"He abandonado la materialidad. Soy solo aire. Liberarse del peso corporal, acceder a la levedad del aire está al alcance de cualquiera. Ustedes también pueden. Solo han de cerrar los ojos, concentrar su pensamiento en la idea de levedad, despojarse del peso del conflicto, de la culpa, nadie tiene la culpa de nada, si solo es aire.
Una vez conseguido esto, hay que seguir un plan. Yo he buscado sentirme parte del viento del norte, planear por encima de las cumbres nevadas y bajar hacia el sur.
El viento silba si, pero también oye, si escucha.
En mi viaje desde el norte hacia el Mediterráneo he escuchado.
Mi oído de viento ha percibido las quejas doloridas de las gentes afligidas por los malos tiempos, también he derribado algún muro en mi camino, sin querer. Es lo que tiene ser el viento, tu mismo eres una fuerza de la naturaleza, pero otras fuerzas te empujan y no eres del todo dueño de tus actos.
Desde la altura, contemplas allá abajo la vida de los hombres, con un sentimiento de conmiseración. Hacen grandes cosas, los hombres, y también, como el viento, causan grandes destrozos.
Lo mejor de esta sensación, ligera, aérea, es la ausencia de materia, que te libera
del peso, del dolor, has conseguido, por un momento, escapar de las leyes de la física y alcanzar un grado de libertad que solo está al alcance de las fuerzas naturales.
Desde esa perspectiva, solo en manos del tiempo y del espacio, puedes ponerte a pensar que hacer cuando dejes tu condición aérea y vuelvas a la materialidad de lo humano.
Yo lo he intentado, pero no veo que vaya a cambiar nada en mi conducta, después de esta experiencia. Si acaso, me sentiré algo mas ligero, nada mas."
Hoy no pensaba escribir nada, pero pongo en el blog esta cosa inclasificable, en homenaje a Caballero Bonald, que ha recibido el Premio Cervantes, para darle las gracias por haber escrito 'Toda la noche oyeron pasar pájaros', y por su palabra 'terrizo' que me apropié en la página 'La Ermita del Fiscal' muy visitada en su momento.
En fin. Aire.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 30-11-12.
viernes, 30 de noviembre de 2012
jueves, 29 de noviembre de 2012
TRANSPARENCIA
Cuando yo era niño había pocas cosas que fueran transparentes, aparte del vidrio que, cuando se anunciaba un eclipse solar, sometíamos a un proceso de ahumado para oscurecerlo y contemplar así el acontecimiento sin dañarnos los ojos.
Luego --en los cincuenta-- apareció el plexiglás, un plástico traslúcido que se fabricaba en una planta situada en El Saler, mucho antes de que fuera parque natural, dirigida por un químico de origen alemán, y que luego podías ver en los mercadillos en forma de cinturón que en su tiempo fue muy popular.
A medida que la química de guerra se fue aplicando al consumo, aparecieron multitud de envases de plástico que tenían la condición de la transparencia y que hoy forman parte del paisaje montañoso de los vertederos que, a pesar de la crisis económica, están cada vez mas llenos de desechos, sean transparentes, o no, como los millones de toneladas de viejos ordenadores y aparatos domésticos que salen de las bodegas de los buques que los desembarcan en lugares de África o América latina, como si fueran aparatos que aún tienen un segundo uso, cuando en realidad son basura.
La transparencia, a pesar de la omnipresencia de los envases de plástico, no es, como podría parecer, algo corriente en nuestros días, sino mas bien, excepcional, sobre todo en la política, al menos aquí, si atendemos a lo que dice hoy El Mercantil Valenciano digital, me da pereza bajar a por la edición de papel.
(...)
Juro que antes de escribir esta entrada había una nota en el digital de 'Levante' que aludía a la tardanza con la que el gobierno de aquí ha decidido abordar una Ley de Transparencia, al parecer somos los últimos? en hacerlo, pero lo cierto es que al ir a consultarla ha desaparecido. Cosas de la prensa digital, si. Me quedo sin saber si esa ley de transparencia es para facilitar el acceso de los ciudadanos a la cosa pública, o para abrir la mano en unas cosas, y reforzar el mas absoluto secreto en otras.
El secreto, desde Maquiavelo por lo menos, es consustancial al ejercicio del poder, por eso resulta tan grotesco que el otro día el Conseller Vela, en pleno hemiciclo, a la vista de los periodistas, diera a leer al imputado Blasco un documento destinado a un sumario que está sustanciando, ahora, su grado de implicación en un asunto que, a los no iniciados, nos parece bastante turbio.
Para que cojones va a servir una Ley de Transparencia que, seguramente, fijará los cauces y afluentes que deben seguir los documentos oficiales para que, en su deriva, se respeten los derechos de unos y otros, si un Conseller del gobierno autonómico se salta las mas elementales normas de la discreción, y nos llena de sonrojo a todos facilitando a un imputado un documento reservado que al parecer ha conocido antes que el juez.
Además de una Ley, hace falta una cultura política en el ejercicio de la transparencia, y de la discreción. El incidente del que Vela fue protagonista hace unos días solo puede entenderse si hay un clima extendido y permanente de impunidad entre la clase política que gobierna aquí.
Una impunidad reforzada por los votos acríticos que la derecha gobernante recibe aquí desde hace mas de quince años, lo que por fuerza da un sentido patrimonial al ejercicio de su política. De ese sentido patrimonial, nace la sensación de impunidad, y de ahí lo grotesco de algunas de sus acciones, como la del Conseller Vela.
Hace unos días leí que ese gesto grotesco de Vela obligará a Fabra a remodelar el Consell. Ya se verá.
A ver si la flamante ley de Transparencia coincide con un cambio de actitudes de quienes han de aplicarla. La situación económica en la que nos encontramos, no excluye que seamos mas transparentes. Al contrario, si la cosa sigue así, vamos a adelgazar tanto, que todos vamos a ser mas transparentes.
