He bajado al Maravillas y la lectura del periódico, tan saturado de los mismos asuntos con que nos bombardean cada día, me ha llevado a preferir hacer de la entrada de hoy la reseña de un libro cuya lectura he concluido no sin un considerable esfuerzo. Llegó a mis manos por deferencia de un buen amigo, M.T., quien a su vez lo tuvo en su poder gracias a un periodista que frecuenta la tertulia de los viernes, R.V.
No es un libro cualquiera porque, aunque está escrito con un estilo espeso, reiterativo, circular y lleno de repeticiones, si se considera que contiene nada menos que ochenta y ocho páginas de notas bibliográficas, citas y referencias periodísticas de la época que es el motivo central del libro, es evidente que su autor, Philipp Blom, se lo ha leído todo antes de dar a la editorial Anagrama este asombroso texto total que se titula 'Años de Vértigo-Cultura y cambio en Occidente, 1900-1914'.
Es imposible resumir en una página el contenido del libro, así que opto por citar las dos historias que mas me han llamado la atención. La primera se refiere a un personaje que existió realmente, el anarquista francés Jacob,que sirvió de inspiración al creador del personaje de ficción Arsenio Lupin. La segunda se refiere a un crimen político de la época, y finalmente citaré las breves líneas a modo de resumen que aparecen en las páginas 586/7, que muestran una notable capacidad de síntesis del autor de la que, por desgracia, no siempre hace uso en su farragoso texto.
(...)
Cuenta Blom en la página 586 que 'El 31 de marzo de 1.899, Jacob, acompañado de dos cómplices, se dirigieron a la oficina del Monte de Piedad de Marsella, arrestaron al cajero jefe por malversación de fondos, se incautaron de cuatrocientos mil francos como prueba y después, con total tranquilidad, entregaron al arrestado en el Palacio de Justicia. Antes de que pudiera aclararse la confusión, el falso inspector y sus ayudantes ya se habían esfumado'.
En otro de sus golpes, Jacob asaltó la casa de un capitán de la marina, al saber que la víctima era el escritor Pierre Loti, Jacob volvió a colocar todo en su lugar y dejó una nota: "Tras entrar aquí por equivocación, he sido incapaz de llevarme nada de alguien que vive de la pluma. Todo trabajo merece una remuneración. P.S.: Dejo diez francos por los cristales rotos y las persianas dañadas".
Jacob solo robaba a los ricos...su cruzada contra la propiedad privada terminó cuando un policía cayó herido en un tiroteo...fue condenado al destierro perpetuo en Cayena, tras siete tentativas de fuga fue liberado en 1.927. Marius Jacob fue el verdadero Arsenio Lupín de la vida real.
La otra historia que me ha llamado la atención es un asesinato que ocurrió el veintiocho de Julio de 1.914 y conmocionó a todo París. Henriette Caillaux, la esposa de Joseph Caillaux, ministro de finanzas del gobierno francés, se personó en el despacho de Gaston Calmette, director de 'Le Figaro', el primer periódico conservador del país, y le pegó cuatro tiros.
Henriette había sido la amante del político, hasta que este se divorció de su primera esposa, porque tenía ambiciones, quería llegar a primer ministro, y eso le llevó a regularizar su situación amorosa, lo que le permitió conseguir lo que quería.
El director de Le Figaro comenzó después una salvaje campaña contra el, con motivo de su intervención en una situación de crisis franco alemana, utilizando todos los procedimientos del periodismo sucio que tuvo a su alcance, en eso fue un adelantado de su época, y esta radical hostilidad hacia el político fue lo que desencadenó la acción homicida de su mujer contra el periodista. Lo curioso de esta historia es su desenlace.
Cuando fue juzgada, Henriette quedó absuelta y en libertad porque el jurado consideró que la señora Caillaux era culpable, pero no de asesinato, porque la cosa juzgada era un 'crime de passión', es decir, que mató al periodista por amor a su marido, y eso no era punible.
No imagino a la farmacéutica, la mujer de nuestro ex presidente, el de aquí, pegando cuatro tiros al juez Climent, y resultando luego absuelta porque lo ha hecho por 'amour', pero la situación tiene algún remoto parecido. Si. O no.
El libro de Blom no es un repertorio de los crímenes de la época, nada de eso, lo que ocurre es que su enfoque total sobre las sociedades europeas de ese tiempo no deja
ningún cabo suelto.
En las páginas 586/7 Blom resume, con un estilo que a mi me parece pictórico, de gran fresco de la época, su visión de ese periodo 1.900/1914.
"La identidad de los hombres y mujeres 'nuevos' de aquellos días, siempre aparece escindida
entre viejas lealtades y nuevas aspiraciones, entre nostalgia y realidad social. Era una identidad transitoria y acosada por la fragilidad, por la decadencia, por la impotencia, y en continua lucha por estar al día en lo tocante a las cambiantes realidades sociales en que los hombres y las mujeres de entonces estaban inmersos.
El cambio se produjo demasiado rápido; la racionalidad aventajó a la experiencia; como Henry Adams, la gente se sentía encerrada en un automóvil sin frenos o, según Max Weber, en un tren cuyas agujas no se habían fijado. Esa aceleración sin rumbo mareaba. La sensación de vértigo estaba por todas partes, atravesaba culturas e ideologías. Los escritores de la época hablaban de si mismos y de los demás no solo como del Hombre Nuevo o de la Mujer Nueva, sino también, en los países de lengua alemana, como seres de transición.
Ya nada era lo mismo, y nada había cuajado aún en una forma nueva y definitiva. Nuestro mundo y nuestros horizontes intelectuales y emocionales los modelaron esos seres de transición. El miedo y la euforia dieron lugar a una extraordinaria tensión creativa, al origen de casi todas las ideas y fenómenos sociales que luego dominarían el siglo XX: socialismo y fascismo, arte conceptual y sociedad de consumo, medios de comunicación de masas y democratización, feminismo y psicoanálisis.
En muchos sentidos, el siglo XX se limitó a representar los sueños y las pesadillas que surgieron en el fermento creativo de 1.900-1.914."
No se a ustedes, a mi me parece un fresco monumental, pintado sin reparar en su complejidad ni en sus dimensiones. Recomiendo que lo lean. Todos los aspectos del poder, del imperialismo, de la vida social de cada uno de los estratos que pululaban entonces por los países europeos están presentes en este ambicioso, y algo farragoso, libro.
Otra cuestión es, ¿Si a finales del siglo XX todavía nos podíamos considerar hijos de ese tiempo, 1.900-1.914, que pasa ahora?. La primera década, ya algo estirada, del siglo XXI se me antoja, también, la de unos años de vértigo, pero parece que el tren va marcha atrás, a una velocidad acelerada.
En fin. Arsenio Lupín.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 11-01-12.
miércoles, 11 de enero de 2012
martes, 10 de enero de 2012
PRESUPUESTOS, PLATONISMO Y CRISIS DE FÉ.
He bajado al Maravillas con un frío de cojones. Quienes dicen que tenemos un invierno cálido es que no madrugan. Por el camino me he ayudado del pañuelo para contener mi abundante destilación nasal, que algunos expertos dicen que hay que atribuir a las rinitis provocadas por la falta de lluvia que no limpia el aire contaminado.
El periódico ha llegado a una hora mas temprana que de costumbre y en una de sus páginas se aludía a la corta vida de nuestro presupuesto autonómico, una lista cuantificada de los objetivos políticos que se marcan las instituciones que gobiernan, pero no reinan, que solo ha durado vivo dos semanas, al cabo de las cuales, un decreto de il bel.lo Fabra, ha enviado al cesto de los papeles inútiles. Una decepción.
Ayer sufrí otra decepción, mas personal. Acudí al centro municipal donde asisto al aula de Medios de Comunicación con la intención de convertirme algún día en un periodista serio, y me encontré con la sorpresa de que mi profesora, con la que yo creía sostener un vinculo platónico, me ha abandonado. Se ha marchado, sin previo aviso, a otro centro a impartir sus clases y nos ha dejado a merced de una profesora nueva, de la que solo puedo decir, de momento, que tengo algunas dudas, que espero despejar en los próximos días, sobre la calidad de su equilibrio emocional, por decirlo de un modo fino.
Cristina, se que lees el blog, así que desde aquí te digo que me siento traicionado. Una vez me dijiste que te recordaba a tu padre, y eso me hizo concebir esperanzas de alguna relación edípica o así, pero con tu traición haces que pierda la fe en la condición humana femenina.
Si ya no podemos creer en los presupuestos, en las profesoras de periodismo, en los políticos ni en los banqueros, va a ser que el titular que vi el otro día, atribuido a Osoro, arzobispo de Valencia, en el que afirmaba que las tribulaciones que nos afligen tienen su origen en una crisis mundial de fe, y que yo había leído con un cierto escepticismo agnóstico, ha dado en el clavo.
(...)
