viernes, 30 de diciembre de 2016

FELIZ CUMPLEAÑOS

"Aunque hoy no cumplo años, en teoría los cumplí no sé si el treinta o el treinta y uno de octubre --no estoy nada seguro de que lo que dice el registro civil sea exacto-- me felicito y felicito a todo aquel que haya cumplido, o vaya a cumplir, 73 años en este raro año que ahora termina, no tanto por esa cuenta numérica --dijo Casona que esos años, los que contamos, ya no los tenemos, pues ya los hemos vivido-- sino por estar vivos.

Lo importante de la vida es estar vivo, más que esas cuentas absurdas que hacemos y que nos califican de jóvenes o viejos, de niños o ancianos. Cuando le digo a mi mujer, 'las arrugas son medallas al mérito de haber vivido', una frase de la que me enorgullezco por mi autoría, me contesta con un sarcasmo, pero hoy he leído en 'Levante' un magnífico artículo de Policarpo Fandos, Psicólogo, --no me sorprende que te hayas hecho psicólogo, Policarpo, para resistir la crueldad de tus padres al ponerte ese nombre-- ¿Cuando somos ancianos?, un artículo de una lucidez extraordinaria sobre el tema de la edad, cuya lectura íntegra nadie se debería perder, cualquiera que sea su edad, y del que yo voy a citar solo algunos párrafos.

Mi interés por el artículo se deriva del hecho de que ya cumplí 73 años, vivo en el país del júbilo desde los 61, y esta nueva etapa de mi vida la he enriquecido, creo yo, con múltiples actividades interesantes. Apenas jubilado, me matriculé en un centro municipal, en diversas materias, medios de comunicación, informática, teatro --aún sigo con el teatro-- y unos años después comencé mi actividad en el blog, que sigue viva, como yo.

Nunca me interesé demasiado por esto de la edad, aunque cuando leí 'La Dama del Alba', de Casona, quedó grabada en mi memoria la idea de que el tiempo ya pasado, no lo tenemos, solo tenemos el que nos queda por vivir, y como no sabemos cuánto es, hay que intentar vivirlo con la máxima intensidad.

Sin embargo, el artículo de Fandos contiene tantas cosas interesantes, que no resisto trasladarlas a quienes, como yo, han cumplido 73 en este año. Fandos distingue distintos tipos de edad: 'cronológica, biológica, mental, social, psicológica, funcional y diferencial'. Ahí es nada, cuando te preguntan, 'que edad tienes', deberías contestar, a cual de las siete edades te refieres?.

Luego Fandos dice que 'hay una cosa que preocupa a buena parte de la población, la ancianidad. Alude a la longevidad, pero ese límite no crece tanto como podría parecer, Platón vivió 80 años y Sócrates 71, y eso ocurrió hace 2400 años'.

'Un grupo de jóvenes a los que se les preguntó su opinión...cuándo ellos entendían que una persona podía ser considerada un anciano. La mayoría situaba ese umbral en el entorno de los 50 años; parece una exageración pero solo modificaron sensiblemente ese límite cuando vieron a personas de esa edad y aún mayores haciendo ejercicios físicos que a ellos mismos les costaba trabajo realizar..'

Hay otro asunto, que a mi me parece mucho más interesante: "Los niños, desde edades muy tempranas, tienen acceso a una cantidad ingente de información que, de alguna manera, ha recortado su periodo evolutivo, llegan enseguida a la adolescencia. Esta etapa, se alarga después durante más tiempo del habitual, lo que tiene mucho que ver con el retraso con el que adquieren su independencia."

Total, que las estadísticas dicen que somos un país de viejos, y va a ser que en realidad, predomina la permanente adolescencia.

En cuanto a los ancianos, que es el tema de la entrada de hoy, Fandos afirma que, "..Hay otras personas con edades por encima de los 70 u 80 años que se enfrentan con optimismo al lógico deterioro físico, potenciando sus capacidades intelectuales, que se alimentan de una inusitada curiosidad para conocer y de una renovada inquietud por aprender'.

Sospecho que ustedes, los que han cumplido los setenta y tres este año, son de esos, yo también, pero hay algo de lo que Policarpo Fandos no se ocupa en su artículo, de la sexualidad en la edad tardía.

En esto solo puedo recomendarles que vayan a cenar al chino que lleva ahora Casa Raga, en un chaflán de Sueca, en Ruzafa, pidan los huevos revueltos con setas, y si les ponen amanitas, como a mi, la otra noche, no tendrán ningún problema en mostrarse frente a su pareja, no como un anciano, sino como uno de esos jóvenes que llaman ancianos a los de más de cincuenta.

Feliz cumpleaños a todos los que tienen, han tenido, o tendrán 73 tacos.

