lunes, 30 de noviembre de 2020

DOS DE DICIEMBRE

"Hoy es 30 de noviembre, diciembre, el mes con más incertidumbres del último medio siglo, está a un pasito de entrar en nuestras vidas. En medio de esa incertidumbre, yo me gratifico con una certidumbre, el próximo día dos, la mujer de mi vida, Encarna, cumplirá setenta y siete años, como yo, de vida ya vivida.

Durante sesenta años hemos compartido nuestras vidas, primero en la etapa pre matrimonial, luego, ya, de casados. A los diecisiete años compartíamos las tardes domingueras en reuniones de amigos y desconocidos celebradas en algún bajo del barrio alquilado al efecto, amenizadas con un tocadiscos prestado para un día y una selección de discos de vinilo.

Bolero, pasodoble, tango, cha-cha-cha, twist, esas cosas de la época, alegraban nuestras tardes  de domingo, antes de que los Beatles llegaran a nuestras fronteras. Recuerdo que, en el pasodoble,  me gustaba adoptar una postura torera, moviendo el brazo para acompañar los movimientos de Encarna, aunque lo hacía sin mala intención.

Los años que cumplimos, la vida ya vivida, no los tenemos, porque ya los hemos gastado, los que tenemos no sabemos cuantos son.

Estos días, no se si influído por los telediarios, he pensado demasiado en el fín  de la vida que, también, es incertidumbre. ¿Quien se irá antes de los dos?

No lo sé, pero me he imaginado a Encarna en su lecho de no vida, la tomaba de la mano y juntos bailábamos la danza de la vida, o de la muerte, como último ritual de nuestra dilatada y feliz vida juntos, desde que acudíamos a las reuniones domingueras, luego cuidando a nuestros hijos, dos de ellos han dicho que vendrán esta tarde a vernos y, de paso, a instalar de nuevo Netflix en la tele que, desde que hemos cambiado de compañía, no lo vemos.

¿Que es la vida? ¿Una aflicción?, ¿Un paréntesis entre dos estados? ¿Una experiencia temporal y, por tanto finita? ¿Una oportunidad única para conocer a la mujer de tu vida y compartirla con ella?

Debe ser todas esas cosas y muchas más que ignoro pues, yo, no soy Pérez Galdós, ni aquel filósofo de los años treinta, cuyo nombre ahora no recuerdo. Solo soy un ladronzuelo infantil, aquel que robaba frutas y hortalizas de los carros de los agricultores, que creció y nunca más atentó contra los bienes ajenos."

Encarna, feliz cumpleaños, que cumplas muchos más, que yo me vaya antes que tú, y seas tú la que me tome de la mano para bailar la danza de la vida

Un saludo cordial a los usuarios que se acercan por aquí, cumplan los años que cumplan.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 30 11 20 


sábado, 28 de noviembre de 2020

ROBA i CALÇAT

"Hoy no he bajado al Maravillas, por el fresquito. Me he calzado una gorra y he bajado al Cantonet, a por la prensa y un euro de Pictolín sin azúcar. 

Luego de la lectura de la prensa y después de que Encarna, la mujer de mi vida, acabara sus tareas con la lavadora, hemos bajado a dar una vuelta por el barrio.

En el barrio, hay varios contenedores de esos anaranjados, con la función de recoger ropa usada. Siempre que deambulo junto a alguno de ellos, me llama la atención esa inscripción en lengua vernácula "Roba i calçat". Me parece una incitación a forzar el contenedor y robar un par de zapatos viejos, especialmene hoy que las aceras siguen encharcadas por el tormentón de ayer, y apetece proteger los piés con un par de zapatillas de paño, de esas de los años cincuenta.

Que levante la mano quien, a los siete años, en los años cincuenta, no se comportara como un ladronzuelo infantil, robando alguna hortaliza o fruta de los carros de los agricultores, o algún trozo de madera de los carros cargados de troncos, para construirse un patinete.

Ya de adulto, no recuerdo haber robado nunca nada en el supermercado, pero Encarna me contó que una vez, en una visita al Corte Inglés, acompañada por Soria y la murciana que compartían empleo en una guardería, la murciana se guardó un sujetador en el bolso, lejos del alcance de las cámaras de seguridad, mientras sus compañeras, afectadas por la vergüenza, insistieron en salir corriendo de allí.

La murciana debía tener ya una cierta experiencia pues, además de vender churros en las ferias murcianas, su marido se dedicaba a los robos en los campos del Camp de Turia.

Chapoteo con las zapatillas viejas extraídas del contenedor, como si aún tuviera siete años, ¿Será esto un síntoma de mi eterna juventud, a la que aludí en la página Talento Jóven, o solo un acto de desvergüenza propio de mi descabalada senectud?

La misma senectud que anoche, cerca de las doce, me hizo derrumbarme en el sillón, para liberarme de la ansiedad que me produjo jugar tres partidas al Rummy, con Encarna, Lola y Antoni, entre la cena y la pos cena del viernes, o sería la resaca del Blancauvas, no sé..."

Un saludo afectuoso a quienes visitan este blog, hayan sido, o no, ladrones infantiles, tengan, o no, esposas que hayan vivido algún episodio de robo en El Corte Inglés, o en cualquier otro lugar del planeta, en cualquier época, a cualquier edad.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 28 11 20

jueves, 26 de noviembre de 2020

ALMA LLUVIA

"Entre los seguidores inscritos en mi blog, algunos conocidos, otros no, se encuentra Alma Lluvia, con ese nombre tan poético que llega al corazón. Alma, no recuerdo quien eres, pero tu apellido, Lluvia, nos acompaña durante toda la mañana, en particular, cuando hemos salido a Mercadona, a comprar la cena del viernes.

Ayer, Encarna, la mujer de mi vida, le puso un wasap a Lola, ¿Os apetece que compremos en Mercadona para la cena del viernes? Lola contestó, el viernes, según dicen, es cuando más va a llover, así que, por nosotros, mejor cenar en vuestra casa que a la intemperie.

Tortilla de patata y cebolla, sobrasada de Mallorca, queso Brié y lonchas de semicurado, ensalada César, Paté de foi con aguacate, algo más que no recuerdo, una botella de Blancauvas, más o menos, es lo que hemos traído en el carro, mientras la lluvia, no muy Alma, nos humedecía el pescuezo.