Después de esta introducción algo loca, seguiré con lo de los Presupuestos. El decretazo del bel.lo Fabra sigue al de Rajoy, quien, después de un trámite, al parecer puramente formal, de prórroga de los presupuestos del gobierno central, los ha dejado sin contenido por la vía del recortazo.
En mi larga y errática vida profesional estuve directamente vinculado a la tarea de elaborar presupuestos, en el ámbito de la empresa privada, en diferentes compañías, de distinto tamaño y actividades, vinculadas a diferentes grupos empresariales, pero en todos esos presupuestos había una norma común. Una desviación superior al 2% en los gastos se consideraba una herejía.
La vida mercantil de esas empresas transcurría de tal modo que la disciplina presupuestaria, que era un dogma de fe, siempre se cumplía. Lo sé, porque yo estaba encargado de informar a los diferentes consejos de administración de los resultados de esa gestión presupuestaria, de comunicar de un modo puntual, cada mes, y a fin de ejercicio, las desviaciones que se producían.
O sea, podríamos decir que yo era el Vela, el que velaba por la disciplina presupuestaria, y si en alguna de esas reuniones, yo hubiera informado de un desvío excesivo, o hubiera presentado un presupuesto nuevo que invalidara el anterior me habrían dado, directamente, una patada en el culo.
Este hecho demuestra que el modo en que se maneja la política presupuestaria en la esfera pública, especialmente desde gobiernos neo conservadores, aunque no solo ellos, nada tiene que ver con la estricta disciplina presupuestaria que marca la gestión de las empresas y grupos bien organizados del sector privado. También aporta una evidencia que suaviza la falta de fe en los presupuestos. Son los presupuestos públicos los que carecen de cualquier credibilidad, no así los de las empresas privadas que funcionan con criterios de eficiencia.
En cuanto a la relación platónica, suele ser una ilusión, mas que una relación, no suele ser cosa de dos, sino mas bien producto de la fantasía de uno, por consiguiente, es exagerado que uno se declare traicionado por el abandono súbito de su profesora de comunicación, se trata de un simple cambio de destino, y eso solo cabe atribuirlo al misterioso arcano burocrático, que nada tiene que ver con las aficiones, simpatías y hasta sinceros afectos, correspondidos o no, que surgen en las relaciones humanas.
Hecha esta aclaración, vuelvo a la afirmación del arzobispo Osoro, a quien solo cité en el blog cuando le colocaron el capelo arzobispal, sin ningún ánimo crítico, pues le concedí la cortesía de los cien días que se otorga a los ministros recién nombrados.
Osoro también es ministro de otro gobierno, el celestial, pero al parecer quien preside ese gobierno es un declarado hedonista, pues permanece ajeno en las alturas, entregado a los placeres de la divinidad, sin ocuparse de sus criaturas atribuladas, que, según Osoro, han perdido la fe, digo yo si será por falta de dedicación del jefe.
Una interpretación menos mística de la falta de fe ciudadana en los presupuestos públicos, los políticos y los banqueros, la da la observación de los cambios experimentados por el bel.lo Fabra en el escaso tiempo que lleva ejerciendo la terrenal presidencia de nuestra comunidad.
Cuando Fabra dio sus primeros discursos quedó claro que un nuevo estilo, una nueva imagen presidencial había aterrizado en nuestra comunidad. La belleza de sus discursos, el compromiso ético que desprendían, la propia presencia física de Fabra que, ¿se han dado cuenta? emana sinceridad y honestidad desde un aspecto llano, sin doblez, pronto se han visto revestidos por la adherencia cínica de la política, en particular, la conservadora, que detenta ahora el poder, hace y deshace presupuestos a su antojo, y con ello condena a pagar los costes de esa crisis de fe a que alude Osoro a los mas díscolos, enseñantes, sanitarios, por la vía del recorte brutal de salarios, a los pensionistas, por la mas sutil del hachazo a su poder adquisitivo.
Fabra recuerda ahora a otro político, a quien de joven llamaban il bel.lo Julio, que se eternizó en el poder, Andreotti, a quien se atribuye la frase, 'el poder desgasta, sobre todo, a quien no lo tiene'. Bienvenido al mundo del cinismo político sin escrúpulos, bel.lo Fabra, se acabó el encantamiento.
Después de habernos prometido un cielo sin impuestos en la campaña electoral, los conservadores que nos gobiernan nos envían al infierno de la precariedad en los salarios y en los servicios públicos, y además, suben los impuestos.
¿Como no vamos a tener una crisis de fe, si los políticos dicen una cosa y hacen otra, prometen cosas que no cumplen, y los presupuestos duran vivos dos semanas?.
Si ya no podemos creer en los presupuestos, en los políticos, en los banqueros, ni siquiera en las profesoras de comunicación, ¿que nos queda? . Tal vez debamos elevar los ojos al cielo, escapar de las miserias terrenales, pero, ¿Y si allí arriba la que gobierna es Merkel?.
En fin. Presupuestos, etc. (un poco místico ha salido, no?)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM)10-01-12.
El periódico ha llegado a una hora mas temprana que de costumbre y en una de sus páginas se aludía a la corta vida de nuestro presupuesto autonómico, una lista cuantificada de los objetivos políticos que se marcan las instituciones que gobiernan, pero no reinan, que solo ha durado vivo dos semanas, al cabo de las cuales, un decreto de il bel.lo Fabra, ha enviado al cesto de los papeles inútiles. Una decepción.
Ayer sufrí otra decepción, mas personal. Acudí al centro municipal donde asisto al aula de Medios de Comunicación con la intención de convertirme algún día en un periodista serio, y me encontré con la sorpresa de que mi profesora, con la que yo creía sostener un vinculo platónico, me ha abandonado. Se ha marchado, sin previo aviso, a otro centro a impartir sus clases y nos ha dejado a merced de una profesora nueva, de la que solo puedo decir, de momento, que tengo algunas dudas, que espero despejar en los próximos días, sobre la calidad de su equilibrio emocional, por decirlo de un modo fino.
Cristina, se que lees el blog, así que desde aquí te digo que me siento traicionado. Una vez me dijiste que te recordaba a tu padre, y eso me hizo concebir esperanzas de alguna relación edípica o así, pero con tu traición haces que pierda la fe en la condición humana femenina.
Si ya no podemos creer en los presupuestos, en las profesoras de periodismo, en los políticos ni en los banqueros, va a ser que el titular que vi el otro día, atribuido a Osoro, arzobispo de Valencia, en el que afirmaba que las tribulaciones que nos afligen tienen su origen en una crisis mundial de fe, y que yo había leído con un cierto escepticismo agnóstico, ha dado en el clavo.
(...)
Después de esta introducción algo loca, seguiré con lo de los Presupuestos. El decretazo del bel.lo Fabra sigue al de Rajoy, quien, después de un trámite, al parecer puramente formal, de prórroga de los presupuestos del gobierno central, los ha dejado sin contenido por la vía del recortazo.
En mi larga y errática vida profesional estuve directamente vinculado a la tarea de elaborar presupuestos, en el ámbito de la empresa privada, en diferentes compañías, de distinto tamaño y actividades, vinculadas a diferentes grupos empresariales, pero en todos esos presupuestos había una norma común. Una desviación superior al 2% en los gastos se consideraba una herejía.
La vida mercantil de esas empresas transcurría de tal modo que la disciplina presupuestaria, que era un dogma de fe, siempre se cumplía. Lo sé, porque yo estaba encargado de informar a los diferentes consejos de administración de los resultados de esa gestión presupuestaria, de comunicar de un modo puntual, cada mes, y a fin de ejercicio, las desviaciones que se producían.
O sea, podríamos decir que yo era el Vela, el que velaba por la disciplina presupuestaria, y si en alguna de esas reuniones, yo hubiera informado de un desvío excesivo, o hubiera presentado un presupuesto nuevo que invalidara el anterior me habrían dado, directamente, una patada en el culo.
Este hecho demuestra que el modo en que se maneja la política presupuestaria en la esfera pública, especialmente desde gobiernos neo conservadores, aunque no solo ellos, nada tiene que ver con la estricta disciplina presupuestaria que marca la gestión de las empresas y grupos bien organizados del sector privado. También aporta una evidencia que suaviza la falta de fe en los presupuestos. Son los presupuestos públicos los que carecen de cualquier credibilidad, no así los de las empresas privadas que funcionan con criterios de eficiencia.
En cuanto a la relación platónica, suele ser una ilusión, mas que una relación, no suele ser cosa de dos, sino mas bien producto de la fantasía de uno, por consiguiente, es exagerado que uno se declare traicionado por el abandono súbito de su profesora de comunicación, se trata de un simple cambio de destino, y eso solo cabe atribuirlo al misterioso arcano burocrático, que nada tiene que ver con las aficiones, simpatías y hasta sinceros afectos, correspondidos o no, que surgen en las relaciones humanas.
Hecha esta aclaración, vuelvo a la afirmación del arzobispo Osoro, a quien solo cité en el blog cuando le colocaron el capelo arzobispal, sin ningún ánimo crítico, pues le concedí la cortesía de los cien días que se otorga a los ministros recién nombrados.