En fin. Feliz Cumpleaños.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 30 12 16.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

LOS CINCO MIL

"Vengo de la calle. Mi mujer permanece en cama, con el típico trancazo navideño y yo he debido salir a hacer unos recaditos. El primero, a la farmacia, Couldina para Encarna, para mí, Ketoconazol --el Elidel no me lo dés, tengo varios tubos en casa. --Son treinta céntimos. --Joder con el copago, los viejos no estamos ya exentos del Copago?. El gobierno de Rajoy no concede exenciones sobre el copago. Es la Generalitat quien concede esas exenciones a determinados grupos sociales y quien asume el pago al gobierno central.

Celebro no formar parte de esos grupos desfavorecidos, pero me toca las pelotas que deba usar esos productos dermatológicos, para paliar los daños de otro producto que tomo por mi condición de paciente crónico, y encima, tener que pagar. --Feliz año nuevo, ha cortado, amablemente, la farmacéutica mis protestas, he salido y me he dirigido a la óptica.

Allí le he mostrado al óptico unas gafas viejas, de esas casi sin montura, con unas ligeras varillas metálicas, de hace unos veinte años. ¿Podrías enderezar las patillas, mira, las llevo algo desenfocadas. El óptico ha tomado las gafas las ha palpado y ha dicho, no me atrevo a tocarlas, el material de la patilla se ha enducerido tanto que, si las tocamos, se rompen. ¿Te urge, mucho?. --Me operan de cataratas el mes que viene.--Entonces, te cambiará la graduación, te sugiero que te apañes hasta entonces con esto, están algo desviadas, pero aún puedes usarlas hasta enero.

He salido del óptico igual que he entrado, con las gafas torcidas, y me he dirigido a la biblioteca municipal Al Russafí, con una bolsita conteniendo una novela que Encarna pensaba devolver hoy. Al sacar el libro para devolverlo, he visto que era una novela de Carmen Posadas, y eso me ha dado el título de la entrada de hoy, no por la trama de la novela, por el nombre de la autora, tampoco, porque he recordado que Carmen estuvo casada con el entonces gobernador del Banco de España, y me he dicho, hoy va a ir de banqueros.

Ustedes sabrán que la palabra banquero viene de cuando los pioneros de la incipiente actividad financiera que despertó la Revolución Industrial hacian sus negocios, más o menos usurarios, en los bancos de los parques.

 Allí se formalizaban préstamos y otras operaciones bancarias, aunque el cine de Hollywood nos ha mostrado banqueros ya establecidos en los pueblos del Far West, eso fué consecuencia del desarrollo del ferrocarril. Antes de aquello, al parecer, los negocios financieros se hacían en los bancos, pero de los parques, todavía no existían los Bancos Centrales, como el que gobernó quien fué marido de la Posadas, Mariano Navarro Rubio, aunque tuvo que dejar sus tareas de gobierno por asuntos dudosos en los que no entro.

Ha llovido, ha tronado, ha helado, hace un calor que te cagas, desde entonces, y desde el siglo XVIII aquí ha aparecido una nueva clase social dirigente, los banqueros, que tienen unas sedes como los palacios que erigieron en Florencia los mecenas de Leonardo da Vinci que, aunque también guerreaban, no le hacían ascos a la actividad financiera de entonces, que también la hubo, sobre todo a la emisión de cartas de crédito en favor de los grandes viajeros  que, cuando llegaban a su destino, exhibían aquellas cartas ante los banqueros judíos, como hoy lo hacemos con la tarjeta de crédito.

Ignoro que concepto tienen de la banca y los banqueros los ciudadanos de a pié, de ahora, la mayoría se relacionan con ellos a través de sus hipotecas, aunque los banqueros modernos, prácticamente todos, tienen fundaciones y otros aparatos para mostrar a la sociedad un perfil humano, preocupado por las artes, las ciencias y las actividades solidarias.

Estamos observando que esas actividades sociales de la banca, esas migajas de solidaridad muy publicitada, son compatibles con las estafas masivas realizadas a través de la contratación de hipotecas con cláusulas suelo.

Los medios que están comenzando a escribir sobre la sentencia de un tribunal europeo que obliga a devolver parte de esos intereses fraudulentos, citan la cifra de 5.000 millones de euros, si se cumplen los términos de la sentencia. Al mismo tiempo, he leído en el artículo de un especialista financiero, que el uso que se hace del Euribor, el tipo de referencia para la actividad crediticia en España, podría, si se interviniera mal en su funcionamiento, desestabilizar nuestro sistema financiero. Me ha parecido una crítica velada a la sentencia del tribunal europeo, un curarse en salud, una excusa para tapar los excesos de la banca en España.

Pero lo que más me llama la atención de este asunto, lo que me ha dado el título de la entrada, son otros 5.000 millones. Los que tendrá que pagar el erario público por la aventura frustrada de las últimas autopistas de peaje madrileñas --de Gallardón, sí. Si esto es así, considerando que quienes están detrás de ese fracaso de planificación son, precisamente, los bancos que lo financiaron, fíjense, que casualidad, por un lado la banca ha de pagar 5000 millones a los estafados con el Euribor o lo que sea, por otro, todos nosotros, incluyendo esos estafados, por la vía del dinero público, que no se olvide, es del público, les vamos a dar otros 5.000 millones por las autovías, o sea, cuenta con paga.