Mañana viernes, Lola y Antoni, aunque llueva, se acercarán por aquí, en su coche nuevo. Jugaremos una partida al Rummy, antes de la cena, luego las delicatessen, el morapio, y dos partidas más, de  modo que mi cabeza, después del esfuerzo mental que exige el Rummy, quedará descabalada. Luego de la cena doméstica de algún viernes, y el Rummy, una vez se han marchado Lola y Antoni, antes del toque de queda, necesito tumbarme en el sillón y relajarme viendo la tele, para derrotar a la ansiedad que me produce ese maldito juego, cosas de la edad...

Alma Lluvia, mi desconocida, olvidada, seguidora del blog, tu nombre me produce sensaciones muy gratas, me traslada a lugares paradisíacos, aunque, a veces, monzónicos. Cuantas almas se llevan los monzones que cíclicamente, azotan algunos países de América Latina, deseo, fervientemente, que nunca se lleven la tuya, Alma, recibe mi más cariñoso saludo...

Me asomo a la ventana, sigue lloviendo, pero no de modo torrencial, es una lluvia suave, casi cariñosa, como si se tratara de lágrimas derramadas por Alma Lluvia, en recuerdo de los muchos conciudadanos arrebatados por monzones, huracanes, tormentas tropicales y otros fenómenos atmosféricos propios de estas fechas, por otra parte, tan entrañables, sobre todo si vienen tus amigos a jugar al Rummy."

Un saludo cordial a los usuarios del blog, en particular, a los que se dicen seguidores, mas asíduos. Entre ellos se encuentra mi nieto mayor, de quince años, Raimon, a quien, el otro día, con ocasión de una comida en su casa, le pedí que escriba una página en este blog. Espero que la ofrezca a ustedes, antes de que termine este patético año que jamás olvidaremos.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 26 11 20  


miércoles, 25 de noviembre de 2020

MIÉRCOLES, MERCADO

"Hoy no he bajado al Maravillas porque Encarna, la mujer de mi vida, me ha prevenido de que hace un viento helador. Ella ha llamado a Rafa, nuestro carnicero del mercado de Russafa, y le ha hecho el pedido por teléfono, que recogeremos más tarde, cuando suba la temperatura.

Una paletilla de cordero, entre otras cosas, para las fiestas navideñas, pasaremos por la parada del pescado congelado, pero, este año, no compraremos bocas, por lo de las limitaciones a la movilidad entre los no convivientes, aunque sean cercanos, pero sí un par de cajas, una de gamba roja, otra de langostinos y, a la nevera, hasta que nos aclaremos como van a ser las citas navideñas.

Si me hubieran dicho, hace un año, que el gobierno de turno iba a decretar como deben ser nuestros encuentros familiares, habría pensado que vivimos en otro planeta, o que estamos todos locos.

Además de los afectos familiares, profeso un especial afecto a los desconocidos usuarios que se acercan por aquí,  de cualquier parte del planeta, de cualquier ideología, sean ortodoxos, rumanos, Trumpistas, o lo que sea, y hoy quiero agradecerles que esté próximo el blog a alcanzar las 200.000 visitas, sea por Navidad, o después de la festividad  de los Reyes no Magos. Gracias, pibes.

Hablando de reyes, a ver cuando se juzga, y en su caso, se condena, al emérito de aquí, con tantos méritos en la transición, y tan pocos después, que nos ha robado a todos vía evasión de impuestos, algo que, por otro lado, no es exclusivo suyo, pues el 20% de los que tienen ingresos en este país, en buena parte proceden del llamado dinero negro, que no se porqué le han de dar ese digno color al que nos estafan esos hijos de puta que no contribuyen como deberían, haciendo más complicados los Presupuestos Generales del Estado, con los que se paga, entre otras cosas, mi pensión.

Pero, en fín, estamos en visperas de época festiva, y no quiero cansar, ni cansarme, con estas cosas, prefiero desear a todos una feliz navidad, con sus dulces, sus turrones, su cordero asado, su ensalada de salmón ahumado, yo siempre la pongo de entrante, sobre un fondo de huevos cocidos rayados y algo más que no recuerdo, para dar color al plato, que queda monísimo, sí.

Felices fiestas a todos, tirios y troyanos, estén en España o en Arabia Saudí, libres o entalegados, pendientes o no de investigaciones judiciales, sean rubios, morenos, castaños, calvos, o con peluca, como el morellano presidente de la Comunidad Valenciana, desde donde escribo, aunque en ocasiones la he llamado El Jardín de Heliópolis."

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 25 11 20


 

 

 

domingo, 22 de noviembre de 2020

TALENTO JÓVEN

He bajado al chino de La Fuente, porque hoy el Maravillas cierra, pese al aviso radiofónico de una mañana fría y húmeda. Después de tomar un café cortado descafeínado en vaso grande, he pasado por El Cantonet, he traído el periódico y, sin quitarme el chaquetón, he salido al balcón para leerlo al sol.

De esa lectura ha surgido la idea para el título de la página de hoy.

"A mis setenta y siete años, no tendría inconveniente en presentar mis libros inéditos al certámen literario llamado 'Talento Jóven'. Me parece muy apropiado al contenido de mis diversas historias, Dually Brown, Marc el desmemoriado, Ariel Pardal, Después de Praga, El Jardin de Heliópolis, incluso algún relato corto, como El Retablo del Holandés, pero, sobre todo, Doña Elisa y sus siete faldas....

Me parece un currículo literario añadido a mi eterna juventud que hace que siga con mi blog desde hace más de una década, y acumule ya casi 200.000 visitas de usuarios de cuatro continentes, ahora, incluso de Arabia Saudí, Emiratos Arabes Unidos, Namibia, Centro América, y hasta Albacete...supongo.

La juventud, en contra de lo que se supone, no es una edad, sino un estado de ánimo y una disposición para el amor. He leído en Levante un texto de un escritor de aquí, cuyo nombre no recuerdo --cosas de la edad-- en el que cita a Jane Fonda que asegura que es posible la vida sexual a los ochenta años. Yo puedo acreditar que, a los setenta y siete, todavía es posible, al menos una vez al año.

He abandonado el papel escrito desde que la evolución tecnológica me permite escribir desde Internet, pero no tendría inconveniente en remitir, de modo anónimo, mis libros autoeditados en papel, al certámen Talento Jóven, con el deseo expreso de que se prémie mi jóven talento a los setenta y siete años, no me vaya a pasar como al poeta Brines, que van y le reconocen sus méritos cuando tiene ya un pié en la tumba.

Escucho a Encarna, la mujer de mi vida, me llama  para almorzar....

Le pediré su testimonio escrito, para aportarlo como prueba al jurado de Talento Jóven, en el que acredite que todavía tengo vida sexual, al menos, una vez al año."