Osoro también es ministro de otro gobierno, el celestial, pero al parecer quien preside ese gobierno es un declarado hedonista, pues permanece ajeno en las alturas, entregado a los placeres de la divinidad, sin ocuparse de sus criaturas atribuladas, que, según Osoro, han perdido la fe, digo yo si será por falta de dedicación del jefe.
Una interpretación menos mística de la falta de fe ciudadana en los presupuestos públicos, los políticos y los banqueros, la da la observación de los cambios experimentados por el bel.lo Fabra en el escaso tiempo que lleva ejerciendo la terrenal presidencia de nuestra comunidad.
Cuando Fabra dio sus primeros discursos quedó claro que un nuevo estilo, una nueva imagen presidencial había aterrizado en nuestra comunidad. La belleza de sus discursos, el compromiso ético que desprendían, la propia presencia física de Fabra que, ¿se han dado cuenta? emana sinceridad y honestidad desde un aspecto llano, sin doblez, pronto se han visto revestidos por la adherencia cínica de la política, en particular, la conservadora, que detenta ahora el poder, hace y deshace presupuestos a su antojo, y con ello condena a pagar los costes de esa crisis de fe a que alude Osoro a los mas díscolos, enseñantes, sanitarios, por la vía del recorte brutal de salarios, a los pensionistas, por la mas sutil del hachazo a su poder adquisitivo.
Fabra recuerda ahora a otro político, a quien de joven llamaban il bel.lo Julio, que se eternizó en el poder, Andreotti, a quien se atribuye la frase, 'el poder desgasta, sobre todo, a quien no lo tiene'. Bienvenido al mundo del cinismo político sin escrúpulos, bel.lo Fabra, se acabó el encantamiento.
Después de habernos prometido un cielo sin impuestos en la campaña electoral, los conservadores que nos gobiernan nos envían al infierno de la precariedad en los salarios y en los servicios públicos, y además, suben los impuestos.
¿Como no vamos a tener una crisis de fe, si los políticos dicen una cosa y hacen otra, prometen cosas que no cumplen, y los presupuestos duran vivos dos semanas?.
Si ya no podemos creer en los presupuestos, en los políticos, en los banqueros, ni siquiera en las profesoras de comunicación, ¿que nos queda? . Tal vez debamos elevar los ojos al cielo, escapar de las miserias terrenales, pero, ¿Y si allí arriba la que gobierna es Merkel?.
En fin. Presupuestos, etc. (un poco místico ha salido, no?)
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM)10-01-12.
lunes, 9 de enero de 2012
PELOTA VALENCIANA
Raras veces me ocupo del deporte en las páginas del blog, un desinterés congruente con mi tendencia al sedentarismo contemplativo, pero hoy he bajado al Maravillas y en las páginas deportivas de 'Levante' he visto un artículo de Alberto Soldado que me ha llamado la atención, no solo por su buen estilo, eso no es noticia, sino porque relata con cierto lirismo la ruta seguida desde Valencia hasta Bicorp para asistir a un partido de pelota.
Describe esa travesía atravesando el Júcar hasta Millares, menciona los bucólicos y abruptos parajes que va encontrando, y de paso alude al origen de los hermanos Sáez Merino, que fueron campeones del sector textil en esta comunidad con sus famosos pantalones vaqueros de la marca Lois, evocando un tiempo de efervescencia económica, 'antes de que la competencia china acabara con todo el tejido industrial de los telares valencianos'.
Siempre que oigo hablar, o leo algo, relacionado con la ruina del sector textil, aparece en mi percepción la realidad evidente de que una de las primeras fortunas de este país --abusos a sus empleados en algunos centros de producción aparte-- Amancio Ortega, ha edificado su fortuna precisamente en ese sector, el textil, que el tópico repite una y otra vez que ha sido liquidado por la competencia china. ¿No habrá sido por nuestra propia incompetencia, oiga?, porque si Amancio no solo ha resistido, sino que ha crecido, a pesar de los chinos, es que algo en nuestra clase empresarial, la de aquí, no va bien.
Hay que citar a un señor tan antiguo como Schumpeter para entender lo que ha pasado entre la mayoría de la clase empresarial de la comunidad valenciana, su tendencia decadente que ahora se extiende en sus consecuencias a toda la población, en mayor o menor medida. Porque los recortes a los enseñantes, a los sanitarios, a los funcionarios, a los pensionistas --un uno por cien es un recorte, porque la inflación es mayor-- es la consecuencia del fracaso colectivo de un capitalismo que se nos había dicho que es el modo mas eficiente de producción, si no el único.
Schumpeter defendía la innovación como el impulso mas importante del progreso capitalista, y entendía las crisis como una convulsión cíclica que hacía progresar el sistema a través, precisamente, de la extensión de las innovaciones en el sistema productivo.
Ese capitalismo, el schumpeteriano, completamente ausente en los últimos quince años en esta comunidad ciudadana, con independencia de la desigualdad social intrínseca en su naturaleza, al menos se concebía como una fuente de progreso, sin cambiar el sistema, pero lo que hemos tenido aquí, lo que tenemos ahora es el mismo sistema de siempre, con sus desigualdades y sus inconvenientes, y sin ninguna de las ventajas que supone el progreso innovador.
Al apostar por sectores que no incorporan innovación, como la construcción y el turismo, dejando morir el tejido industrial que, mal que bien, con su diversificación y adaptación a los cambios del mercado daban una cierta capacidad de resistencia ante la crisis a nuestro tejido económico, nuestra comunidad ciudadana es ahora un paisaje económico y social desolado, con los peores indicadores en materia de producción y empleo, a una distancia sideral de las comunidades mas prósperas, como la vasca o la navarra.
Es cómodo pasar la pelota de ese fracaso a los chinos, pero no veo que tienen que ver los chinos con la relativa prosperidad, en medio de la crisis, que presentan las cifras de producción y empleo en otras comunidades.
¿Que necesita esta comunidad para salir de un sentimiento generalizado de decadencia y ponerse en marcha hacia un horizonte, no solo de recuperación, sino de renacimiento de las energías comunitarias que nos han caracterizado en el pasado?
Necesita, entre otras cosas, ciencia e innovación, pero no parches de pretendidos I+D subvencionados, sino conciencia colectiva de progreso, universidades y empresas que financien y produzcan logros científicos a la altura de los tiempos y los mercados. Necesitamos producir un número infinitamente mayor de patentes, pero como eso no se improvisa, habrá que estar al día de lo que se hace por ahí, comprar derechos para usar nuevos diseños y procedimientos de fabricación, ponerse las pilas.
Seguramente, nadie se opondrá a que se haga mas ciencia e innovación, como contribución al desarrollo de una comunidad ciudadana. ¿Como lo financiamos? se preguntarán algunos. Algunas comunidades tienen a su disposición una banca cercana para estas y otras cosas, nosotros, no, quienes tendrían que haber cuidado de la permanencia y racionalidad de nuestras instituciones autóctonas, las han llevado al desastre, como todo lo demás.
El daño que ha hecho a nuestra comunidad el conglomerado de intereses políticos y empresariales que ha liderado nuestro economía en los últimos tres lustros, dejando de lado nuestro potencial agrícola e industrial, abocándonos a la decadencia actual por la vía de la concentración de recursos económicos en un solo sector que ahora se ha desplomado como un castillo de naipes, es incalculable.
El espectáculo tragicómico de un ex presidente sentado ante el juez con una sonrisa que, o es un síntoma de cretinez, o de cinismo, solo es un lado de la actuación irresponsable de unas clases dirigentes que, en su mayor parte, no han estado a la altura de las circunstancias que demandaba un nuevo espacio de economía globalizada. La excepción de Zara, o de Roig, viene a confirmar la regla de la incompetencia manifiesta de las fuerzas que han dirigido el rumbo de esta comunidad, como ahora vemos, hacia el desastre mas absoluto.
Ahora viene aquello de que lo que ha sucedido aquí ha sido consecuencia de la crisis, un factor externo sobre el que se carece de control, ya que el manido argumento, 'la culpa es de Zapatero' ha quedado ya en desuso, obvio. Pues no, oiga, miren ustedes a otras comunidades, la vasca, la navarra, donde se han hecho las cosas mejor, donde siguen teniendo un aparato financiero cercano a sus intereses y necesidades y donde los índices de desempleo son menos de la mitad que los nuestros, claro que allí se construyó menos, y se innovó mas. Otros empresarios, de aquí o de fuera, como Roig, Ortega, son la prueba evidente de que a la crisis se le puede oponer la eficiencia.
En resumen, estamos en decadencia, sea cual sea el parámetro económico, social o demográfico que se emplee para medirla. La cuestión es de donde van a surgir las energías nuevas necesarias para un renacimiento de nuestro pulso social y económico. No van a salir de la misma clase política en buena parte responsable del hundimiento, ni de los empresarios que no han sabido innovar en el último quinquenio. También se puede pasar la pelota a los chinos, que nos hacen la competencia, aunque no parece una actitud muy productiva.¿Entonces?