Supongo que esto habrá sido idea del señor que sufría por los efectos del Euribor en la salud de nuestro sistema financiero. En cualquier caso, sea esto algo premeditado, o una mera coincidencia, permítanme despedir esta página con una imágen navideña:

Los banqueros actuales que gobiernan el BBVA, CAIXABANK, SANTANDER, y demás, brindan con un cóctel de Dom Perignon coronado por una cigala pelada sujeta con un bastoncito de mando, frente a un árbol de navidad, en la pared del despacho cuelga un retrato del desaparecido Botín, y otro de su sucesora, que no ha podido asistir porque esas cosas ella las celebra en N. York, mientras en un butacón se explaya la humanidad de Alierta quien, aunque no es banquero, controla unos bancos de información a través de Movistar y sociedades afines, una sustancia, la macroinformación, que se está revelando casi más importante que el dinero."

Feliz año nuevo. Los banqueros se despiden, se marchan de sus despachos, elucubrando sobre quien ganará el año que viene la nueva pugna, el dinero bancario, o la Big data.

En fin. LOS CINCO MIL.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 28 12 16.

martes, 27 de diciembre de 2016

NÁQUERA

"Náquera, Porta de la Serra Calderona, Un Poble per a tots. Estuve en Náquera hace más de quince años, lo había olvidado, pero, hoy, he vuelto a recordar cosas que tenía archivadas en la memoria de mi vida laboral. Aquella fué una visita de carácter profesional, pero, es curioso, pese a que creía haber contado en el blog casi todas mis experiencias laborales, mi vida de currante en multitud de empresas, de modo inconsciente, al parecer, había omitido una de esas empresas en las que trabajé y en cuyo desempeño visité ese lugar serrano, de la comarca de Camp de Turia, cercano a Serra, un típico pueblo valenciano, con su iglesia, su frontón, su toro embolado, sus actos religiosos, su folklore, que ustedes pueden conocer  con detalle poniendo esa dirección 'Porta de la Serra Calderona' en la barra de direcciones, por lo que no me voy a extender con el típico párrafo descriptivo.

Es el caso que regresaba de La Fuente, después de tomar café con Isa y Cármen, Isa ha comentado que no le gustó ver a Raphael en una entrevista con Bertín Osborne, dice que no le gusta este tío, aunque si le gusta oírlo cantar, ella sabrá, y he pasado por el quiosco, a por un mechero y un ejemplar de 'Levante' de hoy.

En la primera, un escueto titular dice: 'Náquera denuncia a un exalcalde por un agujero de 600.000 Euros' 'La Fiscalía abre diligencias contra Ricardo Arnal, del PP, por supuesta malversación en las arcas municipales'.

 ¿Ricardo Arnal?, me suena, no porque se apellide como yo, sino porque la lectura de esa nota ha llevado mi memoria a una ya lejana época, en la que estuve sentado alrededor de una mesa junto al alcalde de Náquera y el Director Comercial de Tigsa, la empresa en la que entonces trabajaba como economista, y supongo que alguien más, que ya he olvidado.

Sí, Tigsa, 'Tecnología Industrial G,S.A.' fué una empresa dedicada a la electrónica, radicada en Valencia, dirigida por Juan Ramón, un ingeniero industrial, especializado en Electrónica, formado en los países del Este, una empresa que tenía en plantilla a diez físicos que experimentaban con la tecnología electrónica aplicada a las instalaciones semafóricas, que luego desapareció como tal empresa al ser absorbida por S.I.C.E., una firma de Alcobendas, --la que suministró aquellas bombillas que regaló Zapatero, recuerdan?-- con ocasión de esa fusión se ubicó en el polígono Vara de Quart, luego,  fué participada por Dragados.

Eran tiempos de fusiones y absorciones. Lo cierto es que por entonces sucedió la visita al alcalde de Náquera, y recuerdo con nitidez, ahora, algo que tenía completamente olvidado, cómo el director comercial entregó por debajo de la mesa un sobre lleno de dinero al alcalde, un ritual obligado en aquel lugar y con aquel tipo si las empresas que suministraban equipos al ayuntamiento de Náquera querían que su oferta fuera considerada.

Claro, estoy contando algo que prescribió hace mucho tiempo, aunque no descarto que si lo lée alguien implicado en el proceso que seguirá a las diligencias penales que se abren ahora trate de contactar conmigo por si puedo aportar alguna información de interés, espero que no sea el caso, pero, en fin, si así sucediera, no sería de mi gusto porque tengo otras cosas que hacer, pero tampoco me incomodaría demasiado.

