Ayer no pude atender el Blog, porque la celebración de la función del fin del trimestre en el Aula de Teatro requirió toda mi atención. Hoy tengo otro compromiso con mis amigos anarquistas, a ver si consigo pasar del estadio anarcoide al de miembro numerario del grupo. Unos se hacen numerarios del Opus y otros de otra cosa, tié que haber de tó.
Los usuarios del Blog pueden entretenerse, si lo desean, con las casi mil doscientas entradas que incluye. Espero reanudar mis aportaciones cotidianas, básicamente opiniones que no han sido solicitadas, a partir de mañana.
Un saludo cibernauta.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 10-03-11.
jueves, 10 de marzo de 2011
martes, 8 de marzo de 2011
COLEGIOS PRIVADOS
He bajado al Maravillas pero el periódico estaba ocupado, después de tomar café he ido al quiosco mas próximo y he adquirido un ejemplar de 'Levante' que, por cierto, hoy es el doble de ligero que cualquier otro día, o sea, que he pagado lo mismo de siempre por un producto con la mitad de contenido. Afortunadamente, el peso tipográfico del titular de la primera es el habitual. Una cosa por la otra.
'La Consellería de Educación (de Heliópolis) incrementa la subvención a los colegios privados en 44 millones'. Esto no sería noticia si no fuera porque esa mayor dotación va acompañada de recortes presupuestarios en los gastos ordinarios de las universidades públicas y en el fomento de la lengua propia.
Estas decisiones presupuestarias son coherentes con un modelo político educativo que se puede reconocer como una tendencia permanente a favorecer a las escuelas a las que van los hijos de quienes las toman, de sus votantes y simpatizantes, también los hijos de la mayoría de sus opositores progresistas, agradando, de paso, a las instituciones educativas dependientes de la iglesia, para proteger a esos estudiantes de la degradación de la escuela pública que esa misma política genera, pero los expertos en pedagogía nos dicen que la calidad de un sistema educativo no depende tanto del nivel de recursos que se le dedica, sino de la eficiencia en el uso de esos recursos.
Mi experiencia directa en colegios privados es doble. Estudié en uno de ellos que, mas que privado, podía considerarse clandestino, hasta el punto de que cuando concluí mi estancia allí, a los doce años, no me dieron ni un puto papel que acreditara mi formación primaria.
Tuve que ir, quince años mas tarde, a una institución pública, la Universidad, para poder obtener una licenciatura que me ayudara a moverme en el mundo laboral sin el peso de la 'amenaza de sustitución', tan de moda ahora, pues aquella cualificación de papel me permitió elegir con quien quería trabajar, y con quien no, con un grado de libertad individual que ahora parece mas escaso.
Entre los profesores de la facultad de Económicas de entonces hubo uno, llamado Font de Mora, como el actual Conseller de Educación de Heliópolis, quien pasa por ser la cosa mas nefasta que le ha sucedido a nuestro sistema educativo en los últimos treinta años.
Estas coincidencias no son tan raras. Ahora mismo hay un tipo que se llama como yo, Enrique Arnal, al que han trincado por robar desde su puesto de director financiero en la depuradora de Pinedo, que no tiene nada que ver conmigo, lo digo para evitar
confusiones, no vaya a ser que los usuarios del Blog piensen que se trata de la misma persona, y que escribo desde alguna dependencia judicial, no.
Aquel Font de Mora, ingeniero agrónomo, tenía simpatías comunistas, dirigía un seminario sobre Agricultura en el departamento de Estructura Económica, evidenciaba su admiración por el trabajo realizado por Pascual Carrión en la época de la república, gracias al cual nuestra economía social cuenta con alrededor de un millar de cooperativas y es una de las mas pujantes del país, aunque en este momento sufra las consecuencias que se derivan de un sector agrícola en declive.
Aquel profesor, como otros colegas suyos, como Emérit Bono, terminó por acercarse al PSOE y fue Conseller de Agricultura en algún gobierno autonómico socialista. Cuando leo los nombres de algunos políticos en los titulares de prensa, tengo una rara sensación de vuelta al pasado.
Por un lado, desearía no saber quienes son, que en nuestro país, al modo de Suíza o Luxemburgo, los administradores de la cosa pública pasaran tan desapercibidos, que no recordáramos ni sus nombres, pues son simples funcionarios de la política en los que delegamos tareas que nosotros no tenemos tiempo ni vocación de realizar, y ¿donde se ha visto que los empleados de una gran Empresa, España, tengan mas protagonismo que la propiedad, los ciudadanos que han tenido a bien hacerles firmar un contrato temporal?.
Es lógico, sin embargo que, dado el peso demográfico y político del país en el contexto europeo, quienes lo representan en el entramado institucional de las relaciones internacionales, adquieran en el ejercicio de su papel una notoriedad
que, en muchas ocasiones, está por encima de sus capacidades, pero tenerlos todos los días, no solo a quienes gobiernan, sino a quienes aspiran a gobernar, llenando titulares en la prensa diaria, aburre hasta la fatiga.
No digamos cuando se trata de sujetos de segunda o tercera fila, como el actual Font de Mora, un profesional de la medicina, creo, que tiene las mismas capacidades para organizar y dirigir un sistema educativo que una rana para hacerse cargo del departamento de protección civil.
Mi otra experiencia en colegios privados, concertados, fue como docente. En una etapa transitoria de mi vida laboral, ejercí como profesor de economía en un liceo del barrio, cuya vocación pedagógica se centraba en que, apenas iniciado el curso, los chicos y chicas de la escuela se dedicaran a ensayar los números musicales, con especial atención al play back de un musical de Travolta, con vistas a la fiesta de fin de curso a celebrar en la discoteca Canal.
A esos ensayos, fuera de las horas lectivas, se obligaba a asistir a los profesores. Algunos lo hacían de muy mala gana, pero no se atrevían a contradecir al director del centro. En mi breve paso por ese liceo, nunca acepté acudir a esas pantomimas.
Mi paso por aquel centro me indujo a pensar que las subvenciones que recibía por el sistema de conciertos no parecían influir demasiado en la calidad de la enseñanza que allí se practicaba.
Otras de mis experiencias sobre la enseñanza privada, concertada o no, son indirectas. Conozco padres que se gastaban una fortuna en colegios privados, de esos que tienen nombre americano, antes de que les alcanzaran las subvenciones que Font de Mora prodiga ahora, con la intención de dar a sus hijos una educación con un nival de excelencia superior al de la escuela pública.
En la práctica, cuando esos alumnos llegaban a los institutos de secundaria, o a la Universidad, su rendimiento escolar era inferior al de los alumnos de la pública, quedando en evidencia que las calificaciones escolares que habían recibido iban destinadas a halagar a los padres, a justificar la abultada factura mensual, pero no respondían a sus méritos.
Algunos de esos alumnos que estudiaron en colegios privados de rutilante imagen, luego han tenido un desarrollo profesional mediocre, mientras que otros, que fueron a la escuela pública, han tenido éxito en la universidad y en la vida profesional.
Esto parece indicar que la condición personal de cada alumno, pesa mas que la forma de organización del sistema educativo, sea este público o privado. Con independencia de los recursos que se vienen dedicando a cada uno, está el aprovechamiento que hacen de esos recursos, tanto los gestores del establecimiento educativo, como los alumnos. También indica que, cuando termina la etapa de formación académica, comienza una nueva mas importante, la del desarrollo personal en la vida extra académica, que está llena de sorpresas, de oportunidades, de fracasos de quienes parecían destinados al éxito, y de progreso personal de otros alumnos que no parecían especialmente brillantes.
Sin desconocer que en ciertos segmentos de la sociedad, por ejemplo en la política,
la procedencia de uno u otro centro o sistema educativo es una credencial, casi una condición necesaria, para ser reconocido como miembro de la tribu, esa cuota de exclusividad coexiste con una nómina numerosa de pijos y pijas, que han ido a colegios pijos, y que exhiben un nivel de ignorancia casi impúdico.
El dinero que Font de Mora dedica a la subvención de colegios privados, ese incremento de 44 millones, servirá, en buena medida, para seguir alimentando esas generaciones de pijos que, sin tener ni idea de lo que es el esfuerzo personal, saldrán en los programas de televisión dentro de unos años, exhibiendo ante las cámaras la obscenidad de su ignorancia de alumnos de colegios privados.
La preferencia del gobierno de Heliópolis por dedicar mas recursos a los sistemas privados de enseñanza que a los públicos, no se va a traducir en una mejor formación de las generaciones que han de sucederles, como han demostrado los estudios realizados sobre el nivel de aprovechamiento y eficiencia de nuestros sistemas educativos. Ambos, los públicos y los privados, ofrecen malos resultados, pero entre el alumnado pijo, los resultados son aún peores.
No hay que temer que la política educativa de Font de Mora produzca mas desigualdad social, solo es un despilfarro de recursos.
Es una opinión.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 8-03-11.
'La Consellería de Educación (de Heliópolis) incrementa la subvención a los colegios privados en 44 millones'. Esto no sería noticia si no fuera porque esa mayor dotación va acompañada de recortes presupuestarios en los gastos ordinarios de las universidades públicas y en el fomento de la lengua propia.
Estas decisiones presupuestarias son coherentes con un modelo político educativo que se puede reconocer como una tendencia permanente a favorecer a las escuelas a las que van los hijos de quienes las toman, de sus votantes y simpatizantes, también los hijos de la mayoría de sus opositores progresistas, agradando, de paso, a las instituciones educativas dependientes de la iglesia, para proteger a esos estudiantes de la degradación de la escuela pública que esa misma política genera, pero los expertos en pedagogía nos dicen que la calidad de un sistema educativo no depende tanto del nivel de recursos que se le dedica, sino de la eficiencia en el uso de esos recursos.
Mi experiencia directa en colegios privados es doble. Estudié en uno de ellos que, mas que privado, podía considerarse clandestino, hasta el punto de que cuando concluí mi estancia allí, a los doce años, no me dieron ni un puto papel que acreditara mi formación primaria.
Tuve que ir, quince años mas tarde, a una institución pública, la Universidad, para poder obtener una licenciatura que me ayudara a moverme en el mundo laboral sin el peso de la 'amenaza de sustitución', tan de moda ahora, pues aquella cualificación de papel me permitió elegir con quien quería trabajar, y con quien no, con un grado de libertad individual que ahora parece mas escaso.
Entre los profesores de la facultad de Económicas de entonces hubo uno, llamado Font de Mora, como el actual Conseller de Educación de Heliópolis, quien pasa por ser la cosa mas nefasta que le ha sucedido a nuestro sistema educativo en los últimos treinta años.