Tal vez, si lo mejor de nuestros empresarios, nuestros juristas, nuestros intelectuales, se ponen en pie y constituyen grupos activos, al modo de las sociedades de amigos del país, ateneos y otros dinamizadores sociales que ejercieron ese papel en otro tiempo, imponiendo un ritmo nuevo a la vida política, social , económica, innovadora y científica, se pueda evitar perder otro decenio sin hacer nada.
No se si soy duro de oído pero, de momento, no escucho ningún movimiento en esa dirección procedente de la burguesía valenciana. ¿Será que tal cosa no existe, en realidad?
En fin. Pelota Valenciana.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 9-01-12.
Describe esa travesía atravesando el Júcar hasta Millares, menciona los bucólicos y abruptos parajes que va encontrando, y de paso alude al origen de los hermanos Sáez Merino, que fueron campeones del sector textil en esta comunidad con sus famosos pantalones vaqueros de la marca Lois, evocando un tiempo de efervescencia económica, 'antes de que la competencia china acabara con todo el tejido industrial de los telares valencianos'.
Siempre que oigo hablar, o leo algo, relacionado con la ruina del sector textil, aparece en mi percepción la realidad evidente de que una de las primeras fortunas de este país --abusos a sus empleados en algunos centros de producción aparte-- Amancio Ortega, ha edificado su fortuna precisamente en ese sector, el textil, que el tópico repite una y otra vez que ha sido liquidado por la competencia china. ¿No habrá sido por nuestra propia incompetencia, oiga?, porque si Amancio no solo ha resistido, sino que ha crecido, a pesar de los chinos, es que algo en nuestra clase empresarial, la de aquí, no va bien.
Hay que citar a un señor tan antiguo como Schumpeter para entender lo que ha pasado entre la mayoría de la clase empresarial de la comunidad valenciana, su tendencia decadente que ahora se extiende en sus consecuencias a toda la población, en mayor o menor medida. Porque los recortes a los enseñantes, a los sanitarios, a los funcionarios, a los pensionistas --un uno por cien es un recorte, porque la inflación es mayor-- es la consecuencia del fracaso colectivo de un capitalismo que se nos había dicho que es el modo mas eficiente de producción, si no el único.
Schumpeter defendía la innovación como el impulso mas importante del progreso capitalista, y entendía las crisis como una convulsión cíclica que hacía progresar el sistema a través, precisamente, de la extensión de las innovaciones en el sistema productivo.
Ese capitalismo, el schumpeteriano, completamente ausente en los últimos quince años en esta comunidad ciudadana, con independencia de la desigualdad social intrínseca en su naturaleza, al menos se concebía como una fuente de progreso, sin cambiar el sistema, pero lo que hemos tenido aquí, lo que tenemos ahora es el mismo sistema de siempre, con sus desigualdades y sus inconvenientes, y sin ninguna de las ventajas que supone el progreso innovador.
Al apostar por sectores que no incorporan innovación, como la construcción y el turismo, dejando morir el tejido industrial que, mal que bien, con su diversificación y adaptación a los cambios del mercado daban una cierta capacidad de resistencia ante la crisis a nuestro tejido económico, nuestra comunidad ciudadana es ahora un paisaje económico y social desolado, con los peores indicadores en materia de producción y empleo, a una distancia sideral de las comunidades mas prósperas, como la vasca o la navarra.
Es cómodo pasar la pelota de ese fracaso a los chinos, pero no veo que tienen que ver los chinos con la relativa prosperidad, en medio de la crisis, que presentan las cifras de producción y empleo en otras comunidades.
¿Que necesita esta comunidad para salir de un sentimiento generalizado de decadencia y ponerse en marcha hacia un horizonte, no solo de recuperación, sino de renacimiento de las energías comunitarias que nos han caracterizado en el pasado?
Necesita, entre otras cosas, ciencia e innovación, pero no parches de pretendidos I+D subvencionados, sino conciencia colectiva de progreso, universidades y empresas que financien y produzcan logros científicos a la altura de los tiempos y los mercados. Necesitamos producir un número infinitamente mayor de patentes, pero como eso no se improvisa, habrá que estar al día de lo que se hace por ahí, comprar derechos para usar nuevos diseños y procedimientos de fabricación, ponerse las pilas.
Seguramente, nadie se opondrá a que se haga mas ciencia e innovación, como contribución al desarrollo de una comunidad ciudadana. ¿Como lo financiamos? se preguntarán algunos. Algunas comunidades tienen a su disposición una banca cercana para estas y otras cosas, nosotros, no, quienes tendrían que haber cuidado de la permanencia y racionalidad de nuestras instituciones autóctonas, las han llevado al desastre, como todo lo demás.
El daño que ha hecho a nuestra comunidad el conglomerado de intereses políticos y empresariales que ha liderado nuestro economía en los últimos tres lustros, dejando de lado nuestro potencial agrícola e industrial, abocándonos a la decadencia actual por la vía de la concentración de recursos económicos en un solo sector que ahora se ha desplomado como un castillo de naipes, es incalculable.
El espectáculo tragicómico de un ex presidente sentado ante el juez con una sonrisa que, o es un síntoma de cretinez, o de cinismo, solo es un lado de la actuación irresponsable de unas clases dirigentes que, en su mayor parte, no han estado a la altura de las circunstancias que demandaba un nuevo espacio de economía globalizada. La excepción de Zara, o de Roig, viene a confirmar la regla de la incompetencia manifiesta de las fuerzas que han dirigido el rumbo de esta comunidad, como ahora vemos, hacia el desastre mas absoluto.
Ahora viene aquello de que lo que ha sucedido aquí ha sido consecuencia de la crisis, un factor externo sobre el que se carece de control, ya que el manido argumento, 'la culpa es de Zapatero' ha quedado ya en desuso, obvio. Pues no, oiga, miren ustedes a otras comunidades, la vasca, la navarra, donde se han hecho las cosas mejor, donde siguen teniendo un aparato financiero cercano a sus intereses y necesidades y donde los índices de desempleo son menos de la mitad que los nuestros, claro que allí se construyó menos, y se innovó mas. Otros empresarios, de aquí o de fuera, como Roig, Ortega, son la prueba evidente de que a la crisis se le puede oponer la eficiencia.
En resumen, estamos en decadencia, sea cual sea el parámetro económico, social o demográfico que se emplee para medirla. La cuestión es de donde van a surgir las energías nuevas necesarias para un renacimiento de nuestro pulso social y económico. No van a salir de la misma clase política en buena parte responsable del hundimiento, ni de los empresarios que no han sabido innovar en el último quinquenio. También se puede pasar la pelota a los chinos, que nos hacen la competencia, aunque no parece una actitud muy productiva.¿Entonces?
Tal vez, si lo mejor de nuestros empresarios, nuestros juristas, nuestros intelectuales, se ponen en pie y constituyen grupos activos, al modo de las sociedades de amigos del país, ateneos y otros dinamizadores sociales que ejercieron ese papel en otro tiempo, imponiendo un ritmo nuevo a la vida política, social , económica, innovadora y científica, se pueda evitar perder otro decenio sin hacer nada.
No se si soy duro de oído pero, de momento, no escucho ningún movimiento en esa dirección procedente de la burguesía valenciana. ¿Será que tal cosa no existe, en realidad?
En fin. Pelota Valenciana.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 9-01-12.
sábado, 7 de enero de 2012
LOS CINCO SENTIDOS
He bajado al Maravillas, después de tomar un café con leche he salido a fumar y la numerosa población aviar que habita el jardín urbano lo alegraba con su presencia, visual y sonora. Dos sentidos, la vista y el oído me han permitido percibir sus evoluciones y sus cantos. He terminado el cigarrillo, he vuelto a entrar en el bar y he escuchado una historia de pájaros. Al parecer, un ave carroñera frecuenta las jaulas de los pájaros cautivos del vecindario de Tony. Con una de sus garras se sujeta a la jaula, luego extiende las alas y con la otra garra sujeta al pájaro cautivo, después se lo come. Dos percepciones del mundo aviar, la primera algo mas lírica, la segunda algo mas trágica. ¿Que tiene que ver esto con los sentidos? No sé.
Al terminar la lectura del periódico, he enumerado, en silencio, los sentidos corporales, vista, oído, tacto, son los primeros que han acudido a mi inventario, los otros dos han tardado mas, será porque mi sentido del olfato está dañado por el uso del tabaco, el del gusto lo he recuperado mientras tomaba un ron quemado. ¿Cinco sentidos?. No sé. Para mi que esa cifra no se puede generalizar, si tomamos en consideración la relativamente numerosa población invidente, o sorda, o sordomuda, ¿porqué el habla no se considera un sentido?. Cinco sentidos, según para quien.
(...)