Los 600.000 euros a que alude la noticia, me parecen pocos, teniendo en cuenta que en todos los años que permaneció aquel hombre del PP en la alcaldía, que han sido muchos y desde hace más de quince, si la práctica que yo presencié fue generalizada, continuada, lo que se ha podido robar desde la alcaldía, fuera este caballero de coincidencia heráldica de su apellido con el mío, ú otro del mismo partido, debe ser algo incalculable a toro pasado.

Por lo demás, mi paso por Tigsa fué muy gratificante, guardo un recuerdo muy grato de Juan Ramón, de su mujer, de los físicos, a quienes Dragados echó a la calle cuando compró la empresa, de los técnicos, de toda aquella gente, a la que perdí de vista cuando mi contrato de trabajo de cuatro años, que comenzó con Tigsa, siguió con Sice y terminó con Dragados en el accionariado, llegó a su fin, y la mujer de Juan Ramón me obsequió, en nombre de la empresa, con un bonito reloj de pulsera como recuerdo de mi paso por allí. Gracias, Cármen.

Náquera, Porta de la Serra Calderona, Un Poble per a tots, con su toro embolado, su frontón, su folklore, su alcalde corrupto del PP entonces, como tantos otros, un lugar serrano precioso, bucólico, con sus aguas, su cercanía al Garbí,  que merece ser visitado por sus bellezas naturales, ajenas a la catadura del ex munícipe del PP, un partido que durante decenios lo gobernó como si fuera una finca suya.

No es casual que Ricardo se apellide como yo, si aún se conservan las inscripciones sobre los muertos de la guerra civil del lado franquista, se podrá ver que, casi todos, como en Serra, se apellidan Arnal."

En fin. Náquera

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 27 12 16.

lunes, 26 de diciembre de 2016

ADICCIONES

"Cuando empecé a fumar, 'Bisonte', a los trece años, no tenía ni idea de hasta donde me conduciría la adicción al tabaco. Entonces tuve una sana motivación para empezar a fumar, pues las chicas que asistían a los guateques del barrio lo hacían, aunque con una marca diferente, 'Piper', unos cigarrillos mentolados que ahora Lucky ha recuperado con sus versiones de sabores, limón, menta, mojito, etc.

Entonces era impensable ligar si no imitabas, aunque fuera en plan cutre, a Humprey Bogart, que fué nuestro maestro de vida en aquellas pelis en blanco y negro de los cincuenta y sesenta, de modo que no quedaba otro remedio que imitarlo, o no te comías una rosca.

Ahora miro la mesa donde tengo el ordenador y esto del tabaco, en mi caso, sesenta años después, me parece una locura. Describo el inventario de lo que tengo sobre la mesa:

Un paquete de tabaco Pueblo, para liar, una maquinita de liar, llamada, muy propiamente, 'Locos', que he comprado esta mañana en el estanco y aún no sé manejar. Una caja de cien 'cigarette filter tubes' ya saben cigarrillos hechos a los que solo falta añadir el tabaco, un librito de papel de fumar Smoking, para liar cigarrillos a mano, un mondadientes, que me sirve para acomodar el final del tabaco en el cigarrillo cuando los lío, mal, a mano, otra máquina de liar, que me regaló Antoni, que tampoco he sabido manejar, una pitillera, también regalo de Antoni, para guardar los cigarrillos ya liados, una bolsa para guardar todos esos útiles, lo mejor es que también tengo un paquete de West azul, cigarrillos convencionales ya elaborados, que son los que de momento sigo fumando, porque no me aclaro, oiga, con toda esta parafernalia.

Además, media docena de encendedores dispersos por la mesa y, claro, un cenicero, que tengo costumbre de vaciar cuando se acumulan tres colillas.

Leo esto y asumo que soy un adicto, sí, aunque un poco raro, porque una cosa es seguir fumando, a mi edad, y otra montar esta feria de tabaco en mi mesa de trabajo, teniendo además un diagnóstico de Epoc, parcial, en el pulmón izquierdo, que de momento no me supone ninguna molestia, aunque supongo que tampoco ningún beneficio.

Confieso que una vez intenté dejar de fumar, formé parte de un grupo de terapia que asistía a las sesiones dirigidas por una psicóloga, aquello me costó seiscientos pavos, pero solo conseguí cambiar de marca, en fín.

Contemplando esta evolución de mi condición de fumador a lo largo del tiempo, --ya he contado en otra página que también he intentado sustituir el tabaco por cigarrillos herbales de mi invención, pero esa pulsión experimental duró solo quince días-- desde mi experiencia personal digo a todos aquellos jóvenes que aún no han comenzado a fumar, que no lo hagan.

Ahora bien, si ya son fumadores, no voy a dar ningún consejo para dejarlo vista mi experiencia desastrosa. Por otro lado, a mi no me molestan los fumadores y yo trato de molestar lo menos posible. En concreto hace años que no tiro una colilla al suelo, o la arena de la playa, desde que mi mujer me hizo ver que si un pez, o un pájaro, se tragan un filtro, son bicho muerto, así que en esto tengo un especial cuidado.