Estas coincidencias no son tan raras. Ahora mismo hay un tipo que se llama como yo, Enrique Arnal, al que han trincado por robar desde su puesto de director financiero en la depuradora de Pinedo, que no tiene nada que ver conmigo, lo digo para evitar
confusiones, no vaya a ser que los usuarios del Blog piensen que se trata de la misma persona, y que escribo desde alguna dependencia judicial, no.
Aquel Font de Mora, ingeniero agrónomo, tenía simpatías comunistas, dirigía un seminario sobre Agricultura en el departamento de Estructura Económica, evidenciaba su admiración por el trabajo realizado por Pascual Carrión en la época de la república, gracias al cual nuestra economía social cuenta con alrededor de un millar de cooperativas y es una de las mas pujantes del país, aunque en este momento sufra las consecuencias que se derivan de un sector agrícola en declive.
Aquel profesor, como otros colegas suyos, como Emérit Bono, terminó por acercarse al PSOE y fue Conseller de Agricultura en algún gobierno autonómico socialista. Cuando leo los nombres de algunos políticos en los titulares de prensa, tengo una rara sensación de vuelta al pasado.
Por un lado, desearía no saber quienes son, que en nuestro país, al modo de Suíza o Luxemburgo, los administradores de la cosa pública pasaran tan desapercibidos, que no recordáramos ni sus nombres, pues son simples funcionarios de la política en los que delegamos tareas que nosotros no tenemos tiempo ni vocación de realizar, y ¿donde se ha visto que los empleados de una gran Empresa, España, tengan mas protagonismo que la propiedad, los ciudadanos que han tenido a bien hacerles firmar un contrato temporal?.
Es lógico, sin embargo que, dado el peso demográfico y político del país en el contexto europeo, quienes lo representan en el entramado institucional de las relaciones internacionales, adquieran en el ejercicio de su papel una notoriedad
que, en muchas ocasiones, está por encima de sus capacidades, pero tenerlos todos los días, no solo a quienes gobiernan, sino a quienes aspiran a gobernar, llenando titulares en la prensa diaria, aburre hasta la fatiga.
No digamos cuando se trata de sujetos de segunda o tercera fila, como el actual Font de Mora, un profesional de la medicina, creo, que tiene las mismas capacidades para organizar y dirigir un sistema educativo que una rana para hacerse cargo del departamento de protección civil.
Mi otra experiencia en colegios privados, concertados, fue como docente. En una etapa transitoria de mi vida laboral, ejercí como profesor de economía en un liceo del barrio, cuya vocación pedagógica se centraba en que, apenas iniciado el curso, los chicos y chicas de la escuela se dedicaran a ensayar los números musicales, con especial atención al play back de un musical de Travolta, con vistas a la fiesta de fin de curso a celebrar en la discoteca Canal.
A esos ensayos, fuera de las horas lectivas, se obligaba a asistir a los profesores. Algunos lo hacían de muy mala gana, pero no se atrevían a contradecir al director del centro. En mi breve paso por ese liceo, nunca acepté acudir a esas pantomimas.
Mi paso por aquel centro me indujo a pensar que las subvenciones que recibía por el sistema de conciertos no parecían influir demasiado en la calidad de la enseñanza que allí se practicaba.
Otras de mis experiencias sobre la enseñanza privada, concertada o no, son indirectas. Conozco padres que se gastaban una fortuna en colegios privados, de esos que tienen nombre americano, antes de que les alcanzaran las subvenciones que Font de Mora prodiga ahora, con la intención de dar a sus hijos una educación con un nival de excelencia superior al de la escuela pública.
En la práctica, cuando esos alumnos llegaban a los institutos de secundaria, o a la Universidad, su rendimiento escolar era inferior al de los alumnos de la pública, quedando en evidencia que las calificaciones escolares que habían recibido iban destinadas a halagar a los padres, a justificar la abultada factura mensual, pero no respondían a sus méritos.
Algunos de esos alumnos que estudiaron en colegios privados de rutilante imagen, luego han tenido un desarrollo profesional mediocre, mientras que otros, que fueron a la escuela pública, han tenido éxito en la universidad y en la vida profesional.
Esto parece indicar que la condición personal de cada alumno, pesa mas que la forma de organización del sistema educativo, sea este público o privado. Con independencia de los recursos que se vienen dedicando a cada uno, está el aprovechamiento que hacen de esos recursos, tanto los gestores del establecimiento educativo, como los alumnos. También indica que, cuando termina la etapa de formación académica, comienza una nueva mas importante, la del desarrollo personal en la vida extra académica, que está llena de sorpresas, de oportunidades, de fracasos de quienes parecían destinados al éxito, y de progreso personal de otros alumnos que no parecían especialmente brillantes.
Sin desconocer que en ciertos segmentos de la sociedad, por ejemplo en la política,
la procedencia de uno u otro centro o sistema educativo es una credencial, casi una condición necesaria, para ser reconocido como miembro de la tribu, esa cuota de exclusividad coexiste con una nómina numerosa de pijos y pijas, que han ido a colegios pijos, y que exhiben un nivel de ignorancia casi impúdico.
El dinero que Font de Mora dedica a la subvención de colegios privados, ese incremento de 44 millones, servirá, en buena medida, para seguir alimentando esas generaciones de pijos que, sin tener ni idea de lo que es el esfuerzo personal, saldrán en los programas de televisión dentro de unos años, exhibiendo ante las cámaras la obscenidad de su ignorancia de alumnos de colegios privados.
La preferencia del gobierno de Heliópolis por dedicar mas recursos a los sistemas privados de enseñanza que a los públicos, no se va a traducir en una mejor formación de las generaciones que han de sucederles, como han demostrado los estudios realizados sobre el nivel de aprovechamiento y eficiencia de nuestros sistemas educativos. Ambos, los públicos y los privados, ofrecen malos resultados, pero entre el alumnado pijo, los resultados son aún peores.
No hay que temer que la política educativa de Font de Mora produzca mas desigualdad social, solo es un despilfarro de recursos.
Es una opinión.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 8-03-11.
lunes, 7 de marzo de 2011
PREGUNTAS
Entre la multitud de comunicadores que expresamos opiniones en diarios, magazines, páginas de Internet, debates televisados y programas del coño, existe una corriente que observa con desconfianza crítica a quienes, además de hacerse preguntas, retóricas o no, se lanzan, imprudentes, a dar alguna respuesta. Está mal visto. Es cierto que quien asume el riesgo de dar una respuesta, siempre subjetiva, a una pregunta, se asoma al abismo del error. Quienes acostumbran a plantear preguntas que dejan sin respuesta, no suelen equivocarse, claro. Desde esa posición de prudencia y exclusión de los juicios de valor, sin mojarse, exhiben un cierto desprecio por aquellos que hacen afirmaciones, dicen, 'como si estuvieran en posesión de la verdad'.
La verdad absoluta sabemos que, en el dudoso supuesto de que exista, no está al alcance de nadie en particular, pero tan legítimo es intentar acercarse al lado verdadero de las cosas desde las respuestas, como desde las preguntas.
Si Heráclito hubiera formulado la proposición que se le atribuye, en plan nenaza, entre interrogantes, ¿Todo fluye?, en lugar de formular una afirmación rotunda, 'Todo fluye, nada permanece', con dos cojones, mojándose con aquella metáfora fluvial suya, el gusto por las preguntas sin respuesta y la concepción estática del mundo, 'Nada cambia, todo permanece' tal vez habría prevalecido y nadie se habría molestado en investigar la física de partículas, aportando las evidencias que confirman la respuesta que dio Heráclito a las preguntas sobre la naturaleza de las cosas.
Entre todo y nada hay un inmenso espacio para la duda y el relativismo, sea este científico, moral o comunicacional, pero eso no excluye el intento de ensayar respuestas a las preguntas porque, las dudas, mas necesarias que las certezas en cualquiera que tenga la manía de pensar, y de expresar de manera pública su pensamiento, no pueden ser un paradigma intelectual en si mismas, ya que su uso exclusivo, sin el intento de aproximarse siquiera a alguna certeza, nos incapacitan para la acción, y el pensamiento sin acción suele devenir en una pura masturbación intelectual, estéril, salvo para quien la practica, que obtiene cierto gustito con su práctica cotidiana.
(...)
Cuando intentas contestar alguna pregunta, sobre todo si lo haces en una página de Internet, ajena al mundo de la comunicación convencional, debes tener cuidado con lo que dices, por aquello de la deontología profesional, la verificación de las fuentes, la exigencia de investigación previa de los hechos antes de opinar sobre ellos, todo eso que se atribuyen los profesionales del mundo de la comunicación, y que suelen negar que existe entre los comunicadores de las Redes de Internet.
La deontología, sobre todo si se cumple, está muy bien, pero no evita que en muchas ocasiones, cuando lees una noticia en el periódico sobre alguna cuestión, sujeto o lugar que tu conoces muy bien, te percates de las frecuentas tonterías, errores e inexactitudes, de facto o de juicio, en las que cae el redactor de la noticia, sobre todo cuando se trata de información general y el sujeto comunicador no tiene una formación especializada sobre lo que cuenta.
Naturalmente, el comunicador en Internet, cuando aborda un asunto que no conoce, y su fuente es indirecta, puede reproducir, aumentado, el mismo periodismo mediocre del que hablamos. Otra cosa bien distinta es cuando se refiere, con un conocimiento propio, a través de sus experiencias, o de sus contactos fiables, a un asunto en el que se siente fuerte para expresar una opinión.
La falta de medios del comunicador internauta para financiar procesos de investigación de asuntos, para acceder a fuentes directas y fiables es, sin duda, un inconveniente para la calidad periodística del flujo comunicacional que circula por Internet.
Esa debilidad manifiesta tiene sin embargo una contrapartida muy valiosa, la independencia, la capacidad de emitir juicios y opiniones que no están condicionados por líneas editoriales, presiones de los anunciantes, complicidades con grupos políticos u otras influencias que conviven con las exigencias deontológicas y la ética personal del periodista.
Intentar formular respuestas a preguntes o dudas, en el ámbito de la comunicación en Internet, es un propósito siempre sujeto a esa tensión entre la ventaja de la independencia y la limitación de la calidad de las fuentes y procesos que apoyan esas respuestas.
