sábado, 23 de enero de 2016

FRACASO

He bajado al Maravillas, sobre las diez, daban las once y todavía no tenía acceso al periódico, porque el colega con el que hablé ayer de quesos y cavas, lo tenía pillado, sin intención de soltarlo. Mientras esperaba me he acercado a la máquina de tabaco, he sacado un paquete de West y la matriarca de los mercheros, sentada al lado, me ha pedido un cigarrillo, y además, un euro para jugar a la primitiva. --Te lo doy, le he dicho, pero vamos a medias, mi mujer hace treinta años que juega a la primitiva y lo más que le han salido han sido ocho euros, a ver si contigo tengo más suerte.

Cuando el periódico ha quedado libre, me ha llamado la atención, en la primera, un gran titular junto a una foto de Felipe VI y Rajoy. 'Rajoy se aparta, de momento y confía en que fracase el pacto Psoe-Podemos'. Esta declaración sucede a otra anterior de Sánchez, lider del Psoe, en el mismo sentido, 'Cuando Rajoy fracase en su intento de formar gobiero, yo intentaré un pacto de izquierdas'. Algo así, no es literal, pero incluía como centro de la declaración la palabra fracaso.

Estoy asombrado. Los dos líderes de las fuerzas mas votadas en los últimos comicios se desean, ambos, el fracaso del otro. Tanto me sorprenden esas actitudes que lo primero que se me ocurre es buscar que es eso de fracaso.

No encuentro nada en Wikipedia. Recurro a la definición del Espasa. 'Malogro, resultado adverso a una empresa o negocio. Suceso lastimoso, inopinado y funesto'. Hay otras definiciones en internet pero no quiero cansarles.

A ver, que nuestros políticos, de momento, mas votados, se deseen el fracaso el uno al otro, cuando todavía no se ha puesto sobre la mesa ningún proyecto, ningún plan, ningún programa concreto de gobierno, me parece una insensatez, pues para nada se puede calificar de fracaso el simple hecho de buscar mayorías para llevarlos a efecto.

Estos señores, en lugar de trasladar a la audiencia, con detalle, el objeto de sus programas, se dedican a desearse recíprocamente el fracaso, algo que parece bastante lamentable y un poco de locos, no?, pues todavía no se ha realizado ninguna tarea de gobierno que sea susceptible de calificar de fracaso, y los simples contactos preliminares para formar gobierno, no alcanzan la categoría de suceso o empresa, para considerarlos un fracaso.

En cuanto a la foto que acompaña el texto, presenta a Felipe VI y a Rajoy, ambos con traje y corbata. Es evidente que el traje y la corbata corresponden a un universo social y cultural que está a años luz de la coleta, las rastas, o la maternidad responsable.

Le he preguntado a mi mujer por lo de la corbata, y ma ha contestado que los fabricantes de dicho adminículo declaran que no se vende, que es algo del pasado y que, de momento, no hay signos de que la moda de llevarla, regrese, al menos entre los jóvenes, entre los que están más al día de lo que se lleva por ahí. En suma, que ya solo la llevan los viejos, quienes se han quedado anticuados y están fuera de la percepción de la evolución, del cambio, gentes como los militantes, no solo del PP, como Celia Villalobos, sino también de otros partidos mayoritarios, y esa foto es, por tanto, el testimonio de la decadencia, que es algo mas extendido en el tiempo, menos sobrevenido que el fracaso.

No esperaba que dos de nuestros políticos mas significados se expresaran así, hablando de fracaso, antes de empezar a gobernar. Me produce una cierta desilusión. En fin, siempre nos quedará Paris, el cine de los sábados en Lo+Baix, y las visitas sabatinas a los mercados de Russafa y Central, como las realizadas esta mañana, después de salir del Maravillas, razón por la cual la entrada de esta mañana se ha retrasado del horario habitual.

En Russafa nos hemos limitado a entregar a Rafa, el carnicero, la nota con el pedido de lo que necesitamos para las comidas familiares de los miércoles, que hemos recogido luego, al regreso.

La visita al mercado Central ha sido estupenda, el mercado que hace tiempo no visitábamos, nos ha hecho percibir que es uno de los lugares de su género mas interesantes, no solo por su arquitectura, por la creciente riqueza y variedad de su oferta, productos autóctonos, de otras regiones de España, de orígen tropical, una variedad de frutas y verduras, quesos, hongos, carnes, pescados, chacinas, conservas, productos derivados de todo tipo, cervezas artesanales, un mundo variopinto, frecuentado por un público numeroso y curioso que no se suele encontrar en otros mercados.

Hemos entrado a la pescadería, y nos hemos traído a casa un par de calamares de color escarlata, como los que comimos una vez en Formentera y medio kilo de berberechos como los que comian los gallegos de La Coruña en un quiosco llamado El Paraguas, como si fueran pipas de girasol, cuando anduvimos por allí. Estaban deliciosos.

No comparto la expresión de fracaso de dos de nuestros políticos. Me entristece. Siempre nos quedará París, el cine de los sábados en Lo+Baix, al que acudiremos esta tarde, y la maravilla de nuestros mercados, en especial, el Central.

En fin. Fracaso.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN) 23 01 16.

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