Por cierto, lo que más me molesta de ser fumador, no son tanto los efectos nocivos de esa adicción, sino aguantar la actitud de los que yo llamo 'conversos', personas que han fumado durante buena parte de su vida, luego han conseguido dejarlo, y son, más o menos, tan pelmas como los testigos de Jehová, por no hablar de los delegados del EI que van por ahí buscando creyentes para su nefasta causa. Fanáticos, todos ellos.

No me gusta, cuando salimos del aula de teatro a tomar café al chino, que cada día se produzca una discusión sobre si hay que hacer caso a los fumadores y salir a la terraza, o son los fumadores los que deben someterse a la disciplina de quienes no fuman, quedarse sin fumar en el interior del local. Es la hostia, oiga. Ya sé que lo normal sería conciliar ambas posturas, martes en la terraza, jueves, no. Pues no señor, no me sale de los huevos conciliar nada. Soy fumador, lo seré hasta el día de mi muerte, de hecho pienso llevar un paquete en el bolsillo para el viaje en la barca de Caronte, pasa algo?

Bueno, demasiada chulería, lo que quiero decir es que venimos a este mundo sin vicios ni costumbres y luego, la presión social, la disposición de cada uno para resistirla o no, o vete tu a saber qué, te pueden convertir en un adicto al tabaco, en un abstemio, o lo peor de todo, en un 'converso' que hace la vida imposible a los demás.

No se me ocurre que más puedo añadir sobre mi experiencia de fumador que no haya dicho ya en otras páginas, por ejemplo 'Smoke', que les recomiendo. Así que, dejo ya la página, tomo un papel smoking, una porción de tabaco Pueblo, y me dispongo a fumarme un cigarrillo bastante mal liado, porque tanta maquinita de liar, que aún no he aprendido a manejar, me pone de los nervios, oiga."

Cuando he comenzado la página, pensaba incluir algunas otras adicciones, además del tabaco, pero las ganas de fumar que me han entrado aconsejan dejarlo para otro día.

En Fin. Adicciones

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 26 12 16.

sábado, 24 de diciembre de 2016

GOSPEL

"¿Que les había dicho?. Son las siete de la mañana y aquí me tienen dándole a las teclas, pese a la media pastilla pro sueño que tomé anoche, que suele dejarme ko ocho horas o más, apenas seis horas despùés de haberme acostado con mi mujer en nuestro lecho común, metido en la absurda tarea de contarles, les interese o no, la crónica del magnífico concierto de música afro americana al que asistimos ayer con Lola y Antoni.

Habíamos quedado con Lola en vernos a las ocho menos cuarto en la puerta de la Virgen. A las siete treinta, nosotros estábamos ya en la plaza de la Almoina, acomodados en sendas sillas frente al escenario, guardando dos sitios para nuestros amigos y colegas. A la hora convenida con ellos, me acerqué al lugar de la cita y mi mujer quedó guardando los asientos.

Faltaban diez minutos para que comenzara el espectáculo y Lola y Antonio no aparecían, enseguida supuse que habían tenido problemas con el autobús, venían con el 31 desde el Cabanyal y la EMT cada día es más tardona, pese a que sus coches circulan a gran velocidad, dando enormes frenazos, de modo que estoy pensando suscribir una póliza de seguros para protegerme de los frenazos y seguir usando ese servicio, tan peligroso e imprevisible.

Cuando llegaron, Lola y Antoni, confirmaron que habían tenido problemas con el autobús, llegaron justo cuando comenzaba el espectáculo. El concierto estuvo francamente bien, musicalmente hablando, otra cosa es que yo tenga algún reparo sobre la personalidad de la dama del Gospel que lo protagonizó, junto a un bajo, un batería, un teclista, afroamericano, venido desde London, al parecer, pareja de la dama cantora y un coro autóctono, el coro Alameda, que interpretaron un repertorio que podía haber sido mejorado, es una opinión personal indocumentada, no soy un experto en Gospel, pero la dama que, visiblemente, era la jefa de todo aquello, cantó lo que le dió la gana, en el órden que le dió la gana,y no cantó ni una estrofa en castellano, pese a que demostró, en su diálogo constante con el público, que lo dominaba.

Cuando terminó el concierto eran cerca de las diez de la noche, nos bajamos paseando hasta Reina, plaza Redonda,para tomar un tentempié, al final lo hicimos en Tapinería, en ese sitio especializado en paella valenciana, que por la noche pone otras cositas en el menú.

Tomamos una tapa de jamón de bellota, un queso estupendo y una bandeja de verduras que resultó sublime, por el punto exacto de los pimientos, los espárragos, la berengena, la alegría de la cebolla, en fín una fiesta para veganos, aunque nosotros no somos veganos.