La resolución de ese conflicto, de esa tensión, es menos dramática cuando nos situamos en el ámbito de la opinión, que permite respuestas especulativas a preguntas objetivas. En este caso, las respuestas dadas no permiten una valoración inmediata sobre su pertinencia o su grado de realismo, suele ser el paso del tiempo
el que las convierte en una opinión fundada ante un suceso o acontecimiento, o en una mera tontería fruto de una ocurrencia o una especulación sin sentido. Por cierto,
suele suceder lo mismo con las opiniones publicadas en las páginas de la prensa convencional, sujetas a normas deontológicas y a criterios editoriales.
Los criterios o líneas editoriales son algo cambiante en la prensa convencional, vinculados a los cambios en la propiedad de los medios, lo que también puede suceder en Internet cuando una página iniciada sin ánimo de lucro se convierte en un simple negocio mercantil a través de la incorporación de publicidad. Ayer leí el Magazine de Levante y me encontré con la sorpresa de que la responsabilidad de esa publicación está en manos, nada menos, que de un conde, el de Godó, propietario del grupo que publica La Vanguardia.
Mi opinión sobre la aristocracia española ya la di en la página 'Aristócratas', una de las mas visitadas del Blog. Afirmé que la presencia de la mayoría de la aristocracia, en estos tiempos, se reduce a estar en las etiquetas de las botellas de vino, muy ricas en blasones y títulos, pero que, aparte del carácter hereditario
del empleo de representación de imagen corporativa de la monarquía española, y el patrimonio inmobiliario de la Casa de Alba, la influencia social de la nómina de aristócratas en este país estaba muy disminuida. Me equivoqué.
Que un conde controle un grupo de comunicación en el que La Vanguardia parece el emblema del grupo, pero una publicación distribuida por 'Levante' también lleve ese sello heráldico, indica que la influencia aristocrática no se limita a la promoción vitivinícola. Si a esta influencia añadimos la presencia de la duquesa de Alba en los medios y la duda sobre si se casa o no, que tiene en vilo a medio país, convendrán conmigo en que algo se mueve y revitaliza ese mundo.
A mi la Duquesa de Alba me cae bien. He visto fotos suyas de joven y parecía una mujer guapísima. La anécdota que se le atribuye en su modo de recibir a los periodistas en su casa 'que pasen a la cocina y les echen de comer', no oscurece el hecho de que, siendo una persona muy mayor, no renuncia a imponer su santa voluntad en los asuntos que le conciernen. O al menos, eso parece, no nos vayan a decir que decimos cosas sin fundamento.
La presencia del conde de Godó en el Magazine de 'Levante' me confunde un poco, yo creía vinculado ese periódico al Grupo Prisa, los editores de 'El País', ese diario al que estuvo vinculada la familia Ortega. ¿Recuerdan aquel libro famoso del filósofo español, 'La Rebelión de las Masas'?. Ahora resulta que los que se rebelan son los pueblos, no las masas. El concepto de masas no parece muy preciso para nombrar un conjunto de pueblos tan dispares que, mientras unos se rebelan, otros practican un conformismo mezquino, forzados por las obligaciones hipotecarias, o la 'amenaza de sustitución' que domina en las relaciones laborales.
Aquel tenido por preclaro filósofo, publicó un libro suyo menos conocido 'Estudios sobre el amor' que demuestra que la banalidad y la cursilería no la han inventado los programas del coño, también llamados del corazón, sino que está presente hasta en los filósofos mas ilustres.
Antes de concluir estas divagaciones, me haré una pregunta, a la que intentaré dar una respuesta, aunque sea especulativa.
¿Porqué mi apellido materno es Catalá?. La respuesta obvia, porque ese apellido ya lo llevaban mis ancestros, no vale. Con un criterio mas historicista, me remontaré a su origen mas probable. Este es uno de esos apellidos vinculados a nación, provincia o ciudad. Que una saga familiar que reside en Heliópolis lleve ese apellido, parece indicar que los ancestros mas remotos de esa saga emigraron desde Catalunya a Heliópolis pues, si se hubieran quedado allí, no tiene sentido que les llamaran así.
Asumido que mis ancestros emigraron desde Catalunya, hay que preguntarse porqué. Contemplaré dos hipotesis. La primera, que lo hicieron en la época de esplendor de Heliópolis, cuando esto era un Reino que tenía un efecto de llamada por su mayor prosperidad y efervescencia artística y cultural, y Barcelona era un simple condado carente de la influencia que irradiaba la ciudad mas importante de nuestra costa mediterránea.
Me parece mas probable la otra hipótesis, que mi familia materna tuvo que salir por piernas de Barcelona, porque varios de sus miembros fueron militantes activos del movimiento anarquista y tuvieron que exiliarse por razones de supervivencia. Cuentan las cronicas familiares que mi abuelo, Vicente Catalá, se exilió a Marruecos, donde conoció a Abd el Krim, para escapar de su fusilamiento por un artículo que escribió en la prensa de la época dirigido a las madres, en contra de la leva de sus hijos para aquella contienda colonial.
Si yo fuera un periodista convencional, dedicaría una gran cantidad de tiempo y esfuerzo a buscar documentación con la que aclarar mis dudas. Como no lo soy, me conformo con especular, y por esta vez, no daré una respuesta concreta a la pregunta enunciada, aunque me parece mas verosímil la segunda hipótesis que la primera, porque está apoyada en la tradición oral familiar. Por otra parte, ¿A quien le importa porqué me llamo Catalá?. Me importa a mi, aunque yo no me considero anarquista, solo anarcoide, como diría Blanco.
La entrada de hoy está saliendo un poco dispersa, porque la he interrumpido para asistir a la clase de Medios de Comunicación, donde ha quedado concluida la sonorización del reportaje que estamos elaborando sobre Árboles Urbanos.
He salido un momento del Aula a fumar, por una puerta con apertura electrónica que daba a un patio interior y al intentar regresar, he descubierto que me había quedado encerrado, que la puerta solo se abría para salir, pero no para entrar. Podría decirse que he experimentado el síndrome de 'La Cabina' hasta que mis compañeros han salido del aula, terminada la clase, y he podido escapar del encierro en una especie de jaula de cristal. Me he sentido como un pájaro enjaulado, si.
Total que, con tanto trajín como he llevado, concluyo la entrada, demasiado extensa, sin centrarme en el asunto principal. La cuestión de si cuando uno escribe debe formular mas preguntas sin contestarlas, que respuestas a esas preguntas. ¿Sería mucho pedir que, si tienen alguna opinión sobre el tema, la hagan saber vía comentarios?
En fin. Preguntas.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 7-03-11.
La verdad absoluta sabemos que, en el dudoso supuesto de que exista, no está al alcance de nadie en particular, pero tan legítimo es intentar acercarse al lado verdadero de las cosas desde las respuestas, como desde las preguntas.
Si Heráclito hubiera formulado la proposición que se le atribuye, en plan nenaza, entre interrogantes, ¿Todo fluye?, en lugar de formular una afirmación rotunda, 'Todo fluye, nada permanece', con dos cojones, mojándose con aquella metáfora fluvial suya, el gusto por las preguntas sin respuesta y la concepción estática del mundo, 'Nada cambia, todo permanece' tal vez habría prevalecido y nadie se habría molestado en investigar la física de partículas, aportando las evidencias que confirman la respuesta que dio Heráclito a las preguntas sobre la naturaleza de las cosas.
Entre todo y nada hay un inmenso espacio para la duda y el relativismo, sea este científico, moral o comunicacional, pero eso no excluye el intento de ensayar respuestas a las preguntas porque, las dudas, mas necesarias que las certezas en cualquiera que tenga la manía de pensar, y de expresar de manera pública su pensamiento, no pueden ser un paradigma intelectual en si mismas, ya que su uso exclusivo, sin el intento de aproximarse siquiera a alguna certeza, nos incapacitan para la acción, y el pensamiento sin acción suele devenir en una pura masturbación intelectual, estéril, salvo para quien la practica, que obtiene cierto gustito con su práctica cotidiana.
(...)
Cuando intentas contestar alguna pregunta, sobre todo si lo haces en una página de Internet, ajena al mundo de la comunicación convencional, debes tener cuidado con lo que dices, por aquello de la deontología profesional, la verificación de las fuentes, la exigencia de investigación previa de los hechos antes de opinar sobre ellos, todo eso que se atribuyen los profesionales del mundo de la comunicación, y que suelen negar que existe entre los comunicadores de las Redes de Internet.
La deontología, sobre todo si se cumple, está muy bien, pero no evita que en muchas ocasiones, cuando lees una noticia en el periódico sobre alguna cuestión, sujeto o lugar que tu conoces muy bien, te percates de las frecuentas tonterías, errores e inexactitudes, de facto o de juicio, en las que cae el redactor de la noticia, sobre todo cuando se trata de información general y el sujeto comunicador no tiene una formación especializada sobre lo que cuenta.
Naturalmente, el comunicador en Internet, cuando aborda un asunto que no conoce, y su fuente es indirecta, puede reproducir, aumentado, el mismo periodismo mediocre del que hablamos. Otra cosa bien distinta es cuando se refiere, con un conocimiento propio, a través de sus experiencias, o de sus contactos fiables, a un asunto en el que se siente fuerte para expresar una opinión.
La falta de medios del comunicador internauta para financiar procesos de investigación de asuntos, para acceder a fuentes directas y fiables es, sin duda, un inconveniente para la calidad periodística del flujo comunicacional que circula por Internet.
Esa debilidad manifiesta tiene sin embargo una contrapartida muy valiosa, la independencia, la capacidad de emitir juicios y opiniones que no están condicionados por líneas editoriales, presiones de los anunciantes, complicidades con grupos políticos u otras influencias que conviven con las exigencias deontológicas y la ética personal del periodista.
Intentar formular respuestas a preguntes o dudas, en el ámbito de la comunicación en Internet, es un propósito siempre sujeto a esa tensión entre la ventaja de la independencia y la limitación de la calidad de las fuentes y procesos que apoyan esas respuestas.
La resolución de ese conflicto, de esa tensión, es menos dramática cuando nos situamos en el ámbito de la opinión, que permite respuestas especulativas a preguntas objetivas. En este caso, las respuestas dadas no permiten una valoración inmediata sobre su pertinencia o su grado de realismo, suele ser el paso del tiempo
el que las convierte en una opinión fundada ante un suceso o acontecimiento, o en una mera tontería fruto de una ocurrencia o una especulación sin sentido. Por cierto,
suele suceder lo mismo con las opiniones publicadas en las páginas de la prensa convencional, sujetas a normas deontológicas y a criterios editoriales.
