martes, 19 de abril de 2011

REFLUJO

Estamos enmerdados en los detalles y esa actitud para observar la realidad, no solo
impide que los árboles nos dejen ver el bosque, sino que nos oculta el panorama de la gran ola que, después de haber golpeado las defensas de los progresos sociales y materiales del último medio siglo, se repliega hacia el pasado, intentando arrastrar consigo, por la incapacidad de los centros de poder de hacer frente a las incertidumbres con un proceso de cambio creativo, todas las conquistas de la sociedad moderna obtenidas a costa de mucha sangre y mucho sudor de las generaciones que conocieron las dos grandes guerras mundiales.

Las generalizaciones no tienen buena prensa, pero estamos en una situación en que la falta de perspectiva para mirar la realidad en toda su complejidad global, nos impide reconocer en los movimientos que se aprecian en distintos países, en sus tendencias políticas y económicas, un elemento común. El repliegue hacia épocas históricas pasadas, como respuesta de los poderes económicos y políticos ante la incertidumbre.

(...)
Es comprensible esta visión miope, limitada a los acontecimientos del día a día, porque solo los historiadores, que son los médicos forenses que seccionan la realidad en diferentes etapas, cuando ya se han estabilizado las tendencias sociales que permiten observar en el estado de sus vísceras las dolencias que las convierten en materia de investigación histórica, tienen una visión mas completa de los fenómenos estudiados, mientras que los analistas de la realidad cotidiana carecemos de suficiente perspectiva para reconocer en el extenso conjunto de anécdotas que nos ocupan cada día, la categoría del reflujo histórico generalizado.

Naturalmente, esto es solo una hipótesis, que solo el paso del tiempo confirmará o desmentirá, pero cada cual es libre de interpretar las tendencias visibles, con uno u otro enfoque. En particular, enuncio la posibilidad de un reflujo histórico, por la gran cantidad de información dispersa, pero relacionada, que apunta en esa dirección.

Comenzando por lo doméstico, las políticas de Sanidad y Educación que se están comenzando a aplicar en Catalunya, las que se intentará aplicar en Heliópolis después de las elecciones, las actitudes de Mas y Durán i Lleida, de Convergencia,
Las medidas tomadas en Murcia, todas ellas en la dirección de desmontar los logros mas emblemáticos del último medio siglo, la Sanidad y la Educación Públicas, junto
a la rebaja de determinados impuestos, Sucesiones y los tramos altos del IRPF, tienen un perfil común que las identifica.

El acuerdo cada vez mas explícito y evidente entre políticos y banqueros para aplicar una política que no tiene en consideración las necesidades e intereses del conjunto de la sociedad, sino que los sacrifica en favor de los beneficios, y en perjuicio del crédito disponible, con la vaga y demorada promesa de que esa política, alguna vez, permitirá reducir el desempleo, es un signo generalizado de que el poder financiero, no solo el de aquí, sino a cualquier nivel, se mueve en la misma dirección que el poder político.

Las actitudes políticas sobre le inmigración en diferentes países, Francia, Italia,
Finlandia, pero también España, donde la caza de los sin papeles al parecer se hace mediante la fijación de cuotas, 'hoy tengo que pillar cinco', me pareció escuchar
en una esquina a un policía nacional, son un síntoma de que las políticas económicas y sociales no son asunto de un solo país, sino una epidemia extendida. Las instituciones de la Comunidad Económica Europea están bajo mínimos, cada país atento a lo suyo.

Así pues, no solo podemos observar esas políticas regresivas en España, sino en toda Europa, y en Estados Unidos, el sueño de los votantes de Obama se desvanece ante una actitud de la derecha que ha congelado, del todo, el lema de su campaña, 'Sí, podemos'. Ellos, tampoco pueden.

Ante esta extensa generalización de las políticas regresivas, tiene sentido, creo yo
identificar este tiempo, que aún no es histórico, como una ola que retrocede en un reflujo constante hasta el siglo diecinueve, cuando el capitalismo estaba en sus inicios y el nivel de vida de las masas de trabajadores era sacrificado para obtener una acumulación de capital que permitiera consolidar el incipiente poder burgués.

Naturalmente, a pesar de esos intentos involucionistas, las cosas ya no son como entonces. Para empezar, el nivel de formación de la población no es el mismo, el analfabetismo ha desaparecido, las fuentes de información a disposición de las clases populares son muchas y variadas, a pesar de su debilidad, hay sindicatos, pero, sobre todo, está el surgimiento de nuevas generaciones de jóvenes que no se van a conformar a ser relegadas solo porque los poderes financieros y políticos, reaccionen ante la incertidumbre con un repliegue intolerable, cuando lo que se espera de ellos es la energía y la decisión para asumir los cambios creativos que la situación demanda.

De todos nosotros depende que el reflujo reaccionario de las políticas actuales se detenga y cambie de signo, o nos arrastre a todos consigo.

En fin. Reflujo.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 19-04-11.

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