En fin. Transparencia.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 29-11-12.
Luego --en los cincuenta-- apareció el plexiglás, un plástico traslúcido que se fabricaba en una planta situada en El Saler, mucho antes de que fuera parque natural, dirigida por un químico de origen alemán, y que luego podías ver en los mercadillos en forma de cinturón que en su tiempo fue muy popular.
A medida que la química de guerra se fue aplicando al consumo, aparecieron multitud de envases de plástico que tenían la condición de la transparencia y que hoy forman parte del paisaje montañoso de los vertederos que, a pesar de la crisis económica, están cada vez mas llenos de desechos, sean transparentes, o no, como los millones de toneladas de viejos ordenadores y aparatos domésticos que salen de las bodegas de los buques que los desembarcan en lugares de África o América latina, como si fueran aparatos que aún tienen un segundo uso, cuando en realidad son basura.
La transparencia, a pesar de la omnipresencia de los envases de plástico, no es, como podría parecer, algo corriente en nuestros días, sino mas bien, excepcional, sobre todo en la política, al menos aquí, si atendemos a lo que dice hoy El Mercantil Valenciano digital, me da pereza bajar a por la edición de papel.
(...)
Juro que antes de escribir esta entrada había una nota en el digital de 'Levante' que aludía a la tardanza con la que el gobierno de aquí ha decidido abordar una Ley de Transparencia, al parecer somos los últimos? en hacerlo, pero lo cierto es que al ir a consultarla ha desaparecido. Cosas de la prensa digital, si. Me quedo sin saber si esa ley de transparencia es para facilitar el acceso de los ciudadanos a la cosa pública, o para abrir la mano en unas cosas, y reforzar el mas absoluto secreto en otras.
El secreto, desde Maquiavelo por lo menos, es consustancial al ejercicio del poder, por eso resulta tan grotesco que el otro día el Conseller Vela, en pleno hemiciclo, a la vista de los periodistas, diera a leer al imputado Blasco un documento destinado a un sumario que está sustanciando, ahora, su grado de implicación en un asunto que, a los no iniciados, nos parece bastante turbio.
Para que cojones va a servir una Ley de Transparencia que, seguramente, fijará los cauces y afluentes que deben seguir los documentos oficiales para que, en su deriva, se respeten los derechos de unos y otros, si un Conseller del gobierno autonómico se salta las mas elementales normas de la discreción, y nos llena de sonrojo a todos facilitando a un imputado un documento reservado que al parecer ha conocido antes que el juez.
Además de una Ley, hace falta una cultura política en el ejercicio de la transparencia, y de la discreción. El incidente del que Vela fue protagonista hace unos días solo puede entenderse si hay un clima extendido y permanente de impunidad entre la clase política que gobierna aquí.
Una impunidad reforzada por los votos acríticos que la derecha gobernante recibe aquí desde hace mas de quince años, lo que por fuerza da un sentido patrimonial al ejercicio de su política. De ese sentido patrimonial, nace la sensación de impunidad, y de ahí lo grotesco de algunas de sus acciones, como la del Conseller Vela.
Hace unos días leí que ese gesto grotesco de Vela obligará a Fabra a remodelar el Consell. Ya se verá.
A ver si la flamante ley de Transparencia coincide con un cambio de actitudes de quienes han de aplicarla. La situación económica en la que nos encontramos, no excluye que seamos mas transparentes. Al contrario, si la cosa sigue así, vamos a adelgazar tanto, que todos vamos a ser mas transparentes.
En fin. Transparencia.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 29-11-12.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
EL MERCADO
Después de aguantar en plan estóico, anoche, el telediario de la Sexta, una sucesión de males, injusticias y dramas sociales demasiado voluminosos para mis frágiles espaldas --no me siento capaz de hacerme responsable de los males del mundo--
hoy no he comprado la prensa, una terapia que me permite refugiarme temporalmente
en mi egoísmo individual como un recurso de supervivencia.
He desayunado café con leche y una tostada con miel, y luego he visitado el mercado de Russafa, como quien va a ver una exposición de pintura barroca. Antes he pasado por la verdulería del pakistaní, que tiene el mejor pan del barrio, no se de que horno es, todos los de por aquí han cerrado.
(...)
El mercado estaba muy concurrido, aunque es miércoles, porque, aunque aún no es final de mes, buena parte de la población que depende del ingreso de su pensión o de su subsidio, me dicen que ya lo ha recibido. Yo, no, el BBVA lo trinca y hasta el último día del mes no lo suelta. En fin.
El puesto de pescado estaba lleno de compradores, y de pescados. Enormes rapes con su boca monstruosa, algún sargo real con su espectacular espinazo dorado, los cortes de bonito, con su dibujo geométrico, como alas de mariposa,el atún rojo, exhibiendo su carne suculenta, los lomos de salmón, con sus lineas transversales de esa grasa mágica, omega3, que dicen que es buena para el colesterol, boquerones que presentan la dureza de su evidente frescura, unos gallos espectaculares, junto a rodaballos de granja, de esos que comen pienso, como las lubinas y las doradas, todas igualitas, del mismo tamaño, como producidas en serie, en una línea de fabricación, bacalaos despojados de su piel, salvajes, no de piscina, sepias, con ese aire sucio que tienen antes de que el pescadero las deje inmaculadamente blancas, merluzas, palayas, bacaladitos, todos bajo el rótulo 'de playa', como si hubiera pescado de monte, aunque, si lo piensas lo hay, la trucha, no?.
Me he centrado en las ventrescas de merluza, y me he llevado la mas grande, con un poco de perejil. Partida en dos, la compartiremos Encarna y yo para la cena de esta noche. Mientras Encarna se entretenía en el carnicero, comprando el arreglo para el arroz al horno, me he dado una vuelta por la mayor sala pictórica del mercado, la dedicada a las verduras, la fruta, las hortalizas.