Un saludo a los jóvenes, y menos jóvenes, que tienen el culto vicio de la escritura.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 22 11 20

viernes, 20 de noviembre de 2020

EL JARDÍN DE HELIÓPOLIS II

...Abro mi. manuscrito por la página 61 y esto es lo que encuentro:

"...Marc empeñado en que no necesitábamos guía. Había leído un par de libros, uno de Naguib Mafuz y otro de Tahar Ben Jelloun y ya se creía que era Lorenzo de Arabia. Pero antes de eso estuvimos en Tetuán y Larache. En Tetuán estuvimos en un hotel, guau, de un lujo asiático. Pisabas en las alfombras y te quedabas allí hundido, que te tenían que ayudar desde fuera para sacarte de allí, y en Larache nos dieron un té a la menta impresionante, oiga. Un vaso de vidrio, lleno hasta los topes de té y hojas de menta, que aquello nos dió un chute que no te quiero ni contar.

A Marc solo le faltaba la excitación de la teína, después, claro, tuvo esa bronca estúpida con el marido de Rosa, por el asunto del guía, que ya no volvieron a hablarse en todo el viaje. En fín, Rosa y yo decidimos ignorarlos, a los gilipollas aquellos, y disfrutar del viaje. Ya que estábamos allí.

--No paro de hablar y no le he ofrecido nada ¿Un zumo de fruta? ¿Un refresco?

--Calquier cosa estará bien. Un poco de agua, pero siga, por favor.

Los dos capullos venían detrás nuestro, cada uno por su lado, con las chilabas puestas y hasta un fez que se compraron y Marc llevaba en el hombro a Abdula, el pobrecito camaleón aquel, todo pintado, como si fuera la Pantera Rosa. Se lo dije, no lo compres, hombre, deja al pobre animal. Pero nada, si no lo compra le dá algo, que falta de sensibilidad con los animales. Cuando volvimos a la península --entonces no miraban eso de los pobres bichos, si no, nos hubieran entalegado por tráfico de especies protegidas-- el pobre Abdula se murió a los quince días.

La Medina de Fez era como un mercadillo de los lunes, pero a lo bestia. La Medina más grande del Norte de Africa. Centenares y centenares de callejuelas y plazas llenas de puestos que visitamos con minuciosidad de orfebre, con guía, naturalmente, no dejamos que Marc se saliera con la suya, de haberlo consentido todavía estaríamos allí, sin encontrar la puerta de salida.

Puestos de medio metro, todos con el retrato de Hassán bien visible, cada uno distinto de los demás. Hubo uno que me llamó la atención, por la pinta que tenía el tío de proxeneta hortera, con aquella camisa roja y un cadenón de oro así de gordo, igualito que un macarra argelino que ví una vez en Pigal.

En el zoco de las especias los aromas eran muy intensos y los viejos comerciantes hacían sus trapicheos alrededor de los sacos de esas preciosas sustancias, en un patio interior discretamente separado de la algarabía del mercado. A López, el marido de Rosa, el lugar le gustó tanto que tomó un rápido apunte --como dos horas estuvo, el gilipollas-- mientras a Marc se le ponían los ojos de un amarillo siniestro, y luego López lo convirtió en un cuadro que no ha querido vender nunca, seguramente para que le recordara que jamás debía volver a viajar con un compañero como ese.

La Medina de Fez resultó ser un viaje por el tiempo. Un paseo por el siglo dieciseis, que decía Marc, siempre tan pedante. Pero también por la España de los cincuenta, con esas mulas cargadas de sacos de harina y haces de leña, como aquella jaca del lechero que le dió a Marc una coz en la cabeza, que yo creo que no se ha recuperado de aquello, cuando siempre andaba enganchado en los carros que transportaban troncos o bocoyes de vino, o robando zanahorias a los huertanos que las transportaban al mercado de Heliópolis, mientras, de paso, recogían la basura.

Apenas había basura entonces, --sabe-- solo restos orgánicos, ni un maldito envase, todo a granel. Igualito que en Fez, donde los críos te rodeaban para hacerse con el plástico del agua mineral, como si fuera un tesoro, pobrecitos. Me encantó el zoco de las telas, con aquellos colores tan vivos, tintes naturales, las madejas de lana colgando de las fachadas con unos amarillos tremendos, brillantes, rojos y azules de un limpidez extraordinaria, colores puros, estallando contra la blancura encalada de las casas..."

Fuente: Viaje a Marruecos, tour de cinco ciudades con Lola y Antoni. Recuerdo que cuando nuestras esposas se acercaron de modo imprudente al mausoleo de Mohamed V, en Rabat, tuvieron que salir corriendo, antes de que las pillara el vigilante que blandía una gran cadena para auyentarlas.

Y esto es todo, por hoy, viernes. Hemos puesto un wasap a Lola sugiriendo ir esta noche a alguna terraza de Russafa y ha conestado OK.

Un saludo cibernauta a los usuarios que se acercan por aquí, y un recuerdo afectuoso a los marroquíes que están ahora, jodidos, en Canarias

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 20 11 20

 


jueves, 19 de noviembre de 2020

SIGFRIDO

"He bajado al Maravillas, me he acomodado junto a una mesa de fuera y he tomado un café cortado descafeínado, en taza, y un such de taronja. Al regreso, he pasado por El Cantonet a recoger un ejemplar de 'Levante' que, ahora, duerme el sueño de los justos en el diván del comedor, ni siquiera lo he abierto porque, apenas regresado a casa, el impulso de dedicar esta página a Sigfrido ha sido más fuerte.

Ayer descubrí, en Wikipedia, porqué tantos italianos visitan este blog. Puse en el teclado la expresión 'Lohengrin en Internet' y comprobé que hubo un presentador de televisión italiano con ese nombre, lo que explica, a mi parecer, la razón de tantas visitas de Italia.

La ópera de Wagner titulada así, solo es un antecedente indirecto de la causa de que yo haya elegido ese lema para el blog. La verdadera razón es que mi tio materno Sigfrido fué, como su padre, militante libertario, además, cuando el gobierno republicano se situó en València, Sigfrido fué Gobernador de Cuenca y Comisario de Abastecimientos y Transportes.

En esa época, cuando dirigió los Abastecimientos, en casa no había azúcar, lo que demuestra su comportamiento ético en la administración pública republicana. Esa actitud ética fué premiada más tarde, en la peor etapa del franquismo, con una condena a muerte que, gracias a las gestiones de su mujer en Madrid fué rebajada a cadena perpétua que cumplió, primero en Albatera luego en San Miguel de los Reyes hasta que, con el acuerdo entre el otro franquismo y la presión internacional, se decretó una amnistía para los presos politicos que dejó a Sigfrido en libertad.