Hoy me apetece jugar con esto de los sentidos y la primera pregunta que se me ocurre es porqué la sexualidad no se considera un sentido corporal mas, y sospecho que es por la tendencia pudorosa o hipócrita, según se quiera valorar, a la ocultación de esa facultad humana.
Puestos a imaginar otros sentidos relacionados con la percepción, se me ocurre uno muy importante, el sentido del tiempo. También el sentido de la tragedia, la comedia o el absurdo para percibir la vida se me antoja algo real y tan importante, que suele condicionar nuestra percepción de los acontecimientos que se suceden cada día, y una prueba de que ese sentido existe es la vigencia de Miguel de Unamuno y su sentimiento trágico de la vida. El lo llamaba sentimiento, ¿porque no considerarlo un sentido?, después de todo tiene que ver con la percepción.
Ver la vida como comedia, en lugar de como tragedia, es algo tan importante que sin duda influye en las emociones, en el ánimo y la capacidad de distanciarse del tono trágico que muchos quieren imprimir al mundo. Por sus efectos en la fisiología del cuerpo, en el entramado de las emociones, es tan fundamental para el normal desarrollo humano, que merece la categoría de sentido corporal, pues sin esa capacidad de relativizar lo que los otros sentidos nos hacen percibir, a través de la ironía, no estaríamos capacitados para una vida equilibrada y productiva.
Quiero decir que lo de los cinco sentidos no hay que tomarlo al pie de la letra. Hay humanos que tienen menos, y otros que han desarrollado ciertas facultades, como, por ejemplo, la intuición, que no tienen el carácter de sentido porque esa definición está artificialmente limitada por la fisiología. ¿Quien no conoce a alguien que tiene esa facultad, la de ser intuitivo, tan desarrollada,
que merecería calificarse de sexo sentido?.
¿Y que me dicen del sentido del tiempo? Solo aquellos que tienen una fuerte conciencia de lo que sucedió en el pasado. pueden percibir el presente con mayor profundidad y agudeza, y ser capaces de entrever lo que puede venir a continuación de los hechos inmediatos. Aunque también habrá otros para los que el sentido del tiempo será solo inmediatez, se negarán a cualquier percepción temporal que no sea la de la consideración de su carácter fugaz, y fiarán su felicidad a cabalgar solo sobre la fugacidad del instante.
El tópico de los cinco sentidos, marcado por la fisiología, no debería impedirnos ver que ese es un número variable, que además de la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato, existen otras facultades humanas que prolongan y extienden nuestra capacidad de percepción, y que hay muchos humanos privados de uno o mas de esos sentidos corporales básicos.
Yo mismo solo disfruto de cuatro sentidos, el olfato, hace años que me lo dejó estragado el hábito del tabaco.
En fin. Los cinco sentidos.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 7-01-12.
Al terminar la lectura del periódico, he enumerado, en silencio, los sentidos corporales, vista, oído, tacto, son los primeros que han acudido a mi inventario, los otros dos han tardado mas, será porque mi sentido del olfato está dañado por el uso del tabaco, el del gusto lo he recuperado mientras tomaba un ron quemado. ¿Cinco sentidos?. No sé. Para mi que esa cifra no se puede generalizar, si tomamos en consideración la relativamente numerosa población invidente, o sorda, o sordomuda, ¿porqué el habla no se considera un sentido?. Cinco sentidos, según para quien.
(...)
Hoy me apetece jugar con esto de los sentidos y la primera pregunta que se me ocurre es porqué la sexualidad no se considera un sentido corporal mas, y sospecho que es por la tendencia pudorosa o hipócrita, según se quiera valorar, a la ocultación de esa facultad humana.
Puestos a imaginar otros sentidos relacionados con la percepción, se me ocurre uno muy importante, el sentido del tiempo. También el sentido de la tragedia, la comedia o el absurdo para percibir la vida se me antoja algo real y tan importante, que suele condicionar nuestra percepción de los acontecimientos que se suceden cada día, y una prueba de que ese sentido existe es la vigencia de Miguel de Unamuno y su sentimiento trágico de la vida. El lo llamaba sentimiento, ¿porque no considerarlo un sentido?, después de todo tiene que ver con la percepción.
Ver la vida como comedia, en lugar de como tragedia, es algo tan importante que sin duda influye en las emociones, en el ánimo y la capacidad de distanciarse del tono trágico que muchos quieren imprimir al mundo. Por sus efectos en la fisiología del cuerpo, en el entramado de las emociones, es tan fundamental para el normal desarrollo humano, que merece la categoría de sentido corporal, pues sin esa capacidad de relativizar lo que los otros sentidos nos hacen percibir, a través de la ironía, no estaríamos capacitados para una vida equilibrada y productiva.
Quiero decir que lo de los cinco sentidos no hay que tomarlo al pie de la letra. Hay humanos que tienen menos, y otros que han desarrollado ciertas facultades, como, por ejemplo, la intuición, que no tienen el carácter de sentido porque esa definición está artificialmente limitada por la fisiología. ¿Quien no conoce a alguien que tiene esa facultad, la de ser intuitivo, tan desarrollada,
que merecería calificarse de sexo sentido?.
¿Y que me dicen del sentido del tiempo? Solo aquellos que tienen una fuerte conciencia de lo que sucedió en el pasado. pueden percibir el presente con mayor profundidad y agudeza, y ser capaces de entrever lo que puede venir a continuación de los hechos inmediatos. Aunque también habrá otros para los que el sentido del tiempo será solo inmediatez, se negarán a cualquier percepción temporal que no sea la de la consideración de su carácter fugaz, y fiarán su felicidad a cabalgar solo sobre la fugacidad del instante.
El tópico de los cinco sentidos, marcado por la fisiología, no debería impedirnos ver que ese es un número variable, que además de la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato, existen otras facultades humanas que prolongan y extienden nuestra capacidad de percepción, y que hay muchos humanos privados de uno o mas de esos sentidos corporales básicos.
Yo mismo solo disfruto de cuatro sentidos, el olfato, hace años que me lo dejó estragado el hábito del tabaco.
En fin. Los cinco sentidos.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 7-01-12.
jueves, 5 de enero de 2012
INVOLUCIÓN CONSERVADORA
He bajado al Maravillas con un agudo dolor detrás del entrecejo causado, digo yo, por la ginebra de garrafón que me tomé anoche, menos mal que solo fue un gin tónic, si hubieran sido dos, a estas horas me estarían trasladando en ambulancia hacia un lejano hospital, porque en los mas cercanos no habría nadie para atenderme.
El caso es que anoche asistí a un espectáculo de arte contemporáneo, una combinación de danza, teatro y experimentación sonora que fue muy aplaudido. Mi hijo menor era el del sonido. Lamento decirles a Carmen, Antonio y Jordi que el espectáculo me gustó mucho. Lo lamento porque un espectáculo de esa naturaleza que gusta al público, en lugar de provocar su rechazo, parece un indicador de que el arte contemporáneo ha perdido la capacidad de provocar, y la sociedad contemporánea la capacidad de sentirse provocada.
La provocación es ahora dominio exclusivo de la política conservadora. He leído algunos titulares de prensa y todos tienen esa facultad de cabrearte que antaño era del dominio exclusivo de los creadores artísticos. Ves la foto de De Guindo y sus secuaces, los que tienen aquí el dominio del recorte y la demolición, y la cólera que te produce comprobar como desmontan pieza a pieza, titular a titular, todos los logros obtenidos en mas de medio siglo de progreso social es infinitamente mayor que la que puede provocar cualquier performance, y cuando vas a nombrar esos actos de desvergüenza impune buscas las palabras para su definición y compruebas que, en ocasiones, el uso frívolo del lenguaje, te impide encontrar la expresión mas justa y apropiada.
Yo mismo le he llamado a esta oleada de ataques a los logros sociales históricos --mea culpa--revolución conservadora, sin caer en la cuenta de que revolución, como el término indica, es revolver las densas y hediondas aguas conservadoras para librarse de su permanente influjo inmovilista y conseguir que afloren aguas y aires mas limpios y diáfanos.
La lectura del libro de Blom sobre el periodo de la historia de Europa desde 1900 a 1914, la minuciosa descripción de la sociedad de ese tiempo y el fresco que pinta de las clases conservadores en los distintos países europeos, lectura que aún tengo a medias, creo que me ha permitido comprender mejor la mentalidad conservadora y percibir así que lo que marca el presente que vivimos es, claramente, un intento, sin oposición hasta ahora, de involución conservadora, una vuelta atrás, a velocidad acelerada, no de unas cuantas décadas, sino de un siglo.
Se nos lleva, de la mano de la crisis financiera y económica que sirve de coartada, a una restauración de las sociedades pre revolucionarias, no otra cosa es la oleada de recortes de derechos, después vendrán las libertades, sin poner ninguna solución a los problemas financieros que han generado la crisis porque, políticamente, interesa prolongar la crisis para justificar esa involución descarada.
