viernes, 12 de septiembre de 2008

MARCHANTES

Ese artista inglés que muestra un becerro conservado en formol dentro de una vitrina, con un tocado aurífero como si fuera el buey Apìs, ha dado la campanada en el mundo de los marchantes y galeristas, al entregar su última producción artística directamente a Sothebys, pasando de su galerista, que le trincaba la mitad de su facturación por su labor de intermediación. Parece algo revolucionario, pero si lo analizas objetivamente, no lo es tanto.

El artista en cuestión ha cambiado su dependencia del marchante, por la del subastador. Para ser un acto decididamente rompedor, tendría que haber prescindido también de Sothebys, poner su obra en el jardin de su casa y subastarla directamente, como dicen que hacen los norteamericanos con sus trastos domésticos cuando se cambian de casa.

Por otro lado, esa acción de prescindir de los intermediarios no es enteramente original. Hace al menos dos años que los blogueros prescindimos de la figura del editor para publicar nuestras paridas pero, como el artista inglés, que se ha librado del marchante sin prescindir de los subastadores, nosotros ya no llamamos a la puerta de los editores, pero estamos en manos de los gigantes del ciberespacio, Google y demás.

Miras tu sitio en Google, con la palabra mágica Ciberlohengrin, y encuentras dieciseis páginas con mas de ciento setenta referencias al contenido del blog. Vuelves a mirar al día siguiente, y la cosa se ha reducido a doce páginas, con algo mas de ciento veinte referencias, sin que sepas muy bien porqué.

Esta dependencia de artistas, escritores y artesanos, de los intermediarios de cualquier naturaleza, sean marchantes, galeristas, subastadores o compañías cibernautas, creo yo que tiene su origen en el hecho de que la habilidad creativa y la habilidad de vendedor no siempre coinciden en la misma persona. Parece como si la biología hubiera escogido lugares diferentes del cerebro para situar esas habilidades que, con frecuencia, no están interconectados.

Vender, además de una habilidad específica situada en algún lugar de las estructuras neurológicas es, también, una técnica. Es necesario despertar la atención, provocar el interés, estimular el deseo del comprador, para después culminar con la acción el proceso de la venta. Muchos vendedores se quedan en el primer estadio, sin la enérgica persuasión necesaria para rematar la venta Por eso, los buenos comerciales, los que tienen una facilidad innata para completar el proceso, para rematar con la acción ese método de seducción, ganan sueldos fabulosos y los directivos aspiran a ficharlos para sus empresas.

Conozco algún comercial que tiene como principio vender solo productos de reconocida calidad, pero los que mas se cotizan son los que son capaces de vender cualquier cosa, con independencia de la naturaleza del producto o servicio de que se trate, de su buena o nula calidad. Esta tipología de comerciales se caracteriza, no solo por su habilidad en el dominio de la venta, sino por una absoluta falta de escrúpulos, que serían un obstáculo para la conducta agresiva de la que necesitan para alcanzar sus objetivos.

Cada vez mas, las editoriales involucran a sus escritores en el proceso de promoción y venta de sus libros, lo que les obliga a estar largas temporadas sin escribir, al servicio de apariciones públicas en televisión, entrevistas a los medios escritos, o comparecencias en los programas de radio, puesto que, sin ese esfuerzo de comunicación, el producto no se vende.

Una ventaja del blog como soporte de la escritura es que, por ahora, nadie te obliga a realizar ese esfuerzo, aunque, si te vas tres días al campo, cuando regresas, alguien, sin que sepas muy bien porqué, ha reducido tu presencia en el directorio de Google en tres páginas y se ha cargado cincuenta referencias de tus entradas. No pasa nada. Sigues escribiendo como antes, porque, como en tus neuronas no está instalada la habilidad de vendedor, el trabajo creativo es lo que realmente te interesa. No obstante, conviene aclarar que el inglés ese de la vaca, el que ha prescindido de su marchante, se estima que facturará 75 millones de euros como producto de la subasta de Sothebys, de cuya cifra los subastadores se quedaran la comisión habitual.

En el blog no puedes aspirar a semejantes honorarios, aunque se de algunos blogueros que reciben algunas cantidades simbólicas por la publicidad que insertan en sus soportes.

De momento, este blog no tiene ingresos por publicidad pero, quien sabe, a lo mejor con el paso del tiempo encuentro algún marchante interesado en su promoción. Cuando suceda, si es que sucede alguna vez, ustedes serán los primeros en enterarse.

Lohengrin. 12-09-08.

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