Los criterios o líneas editoriales son algo cambiante en la prensa convencional, vinculados a los cambios en la propiedad de los medios, lo que también puede suceder en Internet cuando una página iniciada sin ánimo de lucro se convierte en un simple negocio mercantil a través de la incorporación de publicidad. Ayer leí el Magazine de Levante y me encontré con la sorpresa de que la responsabilidad de esa publicación está en manos, nada menos, que de un conde, el de Godó, propietario del grupo que publica La Vanguardia.
Mi opinión sobre la aristocracia española ya la di en la página 'Aristócratas', una de las mas visitadas del Blog. Afirmé que la presencia de la mayoría de la aristocracia, en estos tiempos, se reduce a estar en las etiquetas de las botellas de vino, muy ricas en blasones y títulos, pero que, aparte del carácter hereditario
del empleo de representación de imagen corporativa de la monarquía española, y el patrimonio inmobiliario de la Casa de Alba, la influencia social de la nómina de aristócratas en este país estaba muy disminuida. Me equivoqué.
Que un conde controle un grupo de comunicación en el que La Vanguardia parece el emblema del grupo, pero una publicación distribuida por 'Levante' también lleve ese sello heráldico, indica que la influencia aristocrática no se limita a la promoción vitivinícola. Si a esta influencia añadimos la presencia de la duquesa de Alba en los medios y la duda sobre si se casa o no, que tiene en vilo a medio país, convendrán conmigo en que algo se mueve y revitaliza ese mundo.
A mi la Duquesa de Alba me cae bien. He visto fotos suyas de joven y parecía una mujer guapísima. La anécdota que se le atribuye en su modo de recibir a los periodistas en su casa 'que pasen a la cocina y les echen de comer', no oscurece el hecho de que, siendo una persona muy mayor, no renuncia a imponer su santa voluntad en los asuntos que le conciernen. O al menos, eso parece, no nos vayan a decir que decimos cosas sin fundamento.
La presencia del conde de Godó en el Magazine de 'Levante' me confunde un poco, yo creía vinculado ese periódico al Grupo Prisa, los editores de 'El País', ese diario al que estuvo vinculada la familia Ortega. ¿Recuerdan aquel libro famoso del filósofo español, 'La Rebelión de las Masas'?. Ahora resulta que los que se rebelan son los pueblos, no las masas. El concepto de masas no parece muy preciso para nombrar un conjunto de pueblos tan dispares que, mientras unos se rebelan, otros practican un conformismo mezquino, forzados por las obligaciones hipotecarias, o la 'amenaza de sustitución' que domina en las relaciones laborales.
Aquel tenido por preclaro filósofo, publicó un libro suyo menos conocido 'Estudios sobre el amor' que demuestra que la banalidad y la cursilería no la han inventado los programas del coño, también llamados del corazón, sino que está presente hasta en los filósofos mas ilustres.
Antes de concluir estas divagaciones, me haré una pregunta, a la que intentaré dar una respuesta, aunque sea especulativa.
¿Porqué mi apellido materno es Catalá?. La respuesta obvia, porque ese apellido ya lo llevaban mis ancestros, no vale. Con un criterio mas historicista, me remontaré a su origen mas probable. Este es uno de esos apellidos vinculados a nación, provincia o ciudad. Que una saga familiar que reside en Heliópolis lleve ese apellido, parece indicar que los ancestros mas remotos de esa saga emigraron desde Catalunya a Heliópolis pues, si se hubieran quedado allí, no tiene sentido que les llamaran así.
Asumido que mis ancestros emigraron desde Catalunya, hay que preguntarse porqué. Contemplaré dos hipotesis. La primera, que lo hicieron en la época de esplendor de Heliópolis, cuando esto era un Reino que tenía un efecto de llamada por su mayor prosperidad y efervescencia artística y cultural, y Barcelona era un simple condado carente de la influencia que irradiaba la ciudad mas importante de nuestra costa mediterránea.
Me parece mas probable la otra hipótesis, que mi familia materna tuvo que salir por piernas de Barcelona, porque varios de sus miembros fueron militantes activos del movimiento anarquista y tuvieron que exiliarse por razones de supervivencia. Cuentan las cronicas familiares que mi abuelo, Vicente Catalá, se exilió a Marruecos, donde conoció a Abd el Krim, para escapar de su fusilamiento por un artículo que escribió en la prensa de la época dirigido a las madres, en contra de la leva de sus hijos para aquella contienda colonial.
Si yo fuera un periodista convencional, dedicaría una gran cantidad de tiempo y esfuerzo a buscar documentación con la que aclarar mis dudas. Como no lo soy, me conformo con especular, y por esta vez, no daré una respuesta concreta a la pregunta enunciada, aunque me parece mas verosímil la segunda hipótesis que la primera, porque está apoyada en la tradición oral familiar. Por otra parte, ¿A quien le importa porqué me llamo Catalá?. Me importa a mi, aunque yo no me considero anarquista, solo anarcoide, como diría Blanco.
La entrada de hoy está saliendo un poco dispersa, porque la he interrumpido para asistir a la clase de Medios de Comunicación, donde ha quedado concluida la sonorización del reportaje que estamos elaborando sobre Árboles Urbanos.
He salido un momento del Aula a fumar, por una puerta con apertura electrónica que daba a un patio interior y al intentar regresar, he descubierto que me había quedado encerrado, que la puerta solo se abría para salir, pero no para entrar. Podría decirse que he experimentado el síndrome de 'La Cabina' hasta que mis compañeros han salido del aula, terminada la clase, y he podido escapar del encierro en una especie de jaula de cristal. Me he sentido como un pájaro enjaulado, si.
Total que, con tanto trajín como he llevado, concluyo la entrada, demasiado extensa, sin centrarme en el asunto principal. La cuestión de si cuando uno escribe debe formular mas preguntas sin contestarlas, que respuestas a esas preguntas. ¿Sería mucho pedir que, si tienen alguna opinión sobre el tema, la hagan saber vía comentarios?
En fin. Preguntas.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 7-03-11.
domingo, 6 de marzo de 2011
LAS LUCES
"Mi amigo Antoni Llop, el pintor, y su mujer, Lola, quedaron con nosotros porque querían que fuéramos, juntos, a participar de los actos carnavalescos en el barrio de Russafa --donde Antoni expone sus cuadros en la Galería de Natalia-- que se celebraron ayer por la tarde. A las seis en punto --siempre son puntuales-- pulsaron el timbre desde el portal, pero yo los hice subir un momento porque un impulso algo infantil, censurado por mi mujer --ellas son mas sensatas-- me empujó a abrirles la puerta con una máscara veneciana puesta, y a ofrecerle a Antoni otra, para que nuestra excursión por el barrio fuera mas festiva.
Antonio no necesita, en realidad, ningún complemento decorativo, porque el va por la vida, siempre, disfrazado de Renoir, con su barba y su sombrero, pero aceptó ponerse la máscara de Pantalone, yo me puse la de Arlequín y, acompañados de nuestras mujeres, un tanto avergonzadas de tener unos maridos tan capullos, pero ya curadas de espanto por la costumbre de la convivencia, nos dirigimos hacia el mercado de Russafa.
Llegados allí, un grupo de foto periodistas provistos de sus cámaras y su paraguas blanco para controlar la luz, al ver la imagen insólita de dos respetables sesentones enmascarados como personajes de la Comedia d'il Arte a tiro de sus cámaras, no lo dudaron ni un segundo y pusieron a Antoni frente a sus objetivos, yo me quedé en un segundo plano, con la débil excusa de que me avergonzaba exponerme a sus objetivos, pero uno de los fotógrafos me convenció. --Nadie le va a reconocer con la máscara puesta. Así fue como nuestros rostros enmascarados quedaron registrados por mas de una decena de cámaras, sin haberlo buscado.
Así que ya lo saben, si en algún extra de fallas, en la exposición del año que viene de foto periodismo, o en las fotos de 'Levante' de hoy sobre el encendido de las luces de la calle de Sueca, que recogen el testimonio de la muchedumbre que asistió al acto, ven a dos tíos enmascarados, uno de Pantalone y otro de Arlequin, somos Antoni y yo.
Después del encuentro fortuito con los fotógrafos, asistimos al desfile de Carnaval, motivo de nuestra presencia en el barrio, que se había anunciado con la presencia de comparsas y participantes de cuatro continentes pero, en la práctica, fue una demostración, muy numerosa, variada y colorista, de participantes organizados en asociaciones y grupos bolivianos. Nadie mas desfiló de otros países, por lo que el encuentro de carnaval fue, en realidad, una fiesta boliviana, en exclusiva. Esa ausencia de presencia internacional, no le restó variedad a la cosa pues, cada una de las numerosas comparsas, ofrecía una demostración diferente de su vestuario, sus habilidades y su música.
Terminado el desfile, fuimos a tomar un tentempié al centro, en una de esas franquicias donde te sirven una jarra de cerveza por un Euro. Lamentablemente, la docena de bocaditos que compartimos habían sido estropeados con una variedad colorista de salsas mas diversas que las comparsas de carnaval que habíamos visto, y el resultado fue tan desagradable que no pienso volver en mucho tiempo a un sitio así.
Eran ya las ocho y media, dimos por terminado el breve rato de descanso, nos pusimos de nuevo las máscaras, y nos dirigimos al acto de encendido de las luces.
La luz y la oscuridad, que se puede describir como la ausencia de luz, son dos entornos, dos situaciones, dos percepciones, que han dado mucho juego como metáforas literarias, muy relacionadas con el arte o con la conducta y el lado mas íntimo del ser humano. Se habla de lo luminoso y lo oscuro, asociado, muchas veces, a categorías morales, mas que a su condición de fenómenos físicos. ¿Hay una física de la luz?. No se´.
Llevar una máscara puesta, es un modo de 'oscurecer' el rostro, o mejor una ocultación de los rasgos que puede producir una cierta inquietud en quien lo observa. Lo pude comprobar entre la muchedumbre que nos rodeaba a la espera de que se encendieran las luces, al ver el rostro de una mujer que me observaba desde una relativa proximidad con una expresión que no sabría exactamente como describir, era una mirada entre aprensiva y temerosa, que parecía incluir un reproche, '¿Porqué llevas esa máscara?. Me molesta.', algo así.
Estamos en Carnaval, estuve tentado de decirle ante su mudo reproche, pero el hecho objetivo de que entre miles de personas los únicos enmascarados fuéramos mi amigo Antoni y yo, parecía dar a entender que lo que en otro tiempo, antes de que los carnavales fueran prohibidos en la etapa del nacional catolicismo, era una costumbre festiva ancestral presente en las calles del barrio, ahora ha quedado relegado a las discotecas y otros espacios cerrados donde celebran estas cosas.