Una explosión de color, variedad y combinaciones de rojos, verdes, amarillos, morados, anaranjados, a la que se añade, hoy, el color terroso de los níscalos que por la abundancia de lluvias, están mas asequibles que nunca. He comprado una docena, para servirlos en la comida familiar de hoy.
En los puestos de verdura se acomodaban los rojos rábanos, la palidez verde de las lechugas, despojadas de sus hojas desechadas, los puerros, los ajos tiernos, las cebollas, algunos espárragos, de invernadero, supongo, espinacas y alcachofas, acelgas y judías verdes, ajos secos de Las Pedroñeras, patatas, lavadas y sin lavar, de origen exótico y lejano, limones, y tomates cuyo precio oscila según su lugar de cultivo, aunque hoy los Raf los tenía el pakistaní a menos de un euro.
Al ver los precios agrícolas, he recordado las imágenes que vi ayer en la Sexta, productores de leche gallegos arrojando su producción que los grandes comercios les pagan por debajo de su coste de producción. Hoy, sin embargo, intento no sentirme concernido por las injusticias.
El mercado, en su conjunto, está lleno de luz, de colores, de gentes. Es un escenario cuya vida transcurre hoy, yo prefiero verlo así, al margen de las injusticias, los dramas y las desigualdades que vemos cada día, al menos mientras permanecemos en el. Terminada la compra, volvemos a lo cotidiano y, si volvemos a enchufar la tele, en el telediario de las tres, veremos que nada ha cambiado, a pesar de habernos dado un baño de vida en el mercado.
En fin. El Mercado.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 28-11-12.
He desayunado café con leche y una tostada con miel, y luego he visitado el mercado de Russafa, como quien va a ver una exposición de pintura barroca. Antes he pasado por la verdulería del pakistaní, que tiene el mejor pan del barrio, no se de que horno es, todos los de por aquí han cerrado.
(...)
El mercado estaba muy concurrido, aunque es miércoles, porque, aunque aún no es final de mes, buena parte de la población que depende del ingreso de su pensión o de su subsidio, me dicen que ya lo ha recibido. Yo, no, el BBVA lo trinca y hasta el último día del mes no lo suelta. En fin.
El puesto de pescado estaba lleno de compradores, y de pescados. Enormes rapes con su boca monstruosa, algún sargo real con su espectacular espinazo dorado, los cortes de bonito, con su dibujo geométrico, como alas de mariposa,el atún rojo, exhibiendo su carne suculenta, los lomos de salmón, con sus lineas transversales de esa grasa mágica, omega3, que dicen que es buena para el colesterol, boquerones que presentan la dureza de su evidente frescura, unos gallos espectaculares, junto a rodaballos de granja, de esos que comen pienso, como las lubinas y las doradas, todas igualitas, del mismo tamaño, como producidas en serie, en una línea de fabricación, bacalaos despojados de su piel, salvajes, no de piscina, sepias, con ese aire sucio que tienen antes de que el pescadero las deje inmaculadamente blancas, merluzas, palayas, bacaladitos, todos bajo el rótulo 'de playa', como si hubiera pescado de monte, aunque, si lo piensas lo hay, la trucha, no?.
Me he centrado en las ventrescas de merluza, y me he llevado la mas grande, con un poco de perejil. Partida en dos, la compartiremos Encarna y yo para la cena de esta noche. Mientras Encarna se entretenía en el carnicero, comprando el arreglo para el arroz al horno, me he dado una vuelta por la mayor sala pictórica del mercado, la dedicada a las verduras, la fruta, las hortalizas.
Una explosión de color, variedad y combinaciones de rojos, verdes, amarillos, morados, anaranjados, a la que se añade, hoy, el color terroso de los níscalos que por la abundancia de lluvias, están mas asequibles que nunca. He comprado una docena, para servirlos en la comida familiar de hoy.
En los puestos de verdura se acomodaban los rojos rábanos, la palidez verde de las lechugas, despojadas de sus hojas desechadas, los puerros, los ajos tiernos, las cebollas, algunos espárragos, de invernadero, supongo, espinacas y alcachofas, acelgas y judías verdes, ajos secos de Las Pedroñeras, patatas, lavadas y sin lavar, de origen exótico y lejano, limones, y tomates cuyo precio oscila según su lugar de cultivo, aunque hoy los Raf los tenía el pakistaní a menos de un euro.
Al ver los precios agrícolas, he recordado las imágenes que vi ayer en la Sexta, productores de leche gallegos arrojando su producción que los grandes comercios les pagan por debajo de su coste de producción. Hoy, sin embargo, intento no sentirme concernido por las injusticias.
El mercado, en su conjunto, está lleno de luz, de colores, de gentes. Es un escenario cuya vida transcurre hoy, yo prefiero verlo así, al margen de las injusticias, los dramas y las desigualdades que vemos cada día, al menos mientras permanecemos en el. Terminada la compra, volvemos a lo cotidiano y, si volvemos a enchufar la tele, en el telediario de las tres, veremos que nada ha cambiado, a pesar de habernos dado un baño de vida en el mercado.
En fin. El Mercado.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 28-11-12.
martes, 27 de noviembre de 2012
OPORTUNISMO
Antes de las últimas elecciones en Catalunya, no recuerdo haber puesto nada en el blog sobre la política catalana, me faltaba información sobre el asunto, aunque en la última tertulia a la que asisto los viernes, cuando alguien propuso una porra sobre los resultados en las urnas del plebiscito promovido por Mas, dije, mas o menos, algo así, a mi, mientras tengamos la misma moneda unos y otros, y libertad de circulación, me da igual como se gobiernen.
