia ajena ayuda demasiado a resolver los problemas propios. Sí lo hace el análisis pormenorizado de las debilidades propias y la voluntad política para afrontar con energía su erradicación. Ese análisis es el que se echa en falta en al artículo de Naím.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 28-03-10.
En primer lugar, la historia no se repite, aunque su evolución cíclica evoque la forma de una espiral.Ignorando esa realidad, algunos historiadores fijan su atención, exclusivamente, en las semejanzas entre distintas realidades históricas, ignorando las diferencias, y con esa actitud suelen construir falsedades apuntaladas en los tópicos que otros después se encargan de desmontar.
La tensión entre semejanzas y diferencias es la urdimbre sobre la que se teje el análisis de realidades distintas o distantes, y el énfasis en solo un lado de esas realidades conduce, inexorablemente, a un análisis erróneo.
Del mismo modo, meter en el mismo saco la Argentina de 1.990, el México de Salinas de Gortari, la Rusia de Yeltsin, o los casos de Indonesia y de Malasia, como antecedentes de lo que está sucediendo en la España de hoy es básicamente erróneo.
Para empezar, España está integrada en un espacio de moneda única, el Euro, lo que invalida cualquier semejanza con otros países que funcionaban con su propia moneda. La brutal crisis del corralito en Argentina, como saben bien los argentinos, apenas tuvo semejanzas con el modo en el que se vive la crisis económica en España, que está al margen de tormentas monetarias y de sus salvajes consecuencias. Aunque el desempleo galopante de un tinte dramático a la situación, afecta a un veinticinco por ciento de la población activa, mientras que en el caso argentino, la población afectada por el fiasco monetario fue el ciento por ciento de la población total.
El caso de la Rusia de Yeltsin, reflejaba en realidad un fondo de inestabilidad política, mientras que aquí no parece que las dificultades económicas afecten a unas instituciones democráticas muy consolidadas, capaces de digerir sus propios conflictos de corrupción del sistema sin ayuda de salvadores como Putin, quien, por cierto, todos sabemos de donde viene, de la KGB.
México es un mundo aparte, muy dependiente de su poderoso vecino, cuyo principal problema es la penetración en sus instituciones del narcotráfico, unida a una cultura muy arraigada de la mordida, que no entiende de colores políticos.
Sin embargo, todos estos países, junto con Malasia e Indonesia tienen algo en común con España, todos tienen una clase política, y es en ese sentido, el de poner el foco en las semejanzas, desconociendo las diferencias, en el que afirmo el carácter de tópico del artículo de Naím.
La clase política, casi universalmente, lleva camino de convertirse en un grupo de corredores sin cohesión alguna, que corre una carrera de obstáculos, los cien metros valla, sin una meta definida, solo mirando de reojo, hacia atrás, para percatarse de la distancia de sus contrarios, a las gradas, para tratar de calibrar las opiniones del público, pero sin ninguna conciencia de hacia donde se dirige, de cual es la meta que desea alcanzar.
Esto puede que también sea un tópico, pero lo podemos verificar cada día en las actitudes y las declaraciones de los políticos que, como dice Naím, 'siguen la misma y humillante ruta retórica'.
Pero el hecho de que las clases políticas de la mayoría de los países en dificultades tengan una actitud pública semejante, no excluye la necesidad de reconocer la singularidad de los problemas reales que afligen a cada país, que son distintos, como lo son sus causas y las posibles recetas para paliarlos.
Ninguna experiencia ajena ayuda demasiado a resolver los problemas propios. Sí lo hace el análisis pormenorizado de las debilidades propias y la voluntad política para afrontar con energía su erradicación. Ese análisis es el que se echa en falta en al artículo de Naím.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 28-03-10.
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