Tal vez, el motivo de esa desaprobación que yo percibía fuera que, dado que a pesar de las máscaras, era evidente que ya no estamos en la edad juvenil, la señora que nos miraba con cierta reticencia pensara que no es serio, ni propio de los mayores, salir a la calle en carnaval con una máscara veneciana puesta. En realidad, nuestra experiencia de ayer por la tarde indica que, con independencia de que sean jóvenes o viejos, la gente no disfruta del placer del disfraz como en otro tiempo.
Por el altavoz se anunció que se iba a proceder al encendido de las luces, en dos fases. Primero, se haría un encendido para que las cámaras de televisión filmaran el
acto. A continuación se apagarían de nuevo, y se repetiría el encendido siguiendo el ritual dedicado al público en general, con acompañamiento musical. Así se hizo, y cuando el mas de medio millón de bombillas instaladas provocó una luminosidad deslumbrante en toda la calle, descubrí la mirada, entre hostil y temerosa, de la mujer que permanecía cerca y parecía expresar ¿Y tu, porque llevas esa máscara?, ¿Y, porqué no?.
Cuando abandonamos el lugar, lo hicimos por unas calles llenas de obstáculos, con tenderetes y puestos de churros que, sumados al mobiliario urbano habitual, me hicieron entender porque en esta ciudad, cuando llegan las fiestas falleras, es muy difícil ver a algún invidente por las calles. Desde la oscuridad de la ceguera, no solo no se puede apreciar el derroche de la iluminación fallera, es que es imposible andar por las calles sin romperse las narices contra alguno de los innumerables obstáculos que las convierten en intransitables.
Después de cuatro horas de pateo por las calles del barrio, cuando, ya desprovistos de las máscaras, llegamos a casa y le propuse a Antoni que subieran a echar unas manos al Continental, Lola dijo, es muy tarde, nos vamos a casa. Quedamos para el sábado. Cenaremos en su casa y daremos una vuelta por las calles del Cabanyal, no están tan iluminadas, pero son mas tranquilas.
Cuando me asomé al balcón, para despedir a Antoni y Lola, vi pasar una limusina enorme. Seguramente en su interior iban, ocultos tras las lunas tintadas, los miembros de la comitiva oficial que habían asistido al encendido de las luces. La larguísima limusina, con sus lunas oscurecidas, parecía una gran máscara rodante."
En fin. Las luces.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 6-03-11.
Antonio no necesita, en realidad, ningún complemento decorativo, porque el va por la vida, siempre, disfrazado de Renoir, con su barba y su sombrero, pero aceptó ponerse la máscara de Pantalone, yo me puse la de Arlequín y, acompañados de nuestras mujeres, un tanto avergonzadas de tener unos maridos tan capullos, pero ya curadas de espanto por la costumbre de la convivencia, nos dirigimos hacia el mercado de Russafa.
Llegados allí, un grupo de foto periodistas provistos de sus cámaras y su paraguas blanco para controlar la luz, al ver la imagen insólita de dos respetables sesentones enmascarados como personajes de la Comedia d'il Arte a tiro de sus cámaras, no lo dudaron ni un segundo y pusieron a Antoni frente a sus objetivos, yo me quedé en un segundo plano, con la débil excusa de que me avergonzaba exponerme a sus objetivos, pero uno de los fotógrafos me convenció. --Nadie le va a reconocer con la máscara puesta. Así fue como nuestros rostros enmascarados quedaron registrados por mas de una decena de cámaras, sin haberlo buscado.
Así que ya lo saben, si en algún extra de fallas, en la exposición del año que viene de foto periodismo, o en las fotos de 'Levante' de hoy sobre el encendido de las luces de la calle de Sueca, que recogen el testimonio de la muchedumbre que asistió al acto, ven a dos tíos enmascarados, uno de Pantalone y otro de Arlequin, somos Antoni y yo.
Después del encuentro fortuito con los fotógrafos, asistimos al desfile de Carnaval, motivo de nuestra presencia en el barrio, que se había anunciado con la presencia de comparsas y participantes de cuatro continentes pero, en la práctica, fue una demostración, muy numerosa, variada y colorista, de participantes organizados en asociaciones y grupos bolivianos. Nadie mas desfiló de otros países, por lo que el encuentro de carnaval fue, en realidad, una fiesta boliviana, en exclusiva. Esa ausencia de presencia internacional, no le restó variedad a la cosa pues, cada una de las numerosas comparsas, ofrecía una demostración diferente de su vestuario, sus habilidades y su música.
Terminado el desfile, fuimos a tomar un tentempié al centro, en una de esas franquicias donde te sirven una jarra de cerveza por un Euro. Lamentablemente, la docena de bocaditos que compartimos habían sido estropeados con una variedad colorista de salsas mas diversas que las comparsas de carnaval que habíamos visto, y el resultado fue tan desagradable que no pienso volver en mucho tiempo a un sitio así.
Eran ya las ocho y media, dimos por terminado el breve rato de descanso, nos pusimos de nuevo las máscaras, y nos dirigimos al acto de encendido de las luces.
La luz y la oscuridad, que se puede describir como la ausencia de luz, son dos entornos, dos situaciones, dos percepciones, que han dado mucho juego como metáforas literarias, muy relacionadas con el arte o con la conducta y el lado mas íntimo del ser humano. Se habla de lo luminoso y lo oscuro, asociado, muchas veces, a categorías morales, mas que a su condición de fenómenos físicos. ¿Hay una física de la luz?. No se´.
Llevar una máscara puesta, es un modo de 'oscurecer' el rostro, o mejor una ocultación de los rasgos que puede producir una cierta inquietud en quien lo observa. Lo pude comprobar entre la muchedumbre que nos rodeaba a la espera de que se encendieran las luces, al ver el rostro de una mujer que me observaba desde una relativa proximidad con una expresión que no sabría exactamente como describir, era una mirada entre aprensiva y temerosa, que parecía incluir un reproche, '¿Porqué llevas esa máscara?. Me molesta.', algo así.
Estamos en Carnaval, estuve tentado de decirle ante su mudo reproche, pero el hecho objetivo de que entre miles de personas los únicos enmascarados fuéramos mi amigo Antoni y yo, parecía dar a entender que lo que en otro tiempo, antes de que los carnavales fueran prohibidos en la etapa del nacional catolicismo, era una costumbre festiva ancestral presente en las calles del barrio, ahora ha quedado relegado a las discotecas y otros espacios cerrados donde celebran estas cosas.
Tal vez, el motivo de esa desaprobación que yo percibía fuera que, dado que a pesar de las máscaras, era evidente que ya no estamos en la edad juvenil, la señora que nos miraba con cierta reticencia pensara que no es serio, ni propio de los mayores, salir a la calle en carnaval con una máscara veneciana puesta. En realidad, nuestra experiencia de ayer por la tarde indica que, con independencia de que sean jóvenes o viejos, la gente no disfruta del placer del disfraz como en otro tiempo.
Por el altavoz se anunció que se iba a proceder al encendido de las luces, en dos fases. Primero, se haría un encendido para que las cámaras de televisión filmaran el
acto. A continuación se apagarían de nuevo, y se repetiría el encendido siguiendo el ritual dedicado al público en general, con acompañamiento musical. Así se hizo, y cuando el mas de medio millón de bombillas instaladas provocó una luminosidad deslumbrante en toda la calle, descubrí la mirada, entre hostil y temerosa, de la mujer que permanecía cerca y parecía expresar ¿Y tu, porque llevas esa máscara?, ¿Y, porqué no?.
Cuando abandonamos el lugar, lo hicimos por unas calles llenas de obstáculos, con tenderetes y puestos de churros que, sumados al mobiliario urbano habitual, me hicieron entender porque en esta ciudad, cuando llegan las fiestas falleras, es muy difícil ver a algún invidente por las calles. Desde la oscuridad de la ceguera, no solo no se puede apreciar el derroche de la iluminación fallera, es que es imposible andar por las calles sin romperse las narices contra alguno de los innumerables obstáculos que las convierten en intransitables.
Después de cuatro horas de pateo por las calles del barrio, cuando, ya desprovistos de las máscaras, llegamos a casa y le propuse a Antoni que subieran a echar unas manos al Continental, Lola dijo, es muy tarde, nos vamos a casa. Quedamos para el sábado. Cenaremos en su casa y daremos una vuelta por las calles del Cabanyal, no están tan iluminadas, pero son mas tranquilas.
Cuando me asomé al balcón, para despedir a Antoni y Lola, vi pasar una limusina enorme. Seguramente en su interior iban, ocultos tras las lunas tintadas, los miembros de la comitiva oficial que habían asistido al encendido de las luces. La larguísima limusina, con sus lunas oscurecidas, parecía una gran máscara rodante."
En fin. Las luces.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 6-03-11.
sábado, 5 de marzo de 2011
PRIVATIZAR
Mi viejo Espasa, editado hace mas de treinta años, ni siquiera recoge la expresión privatizar, he tenido que recurrir a Wikipedia para enterarme del significado de esta expresión, lo que parece indicar que esta práctica tan extendida entre los gobiernos occidentales es, en términos históricos, relativamente reciente.
Si atendemos a la definición de Wikipedia, privatizar es un proceso jurídico-económico mediante el cual LAS ACTIVIDADES EMPRESARIALES son transferidas al sector público. Es interesante que no se habla de propiedad de los medios de producción, sino de la actividad generada con esos medios. Hubo una época histórica en la que la propiedad de esos medios era pública o privada, había dos sectores claramente diferenciados, y la forma de propiedad era lo que marcaba la singularidad de la gestión. Hoy no es así, la propiedad de los medios para ejercer una actividad puede ser pública, y la gestión de esa actividad, privada.
Esta nueva forma de relación entre lo público y lo privado se extiende cada vez mas
y ofrece varias lecturas. Quienes, desde el sector público, practican la privatización de sus actividades suelen hacerlo con el argumento de que la gestión con criterios privados es mas eficiente y eficaz que la pública.
Quienes observamos desde fuera la generalización y las consecuencias de esos procesos advertimos, además, que se trata de una APROPIACIÓN de los mercados públicos por parte de operadores de los mercados privados.
Es un hecho que ese proceso de APROPIACIÖN ha crecido de un modo exponencial, al amparo de las ideologías políticas neoliberales que han prevalecido en los últimos decenios. En Heliópolis, en el ámbito de la salud pública, no solo hospitales financiados con medios públicos son gestionados por agentes privados, sino que buena parte de los procesos de pruebas clínicas a los pacientes han sido externalizados y se ejercen por agentes privados que facturan a la sanidad pública por su realización. El uso de algunos espacios construidos con medios públicos también se privatiza, un mínimo ejemplos, en el Umbracle, hay espacios que han sido reservados al uso privado, impidiendo el acceso público a un bien público, pagado con fondos públicos.