En su última etapa libre, Sigfrido enseñó Historia del Movimiento Obrero en la fundación de Saltuv, la sociedad anónima laboral de transportes urbanos de València, pero lo que yo quería dejar claro es que, mientras estuvo en prisión, el alias de Sigfrido fué Lohengrin, y esa es la razón de que yo haya puesto ese nombre a mi página, en homenaje a ese hombre tan ético que fué.

Ayer estuvimos en el cementerio poniendo unas flores en el nicho de los padres de la mujer con la que convivo desde hace más de medio siglo, luego fuímos a visitar el nicho de Sigfrido, y vino a mi memoria el día de su entierro, la muchedumbre que lo acompañó, con banderas libertarias desde el Hospital Peset y, ya en el cementerio, la enorme cantidad de personas que presenciaron, mientras le dedicaban discursos de adhesión y cariño, el ritual de su enterramiento.

Esta página no es la primera que le dedico a Sigfrido, pero, sospecho, que será la última, porque percibo que mi cremación está mas próxima que lejana la inhumación de Sigfrido...".

Que así no suceda.

Un saludo cordial a los usuarios que se acercan por aquí, en particular a los italianos que me confunden con el otro Lohengrin, aquel que fué presentador de la RAI.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 19 11 20





martes, 17 de noviembre de 2020

EL JARDÍN DE HELIÓPOLIS

Creo recordar que el último libro que escribí, hace dieciseis años, lo titulé así, 'El Jardín de Heliópolis'. Abro la puerta misteriosa, rescato el original, lo abro por la página 2 y lo que encuentro es un listado de las especies vegetales y animales que lo habitan, extraído de mis libros anteriores:

"Manglar, Vid, Romero, jazmines, almendros, Hombres planta, Moho, Flores funerarias, Petunias, Margaritas, Rosas y crisantemos, Cultivos de algodón, Cultivos de maíz, Cultivos de trigo, cebada, Arces, Naranjos, acacias, sauces, tamarindos, Encinas, pinos, olivos, Jilgueros, Aguila real, buitre leonado, Autómata alado, Mariposas monarca, Arañas colgadas de hilos de seda, Jardín de cáctus, Cedros, Arbol de palabras, Jacinto, Tórtolas, Vegetales alienígenas, Cocoteros, Gaviotas, cormoranes, Espliego, manzanilla, tomillo, salvia, gauchas, adelfas, jaras blancas y ginestas amarillas, Fuente con esqueletos de lémur, Helechos gigantes, Lilas, avellano, Alamos, Palomos, Actor que vuela, Drago milenario..."

Y hasta aquí llego, por ahora, bajo a desayunar al Maravillas....

...Vuelvo del Maravillas, abro el libro por la página 149 y esto es lo que encuentro:

"Acababa de arreglar el mundo cuando recibí un E-mail de Gracia, acusando recibo de mi manuscrito.

Me decía tambien que había hablado con el jefe de producción de la cadena autonómica y que la idea del gato parlante tenía posibilidades de convertirse en un producto de animación para adultos, pero que se precisaba algún tiempo para hacer el estudio de pre producción, los costes y todo eso. No me daba detalles de los argumentos empleados para persuadir al productor.

En un par de meses pensaba resolver el asunto. En todo caso, me mantendría informado. Yo, la verdad, tan escéptico como siempre no me creí nada, pero le devolví el mensaje siguíendole la corriente y decidí tomarme unos días de asueto en las Rotas de Dénia.

Me gusta el olor del mar de las Rotas, la cálida caricia del sol de otoño que pone un reflejo cobrizo en los pulpos que ponen a secar, junto a la orilla, los hermanos Sendra. Puntualmente, todos los otoños, coincidiendo con el día de difuntos, me gusta acudir a la cita con los erizos de mar que se comen, crudos, por docenas, en esa terraza, con el auxilio de grandes cubos azules donde se echan las cáscaras.

Esa mínima porción blanda, casi gelatinosa, de color anaranjado, que se extrae del erizo vivo con una cucharilla, deja un sabor en la boca como si estuvieras ingiriendo una ración del propio mar y estimula la memoria más arcaica de los tiempos en que todavía vivíamos en esa sopa salada, antes de acometer la aventura de arraigarnos en tierra firme.

Caminando por el paseo marítimo, el olor penetrante del marisco muerto junto a la orilla te sacude el sentido del olfato de un modo violento y en los días de temporal, si te acercas al final del paseo, cerca del Cabo de San Antonio, puedes ver los enormes bolos de piedra sacudidos en una poza por la fuerza de la mar, como si fuera una bullavesa mineral y las olas trepando por la cara oriental del rotundo cabo, hasta alcanzar la huella dejada cerca de la cumbre por los mordiscos de la erosión marina.

En los días tranquilos, puedes descender con una buena cuerda hasta esa oquedad, quedarte acunado en sus relieves mientras escuchas el sonido de las cítaras que portaban los navegantes antiguos para hacer mas amables sus largas travesías, y recibir en tu piel la caricia del sol de la tarde...."

.Y esto es todo, por hoy, nos vamos a Mercadona.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 17 11 20

lunes, 16 de noviembre de 2020

ARIEL PARDAL II

Son las cinco de la tarde. Aburrido de ver la tele entro en mi cubil, abro el  libro de Ariel por la página 185 y esto es lo que he encontrado:

"Anoche descargó sobre nuestras cabezas la primera tormenta de Septiembre y el último trueno despertó a la mujer con la que vivo. A estas alturas de la conquista feminista resulta asquerosamente posesivo escribir mi mujer. La mar de Heliópolis es una sopa caliente y cuando el vapor de boullabaisse se dispersa en la atmósfera y choca con los vientos helados que llegan de la tundra siberiana, de ese apareamiento resultan partos húmedos con grandes fuegos de artificio.

Parezco del centro meteorológico, siempre hablando del tiempo, pero, que le voy a hacer, si nunca me ha sucedido nada digno de ser recordado. Una vez me pusieron un revólver en la sién. Fué en la época de la transición, cuando los responsables de la seguridad pública procuraban promover la inseguridad ciudadana para convencer al público en general de las debilidades de la democracia partidaria.

Entré en un estanco, con las llaves del coche en la mano, el auto lo había dejado, abierto, junto a la acera. Unos tipos entraron, no pasó nada, me encañonaron con el revólver y me hicieron entrar, junto a otros clientes, en la trastienda. Después, la estanquera llamó  a gritos a una vecina --María, baja, nos han vuelto a encerrar. Ni siquiera me robaron el coche, lo recordaría.