No se si esta postura se puede calificar de cinismo, indiferencia, o simplemente, distancia. Sea lo que fuere, tiene un componente distante, indiferente, no? . Desde este punto de vista, ahora que ya se han publicado muchas cosas sobre la aventura electoral de Mas, hay mas razones para el comentario, que ya he iniciado, de algún modo, en la página Federalismo.
(...)
Vaya por delante, como ya dije en la página citada, que los electores catalanes han demostrado la madurez de una sociedad plural, reflejada en los resultados. Dicho esto, quiero añadir que todas las preguntas y reproches que se le hicieron a Mas cuando convocó esas elecciones, y después, una vez conocidos los resultados, se pueden resumir en una sola actitud que, a mi juicio, las contiene todas. Oportunismo.
Una actitud que, por supuesto, no es exclusiva de Mas, sino de todos los que aprovecharon para herir el derecho a la libre autodeterminación de los pueblos, en su persona. Si tuviera que ilustrar con una imagen el papel que ha jugado Mas en todo este suceso político, elegiría la de un surfista que se monta en una gran ola que crece por encima de lo esperado.
Durante un tiempo, Mas, ha disfrutado de su papel de héroe griego que cabalga como Poseidón en la cresta de esa ola, luego convertida en túnel del que ha escapado con algún deterioro físico y político, del que no tenemos todavía parte médico.
Siguiendo la línea de mi distanciamiento, no es tanto la situación política en que queda Catalunya lo que me ocupa, sino la tendencia al oportunismo, demasiado presente, es una opinión, en la vida política de nuestro país.
Tan oportunista como la acción de Mas --ahora!!-- tan alejada de la reflexión, de la planificación, de una buena dirección por objetivos de la política, como si hubiera corrido para tomar un autobús, ignorando que hay un servicio regular que le permite tomar otros, ha sido la campaña de persecución personal desatada de manera innoble por 'El Mundo' y su entorno, que, con independencia de los hechos objetivos que se sustancien en los tribunales, parece un asqueroso oportunismo, con la finalidad, entre otras, de vender mas periódicos.
Ante este panorama, la cuestión que uno observa desde su condición de ciudadano de a pie, no es tanto como se gobiernan los catalanes, sino si merece la pena vivir en este país, donde tantos oportunistas asquerosos vierten su veneno impunemente, o habría que emigrar a otra parte, donde la proporción entre nobleza y mezquindad en la política aparezca mas equilibrada.
Por lo demás, entre todas las informaciones, sobre todo valoraciones, que han aparecido en los diversos medios sobre este acontecimiento político, la convocatoria de las elecciones en Catalunya y su desenlace, en mi opinión, es aconsejable leer la página 35 de 'El País' de hoy --no quedaba 'Levante', últimamente me levanto tarde-- que recoge la opinión de Lluís Bassets.
Su título es 'La meditación del rey destronado' , y su contenido es tan interesante, que es complicado elegir algo para resumirlo. Citaré su propia conclusión. 'En otro sistema de partidos la cabeza de Mas habría caído ya. En este, por el contrario, recibe un doble castigo, el de su derrota personal y el de gestionar el Gobierno en las peores condiciones. La generosidad que exige tal situación es escasa en la vida política de hoy y quien menos la encarna es el presidente, propenso a lamerse las heridas y a contemplarse dolidamente en el espejo..'.
Suscribo, íntegramente, esa conclusión.
En fin. Oportunismo.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 27-11-12.
No se si esta postura se puede calificar de cinismo, indiferencia, o simplemente, distancia. Sea lo que fuere, tiene un componente distante, indiferente, no? . Desde este punto de vista, ahora que ya se han publicado muchas cosas sobre la aventura electoral de Mas, hay mas razones para el comentario, que ya he iniciado, de algún modo, en la página Federalismo.
(...)
Vaya por delante, como ya dije en la página citada, que los electores catalanes han demostrado la madurez de una sociedad plural, reflejada en los resultados. Dicho esto, quiero añadir que todas las preguntas y reproches que se le hicieron a Mas cuando convocó esas elecciones, y después, una vez conocidos los resultados, se pueden resumir en una sola actitud que, a mi juicio, las contiene todas. Oportunismo.
Una actitud que, por supuesto, no es exclusiva de Mas, sino de todos los que aprovecharon para herir el derecho a la libre autodeterminación de los pueblos, en su persona. Si tuviera que ilustrar con una imagen el papel que ha jugado Mas en todo este suceso político, elegiría la de un surfista que se monta en una gran ola que crece por encima de lo esperado.
Durante un tiempo, Mas, ha disfrutado de su papel de héroe griego que cabalga como Poseidón en la cresta de esa ola, luego convertida en túnel del que ha escapado con algún deterioro físico y político, del que no tenemos todavía parte médico.
Siguiendo la línea de mi distanciamiento, no es tanto la situación política en que queda Catalunya lo que me ocupa, sino la tendencia al oportunismo, demasiado presente, es una opinión, en la vida política de nuestro país.
Tan oportunista como la acción de Mas --ahora!!-- tan alejada de la reflexión, de la planificación, de una buena dirección por objetivos de la política, como si hubiera corrido para tomar un autobús, ignorando que hay un servicio regular que le permite tomar otros, ha sido la campaña de persecución personal desatada de manera innoble por 'El Mundo' y su entorno, que, con independencia de los hechos objetivos que se sustancien en los tribunales, parece un asqueroso oportunismo, con la finalidad, entre otras, de vender mas periódicos.
Ante este panorama, la cuestión que uno observa desde su condición de ciudadano de a pie, no es tanto como se gobiernan los catalanes, sino si merece la pena vivir en este país, donde tantos oportunistas asquerosos vierten su veneno impunemente, o habría que emigrar a otra parte, donde la proporción entre nobleza y mezquindad en la política aparezca mas equilibrada.
