lunes, 22 de enero de 2018

LOS HOMBRES NO SON IGUALES

"'Los hombres no son iguales' lo he dicho unas mil veces en los casi once años que lleva el blog en activo. Lo aprendí mientras estudiaba economía general en la Universidad vieja de Valencia, en el texto de un libro de un sociólogo catalán. Tienen iguales derechos, la misma apariencia de pertenencia al género humano, pero los hombres son también lo que moldean en ellos los tipos de sociedades donde viven.

Esa supuesta igualdad de derechos no impide, por ejemplo, que afronten con distinta fortuna las consecuencias de sus actos supuestamente criminales. Veamos algunos ejemplos, Cervantes dió a conocer buena parte de su ingente obra literaria, 'En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor...' --lo digo de memoria porque ya de chico mi maestra repúblicana me hacía leer cada día ese texto-- después de pasar las penalidades de la cárcel berberisca el tiempo suficiente para rumiar sus novelas futuras.

 El gran Oscar Wilde --La importancia de llamarse Ernesto.... o Rajoy, Rato, o Camps, escribió la epístola De Profundis, después de un padecimiento carcelario que lo llevó a la muerte, como castigo por haber seducido al hijo de un pro hombre más importante que el.

Veamos que ha hecho Camps, según la primera de Levante de hoy, después de sufrir las penalidades que implica la dedicación al gobierno justo de un pueblo. "Camps siguió pasando comidas de lujo y viajes a la Generalitat tras dejar la presidencia'.

 Con esto quiero decir que la igualdad de derechos, que caracteriza a las sociedades modernas, que tuvo su origen histórico en las masivas manifestaciones públicas que propiciaron la creación de los sindicatos, la jornada de ocho horas, o la incorporación de la mujer a las fábricas de armas, que fué el preludio de su incorporación al trabajo mal retribuido en relación al varón, en nuestra civilización actual, producto del cambio de siglo, y del cambio de estrategias de los poderosos, esa igualdad no implica que todos tengamos el mismo trato a la hora de considerar nuestras conductas públicas.

 Esto, que resulta obvio, al comparar las actitudes y personalidades de Camps. Cervantes, o Wilde, es válido también para cualquiera de nosotros. Mientras la derecha política blinda sus derechos eonómicos adquiridoa en el ejercicio de sus cargos que les hemos dado con el voto, ocho millones de pensionistas reciben la burla pública de un aumento de sus retribuciones del 0,25, cuando el IPC crece por encima de esa cifra, de modo que la condición de pensionista se convierrte, por medio de esa política, en la de miembro de una clase más empobrecida, porque otros, al parecer, la banca, los gobiernos locales, el gobierno central, no supieron hacer frente a los efectos de la mayor crisis económico financiera del siglo, sin recortar los derechos sociales

Los hombres no son iguales, lo sabemos, pero ahora tenemos la certeza de que los que gobiernan se arrogan unos privilegios sobre los gobernados que no están escritos, en modo alguno. en la sacro santa constitución que invocan.

 Anoche lo hablabámos, mi mujer y yo, mientras visionábamos en la tele Relatos Salvajes. Yo le propuse acudir hoy a las doce, a la plaza del ayuntamiento de Valencia para sumarnos a la gente disconforme con la polÍtica de Fátima Báñez, la oriunda de Orión y su gobierno, respecto a los salarios y los derechos pasivos, pero Encarna, contestó, ya veremos, hoy he entrado en dos chinos a comprar cinta marrón para los lacitos indicativos de la naturaleza de la protesta, y no tenían de ese color."

Asi que no hagamos planes para mañana, Ya veremos, igual nos quedamos por el barrio para gozar de sus bellezas paisajísticas. Vale, contesté. A estas horas, no se lo que haremos en realidad.

Ya lo contaré.

En fin Los Hombres no son iguales.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 22 01 18.

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