La cerveza regular, solo me ofrecieron Heineken y Amstel, ¿Amstel?, ni hablar, traéme lo que quieras pero Amstel, ni se te ocurra. Lola y Antoni y mi mujer tomaron vino. Todo muy bien, a ocho euros por cabeza.

Hacía calor a esa hora en Tapinería, me desaté la bufanda y la dejé sobre mis rodillas. Como era previsible, cuando nos fuímos, me fuí sin la bufanda, a la que tengo mucho aprecio, se vé que se cayó al suelo y quedó allí, debajo de la mesa. A mi móvil le pasó lo mismo, en el concierto, mi mujer lo recogió del suelo a tiempo, antes de marchar. No sé que coño me pasa que lo pierdo todo. Ayer perdí el décimo y las papeletes de lotería del sorteo de Nadal. Cuando fuí a buscarlas para mirar por Internet si había alguna premiada, no aparecían. Luego resultó que las tenía sobre la mesa del ordenador, las miraba, una y otra vez, sin verlas. Que cosa, ¿no?.

Total que tengo que terminar esta crónica para ir a Tapinería, a tratar de recuperar la bufanda en el local donde picoteamos, y no he escrito una sola palabra sobre los aspectos musicales del concierto de anoche.

No he traído el programa del concierto, así que no puedo mencionar los temas que se cantaron, solo puedo dar fé de la potencia, textura, de la enorme musicalidad de la voz de la dama del gospel, afroamericana, de la correcta ejecución del batería, valenciano, del guitarra, italiano, me pareció, del teclista, afroamericano y pareja de la dama del gospel. De la magnífica actuación del coro.

Pese a que la dama se esforzó repetidamente en conseguir la complicidad del público en la interpretación de los temas, lo cierto es que el público permaneció sentado sin participar de la cosa casi todo el concierto. Solo en las últimas tres piezas, cuando la dama hizo una alusión a que ellos, los afroamericanos, cuando están en misa no permanecen sentados, sino de pié bailando y cantando, el público colaboró con entusiasmo con la dama, se vé que, hasta ese momento, no éramos conscientes de que estábamos asistiendo a una misa afroamericana, que, más o menos, se vé que eso es el gospel, canciones de misa.

De la estrella del concierto, diré que me pareció una mujer de fuerte temperamento, una mujer controladora, todo el rato dando órdenes al público, a la que, en ningún momento, le pasó por la cabeza dedicar al público ni una estrofa, ni un mísero villancico en una lengua distinta del inglés que pudiéramos entender los no anglo parlantes, ni siquiera el coro autóctono lo hizo.

Claro, era un concierto de Gospel, no te jode, ¿que esperabas?. Pues nada, me voy a por la bufanda. A ver si tengo suerte y el camarero, en lugar de echarla al contenedor, la ha guardado para mí.

En fin. Gospel.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 24 12 16.

viernes, 23 de diciembre de 2016

FELIZ NAVIDAD, MERRY CHRISTMAS, ALÁ SEA CON VOSOTROS

"Vaya por delante que soy agnóstico, no creo en las diversas patrañas que los humanos han inventado para consolarse de su propia indefensión ante los embates de la vida, pero, claro, soy humano, es decir, contradictorio, y no me corto en celebrar la navidad con comilonas, asistencia a conciertos, --esta noche vamos, con Lola y Antoni a uno de Gospel en La Almoina, la plaza que está detrás de la basílica dedicada a la virgen, en Heliópolis-- décimos de lotería no premiados y eso.

Desde esa evidente contradicción, no quiero dejar pasar la ocasión de felicitar las fiestas a todos los internautas, en particular a los que se dejan caer por aquí. No sabía como hacerlo. Al final lo hago en tres idiomas, en homenaje a los castellano parlantes, a los latinos que tanto se interesan por la página 'Doña Elisa y sus siete faldas', escrita pensando en ellos, a quienes usan la lengua inglesa, la lengua del imperio, para comunicarse, que son muchos más de quienes habitan los paises anglo parlantes, y a los que siguen las enseñanzas de Mahoma, en particular a los millones de personas que están sufriendo en zonas de conflicto el azote de la crueldad humana.

El hecho de que mi felicitación no incluya el sueco o el neerlandes no significa, en modo alguno, ignorar a quienes se expresan en esas lenguas, es, solo, que no tengo ni puta idea de sueco ni de neerlandés.

Se me ha ocurrido dedicar esta página a felicitarles a ustedes porque hace por lo menos dos días que no se me ocurre nada nuevo que escribir en el blog. Teniendo en cuenta que los veintitrés días transcurridos de diciembre, solo recogen 18 entradas en el blog, observo que algo está pasando en los índices de mi productividad, digamos, literaria.

Sospecho que la media pastilla pro-sueño que me recomendó la doctora que cuida de mi salud, tiene que ver con esta baja productividad, puesto que uno de sus efectos es que duermo más horas, y escribo menos.