Por lo demás, entre todas las informaciones, sobre todo valoraciones, que han aparecido en los diversos medios sobre este acontecimiento político, la convocatoria de las elecciones en Catalunya y su desenlace, en mi opinión, es aconsejable leer la página 35 de 'El País' de hoy --no quedaba 'Levante', últimamente me levanto tarde-- que recoge la opinión de Lluís Bassets.
Su título es 'La meditación del rey destronado' , y su contenido es tan interesante, que es complicado elegir algo para resumirlo. Citaré su propia conclusión. 'En otro sistema de partidos la cabeza de Mas habría caído ya. En este, por el contrario, recibe un doble castigo, el de su derrota personal y el de gestionar el Gobierno en las peores condiciones. La generosidad que exige tal situación es escasa en la vida política de hoy y quien menos la encarna es el presidente, propenso a lamerse las heridas y a contemplarse dolidamente en el espejo..'.
Suscribo, íntegramente, esa conclusión.
En fin. Oportunismo.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 27-11-12.
lunes, 26 de noviembre de 2012
FEDERALISMO
El federalismo, en España, estuvo guardado en un cajón polvoriento, donde lo metió un general con bastón de mando que impuso el centralismo en un país diverso, durante mucho tiempo. Ese término genérico, federalismo, tiene su expresión concreta mas extendida en el modelo político de la República Federal, pero cuando aquel generalito ridículo murió en la cama, las clases políticas que emergieron entonces decidieron cobijarse bajo el paraguas de la monarquía constitucional, que les pareció seguro.
Una cosa es el federalismo político, otra el fiscal. Una vieja colección de Mac Millan, en rústica, se ocupó del federalismo fiscal en USA. Lo estudié cuando cursé los estudios de ciencias Económicas en la facultad de Valencia, y creo recordar que consistía en un aparato central que recaudaba los impuestos, y una descentralización del gasto a cargo de las administraciones locales, porque se consideraba que la cercanía entre quienes decidían el gasto y los usuarios de sus prestaciones permitía optimizarlo.
Aquí, la diversidad del país, planteó la existencia de Catalunya y el País vasco como un problema, una especie de federalismo asimétrico y, para resolverlo, se decidió descentralizar el modelo de Estado por medio de las Autonomías, para que el país resultara menos asimétrico, aunque por diferentes vías, de modo que la Autonomía vasca recauda sus propios impuestos, y luego le da un cupo al Estado, que es como una especie de federalismo al revés.
Ahora, los políticos catalanes reclaman para sí el modelo vasco, entre otras cosas, y las elecciones que se sustanciaron ayer, cuyo reflejo televisivo tuve ocasión de contemplar, sus resultados, sus discursos, dan pie para algunas reflexiones.
(...)
Dos cosas me llamaron la atención, en particular, de las elecciones celebradas, ayer, en Catalunya. Una de ellas, la caída, no tan intensa como auguraban las encuestas, del PSC. Entiendo las dificultades que habrá tenido Pere Navarro para explicar una campaña basada en el Federalismo, así, en abstracto. Sobre todo porque, siendo la República Federal la concreción del federalismo político, no ha usado el término república, que ha monopolizado Esquerra Republicana que, por cierto, se ha quedado con los escaños perdidos por el PSC.
He oído decir que es por que las gentes prefieren el original a la copia. También que la memoria de la situación que dejó en el país el partido de Zapatero, ha perjudicado al PSC. No tengo ni idea de a que se debe la pérdida de sus escaños. Tal vez el desgaste de los partidos mayoritarios a nivel nacional, haya tenido algo que ver, no se.
La otra cosa que me ha llamado la atención es la intervención de Mas ante sus fieles, una vez conocidos los resultados electorales. La impresión que recibí es que Mas, en realidad, no puede separar a Catalunya de España. Su ego es tan grande, tan desproporcionado, que no cabe en su tierra, cuando se expande, incluso la península ibérica en su integridad, se le queda pequeña.
Un político que obtiene unos resultados inferiores a los de la última convocatoria electoral, cuando se había planteado obtener una mayoría abrumadora, si es un tipo normal, no puede salir al balcón reivindicando su persona, su condición de presidente --cuando está en funciones-- y reclamar para si y su partido la hegemonía --compartida, no se sabe bien con quien-- de un país al que ha metido en un gran lío, ha forzado unas elecciones a media legislatura que solo el consideraba necesarias, y que lo que ha obtenido es un voto de izquierdas que, sumado, daría para otro tripartito.
Su intervención me pareció atropellada, repetitiva, con el fondo de los rostros algo fúnebres de sus compañeros de partido que, se vio a la legua, que no compartían su euforia. O Mas se había tomado algo, o es que el es así.
Catalunya, creo yo, merece algo mejor. Sobre todo después de haber demostrado la madurez de una sociedad plural que quedó reflejada en los resultados.
Tengo la sensación de que el Masismo ha entrado en declive. Entre las presiones que se adivina va a recibir de su propio partido, y el coste de la hegemonía compartida que se ve venir, si no hay una coalición de izquierdas que la frene que, numéricamente, sumando los votos de PSC, ERC, mas Iniciativa, es técnicamente posible, el ego de Mas, con toda su capacidad expansiva, puede acabar reventado en medio de las presiones.
Había pensado que esta página fuera un frío análisis comparado del federalismo fiscal y la ineficiencia en la gestión de buena parte de nuestras autonomías, lo que en modo alguno debe derivar en una recentralización del modelo de Estado como reclaman algunos, y ya ven, al final me ha salido, otra vez, una página política. No tengo remedio.
En fin. Federalismo.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 26-11-12.
Una cosa es el federalismo político, otra el fiscal. Una vieja colección de Mac Millan, en rústica, se ocupó del federalismo fiscal en USA. Lo estudié cuando cursé los estudios de ciencias Económicas en la facultad de Valencia, y creo recordar que consistía en un aparato central que recaudaba los impuestos, y una descentralización del gasto a cargo de las administraciones locales, porque se consideraba que la cercanía entre quienes decidían el gasto y los usuarios de sus prestaciones permitía optimizarlo.