Hoy hemos ido al mercado a por media docena de bacaladillos y dos calamares para plancharlos esta noche. De camino hemos pasado por el Banco para retirar la modesta cantidad de nuestra supervivencia semanal.

Me he quedado fuera, esperando, con el carro de la compra y, para mi disgusto, he visto mi imágen reflejada en una pantalla. No me gusta que me fotografíen, mucho menos que me filmen. Odio reconocer los estragos de mi propia devastación materializados en un soporte magnético. Los animistas no se dejan fotografíar, créen que en ese acto interviene algo mágico que les roba su espíritu.

El pensamiento occidental analiza la magia como un resíduo tribal y lejano, propio de comunidades primitivas, pero eso no es así...."

Bueno, vale, lo dejo, me voy a ver la Sexta, ya casi es hora de que nos cuenten lo que sucede en las salas en las que se juzga a las  mujeres que han cometido infanticidios, antes de que Mámen Mendizábal dé la paliza con el asunto del virus ....

Un saludo cordial a los cibernautas que todavía se acercan por aquí, a pesar de lo intrascendente de mis narraciones. En particular, saludo a los de Namibia, que han aparecido por primera vez por aquí.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 16 11 20

domingo, 15 de noviembre de 2020

DUALLY BROWN

"El pimer libro que escribí se tituló así, 'Dually Brown', tenía influencias de John Kennedy Tool, 'La Conjura de los necios', comenzaba en Nueva Orléans, y el personaje principal, Dually,  un negrito que tiene su primer trabajo en un corral donde se celebran peleas de gallos, hasta que un incendio lo destruye, emigra, trabaja en un matadero y, después de muchas aventuras, Dually se hace millonario en dólares, lidera un formación cuasi política y en el desfile de Acción de Gracias, algún desalmado le pega un tiro y acaba con su vida, y con mi historia. Lamentablemente, el texto original ha desaparecido de mis estantes, así que lo contaré de oídas.

Recuerdo un viaje en avión de Dually en el que, medio adormilado, mientras vuela sobre el desierto de Arizona, imagina que está en una cueva, rodeado de indígenas y protagoniza un ritual en el que está sujeto a un palo, mientras los indígenas pronuncian los cantos rituales.

También me vienen a la memoria, en la etapa adolescente de Dually, sus correrías con su novia de juventud, ambos desnudos, corriendo  y cantando entre campos de flores, nada que ver con el entorno del matadero en el que trabajó ya de adulto.

Durante el inicio del relato, que transcurre en Nueva Orléans, son frecuentes las alusiones, y los personajes que recuerdan a los de Kennedy Tool, en particular, aquel del gorro que le cubre hasta las orejas que deambula por las calles sin ton ni son, en fín, nada que ver con Kennedy Tool, aquel maestro cuyo único libro fué editado y publicado, por el empeño de su madre, después de muerto el autor.

Que más quisiera yo, ahora, que ofrecer a ustedes el texto original completo de mi libro, pero, incomprensiblemente, ha desaparecido de mis estantes, mis cajones, incluso de mis rincones mas secretos, así que me pensaré, ya que no puedo hacer lo que más deseo, seguir con la loca historia de Ariel Pardal, o no.

Un saludo cordial a los aficionados a la literatura, sea física, por Internet, real o inventada, de calidad superior, o simplemente, corriente, leída, o no, por miles de aficionados."

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 15 11 20

ARIEL PARDAL

"Hoy no he bajado al Maravillas, porque es domingo y no abre. Al regreso de un paseo por las calles soleadas del barrio, ignoro porqué, he abierto la puerta misteriosa tras la que guardo mis libros inéditos, he escogido el original que dá título a esta página, lo he abierto por la 24 --tiene 258-- y esto es lo que he encontrado:

"...Y tú, estás tan sola como se adivina en tus escritos periodísticos?....

-- Verás, la soledad es un sentimiento íntimo, no depende del número de personas que te rodean. En ese sentido, profundo, del término soledad, pues, ahora mismo, sí...

--Otra copa?

--Pues sí, cuando estoy así, el alcohol me hace mucha compañía, además no dice tonterías, ni miente, como vosotros...

--Se adivina una cierta amargura en lo que dices. ¿Malas experiencias con los hombres?

--Oye, yo he vivido mucho y he tenido de todo, pero no te lo voy a contar a tí...

-- Y estás a gusto, aquí, en Barcelona...

--En Barcelona estoy poco, siempre estoy por ahí, pero, esté donde esté, siempre encuentro que vivo en un mundo de apariencias, bastante frívolo y superficial. Solo cuando vuelvo a Oriente Medio me encuentro con mis raíces afectivas, vuelvo a la vida tal como es, trágica y entrañable a un tiempo...

--¿Otra copa?

--Si me tomo otra copa, seguro que acabaré en la cama contigo que, como escritor, eres prescindible, pero oye, tienes pinta de estar buenísimo, con esos hombros tan atléticos y ese metro noventa tan apañado...

Subieron a la habitación con una botella de Krug y Ariel se dispuso a no estropear con precipitaciones innecesarias el grado de comunicación que comenzaban a alcanzar...

La suavidad de las manos de Ariel, pese a su complexión, era la de un orfebre y, como si estuviera dando forma a una pieza única, acarició la espalda de la periodista de un modo tan tierno y sutil que le hizo dar un respingo..."

Continuará, o no..

Un saludo literario a los aficionados al periodismo, o no, que se acercan por aquí, hayan sido corresponsales en Oriente Medio, en Washington o Pekín...

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN 15 11 20




viernes, 13 de noviembre de 2020

VENDREDÍ

"He bajado al Maravillas, Toni me ha dicho, ¿cuando vas a la sierra? --cuando me lleven. Hubo un tiempo en que viajaba sin depender de los demás, como cuando fuímos a París, en el R5, allá por los setenta. justo cuando estaban derribando Les Halles, para construír el Centro Pompidú.

Recuerdo que, en mitad de la autovía, hubimos de tomar un desvío por obras y, al reanudar el camino, lo hicimos en dirección contraria, hasta que otro conductor nos señaló la dirección correcta. Al llegar a París, visitamos la casa de mi mentor cuando comencé a trabajar, a los doce años, gran amigo a quien dediqué una página del blog, su mujer nos acompañó a las Galerías Lafayette,  a la carnicería, y a muchos otros lugares, en los días en que permanecimos en un hotel del barrio, reservado por ellos mismos y, cuando fuímos a  pagar la cuenta, ya estaba liquidada por nuestros anfitriones.