Por si esto fuera así, y el mes de diciembre terminara con la página BIG DATA, una de las más visitadas ultimamente, pues eso, me despido ya de ustedes y aprovecho para felicitarles un evento sagrado y festivo, en el que no creo, por eso añado algo en lo que sí creo:

FELIiZ AÑO NUEVO. Porque, no creo que el nuevo año que se avecina sea tan infeliz, tan cruel, tan tremendo, como lo ha sido 2016 para millones de personas, afectadas por conflictos salvajes, por acontecimientos trágicos derivados del cambio climático, en el que sí creo, por tantas cosas que han provocado la indefensión ante los embates de la vida a millones de personas humanas que ellas sí creen en la justicia divina, y a quienes respeto desde mi ignorancia de los mitos religiosos.

Porque, quiero creer, que 2017 es una nueva oportunidad para todos, para hacer de este mundo nuestro un lugar menos excluyente, menos dramático, menos agresivo, de lo que ha sido el malhadado 2016 que se vá dentro de nada.

Creo que me he pasado con la solemnidad de esta felicitación, de esta despedida, que temo que se parecerá demasiado al discurso del rey, seguro que mañana, pese a la pastilla, estaré contando la crónica del concierto de Gospel al que vamos a ir enseguida, con Lola y Antoni, en la plaza de la Almoina, de Heliópolis, y todo volverá a ser como siempre, como antes de que me haya venido la extravagante idea de que algo sucede en estas fechas que me impide escribir con la dedicación de siempre.

Del mismo modo, puede ocurrir, ojalá no suceda, que el nuevo año sea tan cabrón como el que ahora termina, para mucha gente.

Pues nada, espero haber despertado el interés entre los internautas que visitan el blog, por saber si, en unos días, todo vuelve a la normalidad, o no. Solo tienen que volver a visitarlo, mirar, y si no hay nada nuevo, buscar en las entradas antiguas, son las mejores."

Un saludo cibernauta.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 23 12 16.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

BIG DATA

"Hoy no he comenzado el día con buen pié, la verdad. Digo yo que será a causa de los efectos secundarios de la media pastilla que me ha recomendado la doctora que tome para dormir ocho horas de un tirón. Anoche, atendiendo su recomendación la tomé sin considerar que hoy tenía que madrugar para llevar en el coche a mi mujer al Hospital Dr. Peset, para someterse a una ecografía hepática que, por cierto, se la han hecho enseguida, prácticamente sin espera, algo que me ha parecido insólito, en fin, felicidades al personal del Dr. Peset por su profesionalidad, eficacia y rapìdez al cumplir su cometido asistencial.

Lo cierto es que esa pugna entre la pastilla que pretendía mantenerme dormido, y la necesidad de madrugar, se ha traducido en algún puntual íncidente de incomunicacióin colérica, que solo sucede cuando coincidimos en el mismo coche, un conductor ya con la torpeza de la edad, y una mujer que fué conductora pero lo dejó, y ahora sufre una fobia al tráfico agudizada, en ocasiones puntuales, por mis errores al volante.

Cuando salimos la otra tarde del concierto en la Iglesia de Monteolivete, mi mujer me reprochó que en cierta ocasión, --yo lo había olvidado-- la eché del coche para que se fuera andando a casa, en uno de esos episodios en los que yo presentí que nos podíamos matar si seguíamos los dos al volante, yo al volante de verdad, ella al volante virtual, dándome órdenes sin parar, algo que me saca de quicio.

Algo así ha sucedido esta mañana, cuando nos dirigíamos al hospital, no recuerdo los términos del episodio, pero sí que le he dicho, 'no digas nada', lo que equivale a una forma moderada de ¡cállate!, y al regreso, al arrancar para volver a casa, he oído que decía, 'hay una puerta abierta', no sabía muy bien de que se trataba, si del cierre de seguridad o qué, y le he preguntado, ¿sigo, o no?. No ha contestado. Al parecer mi volúmen de voz es cada vez mas bajo, y mi mujer, sospecho, está un poco sorda. Total, que no nos hemos entendido, y eso ha provocado en mí una reacción inapropiada, quejándome de que no atendemos cuando nos hablamos el uno al otro.

Sobre todo sucede, cuando mi mujer está ocupada, cada vez mas tiempo, cada vez de forma más reiterada, con su nuevo juguete de wassap, al que, paradójicamente, yo la he empujado, dando su número de teléfono a mis 'Amigos Ingobernables', que no paran de mandar vídeos a todas horas.

Ya está, me he desahogado, ahora puedo avisar de qué va a ir la entrada de hoy. De Comunicación. De Incomunicación, sí, las dos caras de la misma moneda de la revolución tecnológica.

Mi mujer se ha bajado del coche antes de llegar a casa, supongo que afectada por el opresivo silencio que ha seguido al puntual incidente de la puerta abierta , yo he continuado hasta estacionar el coche cerca del parque de bomberos.