Aquí, la diversidad del país, planteó la existencia de Catalunya y el País vasco como un problema, una especie de federalismo asimétrico y, para resolverlo, se decidió descentralizar el modelo de Estado por medio de las Autonomías, para que el país resultara menos asimétrico, aunque por diferentes vías, de modo que la Autonomía vasca recauda sus propios impuestos, y luego le da un cupo al Estado, que es como una especie de federalismo al revés.
Ahora, los políticos catalanes reclaman para sí el modelo vasco, entre otras cosas, y las elecciones que se sustanciaron ayer, cuyo reflejo televisivo tuve ocasión de contemplar, sus resultados, sus discursos, dan pie para algunas reflexiones.
(...)
Dos cosas me llamaron la atención, en particular, de las elecciones celebradas, ayer, en Catalunya. Una de ellas, la caída, no tan intensa como auguraban las encuestas, del PSC. Entiendo las dificultades que habrá tenido Pere Navarro para explicar una campaña basada en el Federalismo, así, en abstracto. Sobre todo porque, siendo la República Federal la concreción del federalismo político, no ha usado el término república, que ha monopolizado Esquerra Republicana que, por cierto, se ha quedado con los escaños perdidos por el PSC.
He oído decir que es por que las gentes prefieren el original a la copia. También que la memoria de la situación que dejó en el país el partido de Zapatero, ha perjudicado al PSC. No tengo ni idea de a que se debe la pérdida de sus escaños. Tal vez el desgaste de los partidos mayoritarios a nivel nacional, haya tenido algo que ver, no se.
La otra cosa que me ha llamado la atención es la intervención de Mas ante sus fieles, una vez conocidos los resultados electorales. La impresión que recibí es que Mas, en realidad, no puede separar a Catalunya de España. Su ego es tan grande, tan desproporcionado, que no cabe en su tierra, cuando se expande, incluso la península ibérica en su integridad, se le queda pequeña.
Un político que obtiene unos resultados inferiores a los de la última convocatoria electoral, cuando se había planteado obtener una mayoría abrumadora, si es un tipo normal, no puede salir al balcón reivindicando su persona, su condición de presidente --cuando está en funciones-- y reclamar para si y su partido la hegemonía --compartida, no se sabe bien con quien-- de un país al que ha metido en un gran lío, ha forzado unas elecciones a media legislatura que solo el consideraba necesarias, y que lo que ha obtenido es un voto de izquierdas que, sumado, daría para otro tripartito.
Su intervención me pareció atropellada, repetitiva, con el fondo de los rostros algo fúnebres de sus compañeros de partido que, se vio a la legua, que no compartían su euforia. O Mas se había tomado algo, o es que el es así.
Catalunya, creo yo, merece algo mejor. Sobre todo después de haber demostrado la madurez de una sociedad plural que quedó reflejada en los resultados.
Tengo la sensación de que el Masismo ha entrado en declive. Entre las presiones que se adivina va a recibir de su propio partido, y el coste de la hegemonía compartida que se ve venir, si no hay una coalición de izquierdas que la frene que, numéricamente, sumando los votos de PSC, ERC, mas Iniciativa, es técnicamente posible, el ego de Mas, con toda su capacidad expansiva, puede acabar reventado en medio de las presiones.
Había pensado que esta página fuera un frío análisis comparado del federalismo fiscal y la ineficiencia en la gestión de buena parte de nuestras autonomías, lo que en modo alguno debe derivar en una recentralización del modelo de Estado como reclaman algunos, y ya ven, al final me ha salido, otra vez, una página política. No tengo remedio.
En fin. Federalismo.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 26-11-12.
domingo, 25 de noviembre de 2012
CLIMA Y CAMBIO
Acostumbro a leer la columna de los meteorólogos que aparece en la penúltima de 'Levante'. El viernes la leí, pero lo había olvidado, hasta que Krugman, el premio Nobel de economía, en su artículo de hoy en el suplemento de Negocios de 'El Pais- --no quedaba 'Levante'-- me lo ha recordado.
Afirma Krugman en su artículo, 'El planeta republicano', que el pensamiento conservador se distingue por su negacionismo, de raíces autoritarias, no solo niega los argumentos científicos, basados en investigaciones geológicas, sobre el origen del planeta y su evolución. Además niega las pruebas, cada vez mas sólidas, del calentamiento del planeta, y extiende esa negación a muchos otros ámbitos, el mas reciente, la evidencia de las encuestas que apuntaban a la victoria de Obama.
La negación sobre el origen de las alteraciones en el clima, tiene viejos antecedentes, de cuando Parménides afirmaba, nada cambia, todo permanece, aunque Heráclito, quien sostuvo que todo cambia, nada permanece, a la vista de lo que vemos cada día parece mas en lo cierto. En consecuencia, el discurso del meteorólogo, parece proceder de un pensamiento conservador, mas que de una evidencia científica.
Si consideramos la formación científica de Montón, quien firma la columna del viernes en la que se apunta claramente al negacionismo, la pregunta es, ¿Quién te paga, Montón, por extender el negacionismo?. La pregunta es pertinente, porque ya me informó alguien de mi confianza que M.Toharia, a quien luego premiaron con la dirección del Museo de la Ciencia, cobraba del loby nuclear por defender sus postulados en sus divulgaciones científicas.
(...)
Los argumentos de Montón, contra la hipótesis del cambio climático, son interesantes y permiten su análisis para desmontarlos. Vean lo que dice entre otras cosas, en su columna titulada ¿Quien Mata?. 'Dinero que se invierte en prevenir el Cambio, desgraciadamente se deja de invertir en prevenir enfermedades, investigar su curación, suministrar agua potable (..) o eliminar el hambre en el mundo..' (Lo que en Economía se llama el coste de oportunidad, si inviertes en una cosa, dejas de invertir en otra).