Entre las muchas delicadezas que agradecí a Juan, estuvo la de aprender a decir, 'me explico', en lugar de 'me entiende'. Juan era de Carcaixent (y dolçes...els collóns m'aspolses), fué funcionario de la Once durante años, luego experto en la consultoría en la que yo trabajé y, finalmente, se fué a París, a trabajar en el mercado de Orlí, con un empresario de la alimentación, ignoro si familiar o amigo.

Esto de los viajes que nos dejan huella en la memoria es así. Anoche vino nuestra hija Mónica a casa, a recoger a su hijo Joan, que se estaba duchando en casa, después del entrene de baloncesto en el polideportivo del barrio. Mónica, además de docente en un Instituto de enseñanza media, es ama de casa, madre soltera de dos hijos, y chofer de los mismos para  llevarlos y traerlos de sus actividades deportivas, de modo que no le queda tiempo para ella misma.

Hace poco, para liberarse de tanta presión, viajó a Navarra, acompañada de un grupo de desconocidos y volvió enamorada de la selva de Irati.
 
Lo dejo, no sé porqué, me sale el texto así, será porque he escrito 'vendredí', en lugar de viernes.
 
Vaya usted a saber

Un saludo a los amables usuarios que se acercan por aquí, escriban recto o torcido"

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 13 11 20


miércoles, 11 de noviembre de 2020

MARAVILLAS

"Hoy he bajado al Maravillas,con la intención de reanudar mis hábitos de siempre. He saludado a Toni, me he acomodado junto a una mesa, y he pedido, primero, un chocolate, luego un ron quemado. Viejos hábitos que no hay que perder. Mi mujer ha dicho, me voy a borrar de gimnasia, yo le he sugerido, no vayas hoy, pero espera una semana antes de borrarte, no vaya a ser que luego te arrepientas.

Lo peor del Maravillas, hoy, ha sido una mujer gritona que voceaba de un modo muy maleducado. Es lo que hay. Le he dicho a Toni, dile a esa mujer que si sigue gritando, le van a quitar la pensión, han puesto en marcha un medidor de voz y, al que se pasa, le quitan la pensión.

Y, ¿que hay de la vacuna?. Anoche me sorprendió, después de la buena noticia de la cercanía de la disposición de vacunas contra la Covid, escuchar una mala, de boca de ese tipo del Hormiguero que no me cae bien, Pablo Motos, que la nueva, novísima vacuna, debe conservarse a -80º centígrados, con lo que deduzco que, en su momento, veremos camiones frigoríficos estacionados a la puerta de los ambulatorios. Es una sugerencia mía para abordar el problema, como cuando nos sobran sardinas, las congelamos, y las descongelamos para poder ingerirlas.

Debo precisar que, aunque no me gusta Pablo Motos, me encantan las hormigas.

Mi mujer se ha ido a comprar, ¿te vienes? ha preguntado, no, estoy ocupado en el blog, pero trae un par de Tiramisús, para el almuerzo, soy un adicto, entre otras cosas, al Tiramisú. Las adicciones, sean a la cocaína o al Tiramisú, son cosa de cada uno. Ayer escuché que algunos países se plantearon legalizar el consumo de cualquier sustancia, con el fín de acabar con el tráfico ilegal y, de paso, con los traficantes.

Está bien, ¿no?, a mi todo me parece bien, siempre que no ilegalicen el Tiramisú.

Al regreso del Maravillas, he pasado por el kiosco del barrio, El Cantonet, donde había reservado previamente un ejemplar del diario al que soy adicto, 'Levante', o El Mercantil Valenciano, del que solo leo las nueve décimas partes, porque las primeras diez páginas, invariablemente, van de la mierda de la pandemia, un asunto que espero, y deseo, que desaparezca pronto de la actualidad porque es, no les parece, un auténtico coñazo.

Y esto es todo por hoy, voy al balcón, a tomar el sol, leer la prensa, y fumar un cigarro de los baratos porque hoy, casualmente, sin esperarlo, he visto al contrabandista que lo vende y me he quedado con un cartón por solo quince euros.

Un saludo a los cibernautas, fumadores  o no, adictos, o no, al Tiramisú, al programa de Pablo Motos y las hormigas o a cualquier otra tontería."

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 11 11 20 (día del sorteo de la Once)



domingo, 8 de noviembre de 2020

VELOCIDAD

"

 

"Soy un poco gilipollas, hoy, mientras degustaba una berengena rellena, acompañada de una porción de sobrasada marineta, he derramado el vaso de cerveza sobre el pantalón. Cuando he exclamado, soy un gilipollas, mi mujer me ha consolado diciendo, eso le pasa a cualquiera, aunque la posición del vaso ha tenido algo que ver.

Velocidad y posición, dos variables que marcan nuestra existencia, desde el principio de los tiempos, sin que seamos conscientes de ello. Piensen en los desaprensivos que circulan a 200 km por hora por el carril que no toca, poniendo en riesgo no solo su vida, sino la de los demás.

Después del incidente he salido al balcón, a secar el pantalón al sol, y la visión del tráfico urbano me ha conducido a concluir que ha sido un exceso de velocidad en el movimiento del vaso de cerveza la causa del chorreo.

Ahora que lo pienso, yo he vivido a velocidad constante, sin desbarrar, hasta ahora, lo que me ha llevado a una posición tranquila, lejos de sobresaltos y aventuras como la de los conductores suícidas.

Debo reconocer que, además de las variables de velocidad y posición, por los achaques de la edad ahora debo lidiar con el tembleque de mis manos, agudizado por la medicación que tomo por mi condición crónica de bipolar. Tres pastillas de Depakine cada día, más una de psicotrice por la noche me mantienen en forma, aunque con algo de tembleque, lo que no me impide usar el teclado del ordenata para poner mis tonterías del día, que hoy han visitado 89 usuarios, aunque aún no sé de que países.

Lo dicho, soy un gilipollas que no aprende cual debe ser la posición en la mesa del vaso de cerveza y  a que velocidad debo transportarlo hasta la boca.

Que le voy a hacer si, además de bipolar, soy ya un hombre mayor a mis setenta y siete años, cumplidos el 31 de octubre, a quien se le cae la cerveza, pese a su posición constante en la vida y a la adecuada velocidad que suelo impimir a mis movimientos, incluso en mis esporádicas prácticas sexuales de pareja..."

Un saludo a los usuarios que se acercan por aquí, y felicidades, en particular a los estadounidenses que parece que, por fín, se han librado del estulto Trump.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 8 11 20.