Quiero esto decir que la relación entre lo público y lo privado ha cambiado radicalmente, y el modo de propiedad, pública o privada, ya no determina el modo en que se gestiona un bien público determinado.
Nada que no demos por sabido, pero en esa relación entre lo público y lo privado, hay un par de cosas que conviene precisar. Así como en los procesos de privatización subyace una apropiación de los mercados públicos, en la crisis financiera de 2007 hemos tenido ocasión de observar un ejemplo de libro de socialización de las pérdidas en los sistemas financieros privados, con el uso masivo de recursos públicos para salvar los mercados privados.
¿No quedamos en que la razón de las privatizaciones es la mayor eficiencia de la gestión privada sobre la pública.? Algo falla aquí. Fallan los conceptos, pero no los hechos. Tanto la privatización de la gestión de bienes públicos, como la socialización de pérdidas en el sector financiero privado, comparten su carácter de APROPIACIÓN de lo público, por lo privado. o sea, estamos ante una conducta depredadora que no es nada moderna, sino que se remonta al capitalismo mas primitivo, antes de que la etapa, ya agotada, del socialismo de Estado, pusiera un freno temporal a esos excesos.
Es cierto que la gestión de las Empresas públicas, RENFE, por ejemplo, fue en su momento tan deficitaria, tan ineficiente, tan insostenible, que hubo que desguazarla y reinventarla con el concurso privado, pero no es menos cierto, aunque si mas silenciado, que las empresas privadas auxiliares que facturaban a RENFE, lo hacían con unos precios depredadores que vaciaban sus recursos. Aquí tuvimos una de ellas, MACOSA que, mientras RENFE perdía sumas astronómicas, repartía sus buenos dividendos a sus accionistas, entre ellos, la banca local, o sea, otra vez la APROPIACIÓN de recursos y mercados públicos por intereses privados.
Todo ese falso ideario de supremacía de la gestión privada sobre la pública se derrumba con los sistemas financieros averiados que nos ha dejado la última crisis, con lo que podríamos concluir que hay dos modos de gestionar las cosas, sean públicas o privadas, el modo eficiente y el modo ineficiente.
Sorprende la INEFICIENCIA del gobierno de Heliópolis. Nuestro Conseller de Economía, un político que representa una ideología y unos intereses próximos a la idea de la mayor eficiencia de la gestión privada sobre la pública, declara cerrado el Presupuesto de 2010 con un déficit de 380 millones de euros, y nadie le ha hecho dimitir.
No tengo experiencia directa en la gestión pública, pero si en la privada. Puedo asegurarles a ustedes que en cualquier gran empresa privada, si el responsable de elaborar el presupuesto anual, y de ejecutarlo, lo cerrara con un déficit así, lo defenestrarían de inmediato. Es inconcebible que una gestión así no se saldara con una medida ejecutiva contundente contra el responsable de la gestión del presupuesto, si esta se realizara en el ámbito de los mercados privados.
¿No quedamos en que la gestión privada es la forma mas eficiente de la cosa pública,
lo que ha determinado una oleada creciente de privatizaciones en los últimos quince años, entonces porqué no se aplican criterios de exigencia ejecutiva propios de esa filosofía a los malos gestores del presupuesto?.
La respuesta, una vez mas, es la APROPIACION, pues la gestión de un presupuesto público es,además de la expresión de la política de un gobierno, traducida en números, una fuente de recursos públicos destinada, además de atender a las necesidades ciudadanas, a transferir cada vez mas recursos a los operadores de los mercados privados.
Es urgente que Gerardo Camps nos explique a todos los que hemos contribuido, en mayor o menor medida, a financiar el presupuesto que el administra, la composición de ese déficit, en que medida incluye transferencias de recursos para pagar bienes y servicios externos, a que precios, que firmas han participado de la externalización de prestaciones de servicios públicos. No vale la utilización exclusiva del chivo expiatorio del gobierno central para justificar su gestión. Queremos mas. Queremos que se explique como si fuera el director financiero de una empresa privada, ante sus accionistas, para deliberar en la Junta, quiero decir en las urnas, si lo echamos o no.
Si no se dan las oportunas explicaciones, extensas y precisas, si se opta por tirar balones fuera, por el chivo expiatorio, entonces, cuando nos hablen de privatización tendremos que entender que quieren decir apropiación.
En fin. Privatizar.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM)5-03-11
Si atendemos a la definición de Wikipedia, privatizar es un proceso jurídico-económico mediante el cual LAS ACTIVIDADES EMPRESARIALES son transferidas al sector público. Es interesante que no se habla de propiedad de los medios de producción, sino de la actividad generada con esos medios. Hubo una época histórica en la que la propiedad de esos medios era pública o privada, había dos sectores claramente diferenciados, y la forma de propiedad era lo que marcaba la singularidad de la gestión. Hoy no es así, la propiedad de los medios para ejercer una actividad puede ser pública, y la gestión de esa actividad, privada.
Esta nueva forma de relación entre lo público y lo privado se extiende cada vez mas
y ofrece varias lecturas. Quienes, desde el sector público, practican la privatización de sus actividades suelen hacerlo con el argumento de que la gestión con criterios privados es mas eficiente y eficaz que la pública.
Quienes observamos desde fuera la generalización y las consecuencias de esos procesos advertimos, además, que se trata de una APROPIACIÓN de los mercados públicos por parte de operadores de los mercados privados.
Es un hecho que ese proceso de APROPIACIÖN ha crecido de un modo exponencial, al amparo de las ideologías políticas neoliberales que han prevalecido en los últimos decenios. En Heliópolis, en el ámbito de la salud pública, no solo hospitales financiados con medios públicos son gestionados por agentes privados, sino que buena parte de los procesos de pruebas clínicas a los pacientes han sido externalizados y se ejercen por agentes privados que facturan a la sanidad pública por su realización. El uso de algunos espacios construidos con medios públicos también se privatiza, un mínimo ejemplos, en el Umbracle, hay espacios que han sido reservados al uso privado, impidiendo el acceso público a un bien público, pagado con fondos públicos.
Quiero esto decir que la relación entre lo público y lo privado ha cambiado radicalmente, y el modo de propiedad, pública o privada, ya no determina el modo en que se gestiona un bien público determinado.
Nada que no demos por sabido, pero en esa relación entre lo público y lo privado, hay un par de cosas que conviene precisar. Así como en los procesos de privatización subyace una apropiación de los mercados públicos, en la crisis financiera de 2007 hemos tenido ocasión de observar un ejemplo de libro de socialización de las pérdidas en los sistemas financieros privados, con el uso masivo de recursos públicos para salvar los mercados privados.
¿No quedamos en que la razón de las privatizaciones es la mayor eficiencia de la gestión privada sobre la pública.? Algo falla aquí. Fallan los conceptos, pero no los hechos. Tanto la privatización de la gestión de bienes públicos, como la socialización de pérdidas en el sector financiero privado, comparten su carácter de APROPIACIÓN de lo público, por lo privado. o sea, estamos ante una conducta depredadora que no es nada moderna, sino que se remonta al capitalismo mas primitivo, antes de que la etapa, ya agotada, del socialismo de Estado, pusiera un freno temporal a esos excesos.
Es cierto que la gestión de las Empresas públicas, RENFE, por ejemplo, fue en su momento tan deficitaria, tan ineficiente, tan insostenible, que hubo que desguazarla y reinventarla con el concurso privado, pero no es menos cierto, aunque si mas silenciado, que las empresas privadas auxiliares que facturaban a RENFE, lo hacían con unos precios depredadores que vaciaban sus recursos. Aquí tuvimos una de ellas, MACOSA que, mientras RENFE perdía sumas astronómicas, repartía sus buenos dividendos a sus accionistas, entre ellos, la banca local, o sea, otra vez la APROPIACIÓN de recursos y mercados públicos por intereses privados.
Todo ese falso ideario de supremacía de la gestión privada sobre la pública se derrumba con los sistemas financieros averiados que nos ha dejado la última crisis, con lo que podríamos concluir que hay dos modos de gestionar las cosas, sean públicas o privadas, el modo eficiente y el modo ineficiente.
Sorprende la INEFICIENCIA del gobierno de Heliópolis. Nuestro Conseller de Economía, un político que representa una ideología y unos intereses próximos a la idea de la mayor eficiencia de la gestión privada sobre la pública, declara cerrado el Presupuesto de 2010 con un déficit de 380 millones de euros, y nadie le ha hecho dimitir.
No tengo experiencia directa en la gestión pública, pero si en la privada. Puedo asegurarles a ustedes que en cualquier gran empresa privada, si el responsable de elaborar el presupuesto anual, y de ejecutarlo, lo cerrara con un déficit así, lo defenestrarían de inmediato. Es inconcebible que una gestión así no se saldara con una medida ejecutiva contundente contra el responsable de la gestión del presupuesto, si esta se realizara en el ámbito de los mercados privados.
¿No quedamos en que la gestión privada es la forma mas eficiente de la cosa pública,
lo que ha determinado una oleada creciente de privatizaciones en los últimos quince años, entonces porqué no se aplican criterios de exigencia ejecutiva propios de esa filosofía a los malos gestores del presupuesto?.
La respuesta, una vez mas, es la APROPIACION, pues la gestión de un presupuesto público es,además de la expresión de la política de un gobierno, traducida en números, una fuente de recursos públicos destinada, además de atender a las necesidades ciudadanas, a transferir cada vez mas recursos a los operadores de los mercados privados.
Es urgente que Gerardo Camps nos explique a todos los que hemos contribuido, en mayor o menor medida, a financiar el presupuesto que el administra, la composición de ese déficit, en que medida incluye transferencias de recursos para pagar bienes y servicios externos, a que precios, que firmas han participado de la externalización de prestaciones de servicios públicos. No vale la utilización exclusiva del chivo expiatorio del gobierno central para justificar su gestión. Queremos mas. Queremos que se explique como si fuera el director financiero de una empresa privada, ante sus accionistas, para deliberar en la Junta, quiero decir en las urnas, si lo echamos o no.
Si no se dan las oportunas explicaciones, extensas y precisas, si se opta por tirar balones fuera, por el chivo expiatorio, entonces, cuando nos hablen de privatización tendremos que entender que quieren decir apropiación.