Menuda tontería, como si dejar de invertir en investigar el clima o energías limpias,asegurara que se va a invertir en la lucha contra el hambre, etcétera. Vaya falacia, sobre todo en estos tiempos en los que las políticas conservadoras llevan a que se deje de invertir en todo, en el clima, y en cualquier otra necesidad social.
Vamos ahora al título de la columna ¿Quien mata? 'Puestos a hablar del clima, no es el calor sino el frío lo que mas mata.' Claro, imaginen una vivienda (en Rusia, por ejemplo), mal dotada de calefacción, lo que mata es la falta de calefacción, no el frío. Seguro que en Escandinavia, los que pueden van en pelotas dentro de casa, y el frío, oiga, no les hace nada, pero veremos cuantos indigentes deja muertos de frío este invierno, no en los países lejanos, sino en nuestro propio país.
Lo que mata, Montón, ahora mismo, no es tanto el cambio del clima o el frío, sino las desigualdades sociales, así que, lo que sería menester, es mas inversión en calefacción doméstica, energías mas limpias para alimentarla, y mejores políticas sociales para que nadie duerma en la calle en pleno invierno, por no adaptarse a la disciplina de los albergues.
En cuanto al clima y su cambio, parece que hay una legión de científicos estudiándolo allí donde comienza a notarse mas, en zonas del Pacifico, en glaciares y otros lugares extremos.
Antes de hacer de propagandista de su negación, porque no te pasas por allí, y luego nos lo cuentas. Sería mas serio, no?.
En fin. Clima y cambio.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 25-11-12.
Afirma Krugman en su artículo, 'El planeta republicano', que el pensamiento conservador se distingue por su negacionismo, de raíces autoritarias, no solo niega los argumentos científicos, basados en investigaciones geológicas, sobre el origen del planeta y su evolución. Además niega las pruebas, cada vez mas sólidas, del calentamiento del planeta, y extiende esa negación a muchos otros ámbitos, el mas reciente, la evidencia de las encuestas que apuntaban a la victoria de Obama.
La negación sobre el origen de las alteraciones en el clima, tiene viejos antecedentes, de cuando Parménides afirmaba, nada cambia, todo permanece, aunque Heráclito, quien sostuvo que todo cambia, nada permanece, a la vista de lo que vemos cada día parece mas en lo cierto. En consecuencia, el discurso del meteorólogo, parece proceder de un pensamiento conservador, mas que de una evidencia científica.
Si consideramos la formación científica de Montón, quien firma la columna del viernes en la que se apunta claramente al negacionismo, la pregunta es, ¿Quién te paga, Montón, por extender el negacionismo?. La pregunta es pertinente, porque ya me informó alguien de mi confianza que M.Toharia, a quien luego premiaron con la dirección del Museo de la Ciencia, cobraba del loby nuclear por defender sus postulados en sus divulgaciones científicas.
(...)
Los argumentos de Montón, contra la hipótesis del cambio climático, son interesantes y permiten su análisis para desmontarlos. Vean lo que dice entre otras cosas, en su columna titulada ¿Quien Mata?. 'Dinero que se invierte en prevenir el Cambio, desgraciadamente se deja de invertir en prevenir enfermedades, investigar su curación, suministrar agua potable (..) o eliminar el hambre en el mundo..' (Lo que en Economía se llama el coste de oportunidad, si inviertes en una cosa, dejas de invertir en otra).
Menuda tontería, como si dejar de invertir en investigar el clima o energías limpias,asegurara que se va a invertir en la lucha contra el hambre, etcétera. Vaya falacia, sobre todo en estos tiempos en los que las políticas conservadoras llevan a que se deje de invertir en todo, en el clima, y en cualquier otra necesidad social.
Vamos ahora al título de la columna ¿Quien mata? 'Puestos a hablar del clima, no es el calor sino el frío lo que mas mata.' Claro, imaginen una vivienda (en Rusia, por ejemplo), mal dotada de calefacción, lo que mata es la falta de calefacción, no el frío. Seguro que en Escandinavia, los que pueden van en pelotas dentro de casa, y el frío, oiga, no les hace nada, pero veremos cuantos indigentes deja muertos de frío este invierno, no en los países lejanos, sino en nuestro propio país.
Lo que mata, Montón, ahora mismo, no es tanto el cambio del clima o el frío, sino las desigualdades sociales, así que, lo que sería menester, es mas inversión en calefacción doméstica, energías mas limpias para alimentarla, y mejores políticas sociales para que nadie duerma en la calle en pleno invierno, por no adaptarse a la disciplina de los albergues.
En cuanto al clima y su cambio, parece que hay una legión de científicos estudiándolo allí donde comienza a notarse mas, en zonas del Pacifico, en glaciares y otros lugares extremos.
Antes de hacer de propagandista de su negación, porque no te pasas por allí, y luego nos lo cuentas. Sería mas serio, no?.
En fin. Clima y cambio.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 25-11-12.
viernes, 23 de noviembre de 2012
VALORES
Me ha gustado leer la opinión de Pedro Silva en su espacio 'En corto' de la página 28 de 'Levante' de hoy, que ojeo algo precipitadamente antes de acudir a la tertulia de los viernes, frecuentada por periodistas, un entrañable ex alcalde, y otros ilustres jubilados, por lo que dejo para luego extender este comentario.
(...)
Hola, ya he vuelto, y ahora me dispongo a entrar en materia. Dice Silva, entre otras cosas interesantes, que no hay que 'medir a un dirigente de la derecha con los valores de la izquierda'. ¿A que se refiere Silva, a que hay que apelar a los valores de la derecha? ¿ O será, que, como dice el viejo refrán, 'la derecha no tiene valores, solo intereses'?.