Llama la atención la ausencia de una respuesta airada de la población a esta política. Al igual que los artistas, anoche, en la sala Xtra Lrge, cuando pusieron en escena su obra provocadora, Amor de Yeti, no consiguieron provocar al público, sino que respondió como si estuviera ante una representación convencional, la ciudadanía tampoco reacciona ante la política agresiva y provocadora de la derecha que gobierna este país, como si la cosa no fuera con nosotros. Da la impresión de que nos tratan como niños, a los que se hace tragar una desagradable purga, diciéndoles, en tono paternal, 'es por tu bien'.
Mienten. Hay otras medicinas, que no se aplican. Y no es por nuestro bien, es por el suyo. La
involución conservadora está en marcha, y si no hacemos nada para pararla, antes de que nos demos cuenta este país, como diría Guerra, no lo conocerá ni la madre que lo parió, pero ese cambio, esa involución, sera para mal, para la mayoría, y a beneficio de unos pocos.
No comparto, en absoluto, el discurso de la solidaridad ante la crisis. Lo compartiría, gustoso, si no hubiera una clase conservadora aprovechando esa llamada a la solidaridad en beneficio propio.
He buscado la foto de Rajoy, hoy, en la primera de 'Levante', pero no estaba. No da la cara o está desaparecido. En su lugar he visto la del cirujano que le reconstruyó el rostro después de un accidente de tráfico hace mas de treinta años. ¿Se ha ido Rajoy a jugar al dominó a Perbes con una cara postiza? Sea postiza, o no, es sin duda, una cara muy dura. Hay que tener la cara dura para ocultar un programa durante la campaña electoral, aplicar las medidas ocultas y desaparecer de la vida pública, dejando que den la cara otros.
Pero, lo mas preocupante, me parece a mi, es la ausencia de respuesta de la ciudadanía ante este fraude electoral, estos atropellos a los derechos sociales. Esta actitud infantil, la de tragar la purga sin rechistar porque es 'por nuestro bien', solo puede llevar a ampliar la extensión, la profundidad y la rapidez de las medidas antisociales que nos llevan, ante la falta de reacción social, a una involución conservadora de proporciones históricas.
En fin. Involución conservadora.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 5-01-12.
El caso es que anoche asistí a un espectáculo de arte contemporáneo, una combinación de danza, teatro y experimentación sonora que fue muy aplaudido. Mi hijo menor era el del sonido. Lamento decirles a Carmen, Antonio y Jordi que el espectáculo me gustó mucho. Lo lamento porque un espectáculo de esa naturaleza que gusta al público, en lugar de provocar su rechazo, parece un indicador de que el arte contemporáneo ha perdido la capacidad de provocar, y la sociedad contemporánea la capacidad de sentirse provocada.
La provocación es ahora dominio exclusivo de la política conservadora. He leído algunos titulares de prensa y todos tienen esa facultad de cabrearte que antaño era del dominio exclusivo de los creadores artísticos. Ves la foto de De Guindo y sus secuaces, los que tienen aquí el dominio del recorte y la demolición, y la cólera que te produce comprobar como desmontan pieza a pieza, titular a titular, todos los logros obtenidos en mas de medio siglo de progreso social es infinitamente mayor que la que puede provocar cualquier performance, y cuando vas a nombrar esos actos de desvergüenza impune buscas las palabras para su definición y compruebas que, en ocasiones, el uso frívolo del lenguaje, te impide encontrar la expresión mas justa y apropiada.
Yo mismo le he llamado a esta oleada de ataques a los logros sociales históricos --mea culpa--revolución conservadora, sin caer en la cuenta de que revolución, como el término indica, es revolver las densas y hediondas aguas conservadoras para librarse de su permanente influjo inmovilista y conseguir que afloren aguas y aires mas limpios y diáfanos.
La lectura del libro de Blom sobre el periodo de la historia de Europa desde 1900 a 1914, la minuciosa descripción de la sociedad de ese tiempo y el fresco que pinta de las clases conservadores en los distintos países europeos, lectura que aún tengo a medias, creo que me ha permitido comprender mejor la mentalidad conservadora y percibir así que lo que marca el presente que vivimos es, claramente, un intento, sin oposición hasta ahora, de involución conservadora, una vuelta atrás, a velocidad acelerada, no de unas cuantas décadas, sino de un siglo.
Se nos lleva, de la mano de la crisis financiera y económica que sirve de coartada, a una restauración de las sociedades pre revolucionarias, no otra cosa es la oleada de recortes de derechos, después vendrán las libertades, sin poner ninguna solución a los problemas financieros que han generado la crisis porque, políticamente, interesa prolongar la crisis para justificar esa involución descarada.
Llama la atención la ausencia de una respuesta airada de la población a esta política. Al igual que los artistas, anoche, en la sala Xtra Lrge, cuando pusieron en escena su obra provocadora, Amor de Yeti, no consiguieron provocar al público, sino que respondió como si estuviera ante una representación convencional, la ciudadanía tampoco reacciona ante la política agresiva y provocadora de la derecha que gobierna este país, como si la cosa no fuera con nosotros. Da la impresión de que nos tratan como niños, a los que se hace tragar una desagradable purga, diciéndoles, en tono paternal, 'es por tu bien'.
Mienten. Hay otras medicinas, que no se aplican. Y no es por nuestro bien, es por el suyo. La
involución conservadora está en marcha, y si no hacemos nada para pararla, antes de que nos demos cuenta este país, como diría Guerra, no lo conocerá ni la madre que lo parió, pero ese cambio, esa involución, sera para mal, para la mayoría, y a beneficio de unos pocos.
No comparto, en absoluto, el discurso de la solidaridad ante la crisis. Lo compartiría, gustoso, si no hubiera una clase conservadora aprovechando esa llamada a la solidaridad en beneficio propio.
He buscado la foto de Rajoy, hoy, en la primera de 'Levante', pero no estaba. No da la cara o está desaparecido. En su lugar he visto la del cirujano que le reconstruyó el rostro después de un accidente de tráfico hace mas de treinta años. ¿Se ha ido Rajoy a jugar al dominó a Perbes con una cara postiza? Sea postiza, o no, es sin duda, una cara muy dura. Hay que tener la cara dura para ocultar un programa durante la campaña electoral, aplicar las medidas ocultas y desaparecer de la vida pública, dejando que den la cara otros.
Pero, lo mas preocupante, me parece a mi, es la ausencia de respuesta de la ciudadanía ante este fraude electoral, estos atropellos a los derechos sociales. Esta actitud infantil, la de tragar la purga sin rechistar porque es 'por nuestro bien', solo puede llevar a ampliar la extensión, la profundidad y la rapidez de las medidas antisociales que nos llevan, ante la falta de reacción social, a una involución conservadora de proporciones históricas.
En fin. Involución conservadora.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 5-01-12.
miércoles, 4 de enero de 2012
LA TARJETA
La tarjeta de visita apareció en Europa en el siglo XVII, aunque dos siglos antes ya se empleaba en China (Wikipedia), como un procedimiento mas de la etiqueta que se practicaba en las relaciones sociales entre las clases aristocráticas. Dejar la tarjeta en un domicilio al que se deseaba acudir era un requisito previo necesario, y sin la oportuna respuesta no estaba bien visto acceder al lugar para realizar una primera visita. Naturalmente, una extensa nómina de criados era la encargada de todas esas idas y venidas de las cartulinas decoradas con escudos heráldicos, sugerentes ramos de flores y otros adornos mas o menos románticos o reveladores del carácter noble de quienes la empleaban.
(...)
Tres siglos después, el uso de la tarjeta ya se ha generalizado, sobre todo entre los profesionales y empresarios que añaden a los datos de identificación, los servicios que prestan o los productos que ofrecen, aunque el soporte, la cartulina, no ha variado sensiblemente. También se usan con fines estrictamente personales o familiares, ajenos a cualquier actividad mercantil, y un ejemplo de su carácter de etiqueta social es su empleo en los funerales, donde se acostumbra a dejar una tarjeta doblada por la mitad, cuando no se usan los libros de condolencias.
Ese invento del siglo diecisiete comienza a declinar con la expansión de la tecnología informática y hoy cualquier consumidor lleva en su tarjetero su buena docena de plásticos provistos de una banda magnética, que les permite comprar en El Corte Inglés, en el supermercado de su elección, cargar gasolina, acceder a algún club exclusivo, obtener descuentos en el transporte público, o en una entrada de cine, y, lo mas importante, usar de un modo razonable el crédito bancario, o arruinarse y quedarse en la calle por un uso inmoderado de ese crédito.
Hay otra tarjeta mas, de uso casi universal, que es la que motiva la entrada de hoy. Se trata de la tarjeta SIP, que sirve para recibir el servicio de salud pública, para visitar al médico u obtener medicamentos en la farmacia. Mi mujer fue ayer al ambulatorio, aprovechando que ella tenía visita, porque se me ha pasado la fecha de mi visita concertada, para pedir fecha nueva, y una empleada del servicio de salud le dijo que mi tarjeta está vieja, que hay que sustituirla por otra nueva, que en la próxima visita debo pedir un formulario, ingresar tres euros en el banco, y me darán una tarjeta nueva.