En fin. Privatizar.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM)5-03-11
viernes, 4 de marzo de 2011
FUNDACIONES
Una Fundación es, entre otras cosas, una persona jurídica cuyas actividades no tienen ánimo de lucro, pero es frecuente que los cabeza de huevo que prestan allí sus servicios tengan unas retribuciones de fábula, como fabulosa es la historia de ciencia ficción que Asimov tituló así, Fundación, no de forma casual, sino mas bien, supongo, influido por el carácter de centros de poder de estas organizaciones en Estados Unidos, tan frecuentes allí por ser nichos fiscales beneficiados por exenciones de impuestos.
El mundo de las fundaciones es tan amplio y variado, que no se pueden hacer generalizaciones sin antes separar el grano de la paja. No es lo mismo la Fundación Vicente Ferrer, que actúa como una organización no gubernamental con fines altruistas, que la FAES, básicamente un sillón del ex presidente Aznar, con flecos de Think tank, tanque de pensamiento, vaya nombrecito, mezcla de vehículo blindado y contenedor intelectual.
No es lo mismo la Fundación March, dedicada a la cobertura por medio del arte del pasado turbulento de su fundador, que la media docena de Fundaciones creadas por entidades financieras para atender las llamadas obras sociales, y nada tuvo que ver la fundación promovida y creada por el abogado y el padre de la niña asesinada en Alcácer para canalizar los donativos que siguieron a los shows televisivos que protagonizaron --me llamaron, porque estaba en una lista de Auditores del Registro Mercantil para que auditara el patrimonio fundacional de ese chanchullo, pero me excusé-- con las Fundaciones creadas por algunas organizaciones sindicales para canalizar sus actividades formativas.
FAES, de la que me voy a ocupar, a mi me parece un invento para influir en la derecha parlamentaria española, desde fuera del parlamentarismo, o sea, un Think Tank. Eso es lo que se desprende del significado de sus siglas, Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales. Con esas siglas, también podría haberse llamado, por ejemplo, Federación Anarcoide de la España Surrealista.
Agradezco a Blanco que usara el término anarcoide el otro día, en lugar del de anarquista, el anarcoide, como el humanoide, debe ser alguien que todavía no ha alcanzado la plena condición de anarquista, con lo que ese calificativo no molesta a quienes hemos conocido las mejores aportaciones intelectuales del movimiento anarquista, como la de Abad de Santillán, o la Escuela Moderna, de Ferrer i Guardia, y tantas otras aportaciones a lo mejor del anarquismo en la historia moderna.
El término anarcoide empleado por Blanco iba dirigido a quienes se oponen a la fiebre prohibicionista del gobierno del PSOE, que un día legisla sobre el tabaco, otro sobre el tráfico, luego sobre los consumos de energía, y baja el precio de los billetes de tren que han de cobrar otras administraciones, y al parecer lo hace sin el acuerdo previo con otras fuerzas parlamentarias. No sé.
Lo que yo recuerdo de este asunto es que Aznar, ese tipo de aspecto desagradable, rostro desagradable, y discursos desagradables, defiende sistemáticamente, desde FAES, con su sonrisa desagradable, que quiere conducir a la velocidad que le da la gana y consumir alcohol sin limitaciones.Cuando gobernó se alineó para meternos en una guerra, también sin las limitaciones de las resoluciones de la ONU. Este tío, decididamente, no quiere límites a su libertad personal, pero no lo confundan con un liberal. Tampoco con un anarcoide.
No se que pasa con los ex presidentes en este país que, en lugar de retirarse al campo como hizo el General de Gaulle, una vez cumplida su etapa de político activo,
se empeñan en seguir dirigiendo la trayectoria de quienes les suceden, parecen orientadores profesionales, tu di esto Mariano, no digas aquello. No tienen bastante con trabajar para empresas energéticas, o para Rupert Murdoch en el caso de Aznar, además quieren seguir mangoneando en el partido, el gobierno, o la oposición, según sea el caso.
Ya se ve que el mundo de las Fundaciones es muy variado, que lo mismo sirven para un roto que para un descosido. Las hay riquísimas, con un patrimonio millonario, y otras viven en la indigencia. En una de estas últimas, la Fundación Ferrer i Guardia
fundada por un Sindicato anarco sindicalista, tuve la suerte de dar clases a un grupo de alumnos, algunos de los cuales, como supe después, eran internos carcelarios con permiso para recibir formación externa.
Cuando terminó uno de aquellos cursos me dirigí a una de las alumnas, que pertenecía al grupo de los internos en la Cárcel Modelo, una morena guapísima con unos ojos verdes que mareaban, para decirle cuánto me había impresionado aquella mirada.
--¿Y me lo dices ahora, cabrón, cuando tengo que volver al trullo?.
En fin. Fundaciones.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 4-01-11.
El mundo de las fundaciones es tan amplio y variado, que no se pueden hacer generalizaciones sin antes separar el grano de la paja. No es lo mismo la Fundación Vicente Ferrer, que actúa como una organización no gubernamental con fines altruistas, que la FAES, básicamente un sillón del ex presidente Aznar, con flecos de Think tank, tanque de pensamiento, vaya nombrecito, mezcla de vehículo blindado y contenedor intelectual.
No es lo mismo la Fundación March, dedicada a la cobertura por medio del arte del pasado turbulento de su fundador, que la media docena de Fundaciones creadas por entidades financieras para atender las llamadas obras sociales, y nada tuvo que ver la fundación promovida y creada por el abogado y el padre de la niña asesinada en Alcácer para canalizar los donativos que siguieron a los shows televisivos que protagonizaron --me llamaron, porque estaba en una lista de Auditores del Registro Mercantil para que auditara el patrimonio fundacional de ese chanchullo, pero me excusé-- con las Fundaciones creadas por algunas organizaciones sindicales para canalizar sus actividades formativas.
FAES, de la que me voy a ocupar, a mi me parece un invento para influir en la derecha parlamentaria española, desde fuera del parlamentarismo, o sea, un Think Tank. Eso es lo que se desprende del significado de sus siglas, Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales. Con esas siglas, también podría haberse llamado, por ejemplo, Federación Anarcoide de la España Surrealista.
Agradezco a Blanco que usara el término anarcoide el otro día, en lugar del de anarquista, el anarcoide, como el humanoide, debe ser alguien que todavía no ha alcanzado la plena condición de anarquista, con lo que ese calificativo no molesta a quienes hemos conocido las mejores aportaciones intelectuales del movimiento anarquista, como la de Abad de Santillán, o la Escuela Moderna, de Ferrer i Guardia, y tantas otras aportaciones a lo mejor del anarquismo en la historia moderna.
El término anarcoide empleado por Blanco iba dirigido a quienes se oponen a la fiebre prohibicionista del gobierno del PSOE, que un día legisla sobre el tabaco, otro sobre el tráfico, luego sobre los consumos de energía, y baja el precio de los billetes de tren que han de cobrar otras administraciones, y al parecer lo hace sin el acuerdo previo con otras fuerzas parlamentarias. No sé.
Lo que yo recuerdo de este asunto es que Aznar, ese tipo de aspecto desagradable, rostro desagradable, y discursos desagradables, defiende sistemáticamente, desde FAES, con su sonrisa desagradable, que quiere conducir a la velocidad que le da la gana y consumir alcohol sin limitaciones.Cuando gobernó se alineó para meternos en una guerra, también sin las limitaciones de las resoluciones de la ONU. Este tío, decididamente, no quiere límites a su libertad personal, pero no lo confundan con un liberal. Tampoco con un anarcoide.
No se que pasa con los ex presidentes en este país que, en lugar de retirarse al campo como hizo el General de Gaulle, una vez cumplida su etapa de político activo,
se empeñan en seguir dirigiendo la trayectoria de quienes les suceden, parecen orientadores profesionales, tu di esto Mariano, no digas aquello. No tienen bastante con trabajar para empresas energéticas, o para Rupert Murdoch en el caso de Aznar, además quieren seguir mangoneando en el partido, el gobierno, o la oposición, según sea el caso.
Ya se ve que el mundo de las Fundaciones es muy variado, que lo mismo sirven para un roto que para un descosido. Las hay riquísimas, con un patrimonio millonario, y otras viven en la indigencia. En una de estas últimas, la Fundación Ferrer i Guardia
fundada por un Sindicato anarco sindicalista, tuve la suerte de dar clases a un grupo de alumnos, algunos de los cuales, como supe después, eran internos carcelarios con permiso para recibir formación externa.
Cuando terminó uno de aquellos cursos me dirigí a una de las alumnas, que pertenecía al grupo de los internos en la Cárcel Modelo, una morena guapísima con unos ojos verdes que mareaban, para decirle cuánto me había impresionado aquella mirada.
--¿Y me lo dices ahora, cabrón, cuando tengo que volver al trullo?.
En fin. Fundaciones.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 4-01-11.
jueves, 3 de marzo de 2011
QUIEN CONTAMINA, PAGA
He bajado al Maravillas, un poco tarde, después de regresar del Hospital, donde tengo una amiga que se ocupa de hacerme las litemias, un par de veces al año, porque, como dicen que le pasa a Gadaffi, sufro un trastorno bipolar, aunque les aseguro que, en los últimos treinta años, nunca he sentido la compulsión de bombardear a mis vecinos, ni siquiera cuando he pasado alguna etapa de euforia. O sea, soy bipolar, si, pero inofensivo, que quede claro.
He paseado entre las líneas del periódico y he elegido una noticia para la entrada de hoy, algo que es la primera vez que sucede en Heliópolis, --lo del Prestige sucedió en otro sitio y no fue exactamente igual-- desde que en los años setenta del pasado siglo, la literatura universitaria comenzó a ocuparse en serio de la Economía del Medio Ambiente.
(...)
Un buque de bandera egipcia permanece retenido en el puerto de Castellón, hasta que deposite 100.000 Euros para responder de los daños de una agresión medioambiental originada al verter al mar productos contaminantes --una mancha de seis kilómetros-- frente a las costas de Cullera, en un operación de limpieza de sus sentinas que solo es legal realizar en los puertos. Esta retención ha sido consecuencia de las operaciones de vigilancia que realiza un avión de reconocimiento para evitar que estas prácticas ilegales queden sin respuesta.
Es la primera vez que una de estas malas prácticas en nuestra vecindad costera recibe una respuesta contundente. Han transcurrido cuatro décadas desde que los teóricos de la Economía del Medio Ambiente establecieran el principio 'Quien contamina, paga'. A pesar del retraso, ya se ve que las postulados teóricos terminan por aterrizar en la realidad.
Queda la duda de saber que habría ocurrido si el vertido hubiera sido causado por un buque de guerra de la armada USA en ruta hacia Suez, en lugar de por un mercante de un país que en este momento tiene un poder político marcado por la provisionalidad, pero lo cierto es que se ha actuado de manera contundente y oportuna.