 

sábado, 7 de noviembre de 2020

FESTIVAL DE QUESOS

"Ayer estuvimos en casa de Jordi y Pepa, en Massanasa, magníficamente decorada con detalles muy artísticos. Nos invitaron a Arros al forn, en particular, me gustaron mucho las texturas de la morcilla y las patatas. Antes, nos obsequiaron con un festival de quesos y, en la sobremesa, nos contaron una curiosa historia, que les voy a contar.

En pleno temporal, el miércoles, una nave industrial de un polígono del pueblo se inundó de agua. Hasta aquí, todo normal, pero luego, un almacen quesero de la vecindad empezó a llenar la nave con centenares de quesos que flotaban por las calles, no solo porciones bien envasadas, sino hasta un queso fresco de kilo y medio.

Los trabajadores de la nave se hicieron con el botín, y el queso que hemos comido hoy procede de ese festín, pues una amiga de Pepa le ha proporcionado un lote completo de esos quesos náufragos.

Soy un adicto al queso, incluso cuando no hay inundaciones, suelo almorzar cuatro variedades.

Queso de cabra en rulo, queso Brié, Roquefort, Queso de pasta light y, a veces, además queso semicurado en lonchas. Un festival de quesos, sí.

Pero, lo que yo quería contar hoy es  la loca historia de centenares de quesos, flotando en las aguas que inundaron Massanasa, por no hablar de los productos de Mercadona que corrieron la misma suerte y los labriegos del lugar recogieron en sus carros.

Espero y deseo que, en el próximo temporal, sean los jamones ibéricos los que floten, a disposición dr todo el mundo."

Que así sea.

Un saludo cibernauta a los usuarios que se acercsn por aquí, en particular, a los vecinos de Massanasa.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 8 11 20.

 

EL ANDALUZ DE SORNELLS

"Hoy, solo unas líneas para relatar como fué la cena con Lola y Antoni, ayer, en ese lugar del barrio que da título a esta página.

A las siete y media sonó el timbre de la puerta, contestamos, bajamos y fuímos, caminando con nuestro par de amigos hasta el local de Sornells. Al llegar encontramos una mesa libre, dispuesta a gran distancia de las otras, limpia y preparada para ser ocupada, en la terraza que discurre junto al andaluz, quien se acercó a atendernos, preguntó que queríamos beber: dos cervezas Alhambra y dos copas de vino tinto.

Luego, dispuso un cartelón, de pié, fuera de la mesa, donde se podían leer, sin contacto táctil, los variados platos que se ofrecían para una elección sin tocar carta alguna. Elegimos, para los cuatro:

--Unas tortitas de camarón, elaboradas con extrema delicadeza

--Croquetas de rabo de toro, con mahonesa casera

--Gambas al ajillo, sobre un fondo de aceite picante, pero que muy picante

--Cazuela de huevos con patatas y chistorra, los huevos, al punto, lo demás también

Todo, por cincuenta euros los cuatro, incluídas la bebida, y las dos cervezas Alhambra, o Ambar? con las que repetimos Antoni y yo. Diez euros más de lo que nos cuesta cenar en el chino, pero con ese toque andaluz que vale la pena.

Terminada la cena, regresamos a casa, caminando, jugamos un par de partidas al Rummy, que ganaron, una Encarna, otra Antoni, y, después de dar un vistazo a las imágenes del móvil de Encarna de la nueva casa de Jordi y Pepa, en la que estamos invitados a comer hoy Encarna y yo, quedamos para el viernes que viene, bien en el chino, si hace bueno, o en casa con la cena de Mercadona, si viene otro tormentón, y enseguida, a la cama.

Me costó conciliar el sueño, no sé si lo he soñado, me parece que ha vuelto a llover."

Ya basta por hoy, he de ir a por la prensa y eso.

Un saludo a los amables usuarios que se acercan, o no, por aquí.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 7 11 20.

viernes, 6 de noviembre de 2020

VIERNES, CENA CON AMIGOS

"Por fin es viernes, un día marcado por tres hechos positivos, hemos sobrevivido al temporal que ayer azotó el litoral de València, hemos acordado con Lola y Antoni que no vamos a reservar en el chino, esta noche, poco antes de las ocho, nos acercaremos a la calle de Sornells y cenaremos en la terraza del andaluz que tanto nos gustó la última vez.

Esa calle me trae recuerdos de mi infancia,  a mis siete años, mi madre me mandaba a la carbonería a comprar petróleo para el hornillo de la cocina. ¿Se imaginen la peste que hacía la comida guisada en un hornillo de petróleo? Nada comparado con la peste de las tripas del conejo destripado en la misma cocina para guisar un arrós caldós amb conill.

La primera imagen que recuerdo de mi infancia es mi chorra meando, asomado a la puerta del corral, lleno de cagadas de aves, conejos y demás animales para consumo doméstico, en aquel bajo del número 3 de la calle entonces llamada de Arizo, ahora con nombre cambiado. En aquel corral, detrás de un biombo hecho con tela de saco, se duchaba mi padre cuando regresaba de cargar y descargar: 'sixting ton', viejo, hay que aguantar..

Espero, y deseo, que la cena con Lola y Antoni en el andaluz de Sornells, esté a la altura de la útima vez.

Y ahora, el tercer hecho positivo, al que todavía no he hecho referencia. 

Por lo que he oído, parece ser que los votos al candidato demócrata en Usa van creciendo a costa de Trump, con lo que aumenta la probabilidad de que el estulto Trump levante su sucio culo del sillón presidencial, y su imágen vaya desapareciendo de los telediarios, aunque, sospecho, que los verdaderos triunfadores de este combate van  a ser los equipos de abogados de ambos contendientes, que se van a forrar poniendo y quitando demandas sin parar, hasta que todo esto termine.

A mi, lo que de verdad me interesa, no son tanto las locas elecciones de Usa, ni las locas decisiones de Ayuso, en Madrid, sino la cena de esta noche con  Lola y Antoni, en el andaluz de la calle de Sornells."

Que le voy a hacer, si nací en el Mediterráneo...

Un saludo cordial a todos, tirios y troyanos, tanto si se acercan por aquí, como si se quedan en sus redes sin visitarme.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 6 11 20.