A ver, ¿porque está vieja mi tarjeta?. Me he informado, en el servicio de salud de aquí no hay fecha de caducidad de las tarjetas. Al parecer, la empleada no procesó la tarjeta, no pudo saber si la banda magnética está o no en uso. Solo le pareció, a simple vista, que estaba vieja. ¿Y qué?
No pienso pagar ni un euro. Cuando vaya por allí, si la banda magnética está en uso, no pienso
atender la sugerencia de cambiarla. Si hay algún problema con la banda magnética, ya buscaré un informático que la limpie, que la ponga en uso, pero no pienso pagar tres euros por una mierda de tarjeta que no cuesta prácticamente nada.
Si esa formalidad, al parecer contenida en un formulario recibido de la Consellería de Sanidad en el Ambulatorio, es un truco recaudatorio, que se olviden de mi, no pienso pagar.
Que yo sepa, la Constitución ampara el derecho a la salud de todos los ciudadanos, y la práctica de las últimas décadas ha consagrado ese derecho como universal y gratuito. O sea, que no. Si alguien de ustedes es presionado por esa nueva norma que alguien se ha sacado de la manga, no haga ni puto caso. Es mas, si me lo comunica vía comentarios, podemos demandar juntos a las autoridades sanitarias de aquí por lo que a todas luces parece un abuso y un desprecio al amparo de la constitución a los derechos de los usuarios del sistema público de salud.
Pero, además, ese trozo de plástico es imposible que cueste tres euros. Se trata, sin duda, de una ocurrencia de alguien que conoce el efecto de las economías de escala. Le estafas tres euros a un millón de personas, y pillas tres millones de euros. El pagano solo ve sus tres euros, y le parece que no merece la pena reclamar por eso. Así nos va.
Estoy dispuesto a formular una denuncia ante quien haga falta, aunque voy a esperar un poco, a ver que dicen los de las asociaciones de defensa de los consumidores, el defensor del pueblo,los partidos de la oposición, o quien corresponda, de esto. ¿Y usted?
En fin. La Tarjeta.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 4-01-12.
(...)
Tres siglos después, el uso de la tarjeta ya se ha generalizado, sobre todo entre los profesionales y empresarios que añaden a los datos de identificación, los servicios que prestan o los productos que ofrecen, aunque el soporte, la cartulina, no ha variado sensiblemente. También se usan con fines estrictamente personales o familiares, ajenos a cualquier actividad mercantil, y un ejemplo de su carácter de etiqueta social es su empleo en los funerales, donde se acostumbra a dejar una tarjeta doblada por la mitad, cuando no se usan los libros de condolencias.
Ese invento del siglo diecisiete comienza a declinar con la expansión de la tecnología informática y hoy cualquier consumidor lleva en su tarjetero su buena docena de plásticos provistos de una banda magnética, que les permite comprar en El Corte Inglés, en el supermercado de su elección, cargar gasolina, acceder a algún club exclusivo, obtener descuentos en el transporte público, o en una entrada de cine, y, lo mas importante, usar de un modo razonable el crédito bancario, o arruinarse y quedarse en la calle por un uso inmoderado de ese crédito.
Hay otra tarjeta mas, de uso casi universal, que es la que motiva la entrada de hoy. Se trata de la tarjeta SIP, que sirve para recibir el servicio de salud pública, para visitar al médico u obtener medicamentos en la farmacia. Mi mujer fue ayer al ambulatorio, aprovechando que ella tenía visita, porque se me ha pasado la fecha de mi visita concertada, para pedir fecha nueva, y una empleada del servicio de salud le dijo que mi tarjeta está vieja, que hay que sustituirla por otra nueva, que en la próxima visita debo pedir un formulario, ingresar tres euros en el banco, y me darán una tarjeta nueva.
A ver, ¿porque está vieja mi tarjeta?. Me he informado, en el servicio de salud de aquí no hay fecha de caducidad de las tarjetas. Al parecer, la empleada no procesó la tarjeta, no pudo saber si la banda magnética está o no en uso. Solo le pareció, a simple vista, que estaba vieja. ¿Y qué?
No pienso pagar ni un euro. Cuando vaya por allí, si la banda magnética está en uso, no pienso
atender la sugerencia de cambiarla. Si hay algún problema con la banda magnética, ya buscaré un informático que la limpie, que la ponga en uso, pero no pienso pagar tres euros por una mierda de tarjeta que no cuesta prácticamente nada.
Si esa formalidad, al parecer contenida en un formulario recibido de la Consellería de Sanidad en el Ambulatorio, es un truco recaudatorio, que se olviden de mi, no pienso pagar.
Que yo sepa, la Constitución ampara el derecho a la salud de todos los ciudadanos, y la práctica de las últimas décadas ha consagrado ese derecho como universal y gratuito. O sea, que no. Si alguien de ustedes es presionado por esa nueva norma que alguien se ha sacado de la manga, no haga ni puto caso. Es mas, si me lo comunica vía comentarios, podemos demandar juntos a las autoridades sanitarias de aquí por lo que a todas luces parece un abuso y un desprecio al amparo de la constitución a los derechos de los usuarios del sistema público de salud.
Pero, además, ese trozo de plástico es imposible que cueste tres euros. Se trata, sin duda, de una ocurrencia de alguien que conoce el efecto de las economías de escala. Le estafas tres euros a un millón de personas, y pillas tres millones de euros. El pagano solo ve sus tres euros, y le parece que no merece la pena reclamar por eso. Así nos va.
Estoy dispuesto a formular una denuncia ante quien haga falta, aunque voy a esperar un poco, a ver que dicen los de las asociaciones de defensa de los consumidores, el defensor del pueblo,los partidos de la oposición, o quien corresponda, de esto. ¿Y usted?
En fin. La Tarjeta.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 4-01-12.
martes, 3 de enero de 2012
¿PARA QUE SIRVEN LOS DEMÁS MINISTROS?
Conviene precisar a que se refiere el título. Puesto que ayer me ocupé de los ministros de trabajo, queda claro que me refiero a los demás, a los del gobierno de España, pero también a los de Grecia, Italia, Portugal, en particular, culturas cercanas en lo geográfico, aunque los gobiernos de otras culturas mas lejanas, Alemania por ejemplo, practican ahora mismo políticas semejantes. La pregunta es, ¿podemos hablar de una revolución conservadora europea?
Que papel representa cada uno de los gobiernos nacionales, en particular el nuestro, ante la presión irresistible de esa ola conservadora. ¿Son meros comparsas, o participan activamente en la misión de desmantelar los estados sociales que han estado vigentes en Europa después de la segunda guerra mundial? ¿Tienen vigencia las políticas de izquierda arrastradas por el torbellino de esa revolución conservadora?
Comenzaré por la última cuestión, la vigencia de la izquierda en Europa. Es frecuente que si hablas con alguien afín a la ideología conservadora, tratando de defender alternativas de izquierdas al gobierno del mundo te trate de anticuado. El argumento siempre es el mismo, la caída del muro de Berlín supuso el fin histórico del socialismo real, puso de manifiesto la supremacía de la economía liberal sobre las economías estatales, ineficientes, y la democracia liberal acabó, para siempre, con el totalitarismo del comunismo de Estado en Europa, con su falta de libertades.
En mi opinión, ese hecho histórico puso de manifiesto el fracaso del comunismo soviético, pero en modo alguno supuso el final de la izquierda, que se suele olvidar que es muy anterior a la revolución rusa. Una mirada histórica al conflicto entre las aspiraciones de la izquierda y las represiones de los conservadores, incluyendo la experiencia colonial, confirma lo que digo.
Philipp Blom, en su libro Años de Vértigo, de Anagrama (600 páginas) permite echar una mirada sobre ese conflicto de poder, muy anterior a la revolución rusa, que confirma que la lucha permanente entreizquierdas y conservadurismo, lejos de estar anticuada, está mas viva que nunca. Blom recoge en su libro los testimonios de una época, bajo el título Cultura y cambio en Occidente, 1900-1914, que fue convulsa y estuvo marcada por la incertidumbre. Incertidumbre, ¿les suena?.
Algunos hitos de ese periodo, y algunas referencias históricas anteriores, dan cuenta de las actitudes y las políticas conservadoras ante los deseos de libertad de los pueblos sometidos. 1.871, la comuna de París, este movimiento liberador acabó, según Blom, con veinte mil muertos, según Wikipedia fueron entre 20.000 y 30.000, Todavía faltaba medio siglo para la revolución rusa.
Entre 1.885 y 1.908, Leopoldo de Bélgica administró el congo belga como una finca privada. Fueron años de una gran progreso tecnológico, la invención del neumático en la industria de automoción determinó una demanda de caucho que Leopoldo satisfacía desde su finca privada, lo que le proporcionó una fabulosa fortuna. Los congoleños pagaron un alto precio por la salvaje crueldad que se aplicaba a los métodos de producción. Blom menciona diez millones de personas exterminadas en la finca de Leopoldo, Wikipedia menciona que las cifras manejadas por diversos autores oscilan entre 5 y 10 millones.