Otra duda es si las toneladas de armas químicas que se dice por la prensa que están enterradas en el desierto de Libia, van a recibir una atención contundente y oportuna por parte de quienes pueden hacerlo. He leído que hay fuerzas especiales británicas sobre el terreno ocupándose del asunto. Si ese potencial destructivo se llegara a usar, los problemas medio ambientales que motivan este artículo, serían cosa de risa, al lado del desastre que se podría desatar. No creo que Libia las haya fabricado. ¿Quién se las ha vendido?.
Volvamos a la Economía del Medio Ambiente. Cuando yo estudiaba Economía, los gordos manuales que me vi obligado a leer dedicaban la mitad del espacio a demostrar que la Economía era una Ciencia, lo que indica que quienes los escribían no estaban nada seguros de que lo fuera. La última crisis financiera, sobrevenida sin que apenas nadie la hubiera previsto, ha confirmado, no ya que la Economía sea algo acientífico, sino que su capacidad de predecir el devenir económico es prácticamente nula.
No se si fue por esas fechas que hice un voluminoso paquete con los libros de Economía que conservaba de mi época de estudiante algo tardío y los tiré al contenedor de papel para su reciclado. Afortunadamente, se salvó uno. 'Economía de la Polución', de la colección MacMillán-Vicens-Vives de Economía. Digo afortunadamente, porque, al margen de que la Economía sea o no una ciencia, y de la calidad de sus predicciones, es un hecho que el Medio Ambiente existe y que su estudio desde el punto de vista teórico, con un enfoque económico, está de rabiosa actualidad.
Reproduciré algunos de los contenidos del libro, antes de continuar.
¿Que es el medio ambiente? El libro se entretiene mas en sus efectos que en sus definiciones, cita a Lord Morley --el autor Peter A. Victor fue un estudioso de la Universidad de Kent-- quien, al parecer, dijo que era incapaz de definir un elefante
pero que estaba seguro que lo reconocería al verlo, en un alarde de pragmatismo británico.
Distingue entre Medio Ambiente privado y Público, el público contiene al privado, y están interconectados. Describe como polución todos los cambios en nuestro medio ambiente, privado o público, debidos a las acciones de otros.
Precisa que los perjuicios en el medio ambiente están relacionados con las actividades económicas de consumo y producción. Unas páginas mas adelante estudia los fallos del mercado y los efectos externos de la actividad económica, que no son recogidos vía precios, por el mercado. Que el mercado falla en lo financiero, lo hemos visto por la brutalidad de la crisis actual, pero el autor se centra en los efectos de esos fallos en el medio ambiente.
Los efectos externos que causan perjuicios en el medio ambiente no son solo imputables a las empresas productoras de bienes y servicios, ni a los procesos de producción. La polución también está causada por el consumidor y el productor individual.
Existe un efecto externo cuando los consumidores o productores no sufren las consecuencias de su comportamiento, y cuando, al decidir lo que van a producir o consumir, ignoran los efectos de sus decisiones sobre terceros.
Si las empresas estuvieran obligadas a compensar a los afectados por la emisión de humos (una tasa adecuadamente estudiada )... Producir y vender y pagar la compensación por el efecto externo (de la contaminación) entra dentro del interés de las empresas.
Volviendo al interés de la noticia a la que dedico esta entrada, ahora ya podemos formular que, 'Si las Navieras se vieran obligadas a pagar una penalización (como es el caso del buque egipcio) por los vertidos que generan, seguramente practicarían las operaciones de limpieza de sus sentinas en los recintos portuarios.'
Es una muy buena noticia que aquellas viejas teorías de Oates y los demás, en los manuales de Economía del Medio Ambiente de hace cuatro décadas, se estén aplicando por fin. Que dispongamos de los medios aéreos para detectar las conductas mercantiles que ignoran los efectos en el medio ambiente de sus operaciones, de la legislación adecuada, y de los medios coercitivos para aplicarla.
Porque de lo que se trata, en realidad, es de algo muy sencillo, quien contamina, que pague, tanto si se trata de una naviera, como del dueño guarro de un perro, o de un fumador que ignora, cuando tira una colilla a un alcorque, que puede matar un pájaro, y si es en la playa, a un pez.
Los fabricantes de automóviles ya están aprendiendo, por eso fabrican cada vez mas coches eléctricos.
Y esto, no tiene nada que ver con la vocación prohibicionista de los gobiernos, es solo dar sentido a la libertad individual, cuyo ejercicio no puede agredir la libertad de los demás.
En fin. Quien contamina, paga.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 3-03-11.
He paseado entre las líneas del periódico y he elegido una noticia para la entrada de hoy, algo que es la primera vez que sucede en Heliópolis, --lo del Prestige sucedió en otro sitio y no fue exactamente igual-- desde que en los años setenta del pasado siglo, la literatura universitaria comenzó a ocuparse en serio de la Economía del Medio Ambiente.
(...)
Un buque de bandera egipcia permanece retenido en el puerto de Castellón, hasta que deposite 100.000 Euros para responder de los daños de una agresión medioambiental originada al verter al mar productos contaminantes --una mancha de seis kilómetros-- frente a las costas de Cullera, en un operación de limpieza de sus sentinas que solo es legal realizar en los puertos. Esta retención ha sido consecuencia de las operaciones de vigilancia que realiza un avión de reconocimiento para evitar que estas prácticas ilegales queden sin respuesta.
Es la primera vez que una de estas malas prácticas en nuestra vecindad costera recibe una respuesta contundente. Han transcurrido cuatro décadas desde que los teóricos de la Economía del Medio Ambiente establecieran el principio 'Quien contamina, paga'. A pesar del retraso, ya se ve que las postulados teóricos terminan por aterrizar en la realidad.
Queda la duda de saber que habría ocurrido si el vertido hubiera sido causado por un buque de guerra de la armada USA en ruta hacia Suez, en lugar de por un mercante de un país que en este momento tiene un poder político marcado por la provisionalidad, pero lo cierto es que se ha actuado de manera contundente y oportuna.
Otra duda es si las toneladas de armas químicas que se dice por la prensa que están enterradas en el desierto de Libia, van a recibir una atención contundente y oportuna por parte de quienes pueden hacerlo. He leído que hay fuerzas especiales británicas sobre el terreno ocupándose del asunto. Si ese potencial destructivo se llegara a usar, los problemas medio ambientales que motivan este artículo, serían cosa de risa, al lado del desastre que se podría desatar. No creo que Libia las haya fabricado. ¿Quién se las ha vendido?.
Volvamos a la Economía del Medio Ambiente. Cuando yo estudiaba Economía, los gordos manuales que me vi obligado a leer dedicaban la mitad del espacio a demostrar que la Economía era una Ciencia, lo que indica que quienes los escribían no estaban nada seguros de que lo fuera. La última crisis financiera, sobrevenida sin que apenas nadie la hubiera previsto, ha confirmado, no ya que la Economía sea algo acientífico, sino que su capacidad de predecir el devenir económico es prácticamente nula.
No se si fue por esas fechas que hice un voluminoso paquete con los libros de Economía que conservaba de mi época de estudiante algo tardío y los tiré al contenedor de papel para su reciclado. Afortunadamente, se salvó uno. 'Economía de la Polución', de la colección MacMillán-Vicens-Vives de Economía. Digo afortunadamente, porque, al margen de que la Economía sea o no una ciencia, y de la calidad de sus predicciones, es un hecho que el Medio Ambiente existe y que su estudio desde el punto de vista teórico, con un enfoque económico, está de rabiosa actualidad.
Reproduciré algunos de los contenidos del libro, antes de continuar.
¿Que es el medio ambiente? El libro se entretiene mas en sus efectos que en sus definiciones, cita a Lord Morley --el autor Peter A. Victor fue un estudioso de la Universidad de Kent-- quien, al parecer, dijo que era incapaz de definir un elefante
pero que estaba seguro que lo reconocería al verlo, en un alarde de pragmatismo británico.
Distingue entre Medio Ambiente privado y Público, el público contiene al privado, y están interconectados. Describe como polución todos los cambios en nuestro medio ambiente, privado o público, debidos a las acciones de otros.
Precisa que los perjuicios en el medio ambiente están relacionados con las actividades económicas de consumo y producción. Unas páginas mas adelante estudia los fallos del mercado y los efectos externos de la actividad económica, que no son recogidos vía precios, por el mercado. Que el mercado falla en lo financiero, lo hemos visto por la brutalidad de la crisis actual, pero el autor se centra en los efectos de esos fallos en el medio ambiente.
Los efectos externos que causan perjuicios en el medio ambiente no son solo imputables a las empresas productoras de bienes y servicios, ni a los procesos de producción. La polución también está causada por el consumidor y el productor individual.
Existe un efecto externo cuando los consumidores o productores no sufren las consecuencias de su comportamiento, y cuando, al decidir lo que van a producir o consumir, ignoran los efectos de sus decisiones sobre terceros.
Si las empresas estuvieran obligadas a compensar a los afectados por la emisión de humos (una tasa adecuadamente estudiada )... Producir y vender y pagar la compensación por el efecto externo (de la contaminación) entra dentro del interés de las empresas.
Volviendo al interés de la noticia a la que dedico esta entrada, ahora ya podemos formular que, 'Si las Navieras se vieran obligadas a pagar una penalización (como es el caso del buque egipcio) por los vertidos que generan, seguramente practicarían las operaciones de limpieza de sus sentinas en los recintos portuarios.'
Es una muy buena noticia que aquellas viejas teorías de Oates y los demás, en los manuales de Economía del Medio Ambiente de hace cuatro décadas, se estén aplicando por fin. Que dispongamos de los medios aéreos para detectar las conductas mercantiles que ignoran los efectos en el medio ambiente de sus operaciones, de la legislación adecuada, y de los medios coercitivos para aplicarla.
Porque de lo que se trata, en realidad, es de algo muy sencillo, quien contamina, que pague, tanto si se trata de una naviera, como del dueño guarro de un perro, o de un fumador que ignora, cuando tira una colilla a un alcorque, que puede matar un pájaro, y si es en la playa, a un pez.
Los fabricantes de automóviles ya están aprendiendo, por eso fabrican cada vez mas coches eléctricos.
Y esto, no tiene nada que ver con la vocación prohibicionista de los gobiernos, es solo dar sentido a la libertad individual, cuyo ejercicio no puede agredir la libertad de los demás.
En fin. Quien contamina, paga.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 3-03-11.
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