 




jueves, 5 de noviembre de 2020

EL TORMENTÓN

...."Otra evidencia de que todo cambia, nada permanece, es que anoche, después de un largo período de tiempo soleado, primaveral, con altas temperaturas, de pronto, eso sí, con previo aviso de los del meteo, nos cayó un tormentón aquí con una potencia acústica impresionante, pues el furor de los rayos y truenos, de la lluvia golpeando las ventanas y el sonido de la sirena de los bomberos acudiendo a algún sótano inundado, retrasó mi horario habitual de coger el sueño, después de haber contemplado en la tele ese programa tan chorra de los famosos enmascarados.

Se diría que estos fenómenos atmosféricos son frecuentes aquí en la Comunidad Valenciana, aunque sea una frecuencia más o menos anual, vamos, que suelen suceder hacia el mes de Octubre, o así, como sucedió el 14 de octubre de 1.956, lo recuerdo claramente, me pilló a punto de cumplir los trece años aquella gran riada que inundó València, dejó tantas víctimas, a los primeros que se llevó por delante fueron a los chabolistas que malvivían en el cauce del Turia, hoy convertido en jardín.

A mi hermano Aurelio, lo pilló haciendo la mili, y aquellos sucesos hicieron que se conociera a su tropa como la quinta del barro, pues a eso los dedicaron, a recoger a paladas el barro acumulado en las calles cuando ya las aguas se retiraban. Una tragedia, local, sí, como las que vemos en la tele ahora en Nigeria la India, Djibuti y tantos otros lugares donde el clima, cabreado, hace de las suyas con los monzones, los huracanes, esas cosas.

Encarna, la mujer de mi vida, me ha despertado a las diez de la mañana, cuando he salido al pasillo he visto a mi hijo Jordi que ha venido a resintonizar la tele. Hoy no habrá Maravillas, ni prensa local, nada de eso me interesa hoy, solo dar, otra vez, la evidencia de que todo cambia, nada permanece, como el discípulo obediente de Heráclito que soy.

Por cierto, a ver si la máxima de que todo cambia la podemos aplicar, al final, al estulto Trump, y los electores terminan mandándolo a la puta mierda, para bien de todos. 

Que así sea..."

Un saludo afectuoso a los usuarios del blog que se acercan por aquí, en particular a los estadounidenses que han votado por correo y, porqué no, también a los oriundos de Orión que siguen prefiriendo al estulto Trump.

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 5 11 20.




 



 

 

 

 

 

martes, 3 de noviembre de 2020

192.000

" Faltan unas pocas visitas a este blog para que su número, acumulado, alcance las 192.000. El orígen de los visitantes, por países, en la última estadística, es el siguiente: Italia, Estados Unidos, Suecia, España, Francia, Portugal, Polonia,  Venezuela, Países Bajos, Bélgica, Irlanda, Rusia, Rumanía,  algún otro país que ahora no recuerdo, más los visitantes de orígen desconocido, ignoro si son mutantes de Orión, o descarriados de Russafa.

A este ritmo, se alcanzarán las 200.000 visitas acumuladas hacia  Marzo o Abril del año próximo. A causa de la pandemia, del aumento de la digitalización y a causa del aburrimiento doméstico de muchos por los confinamientos domiciliarios. observo un crecimiento evidente de las visitas al blog. 

Ofreceré un almuerzo digital, con tortilla de gambas, caviar de Belluga, cava valenciano y otras delicias gastronómicas, cuando se alcance la cota de las 200.000 visitas, además de contratar alguna jóven orquesta local para esa celebración, ¡viva, no la pandemia, sino sus consecuencias imprevisibles!

Bien, de momento, bajo al Maravillas a tomar un chocolate, luego compraré la prensa en El Cantonet, el kiosco del barrio, me sentaré en un banco al sol a leer la prensa, excepto las diez primeras páginas, que todos los días cuentan el mismo rollo, y luego, subiré a  casa y, cuando den la una y media....

Iré a la cocina, pondré un ligero fondo de aceite de oliva virgen en una cazuela metálica de borde bajo, lo calentaré, añadiré tres ajos secos, luego pasaré por harina cuatro porciones de bacalao, lo sofreiré, añadiré el 'pebre roig', la salsa de tomate, el caldo de pescado, el perejil, que acabo de traer del paqui, 200 gramos de fideos medianos y, cuando estén melosos, añadiré las gambas, taparé la cazuela para que se hagan al vapor, y ¡hala!, a comer con mi mujer, en la mesa grande, aunque solo somos dos.

Buen plan para el confinamiento de hoy, ¿no?

Un saludo cordial, en particular a los mutantes de Orión que se acercan por aquí..."

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 3 11 20.

domingo, 1 de noviembre de 2020

HERÁCLITO Y PARMÉNIDES

"Yo soy más de Heráclito que de Parménides, pero mi ánimo de hoy me invita a conceder que ambos tienen su parte de razón. Heráclito, todo cambia, nada permanece. Parménides, nada cambia, todo permanece.

En particular, me fascina el modo heraclitiano de describir su posición filosófica: 'No te puedes bañar dos veces en el mismo río' (porque, cuando lo intentas, el río ya es otro). El río de la vida baja ahora con aguas tan turbulentas que se lleva a muchísimas personas al pozo del Hades, pero una mirada a la historia de la humanidad nos lleva a recordar la peste negra, el cólera, la tuberculosis, el Ébola, el Sida, la gripe asiática, las vacas locas, tantas y tantas crisis sanitarias, que Parménides parece tener razón, nada cambia.

Sin embargo, por muchas que hayan sido a lo largo de la historia las víctimas de las sucesivas crisis sanitarias, nada es comparable a los millones de muertos de las dos guerras mundiales del siglo XX, con lo que hay que concluir que el ser humano es más destructivo que cualquier virus.

Pese a todo, aquí seguimos, los que seguimos, preguntándonos quien es más sabio, si Heráclito, o Parménides, 'ma..que cosa fai...' no es por nada, pero yo siempre he sido heraclitiano, la prueba de que todo cambia es que ayer cumplí setenta y siete años, o sea que de un día para otro me encuentro con un año más, o un año menos, según se mire.

Hoy vienen a comer con nosotros, aunque no somos convivientes, nuestra hija Mónica y nuestros nietos Raimon y Joan. La comida la ponemos nosotros, ellos traerán la tarta, la pueba física de que todo cambia, nada permanece.

Otra prueba de que todo cambia es el calentamiento global, expresión que prefiero a la de cambio climático, me parece más fiel a la realidad aunque, en plan jocoso, se parezca al calentamiento hueval, ese calor testicular producto del deseo sexual.

En fin, ya está bien de decir chorradas, que a ustedes, los amables usuarios que se acercan por aquí, les vaya todo bien, sean de Heráclito, o de Parménides..."

Chao, pibes.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 1 11 20.



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