Luego he ido al Maravillas, mientras tomaba un cortado, el gitano evangelista me ha pedido un cigarrillo, se lo he dado, me ha exigido otro, yo, por ahí no paso, me he largado a La Fuente y allí, por fín me he podido relajar, al sol, en su terraza, mirando 'Levante', que he comprado esta mañana en el quiosco, antes de salir hacia el hospital, y que no he podido pagar porque no llevaba suelto.

Antes de comenzar la lectura de las páginas 44, 45 de Levante cuyo contenido me inspira el título de la página de hoy, he entrado al WC de La Fuente. No hay luz, es la segunda vez, en dos días, que no hay luz. Se lo he dicho a la china, ha hecho un mohín dirigido a Paco, el camarero, que no ha dicho nada. Lo cierto es que he tenido que ponerme al sol, para que se seque la leve mancha de orín de mi pantalón debido a que no soy un experto en la micción a oscuras. Lo digo por si Paco me lée, y arreglan la luz del WC de una puta vez.

'El Big data llega para quedarse', la lectura de los contenidos de estas páginas ha iluminado mi entendimiento, en relación con las preguntas que me he hecho en alguna página del blog sobre el uso de los datos de los internautas por las grandes corporaciones que manejan el cotarro.

'Los expertos destacan la importancia del análisis de la ingente cantidad de datos sobre las personas por la revolución digital' 'Kim Faura advierte de que es esencial que las empresas transformen su cultura de trabajo para aprovechar la tecnología al máximo.'

'Los grandes de internet logran los ingresos de los datos'. 'Matías de la Barra, jefe de Análisis de Datos de Prensa Ibérica..Google o Facebook han logrado convertir su producto en 'la excusa'. Los grandes ingresos los obtienen de la gestión de datos. El poder reside en la capacidad de gestionar esos datos. El usuario recibe los servicios de forma gratuita, pero proporciona datos que las compañías utilizan para el 'Big Data'.

¿Que coño es eso del Big data?

 Según Wikipedia "se trata del almacenamiento de grandes cantidades de datos y de los procedimientos (algoritmos idiotas?) usados para encontrar patrones repetitivos en esos datos.." Por fin encuentro la respuesta a los correos electrónicos que recibo ahora, de manera recurrente, para ofrecerme empleo, a mí, que vivo en situación de júbilo y ya he cumplido los setenta y tres, por parte de link no se qué, quienes, además, tienen que haber comprado en algún sitio mi identificación personal, al margen del anonimato que yo creía mantener en mi blog.

En otras páginas me he referido a los medios de comunicación escrita en España, concluyendo, con Cebrián, que todos son parte del sistema económico, político, y poco social, que asoma en nuestro tiempo.

La revolución tecnológica digital, que tiene un ámbito planetario, incide de modo cada vez más potente en el seno de la comunicación cibernauta, en el que cada vez surgen más dispositivos físicos, ordenadores, tablet, telefonía movil, relojes, y supongo que en nada también juguetes, lo he vislumbrado al adquirir los juguetes para mis nietos, se diría que estamos ante el estallido de una nube tecnológica de cuyos efectos nadie esta libre, a menos que, como sugería un artículo de 'Levante', el otro día, permanezcamos en una cueva, ajenos a todo ese ruído mediático/digital, la cueva primigenia en la que al parecer comenzó todo.

Paradójicamente, este estallido que eleva la comunicación a una dimensión, a un nivel, antes desconocido, y que tiene vertientes interesantes, por ejemplo, en mi caso, la existencia del blog, coexiste con conflictos puntuales que son la evidencia de que los seres humanos caemos, por diversas causas, a veces, en la incomunicación.

Es lo que me sucede en mi relación personal, cotidiana, con mi mujer, aunque sea de modo puntual me perocupa, demasiadas palabras no escuchadas, sin respuesta, porque el interlocutor está en otra cosa, demasiados cortes que invitan al silencio, cállate, o no digas nada, como respuesta a algo que te incomoda, sea en el ámbito de la conducción en el fárrago del tráfico urbano, sea viendo un programa de televisión, por no hablar de la cada vez más frecuente incompatibilidad entre la atención al wassap y la conversación directa en lo cotidiano.

No encuentro, en realidad, un conflicto entre las nuevas formas de comunicación derivadas de la revolución tecnológica y el contacto verbal personal y cotidiano inherente a la convivencia doméstica, --el tema de la dinámica entre conductor y acompañante es otra cosa-- me parecen perfectamente compatibles ambos sistemas de comunicación, el virtual, el oral, pero creo que esa aceptación acrítica se deriva del hecho de que, cuando me apetece, me meto en mi cueva a escribir, en solitario, una forma de incomunicación si se quiere, pero a mi, me resulta muy relajante, sobre todo cuando comienzo el día con mal pié, como ha sucedido hoy.

En fin. Big Data.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 21 12 06.

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