Blom sostiene en su libro que el imperialismo practicado por los países europeos de entonces, Gran Bretaña, Francia, Alemania, era imposible de sostener económicamente, que los costes de las grandes flotas y estructuras necesarias para sostenerlo, eran superiores a los ingresos que proporcionaban, y que esa, y no razones morales, fue la causa de la descolonización que se llevó a cabo mediado el siglo veinte.
Estas pinceladas sobre las atrocidades producto de la ideología conservadora demuestran , creo yo,que el conflicto entre ideas de izquierdas y conservadoras, es muy anterior al experimento soviético y por tanto, no puede darse por concluido con la caída del imperio soviético.
Entre todas las tonterías que oigo decir a personas significadas del PSOE, se salva lo que dice Juan Fernando López Aguilar, que sostiene que su partido ha de hacer un esfuerzo para ligarse mucho mas a la izquierda europea, porque las políticas nacionales de cada país de la Unión Europea son, en realidad, antes que una respuesta a las condiciones específicas de sus economías, de sus sociedades,
el resultado de una revolución neo conservadora que trata de imponer la derecha europea, ante la pasividad de unos partidos de izquierda que han interiorizado que la caída del muro de Berlín era el crepúsculo de su vigencia social.
Les ha faltado perspectiva histórica para entender que los partidos de izquierda recogen las aspiraciones del pueblo, desde mucho antes de la revolución rusa, y que el fracaso de la economía dirigida, que nadie niega, nada tiene que ver con las políticas socialistas de distribución de la renta, que ahora nos quieren hacer creer que forman parte de un sistema anticuado y obsoleto.
¿Hay algo mas antiguo que la explotación? Eso si que es antiguo. Ahora me formularé de nuevo la pregunta, ¿Para que sirven los demás ministros? Para mi está muy claro, en Alemania, hay mas de diez millones de trabajadores con salarios precarios. Aquí nos quieren convencer de que paguemos el Ibuprofeno. ¿Que es todo esto?. Ninguna medida de reactivación económica. Tal parece que se quiere aprovechar la crisis para que los ciudadanos interioricen los presupuestos de la revolución neoliberal que se aceptan como una forma de vida, como si no hubiera alternativas.
Las hay, pero mientras los ministros de lo que sea solo atiendan a cuestiones que son el reflejo de una ideología profundamente conservadora, mas que económicas, solo están al servicio de ese nuevo modelo de explotación que se quiere implantar con la excusa de la crisis, no están al servicio de los ciudadanos, o sea, no nos sirven a nosotros.
Bruselas también está al servicio de esa ideología. El único modo de que los ministros nos sirvan para algo es que los partidos de izquierdas estén mejor representados. Cualquier esfuerzo que sirva para aumentar esa participación en las tomas de decisiones será poco, pero antes que nada, los propios partidos de izquierdas europeos han de creer que ellos son el futuro, que no están anticuados. y encontrar nuevos espacios para atraer a los electores.
En fin. ¿Para que sirven los demás ministros?
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 3-01-12
Que papel representa cada uno de los gobiernos nacionales, en particular el nuestro, ante la presión irresistible de esa ola conservadora. ¿Son meros comparsas, o participan activamente en la misión de desmantelar los estados sociales que han estado vigentes en Europa después de la segunda guerra mundial? ¿Tienen vigencia las políticas de izquierda arrastradas por el torbellino de esa revolución conservadora?
Comenzaré por la última cuestión, la vigencia de la izquierda en Europa. Es frecuente que si hablas con alguien afín a la ideología conservadora, tratando de defender alternativas de izquierdas al gobierno del mundo te trate de anticuado. El argumento siempre es el mismo, la caída del muro de Berlín supuso el fin histórico del socialismo real, puso de manifiesto la supremacía de la economía liberal sobre las economías estatales, ineficientes, y la democracia liberal acabó, para siempre, con el totalitarismo del comunismo de Estado en Europa, con su falta de libertades.
En mi opinión, ese hecho histórico puso de manifiesto el fracaso del comunismo soviético, pero en modo alguno supuso el final de la izquierda, que se suele olvidar que es muy anterior a la revolución rusa. Una mirada histórica al conflicto entre las aspiraciones de la izquierda y las represiones de los conservadores, incluyendo la experiencia colonial, confirma lo que digo.
Philipp Blom, en su libro Años de Vértigo, de Anagrama (600 páginas) permite echar una mirada sobre ese conflicto de poder, muy anterior a la revolución rusa, que confirma que la lucha permanente entreizquierdas y conservadurismo, lejos de estar anticuada, está mas viva que nunca. Blom recoge en su libro los testimonios de una época, bajo el título Cultura y cambio en Occidente, 1900-1914, que fue convulsa y estuvo marcada por la incertidumbre. Incertidumbre, ¿les suena?.
Algunos hitos de ese periodo, y algunas referencias históricas anteriores, dan cuenta de las actitudes y las políticas conservadoras ante los deseos de libertad de los pueblos sometidos. 1.871, la comuna de París, este movimiento liberador acabó, según Blom, con veinte mil muertos, según Wikipedia fueron entre 20.000 y 30.000, Todavía faltaba medio siglo para la revolución rusa.
Entre 1.885 y 1.908, Leopoldo de Bélgica administró el congo belga como una finca privada. Fueron años de una gran progreso tecnológico, la invención del neumático en la industria de automoción determinó una demanda de caucho que Leopoldo satisfacía desde su finca privada, lo que le proporcionó una fabulosa fortuna. Los congoleños pagaron un alto precio por la salvaje crueldad que se aplicaba a los métodos de producción. Blom menciona diez millones de personas exterminadas en la finca de Leopoldo, Wikipedia menciona que las cifras manejadas por diversos autores oscilan entre 5 y 10 millones.
Blom sostiene en su libro que el imperialismo practicado por los países europeos de entonces, Gran Bretaña, Francia, Alemania, era imposible de sostener económicamente, que los costes de las grandes flotas y estructuras necesarias para sostenerlo, eran superiores a los ingresos que proporcionaban, y que esa, y no razones morales, fue la causa de la descolonización que se llevó a cabo mediado el siglo veinte.
Estas pinceladas sobre las atrocidades producto de la ideología conservadora demuestran , creo yo,que el conflicto entre ideas de izquierdas y conservadoras, es muy anterior al experimento soviético y por tanto, no puede darse por concluido con la caída del imperio soviético.
Entre todas las tonterías que oigo decir a personas significadas del PSOE, se salva lo que dice Juan Fernando López Aguilar, que sostiene que su partido ha de hacer un esfuerzo para ligarse mucho mas a la izquierda europea, porque las políticas nacionales de cada país de la Unión Europea son, en realidad, antes que una respuesta a las condiciones específicas de sus economías, de sus sociedades,
el resultado de una revolución neo conservadora que trata de imponer la derecha europea, ante la pasividad de unos partidos de izquierda que han interiorizado que la caída del muro de Berlín era el crepúsculo de su vigencia social.
Les ha faltado perspectiva histórica para entender que los partidos de izquierda recogen las aspiraciones del pueblo, desde mucho antes de la revolución rusa, y que el fracaso de la economía dirigida, que nadie niega, nada tiene que ver con las políticas socialistas de distribución de la renta, que ahora nos quieren hacer creer que forman parte de un sistema anticuado y obsoleto.
¿Hay algo mas antiguo que la explotación? Eso si que es antiguo. Ahora me formularé de nuevo la pregunta, ¿Para que sirven los demás ministros? Para mi está muy claro, en Alemania, hay mas de diez millones de trabajadores con salarios precarios. Aquí nos quieren convencer de que paguemos el Ibuprofeno. ¿Que es todo esto?. Ninguna medida de reactivación económica. Tal parece que se quiere aprovechar la crisis para que los ciudadanos interioricen los presupuestos de la revolución neoliberal que se aceptan como una forma de vida, como si no hubiera alternativas.
Las hay, pero mientras los ministros de lo que sea solo atiendan a cuestiones que son el reflejo de una ideología profundamente conservadora, mas que económicas, solo están al servicio de ese nuevo modelo de explotación que se quiere implantar con la excusa de la crisis, no están al servicio de los ciudadanos, o sea, no nos sirven a nosotros.
Bruselas también está al servicio de esa ideología. El único modo de que los ministros nos sirvan para algo es que los partidos de izquierdas estén mejor representados. Cualquier esfuerzo que sirva para aumentar esa participación en las tomas de decisiones será poco, pero antes que nada, los propios partidos de izquierdas europeos han de creer que ellos son el futuro, que no están anticuados. y encontrar nuevos espacios para atraer a los electores.
En fin. ¿Para que sirven los demás ministros?
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 3-01-12
Suscribirse a:
Entradas (Atom)