Yo no soy muy de valores, la verdad, a mi me sacas de Proudhon y Chomsky, y es que no tengo ni puta idea de nada, aunque mi abuelo me dicen que dejó dicho que lo importante son las conductas, no la retórica que trata de justificarlas. O, como dijo un amigo mío, la otra noche, citando a no se quién, nadie está a la altura de su retórica.
Por eso, considero que la derecha, efectivamente, no tiene valores, y hay que juzgar su ejecutoria política por sus hechos, por su conducta efectiva, no por su retórica. Si lo hacemos así, claro, aquí, suspende, pero si lo hacemos de otra manera, también suspende.
Pero lo que a mi me interesa ahora son los valores, mas que la política, los llamados 'valores de la izquierda' esos valores que se le atribuyen, sin mas, como a los soldados, en otro tiempo, el valor se les suponía, se daba por hecho.
Supongo que, como en todo lo demás, hay diversas clases de valores, unos que impregnan la conducta, una conducta ética, se supone. Otros, que son un complemento del vestuario, que acompañan la bandolera con el i-pod, la tableta, la agenda electrónica, los tres móviles, uno para la familia y los amigos, otro para la política, y otro para las amistades inconfesables.
Esos valores tienen la finalidad de componer una identidad exterior del individuo, y solo están presentes en su retórica, no en su conducta. Estos tipos que se adornan con los valores puramente externos de la izquierda, suelen ser los mismos que se escandalizan cuando oyen hablar de la necesidad de regenerar la clase política.
No suelen admitir que, aunque es cierto que somos en lo biológico y en lo psicológico, básicamente idénticos, tanto los políticos como los no políticos, con los mismos vicios y virtudes, lo que reconocemos los críticos que es necesario regenerar, son sus conductas, no sus 'valores'.
Y no se me ocurre otro modo de regeneración que sanear sus filas con gente mas joven, mas combativa, menos retórica y mas honesta en su conducta, gente que prescinda de valores puramente externos, resistente a la estructura de clanes que ahora domina los partidos, capaz de interpretar su trabajo como un servicio a quienes les han votado, no como un medio de servirse a si mismos.
Una nueva clase política, abierta a la opinión y la participación de la gente, no solo mediante el voto, un mecanismo que se revela cada vez mas insuficiente, sino a través de la participación efectiva, que hoy es mas posible que nunca por medio de la tecnología.
Valores los hay. Positivos y negativos. Entre estos últimos, quizás el mas generalizado, el mas letal, es el escepticismo, el que marca, tal vez, de un modo mas extendido, las conductas de la clase política actual. Solo por eso, su renovación se convierte en una exigencia política y ciudadana.
En fin. Valores.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 23-11-12.
(...)
Hola, ya he vuelto, y ahora me dispongo a entrar en materia. Dice Silva, entre otras cosas interesantes, que no hay que 'medir a un dirigente de la derecha con los valores de la izquierda'. ¿A que se refiere Silva, a que hay que apelar a los valores de la derecha? ¿ O será, que, como dice el viejo refrán, 'la derecha no tiene valores, solo intereses'?.
Yo no soy muy de valores, la verdad, a mi me sacas de Proudhon y Chomsky, y es que no tengo ni puta idea de nada, aunque mi abuelo me dicen que dejó dicho que lo importante son las conductas, no la retórica que trata de justificarlas. O, como dijo un amigo mío, la otra noche, citando a no se quién, nadie está a la altura de su retórica.
Por eso, considero que la derecha, efectivamente, no tiene valores, y hay que juzgar su ejecutoria política por sus hechos, por su conducta efectiva, no por su retórica. Si lo hacemos así, claro, aquí, suspende, pero si lo hacemos de otra manera, también suspende.
Pero lo que a mi me interesa ahora son los valores, mas que la política, los llamados 'valores de la izquierda' esos valores que se le atribuyen, sin mas, como a los soldados, en otro tiempo, el valor se les suponía, se daba por hecho.
Supongo que, como en todo lo demás, hay diversas clases de valores, unos que impregnan la conducta, una conducta ética, se supone. Otros, que son un complemento del vestuario, que acompañan la bandolera con el i-pod, la tableta, la agenda electrónica, los tres móviles, uno para la familia y los amigos, otro para la política, y otro para las amistades inconfesables.
Esos valores tienen la finalidad de componer una identidad exterior del individuo, y solo están presentes en su retórica, no en su conducta. Estos tipos que se adornan con los valores puramente externos de la izquierda, suelen ser los mismos que se escandalizan cuando oyen hablar de la necesidad de regenerar la clase política.
No suelen admitir que, aunque es cierto que somos en lo biológico y en lo psicológico, básicamente idénticos, tanto los políticos como los no políticos, con los mismos vicios y virtudes, lo que reconocemos los críticos que es necesario regenerar, son sus conductas, no sus 'valores'.
Y no se me ocurre otro modo de regeneración que sanear sus filas con gente mas joven, mas combativa, menos retórica y mas honesta en su conducta, gente que prescinda de valores puramente externos, resistente a la estructura de clanes que ahora domina los partidos, capaz de interpretar su trabajo como un servicio a quienes les han votado, no como un medio de servirse a si mismos.
Una nueva clase política, abierta a la opinión y la participación de la gente, no solo mediante el voto, un mecanismo que se revela cada vez mas insuficiente, sino a través de la participación efectiva, que hoy es mas posible que nunca por medio de la tecnología.
Valores los hay. Positivos y negativos. Entre estos últimos, quizás el mas generalizado, el mas letal, es el escepticismo, el que marca, tal vez, de un modo mas extendido, las conductas de la clase política actual. Solo por eso, su renovación se convierte en una exigencia política y ciudadana.
En fin. Valores.
LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 23-11-12.
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