martes, 24 de agosto de 2010

ESPERAS

Hay tantas clases de esperas como sujetos pacientes que permanecen en la esperanza de que sus deseos, sus necesidades, sus aspiraciones, se cumplan. Está la espera deliciosa de sucesos improbables que solo están en la imaginación de quien aguarda, contra toda lógica, que sucedan. Mi vecina de la treinta y nueve llamando a mi puerta vestida/desvestida con la camisola de color violeta tendida en su ventana.

La tensa sensación que se produce en los aeropuertos y en las estaciones de ferrocarril cuando aguardas el embarque para un viaje de destino prefijado, pero cuyo regreso está en las lindes de la indefinicióon temporal. Algo semejante a lo que deben sentir los contrayentes de un vínculo, cuando están a punto de confirmarlo, sin saber adonde les llevará.

Hay esperas mas cotidianas, marcadas por la regularidad horaria, vinculadas a obligaciones laborales regulares, que solo proporcionan algún sobresalto cuando el retraso horario del transporte público, genera pequeños conflictos a causa de la forzada impuntualidad en el cumplimiento de los horarios laborales.

Existen otras esperas, mas mezquinas y dilatadas en el tiempo que afectan a quienes van a las oficinas con sus lomos de perro (Labordeta) a la espera de que pasen los años de servicio que les permitan ascender en el escalafón.

Las hay más dramáticas, cuando un paciente es operado a vida o muerte de una lesión cardiovascular y sus deudos insomnes esperan en los pasillos, con una ansiedad que
tratan de reconducir con el paseo, a que un cirujano vestido de verde les de una de las dos noticias posibles, sin que puedan hacer nada para influir en el sentido de la noticia.

Las hay menos dramáticas, pero que tienen la virtud de desenmascarar discuros políticios mendaces, y son la medida exacta del grado de abandono e ignominia al que se ha dejado precipitarse los servicios sociales básicos en una comunidad política y ciudadana que se quiere hacer creer, por quienes la malgobiernan, que es un modelo a imitar, cuando cada vez mas, es un sumidero por el que se quiere hacer pasar a los ciudadanos, convenientemente enmascarados para que no perciban el olor de su podredumbre.

Por esta vez, no cito ningún periódico ni fuente indirecta para documentar lo que digo. Yo mismo me he personado esta mañana en el centro de especialidades de la seguridad social, para pedir cita previa con el neumólogo, y me la han dado.

Me la han dado, si, para dentro de diez meses. Junio de 2.011. No quisiera ser mal interpretado. No estoy enfadado. Puede que dentro de diez meses esté muerto, y sería una pérdida de tiempo enfadarme ahora. De camino al centro, yo pensaba que me pedirían un euro, y estaba buscando en el monedero para tenerlo dispuesto, pero no, en lugar de pedirme el euro, me han dado una espera de diez meses.

Lo que me subleva de todo esto es que, si le preguntan al Conseller de Sanidad Cervera por este asunto, mentirá como un bellaco y se quedará tan fresco. Abona esta suposición mía el talante de cinismo resignado que he percibido en el personal del centro cuando uno de ellos se dirigía a la mujer que me atendía. 'Pulsa almohadilla para ver cuantos tiene delante' Ese tono irónico es propio de organizaciones de servicios públicos en las que su personal da por perdidas las esperanzas de que los políticos responsables de su funcionamiento les den los medios para ejercer su función de un modo digno y eficaz.

En otro tiempo, incluso yo, que no suelo hacerlo, cursé alguna reclamación por escrito a los servicios sanitarios, que fue atendida de un modo personalizado y correcto. Ahora, ni se me ocurriría semejante cosa, porque es todo el sistema el que se está derrumbando ante la indiferencia culpable de los políticos sin escrúpulos
que propician su derribo.

No es esta espera la que me preocupa, la de los diez meses para ver al neumólogo, sino cuanto tiempo tendrá que pasar aún para que los electores de Heliópolis tomen conciencia de que la tarea mas urgente e importante que tienen, es mandar a la calle
a toda esta clase de políticos, meapilas o no, que nos malgobierna desde hace mas de un decenio.

¿Quién lo sabe?

En fin. Esperas.

LOHENGRIN (CIBERLOHENGRIN.COM) 24-08-10.

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